http://www.cuatro.com/noticias/videos/debate-mentira-sap/20091007ctoultpro_47/
El Debate analiza la mentira del Síndrome de Alineación Paarental (SAP). Consuelo Barea, médica psicoterapeuta, y Sonia Vaccaro, psicóloga clínica, son las invitadas del programa presentado y dirigido por José María Calleja.
Creado por Cuatro - 07/10/2009
Claves para evitar accidentes en el agua
Noticias de Ciencia/Salud: Domingo 13 de diciembre de 2009 Publicado en edición impresa
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
CHICOS ROCIADOS CON PESTICIDAS TRABAJAN COMO BANDERAS HUMANAS.
Quien sabe que se comete un crimen y no lo denuncia es un cómplice
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
domingo, 4 de julio de 2010
sábado, 3 de julio de 2010
Una niña se deja morir
LA CHICA QUE NO TOMABA LA MEDICACION CONTRA EL VIH
Una niña de 14 años, que tenía el virus del sida –trasmitido en el nacimiento–, se negaba a tomar los medicamentos: su historia permite advertir hasta dónde es importante “ser alojado en el deseo de otro” y señala la factibilidad de que, en un tratamiento en hospital, se aborden las cuestiones más íntimas y centrales de una persona.
Por Andrea Homene
Intentar practicar el psicoanálisis en el marco de la urgencia es siempre un desafío. Más aún cuando dicha urgencia está determinada por la posibilidad del deterioro físico o muerte del paciente. Si a eso le sumamos que el paciente tiene apenas 14 años, la tarea, imposible desde Freud, adquiere una dimensión vertiginosa. Sin embargo aquí estamos, trabajando con la niña E. Llegó a la consulta luego de un año de tratamiento con una colega que intentó vanamente que E. tomara los medicamentos antirretrovirales para fortalecer su sistema inmunológico jaqueado por el VIH, que contrajo por vía perinatal. Es la mayor de seis hermanos y la única infectada por el virus. Su madre nunca tomó las precauciones necesarias para reducir el riesgo de transmisión, a pesar de conocer su condición de VIH positiva. El padre, fallecido hace seis años, alcohólico y adicto, es para E. un vago recuerdo. Apenas lo evoca para decir que “él no tomó nunca la medicación y se murió”.
Cuenta que en su anterior tratamiento no tenía espacio para hablar, ya que la pregunta acerca de si había cumplido con la indicación médica la silenciaba y la referencia a la inminencia de la muerte, “consecuencia de su capricho”, no hacía más que cristalizar su férrea oposición a cualquier tratamiento. “Si no tomás los remedios te vas a morir”, “Si te querés morir para qué venís”, “Te vamos a internar en un instituto de menores; allí, cuando te cagues y mees encima, nadie te va a limpiar”, eran algunas de las intervenciones “terapéuticas” a las que E. estaba acostumbrada. Afortunadamente E. comenzó a angustiarse frente a estas intervenciones y a negarse a concurrir al centro asistencial.
Fue así como su madre acudió, en compañía de su nueva pareja, al consultorio de infectología en el hospital donde yo trabajaba. Desesperada, comentaba que no sabía qué hacer con E.: “No le encuentro la vuelta, no entiendo por qué mi hija se quiere dejar morir”. Interrogada acerca de su tratamiento, estalló en llanto y balbuceó que nunca se trató “porque si no lo hago es como que no estoy infectada”. Con su nueva pareja ya tuvo dos niños, lo que evidencia que tampoco él toma precaución alguna para evitar un contagio. Le indico que debe consultar al médico y a un psicólogo y acepto entrevistar a E.
Llega extenuada a la primera entrevista. La falta de dinero obligó a la niña a caminar bajo la lluvia 25 cuadras para llegar al hospital. Pero quiso concurrir. La escucho, a pesar de que es muy difícil dejar de mirarla, ya que su cuerpo se empeña en desmentir su edad. La malnutrición crónica estacionó su crecimiento, siendo su aspecto el de una niña de ocho o nueve años. Pero además saco cuentas, y ésa era la edad que E. tenía cuando murió su padre. Primera pregunta que me formulo: ¿cuánto de E. se fue con él?
E. se interroga acerca de la razón por la que ella se contagió y sus hermanos no y critica a su madre por la falta de cuidados. Le pregunto por sus planes, dice que quiere ser arquitecta; su abuelo le dijo que hay que estudiar mucho pero a ella le encanta estudiar. Dice que cree que tiene que hacer tratamiento para tomar las pastillas. Señalo que el tratamiento es para que pueda ser arquitecta. Sonríe y responde: “Me gustó hablar con usted. Nadie me habló así”.
A partir de ese primer encuentro se suceden las entrevistas, que invariablemente comienzan con E. apesadumbrada, temerosa, confesando que no tomó los medicamentos. Le pregunto por qué me lo dice y contesta que supone que es lo que quiero saber. Reduciendo el deseo a la demanda, supone que es “eso” lo que quiero de ella. Me encojo de hombros, se reinstala el enigma. Pretendo correr el eje de la cuestión e indagar acerca de los motivos que conducen a E. a esta especie de anorexia medicamentosa.
En sus relatos E. critica duramente a su madre, a quien le supone interés por sus dos hijos pequeños e indiferencia por los demás, ella incluida. La acusa de privarla, de no ocuparse de su comida, de castigarla con penitencias absurdas, de no amarla. E. no está tan errada: su madre confiesa que trata de ocuparse de sus hijos pero: “No logro sentir nada por ellos”. Se declara cansada e impotente. Reconoce que utiliza la negativa de E. a tomar los medicamentos como argumento para justificar todo aquello que no está dispuesta a hacer por ella: festejarle el cumpleaños, ir a verla al acto escolar, permitirle asistir a los bailes con sus compañeros, etcétera. Este engaño parece ser el cimiento sobre el que se construye la creencia de E.: los medicamentos son el instrumento para agujerear a una madre que no la aloja en su deseo. Supone que eso, que los tome, “le hace falta” a la madre. Cree, lo dice, que si muere le va a provocar dolor, que la madre la va a extrañar. Procura vanamente una sustracción al goce materno.
Parece decidida a ofrendarse sacrificialmente en el intento de ser su falta.
En procura de hacer vacilar su certeza, le señalo esta posición y desaliento su ilusión: lo que la madre no puede no tiene arreglo y su desafío es sostenerse prescindiendo de ella. Advierto que hago una fuerte apuesta a la transferencia, confiando en que ésta va a evitar el acting-out (conducta impulsiva, en la que el sujeto actúa en lugar de recordar), posible consecuencia de una intervención que devela la imposibilidad de hacerse alojar en el campo del deseo materno.
Es en este punto donde la urgencia precipita una maniobra, por cierto plagada de riesgos, que en otras circunstancias habría sido demorada o evitada. Los tiempos del cuerpo son mucho más breves y acotados que los tiempos subjetivos. Cada día que pasa, la carga viral aumenta, las defensas disminuyen, las enfermedades oportunistas aparecen –la niña padece neumonía–. Le comento que evaluamos con la pediatra la posibilidad de internarla, dado el avance de su enfermedad, y le reitero nuestra firme decisión de garantizar sus tratamientos.
Luego de esa entrevista, E. comenta que desde hace unos días está en casa de una tía, quien se había ofrecido a llevarla con ella. Describe con entusiasmo su nueva habitación, refiere como novedad: “Ahora como todos los días y empecé a tomar los medicamentos”. La pediatra me comenta que está evolucionando favorablemente.
La madre me dice que ella no quiere que yo piense que se la sacó de encima. No pienso. No juzgo. No hay manera de crear lo que no existe, no es posible inventar el deseo. Sólo intento que no impida que E. se procure otros recursos.
No hay que olvidar que E. contrajo el virus en el vientre materno, trasmisión de baja probabilidad en madres que efectúan tratamiento durante el embarazo, pero de alta probabilidad si la madre no se trata. Si esta madre rechazó la posibilidad de disminuir el riesgo de contagio a sus hijos, la libidinización de los mismos está puesta en cuestión desde el principio. El fracaso de los tratamientos anteriores se centra a mi entender en dos aspectos fundamentales: por una parte, en el hecho de no poder escuchar a E., probablemente ensordecidos por la desesperación que el paso del tiempo provoca en los casos en los que, como en éste, es la vida misma la que está en juego; y, por otra parte, en la condena a la desatención materna, como si partieran del supuesto de que, si hay un niño, hay una madre.
El psicoanálisis advierte que nada de esto se produce naturalmente, que la posibilidad de existencia de una madre deseante escapa por completo a las leyes de la biología y la genética. Sabemos que la constitución de ese espacio en el campo del deseo depende de la intervención del significante del Nombre-del-Padre en la madre. Esta madre, precariamente constituida, sólo puede hacerles lugar a sus dos hijos más pequeños, en la medida en que el padre de éstos está presente. Los cuatro restantes quedan por fuera de su deseo, lo cual es advertido por ellos, que pugnan por cambiarse el apellido adoptando el de la nueva pareja de la madre. Por otra parte, estos niños nunca fueron reconocidos por su padre biológico, a pesar de que éste estaba casado legalmente con la madre de E., cuya familia nunca lo aceptó.
Es en este contexto que E. goza más de lo que desea, se aferra a la enfermedad como último bastión en su batalla a muerte. Sostiene al padre por la vía de la identificación con el objeto perdido, reconociéndolo en sus propios actos y recordándoselo a la madre al mostrarle su deterioro y su negativa a tratarse.
Melancolizada, poco le importa vivir. Sólo a partir de la intervención de un Otro que la aloja puede, apenas, ingerir sus medicamentos, pero su modo de instalación resulta tan precario que cualquier muestra de desamor puede volver a arrojarla fuera de la escena, y dejarla una vez más al borde de un abismo del que le es muy difícil escapar.
Página 12 24 de junio de 2010
Una niña de 14 años, que tenía el virus del sida –trasmitido en el nacimiento–, se negaba a tomar los medicamentos: su historia permite advertir hasta dónde es importante “ser alojado en el deseo de otro” y señala la factibilidad de que, en un tratamiento en hospital, se aborden las cuestiones más íntimas y centrales de una persona.
Por Andrea Homene
Intentar practicar el psicoanálisis en el marco de la urgencia es siempre un desafío. Más aún cuando dicha urgencia está determinada por la posibilidad del deterioro físico o muerte del paciente. Si a eso le sumamos que el paciente tiene apenas 14 años, la tarea, imposible desde Freud, adquiere una dimensión vertiginosa. Sin embargo aquí estamos, trabajando con la niña E. Llegó a la consulta luego de un año de tratamiento con una colega que intentó vanamente que E. tomara los medicamentos antirretrovirales para fortalecer su sistema inmunológico jaqueado por el VIH, que contrajo por vía perinatal. Es la mayor de seis hermanos y la única infectada por el virus. Su madre nunca tomó las precauciones necesarias para reducir el riesgo de transmisión, a pesar de conocer su condición de VIH positiva. El padre, fallecido hace seis años, alcohólico y adicto, es para E. un vago recuerdo. Apenas lo evoca para decir que “él no tomó nunca la medicación y se murió”.
Cuenta que en su anterior tratamiento no tenía espacio para hablar, ya que la pregunta acerca de si había cumplido con la indicación médica la silenciaba y la referencia a la inminencia de la muerte, “consecuencia de su capricho”, no hacía más que cristalizar su férrea oposición a cualquier tratamiento. “Si no tomás los remedios te vas a morir”, “Si te querés morir para qué venís”, “Te vamos a internar en un instituto de menores; allí, cuando te cagues y mees encima, nadie te va a limpiar”, eran algunas de las intervenciones “terapéuticas” a las que E. estaba acostumbrada. Afortunadamente E. comenzó a angustiarse frente a estas intervenciones y a negarse a concurrir al centro asistencial.
Fue así como su madre acudió, en compañía de su nueva pareja, al consultorio de infectología en el hospital donde yo trabajaba. Desesperada, comentaba que no sabía qué hacer con E.: “No le encuentro la vuelta, no entiendo por qué mi hija se quiere dejar morir”. Interrogada acerca de su tratamiento, estalló en llanto y balbuceó que nunca se trató “porque si no lo hago es como que no estoy infectada”. Con su nueva pareja ya tuvo dos niños, lo que evidencia que tampoco él toma precaución alguna para evitar un contagio. Le indico que debe consultar al médico y a un psicólogo y acepto entrevistar a E.
Llega extenuada a la primera entrevista. La falta de dinero obligó a la niña a caminar bajo la lluvia 25 cuadras para llegar al hospital. Pero quiso concurrir. La escucho, a pesar de que es muy difícil dejar de mirarla, ya que su cuerpo se empeña en desmentir su edad. La malnutrición crónica estacionó su crecimiento, siendo su aspecto el de una niña de ocho o nueve años. Pero además saco cuentas, y ésa era la edad que E. tenía cuando murió su padre. Primera pregunta que me formulo: ¿cuánto de E. se fue con él?
E. se interroga acerca de la razón por la que ella se contagió y sus hermanos no y critica a su madre por la falta de cuidados. Le pregunto por sus planes, dice que quiere ser arquitecta; su abuelo le dijo que hay que estudiar mucho pero a ella le encanta estudiar. Dice que cree que tiene que hacer tratamiento para tomar las pastillas. Señalo que el tratamiento es para que pueda ser arquitecta. Sonríe y responde: “Me gustó hablar con usted. Nadie me habló así”.
A partir de ese primer encuentro se suceden las entrevistas, que invariablemente comienzan con E. apesadumbrada, temerosa, confesando que no tomó los medicamentos. Le pregunto por qué me lo dice y contesta que supone que es lo que quiero saber. Reduciendo el deseo a la demanda, supone que es “eso” lo que quiero de ella. Me encojo de hombros, se reinstala el enigma. Pretendo correr el eje de la cuestión e indagar acerca de los motivos que conducen a E. a esta especie de anorexia medicamentosa.
En sus relatos E. critica duramente a su madre, a quien le supone interés por sus dos hijos pequeños e indiferencia por los demás, ella incluida. La acusa de privarla, de no ocuparse de su comida, de castigarla con penitencias absurdas, de no amarla. E. no está tan errada: su madre confiesa que trata de ocuparse de sus hijos pero: “No logro sentir nada por ellos”. Se declara cansada e impotente. Reconoce que utiliza la negativa de E. a tomar los medicamentos como argumento para justificar todo aquello que no está dispuesta a hacer por ella: festejarle el cumpleaños, ir a verla al acto escolar, permitirle asistir a los bailes con sus compañeros, etcétera. Este engaño parece ser el cimiento sobre el que se construye la creencia de E.: los medicamentos son el instrumento para agujerear a una madre que no la aloja en su deseo. Supone que eso, que los tome, “le hace falta” a la madre. Cree, lo dice, que si muere le va a provocar dolor, que la madre la va a extrañar. Procura vanamente una sustracción al goce materno.
Parece decidida a ofrendarse sacrificialmente en el intento de ser su falta.
En procura de hacer vacilar su certeza, le señalo esta posición y desaliento su ilusión: lo que la madre no puede no tiene arreglo y su desafío es sostenerse prescindiendo de ella. Advierto que hago una fuerte apuesta a la transferencia, confiando en que ésta va a evitar el acting-out (conducta impulsiva, en la que el sujeto actúa en lugar de recordar), posible consecuencia de una intervención que devela la imposibilidad de hacerse alojar en el campo del deseo materno.
Es en este punto donde la urgencia precipita una maniobra, por cierto plagada de riesgos, que en otras circunstancias habría sido demorada o evitada. Los tiempos del cuerpo son mucho más breves y acotados que los tiempos subjetivos. Cada día que pasa, la carga viral aumenta, las defensas disminuyen, las enfermedades oportunistas aparecen –la niña padece neumonía–. Le comento que evaluamos con la pediatra la posibilidad de internarla, dado el avance de su enfermedad, y le reitero nuestra firme decisión de garantizar sus tratamientos.
Luego de esa entrevista, E. comenta que desde hace unos días está en casa de una tía, quien se había ofrecido a llevarla con ella. Describe con entusiasmo su nueva habitación, refiere como novedad: “Ahora como todos los días y empecé a tomar los medicamentos”. La pediatra me comenta que está evolucionando favorablemente.
La madre me dice que ella no quiere que yo piense que se la sacó de encima. No pienso. No juzgo. No hay manera de crear lo que no existe, no es posible inventar el deseo. Sólo intento que no impida que E. se procure otros recursos.
No hay que olvidar que E. contrajo el virus en el vientre materno, trasmisión de baja probabilidad en madres que efectúan tratamiento durante el embarazo, pero de alta probabilidad si la madre no se trata. Si esta madre rechazó la posibilidad de disminuir el riesgo de contagio a sus hijos, la libidinización de los mismos está puesta en cuestión desde el principio. El fracaso de los tratamientos anteriores se centra a mi entender en dos aspectos fundamentales: por una parte, en el hecho de no poder escuchar a E., probablemente ensordecidos por la desesperación que el paso del tiempo provoca en los casos en los que, como en éste, es la vida misma la que está en juego; y, por otra parte, en la condena a la desatención materna, como si partieran del supuesto de que, si hay un niño, hay una madre.
El psicoanálisis advierte que nada de esto se produce naturalmente, que la posibilidad de existencia de una madre deseante escapa por completo a las leyes de la biología y la genética. Sabemos que la constitución de ese espacio en el campo del deseo depende de la intervención del significante del Nombre-del-Padre en la madre. Esta madre, precariamente constituida, sólo puede hacerles lugar a sus dos hijos más pequeños, en la medida en que el padre de éstos está presente. Los cuatro restantes quedan por fuera de su deseo, lo cual es advertido por ellos, que pugnan por cambiarse el apellido adoptando el de la nueva pareja de la madre. Por otra parte, estos niños nunca fueron reconocidos por su padre biológico, a pesar de que éste estaba casado legalmente con la madre de E., cuya familia nunca lo aceptó.
Es en este contexto que E. goza más de lo que desea, se aferra a la enfermedad como último bastión en su batalla a muerte. Sostiene al padre por la vía de la identificación con el objeto perdido, reconociéndolo en sus propios actos y recordándoselo a la madre al mostrarle su deterioro y su negativa a tratarse.
Melancolizada, poco le importa vivir. Sólo a partir de la intervención de un Otro que la aloja puede, apenas, ingerir sus medicamentos, pero su modo de instalación resulta tan precario que cualquier muestra de desamor puede volver a arrojarla fuera de la escena, y dejarla una vez más al borde de un abismo del que le es muy difícil escapar.
Página 12 24 de junio de 2010
Maternidad y paternidad adolescentes
EMBARAZOS DE RIESGO
Por Silvia G. Melamedoff *
Se denomina “embarazo adolescente” al que ocurre durante la adolescencia de la madre; también se suele designar como “embarazo precoz”, ya que se presenta antes de que la madre haya alcanzado la suficiente madurez emocional para asumir la compleja tarea de la maternidad. La OMS lo considera embarazo de riesgo, por ser la causa principal de mortalidad de jóvenes, ya sea por complicaciones del parto o debido a abortos practicados en condiciones de inseguridad.
El embarazo en la adolescencia es una crisis que se superpone a la crisis de la adolescencia y es por ello que una adolescente que se embaraza se comportará como corresponde al momento de la vida que está transitando; son adolescentes embarazadas, no embarazadas muy jóvenes.
En la actualidad, la expresión embarazo adolescente está en revisión, por ser incompleta al omitir al padre, un actor importante en la producción del fenómeno. El nuevo modelo de aproximación al problema habla de “maternidad y paternidad adolescentes”.
A las consecuencias biológicas se agregan las psicosociales de la maternidad-paternidad en la segunda década de la vida.
Desde un punto de vista médico preventivo, se puede afirmar que el inicio precoz de las relaciones sexuales sin utilización de métodos anticonceptivos es un factor importante. Desde la perspectiva familiar, se puede señalar que la desintegración familiar, la poca comunicación con los padres, la falta de enseñanza acerca de los riesgos son otras tantas variables que intervienen en su producción. También debieran remarcarse, como causas importantes del embarazo adolescente y sus consecuencias negativas, al contexto de pobreza y la falta de oportunidades vitales.
El aborto provocado, consecuencia de embarazos no deseados, es un problema complejo con causas psicosociales, secuelas médicas en sus complicaciones y consecuencias psicológicas duraderas en el psiquismo de todos los involucrados en el suceso, con predominio de sus efectos en la mujer.
El embarazo adolescente resulta siempre una situación problemática puesto que involucra a todo el espectro familiar y social. Considerarlo una situación-problema amerita implementar acciones preventivas adecuadas con demanda de un abordaje global y es conveniente encuadrarlo dentro del contexto de la salud integral del adolescente, puesto a cargo de un equipo interdisciplinario capacitado.
* Miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Presidenta honoraria del Capítulo de Medicina Psicosocial de la Asociación de Psiquiatras Argentinos.
Página 12 24 de junio de 2010
Por Silvia G. Melamedoff *
Se denomina “embarazo adolescente” al que ocurre durante la adolescencia de la madre; también se suele designar como “embarazo precoz”, ya que se presenta antes de que la madre haya alcanzado la suficiente madurez emocional para asumir la compleja tarea de la maternidad. La OMS lo considera embarazo de riesgo, por ser la causa principal de mortalidad de jóvenes, ya sea por complicaciones del parto o debido a abortos practicados en condiciones de inseguridad.
El embarazo en la adolescencia es una crisis que se superpone a la crisis de la adolescencia y es por ello que una adolescente que se embaraza se comportará como corresponde al momento de la vida que está transitando; son adolescentes embarazadas, no embarazadas muy jóvenes.
En la actualidad, la expresión embarazo adolescente está en revisión, por ser incompleta al omitir al padre, un actor importante en la producción del fenómeno. El nuevo modelo de aproximación al problema habla de “maternidad y paternidad adolescentes”.
A las consecuencias biológicas se agregan las psicosociales de la maternidad-paternidad en la segunda década de la vida.
Desde un punto de vista médico preventivo, se puede afirmar que el inicio precoz de las relaciones sexuales sin utilización de métodos anticonceptivos es un factor importante. Desde la perspectiva familiar, se puede señalar que la desintegración familiar, la poca comunicación con los padres, la falta de enseñanza acerca de los riesgos son otras tantas variables que intervienen en su producción. También debieran remarcarse, como causas importantes del embarazo adolescente y sus consecuencias negativas, al contexto de pobreza y la falta de oportunidades vitales.
El aborto provocado, consecuencia de embarazos no deseados, es un problema complejo con causas psicosociales, secuelas médicas en sus complicaciones y consecuencias psicológicas duraderas en el psiquismo de todos los involucrados en el suceso, con predominio de sus efectos en la mujer.
El embarazo adolescente resulta siempre una situación problemática puesto que involucra a todo el espectro familiar y social. Considerarlo una situación-problema amerita implementar acciones preventivas adecuadas con demanda de un abordaje global y es conveniente encuadrarlo dentro del contexto de la salud integral del adolescente, puesto a cargo de un equipo interdisciplinario capacitado.
* Miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Presidenta honoraria del Capítulo de Medicina Psicosocial de la Asociación de Psiquiatras Argentinos.
Página 12 24 de junio de 2010
LA PATERNIDAD ES MUCHO MAS ACEPTADA QUE LA DOMESTICIDAD
Viernes, 18 de junio de 2010
Página 12
En la clase media, sólo el 3 por ciento de los varones no se ocupa de ninguna tarea relacionada con la paternidad. En cambio, 1/4 de ellos no se involucran en ningún trabajo doméstico. En la semana del Día del Padre, es un dato que los hombres aceptaron, decidieron o desearon involucrarse en la crianza pero no en tareas relacionadas con lo doméstico. La socióloga Catalina Wainerman habla sobre la desigualdad más invisible, la que se esconde detrás del polvo y la ropa sucia.
Por Luciana Peker
Habla bajo, pero es una mujer fuerte. Es una de las académicas con más trayectoria y reconocimiento de la Argentina. Le cuesta contar su vida doméstica con sabor a hogar y sin grandilocuencias. Pero cuenta. Ella tiene 76 años y una actual pareja que conocía desde los 15, y con la que pudo reencontrarse. Pide que no lo pongamos. Le pido que sí. Que humaniza las cifras sobre el reparto de las tareas domésticas. Accede sin entender para qué sirve contar algo que no se encuentre en sus libros. No sé si le digo, pero lo sé y se siente como un eco que retumba: a veces la injusticia de las diferencias deja en un camino de resignación o rencor a las mujeres con los varones (y viceversa), y su investigación demuestra inequidades que tajean la vida cotidiana o la vuelven un maratón. Por eso, su propia vida también da cátedra. Catalina Wainerman es la socióloga que se ha dedicado a estudiar quién lava los platos y quién paga los platos rotos.
Y su intimidad la muestra pudiendo ver los logros y las deudas, pero también acordando y disfrutando de los encuentros, como su gusto por el arte, que deja ver en la conversación con la fotógrafa. “¿Para qué te va a servir?”, pregunta ella. Y yo siento en esa pista –su propia vida– una pista sobre qué hacer con el mapa de las desigualdades íntimas. Ni aceptarlas. Ni huir de la cotidianidad compartida. Buscar. Es una enseñanza fuera de los manuales de Catalina Wainerman, la compiladora de Familia, trabajo y género (un mundo de nuevas relaciones) y autora de La vida cotidiana en las nuevas familias: ¿Una revolución estancada? Y directora del Doctorado en Educación de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés.
¿Se identifica como feminista?
–No me identifico como feminista, sino como una persona que ha trabajado desde la década del setenta, desde la investigación y desde una perspectiva de género de la cual todavía no se hablaba en Argentina en esa época, sobre el mundo laboral de las mujeres siempre mirado con relación al mundo laboral de los varones.
¿Por qué no se identifica con el feminismo, conociendo las desigualdades que todavía marcan a las mujeres?
–El feminismo es una política y una filosofía. Pero lo que a mí me interesa y preocupa son los derechos humanos y la igualdad de oportunidades, en este caso, de varones y mujeres. Además, lo he vivido y lo vivo. Las mujeres de hoy tienen acumuladas una cantidad de batallas ganadas.
¿Cómo fue su propia batalla?
–Yo, en 1964, me fui a estudiar con quien era mi marido, que, en realidad, no era mi marido, porque nunca nos casamos –ni jamás pasé por el Registro Civil porque el señor era separado–, o sea, ya hice la transgresión de unirme con un hombre separado. No era lo más fácil estar con alguien separado, pero mis padres (Adela, ama de casa, y Pascual, dueño de una imprenta) lo aceptaron porque era inteligente y capaz. Y después de hacer la licenciatura en Sociología, en el ’64, nos fuimos a estudiar a Estados Unidos hasta 1967.
Los dos estudiaban, pero ¿también compartían de igual manera las tareas domésticas?
–Si yo iba al lavadero, lavaba la ropa. En cambio, si iba él pagaba para que la lavasen. Pero no sólo era la lavada de la ropa, sino la limpieza de la casa. Los dos teníamos iguales becas externas del Conicet (para hacer la maestría y el doctorado) en la Universidad de Cornelle, en el Estado de Nueva York, en un lugar hermoso, con cascadas, donde nos quedamos tres años. Los dos teníamos las mismas obligaciones en los estudios, las mismas responsabilidades en los informes del Conicet y la misma beca en términos de dinero. El grado de exigencia era altísimo. A la vez, la casa se limpiaba una sola vez por semana. En Argentina es mucho más exigente la limpieza que en Estados Unidos. Pero esa única vez por semana la que limpiaba era Catalina. Igualmente, sí se cocinaba todos los días y yo hacía la comida todos los días a la noche (y se comía lo mismo al mediodía). Mientras yo estaba revolviendo la cacerola, él estaba leyendo en un sillón el artículo para el día siguiente. Entonces, yo con una mano cocinaba y con la otra mano tenía el artículo que también tenía que leer para el otro día.
¿Con qué mandatos la educaron con respecto a las tareas domésticas?
–Yo tenía las pautas de una madre para la que la limpieza eran los pisos, el bronce y todo, pero eso era muy común en la clase media porteña. Yo no enceraba ni hacía nada por el estilo en nuestra casa de Estados Unidos, pero lo poco que se hacía lo hacía yo y César no. Y los dos teníamos las mismas obligaciones.
¿A partir de lo personal empieza a darse cuenta de que esa diferencia trascendía su casa y que era una desigualdad entre varones y mujeres?
–Yo me doy cuenta de la desigualdad. Pero fui criada en valores que no correspondían a que una mujer estudiara, obtuviera una beca y se fuera a Estados Unidos a hacer un doctorado. En mi infancia, recuerdo a mi madre avizorando desde el balcón cuando estacionaba el auto mi padre al mediodía –porque, en ese momento, se volvía a comer a la casa– para, rápidamente, prender el horno, la plancha o lo que fuere y que la comida estuviera en la mesa en el momento en que él se sacaba el saco. Después de años de ver eso, aunque yo lo criticaba, se te mete en las tripas. Además, mi ex pareja –que era primo del Premio Nobel Cesar Milstein– vivía en una pensión, entonces no tenía una mamá que le enseñase a ordenar su placard, poner la mesa o lavarse las medias. Y entonces él no tenía idea de nada. Un año y medio después de vivir en Estados Unidos nos vienen a visitar mis padres. Yo me voy a buscarlos a Nueva York por cinco días. Mi preocupación era qué hacía él con la casa. Por primera vez, enceré los pisos para que a mi madre no le diera un ataque (risas). Pero ahí sí limpié más de dos horas y dejé todo impecable. Y le recontra recomendé a mi pareja que cuidara la casa. El pidió ayuda a unos amigos. Y cuando vuelvo con mis padres, abro la puerta y está todo en orden. Cenamos y los dejamos en un hotel. Cuando volvemos y veo la cama –que tenía el cubrecamas extendido– me doy cuenta de que no había nada debajo porque no sabía hacer una cama. ¡Mirá que hay que empeñarse! ¡Tenés que poner esfuerzo en no aprender a hacer una cama!
¿Cómo son los varones de hoy?
–Creo que ha habido cambios. Hay una mayor participación y conciencia, sobre todo en los sectores medios más educados, sobre los derechos de ambos, fundamentalmente porque ha habido un aumento sustancial de hogares de dos proveedores, respecto del modelo de hogar tradicional de un solo proveedor varón. Hay más conciencia de los derechos de las mujeres en ciertos grupos, aunque son minoritarios. En todo el mundo, además, se diferencia la esfera del hogar de la esfera de los hijos.
¿Los varones están más presentes como padres que como coequipers de la cotidianidad doméstica?
–La paternidad es mucho más aceptada que la domesticidad. O la domesticidad sigue siendo más rechazada que la paternidad. Eso se puede ver: cuando vas a las reuniones llamadas –eufemísticamente– de padres ves una abundancia de padres. Hay una gran diferencia con mi época: hay muchos padres en la puerta de la escuela llevando o trayendo a sus hijos. Y hay una diferencia muy grande entre los actuales varones y sus padres. Nosotros hicimos un cuidadoso análisis en doscientas familias para ver cuánto participa cada integrante en las tareas domésticas y de las tareas de los chicos, y las mujeres seguimos siendo las que tenemos la mayor participación, tanto en los hogares de un proveedor como de dos proveedores y con chicos chicos, que es cuando la situación se pone más al rojo vivo. En general, las mujeres, salgan o no al mercado de trabajo –igual que los varones–, siguen teniendo la mayor responsabilidad en las tareas del hogar y de los niños, salvo en el cuidado del auto o lo que yo llamo el cambio de los cueritos o el arreglo de la plancha, que sigue siendo dominio masculino, aunque ha crecido la participación de las mujeres, según la encuesta en doscientos hogares que hicimos en la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.
¿Las mujeres cambian más las lamparitas?
–Ha crecido la participación de las mujeres en esos arreglos. También antes era exclusivo de los varones el manejo de los varones y la obediencia de los chicos con eso de “ahora cuando venga tu padre vas a ver” y ahora, también, las mujeres participan más. Mientras que hay una mayor participación de los varones, sobre todo, en el cuidado de los chicos.
¿Por qué los varones eligieron cambiar más en la paternidad? ¿Porque descubrieron que los hijos son disfrutables y las tareas domésticas son ingratas, o por otros valores?
–Por todo eso. Pero que ha habido un cambio de valores y de discursos es seguro. En la Argentina, además, el psicoanálisis ha puesto de relevancia el papel de los padres en la crianza de los hijos. Todo confluye en que haya mayor sensibilidad en el ejercicio de la masculinidad. Y, por otra parte, puede ser que dé más satisfacción.
A pesar de ser una gran responsabilidad, los hijos generan risa y dan mucho amor...
–No me cabe duda. Pero así como se les enseñaba a los varones que no podían llorar, también se les enseñaba que no podían mostrar la debilidad de sus sentimientos. Un hombre no podía decir en el trabajo “falto o llego más tarde porque voy a la fiesta de fin de año del colegio de mi chico”, pero hoy se puede. Me acuerdo cuando, en los principios de los ochenta, un colega economista se negó a ocupar un cargo porque ese año lo iba a acompañar a su hijo en la preparación para el ingreso al Buenos Aires, yo me quedé de una sola pieza.
¿Por qué académica y socialmente se le da tan poca importancia al reparto de tareas domésticas o la igualdad salarial como deudas pendientes con las mujeres?
–No te lo puedo responder. Yo soy una investigadora y me gusta hablar de lo que investigué. En este punto hablo como lectora de diarios: es más frecuente leer sobre la violencia doméstica, la salud sexual y reproductiva (que ha sido motorizada por gente del mundo de la academia) que del tema laboral y la división del trabajo, que está muy poco visibilizado.
En España hay, incluso, una asociación de Hombres por la Igualdad que salieron a la calle a planchar para pedir mayor democracia en el reparto de las tareas domésticas. ¿Por qué en la Argentina el tema no aparece en la agenda de propuestas públicas o de organizaciones no gubernamentales?
–Coincido con vos, como lectora, en que no es algo tan visible. En Suecia y Noruega –que son países modelo– hay leyes al respecto, pero acá ni siquiera es un discurso muy escuchado.
¿Las mujeres están contentas con el progreso generacional y dicen “qué suerte que mi marido lleva un día a mi nena a taekwondo” o ven la falta de paridad actual y se quejan diciendo “¿por qué yo tengo que trabajar y la maestra me manda los deberes a mí?”.
–La cosa funciona de manera diferente en los sectores bajos y medios educados. En los sectores bajos, la maternidad está valorizada como algo muy importante. El tema de la realización personal es un invento de los sectores medios. Las mujeres que, por ejemplo, tienen que salir a trabajar como cartoneras dicen que se quedarían con gran placer con los hijos. Ellas valoran la familia y la maternidad. Las mujeres de los sectores medios tienen puesto el casete –porque es un casete que se reitera–, es el discurso que encontrás en las revistas femeninas modernas y aggiornadas “una no tiene por qué elegir y yo no dejaría mi trabajo”.
¿Esta diferencia entre sectores pobres y medios está dada porque las mujeres más humildes no tienen otras alternativas o porque tienen otros valores?
–Son las dos cosas. Por un lado, tienen valores claros. Y la otra es que cuando mirás sus condiciones objetivas te das cuenta de que no se van a realizar siendo empleadas domésticas de la peor especie: lavar la roña de los demás y comer las sobras de la comida ajena o trabajar de cartoneras. Entonces, si tienen quién las provea y se pueden quedar en su casa con sus chicos, no hay duda sobre qué elegir. Hay valores y circunstancias objetivas.
Página 12
En la clase media, sólo el 3 por ciento de los varones no se ocupa de ninguna tarea relacionada con la paternidad. En cambio, 1/4 de ellos no se involucran en ningún trabajo doméstico. En la semana del Día del Padre, es un dato que los hombres aceptaron, decidieron o desearon involucrarse en la crianza pero no en tareas relacionadas con lo doméstico. La socióloga Catalina Wainerman habla sobre la desigualdad más invisible, la que se esconde detrás del polvo y la ropa sucia.
Por Luciana Peker
Habla bajo, pero es una mujer fuerte. Es una de las académicas con más trayectoria y reconocimiento de la Argentina. Le cuesta contar su vida doméstica con sabor a hogar y sin grandilocuencias. Pero cuenta. Ella tiene 76 años y una actual pareja que conocía desde los 15, y con la que pudo reencontrarse. Pide que no lo pongamos. Le pido que sí. Que humaniza las cifras sobre el reparto de las tareas domésticas. Accede sin entender para qué sirve contar algo que no se encuentre en sus libros. No sé si le digo, pero lo sé y se siente como un eco que retumba: a veces la injusticia de las diferencias deja en un camino de resignación o rencor a las mujeres con los varones (y viceversa), y su investigación demuestra inequidades que tajean la vida cotidiana o la vuelven un maratón. Por eso, su propia vida también da cátedra. Catalina Wainerman es la socióloga que se ha dedicado a estudiar quién lava los platos y quién paga los platos rotos.
Y su intimidad la muestra pudiendo ver los logros y las deudas, pero también acordando y disfrutando de los encuentros, como su gusto por el arte, que deja ver en la conversación con la fotógrafa. “¿Para qué te va a servir?”, pregunta ella. Y yo siento en esa pista –su propia vida– una pista sobre qué hacer con el mapa de las desigualdades íntimas. Ni aceptarlas. Ni huir de la cotidianidad compartida. Buscar. Es una enseñanza fuera de los manuales de Catalina Wainerman, la compiladora de Familia, trabajo y género (un mundo de nuevas relaciones) y autora de La vida cotidiana en las nuevas familias: ¿Una revolución estancada? Y directora del Doctorado en Educación de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés.
¿Se identifica como feminista?
–No me identifico como feminista, sino como una persona que ha trabajado desde la década del setenta, desde la investigación y desde una perspectiva de género de la cual todavía no se hablaba en Argentina en esa época, sobre el mundo laboral de las mujeres siempre mirado con relación al mundo laboral de los varones.
¿Por qué no se identifica con el feminismo, conociendo las desigualdades que todavía marcan a las mujeres?
–El feminismo es una política y una filosofía. Pero lo que a mí me interesa y preocupa son los derechos humanos y la igualdad de oportunidades, en este caso, de varones y mujeres. Además, lo he vivido y lo vivo. Las mujeres de hoy tienen acumuladas una cantidad de batallas ganadas.
¿Cómo fue su propia batalla?
–Yo, en 1964, me fui a estudiar con quien era mi marido, que, en realidad, no era mi marido, porque nunca nos casamos –ni jamás pasé por el Registro Civil porque el señor era separado–, o sea, ya hice la transgresión de unirme con un hombre separado. No era lo más fácil estar con alguien separado, pero mis padres (Adela, ama de casa, y Pascual, dueño de una imprenta) lo aceptaron porque era inteligente y capaz. Y después de hacer la licenciatura en Sociología, en el ’64, nos fuimos a estudiar a Estados Unidos hasta 1967.
Los dos estudiaban, pero ¿también compartían de igual manera las tareas domésticas?
–Si yo iba al lavadero, lavaba la ropa. En cambio, si iba él pagaba para que la lavasen. Pero no sólo era la lavada de la ropa, sino la limpieza de la casa. Los dos teníamos iguales becas externas del Conicet (para hacer la maestría y el doctorado) en la Universidad de Cornelle, en el Estado de Nueva York, en un lugar hermoso, con cascadas, donde nos quedamos tres años. Los dos teníamos las mismas obligaciones en los estudios, las mismas responsabilidades en los informes del Conicet y la misma beca en términos de dinero. El grado de exigencia era altísimo. A la vez, la casa se limpiaba una sola vez por semana. En Argentina es mucho más exigente la limpieza que en Estados Unidos. Pero esa única vez por semana la que limpiaba era Catalina. Igualmente, sí se cocinaba todos los días y yo hacía la comida todos los días a la noche (y se comía lo mismo al mediodía). Mientras yo estaba revolviendo la cacerola, él estaba leyendo en un sillón el artículo para el día siguiente. Entonces, yo con una mano cocinaba y con la otra mano tenía el artículo que también tenía que leer para el otro día.
¿Con qué mandatos la educaron con respecto a las tareas domésticas?
–Yo tenía las pautas de una madre para la que la limpieza eran los pisos, el bronce y todo, pero eso era muy común en la clase media porteña. Yo no enceraba ni hacía nada por el estilo en nuestra casa de Estados Unidos, pero lo poco que se hacía lo hacía yo y César no. Y los dos teníamos las mismas obligaciones.
¿A partir de lo personal empieza a darse cuenta de que esa diferencia trascendía su casa y que era una desigualdad entre varones y mujeres?
–Yo me doy cuenta de la desigualdad. Pero fui criada en valores que no correspondían a que una mujer estudiara, obtuviera una beca y se fuera a Estados Unidos a hacer un doctorado. En mi infancia, recuerdo a mi madre avizorando desde el balcón cuando estacionaba el auto mi padre al mediodía –porque, en ese momento, se volvía a comer a la casa– para, rápidamente, prender el horno, la plancha o lo que fuere y que la comida estuviera en la mesa en el momento en que él se sacaba el saco. Después de años de ver eso, aunque yo lo criticaba, se te mete en las tripas. Además, mi ex pareja –que era primo del Premio Nobel Cesar Milstein– vivía en una pensión, entonces no tenía una mamá que le enseñase a ordenar su placard, poner la mesa o lavarse las medias. Y entonces él no tenía idea de nada. Un año y medio después de vivir en Estados Unidos nos vienen a visitar mis padres. Yo me voy a buscarlos a Nueva York por cinco días. Mi preocupación era qué hacía él con la casa. Por primera vez, enceré los pisos para que a mi madre no le diera un ataque (risas). Pero ahí sí limpié más de dos horas y dejé todo impecable. Y le recontra recomendé a mi pareja que cuidara la casa. El pidió ayuda a unos amigos. Y cuando vuelvo con mis padres, abro la puerta y está todo en orden. Cenamos y los dejamos en un hotel. Cuando volvemos y veo la cama –que tenía el cubrecamas extendido– me doy cuenta de que no había nada debajo porque no sabía hacer una cama. ¡Mirá que hay que empeñarse! ¡Tenés que poner esfuerzo en no aprender a hacer una cama!
¿Cómo son los varones de hoy?
–Creo que ha habido cambios. Hay una mayor participación y conciencia, sobre todo en los sectores medios más educados, sobre los derechos de ambos, fundamentalmente porque ha habido un aumento sustancial de hogares de dos proveedores, respecto del modelo de hogar tradicional de un solo proveedor varón. Hay más conciencia de los derechos de las mujeres en ciertos grupos, aunque son minoritarios. En todo el mundo, además, se diferencia la esfera del hogar de la esfera de los hijos.
¿Los varones están más presentes como padres que como coequipers de la cotidianidad doméstica?
–La paternidad es mucho más aceptada que la domesticidad. O la domesticidad sigue siendo más rechazada que la paternidad. Eso se puede ver: cuando vas a las reuniones llamadas –eufemísticamente– de padres ves una abundancia de padres. Hay una gran diferencia con mi época: hay muchos padres en la puerta de la escuela llevando o trayendo a sus hijos. Y hay una diferencia muy grande entre los actuales varones y sus padres. Nosotros hicimos un cuidadoso análisis en doscientas familias para ver cuánto participa cada integrante en las tareas domésticas y de las tareas de los chicos, y las mujeres seguimos siendo las que tenemos la mayor participación, tanto en los hogares de un proveedor como de dos proveedores y con chicos chicos, que es cuando la situación se pone más al rojo vivo. En general, las mujeres, salgan o no al mercado de trabajo –igual que los varones–, siguen teniendo la mayor responsabilidad en las tareas del hogar y de los niños, salvo en el cuidado del auto o lo que yo llamo el cambio de los cueritos o el arreglo de la plancha, que sigue siendo dominio masculino, aunque ha crecido la participación de las mujeres, según la encuesta en doscientos hogares que hicimos en la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.
¿Las mujeres cambian más las lamparitas?
–Ha crecido la participación de las mujeres en esos arreglos. También antes era exclusivo de los varones el manejo de los varones y la obediencia de los chicos con eso de “ahora cuando venga tu padre vas a ver” y ahora, también, las mujeres participan más. Mientras que hay una mayor participación de los varones, sobre todo, en el cuidado de los chicos.
¿Por qué los varones eligieron cambiar más en la paternidad? ¿Porque descubrieron que los hijos son disfrutables y las tareas domésticas son ingratas, o por otros valores?
–Por todo eso. Pero que ha habido un cambio de valores y de discursos es seguro. En la Argentina, además, el psicoanálisis ha puesto de relevancia el papel de los padres en la crianza de los hijos. Todo confluye en que haya mayor sensibilidad en el ejercicio de la masculinidad. Y, por otra parte, puede ser que dé más satisfacción.
A pesar de ser una gran responsabilidad, los hijos generan risa y dan mucho amor...
–No me cabe duda. Pero así como se les enseñaba a los varones que no podían llorar, también se les enseñaba que no podían mostrar la debilidad de sus sentimientos. Un hombre no podía decir en el trabajo “falto o llego más tarde porque voy a la fiesta de fin de año del colegio de mi chico”, pero hoy se puede. Me acuerdo cuando, en los principios de los ochenta, un colega economista se negó a ocupar un cargo porque ese año lo iba a acompañar a su hijo en la preparación para el ingreso al Buenos Aires, yo me quedé de una sola pieza.
¿Por qué académica y socialmente se le da tan poca importancia al reparto de tareas domésticas o la igualdad salarial como deudas pendientes con las mujeres?
–No te lo puedo responder. Yo soy una investigadora y me gusta hablar de lo que investigué. En este punto hablo como lectora de diarios: es más frecuente leer sobre la violencia doméstica, la salud sexual y reproductiva (que ha sido motorizada por gente del mundo de la academia) que del tema laboral y la división del trabajo, que está muy poco visibilizado.
En España hay, incluso, una asociación de Hombres por la Igualdad que salieron a la calle a planchar para pedir mayor democracia en el reparto de las tareas domésticas. ¿Por qué en la Argentina el tema no aparece en la agenda de propuestas públicas o de organizaciones no gubernamentales?
–Coincido con vos, como lectora, en que no es algo tan visible. En Suecia y Noruega –que son países modelo– hay leyes al respecto, pero acá ni siquiera es un discurso muy escuchado.
¿Las mujeres están contentas con el progreso generacional y dicen “qué suerte que mi marido lleva un día a mi nena a taekwondo” o ven la falta de paridad actual y se quejan diciendo “¿por qué yo tengo que trabajar y la maestra me manda los deberes a mí?”.
–La cosa funciona de manera diferente en los sectores bajos y medios educados. En los sectores bajos, la maternidad está valorizada como algo muy importante. El tema de la realización personal es un invento de los sectores medios. Las mujeres que, por ejemplo, tienen que salir a trabajar como cartoneras dicen que se quedarían con gran placer con los hijos. Ellas valoran la familia y la maternidad. Las mujeres de los sectores medios tienen puesto el casete –porque es un casete que se reitera–, es el discurso que encontrás en las revistas femeninas modernas y aggiornadas “una no tiene por qué elegir y yo no dejaría mi trabajo”.
¿Esta diferencia entre sectores pobres y medios está dada porque las mujeres más humildes no tienen otras alternativas o porque tienen otros valores?
–Son las dos cosas. Por un lado, tienen valores claros. Y la otra es que cuando mirás sus condiciones objetivas te das cuenta de que no se van a realizar siendo empleadas domésticas de la peor especie: lavar la roña de los demás y comer las sobras de la comida ajena o trabajar de cartoneras. Entonces, si tienen quién las provea y se pueden quedar en su casa con sus chicos, no hay duda sobre qué elegir. Hay valores y circunstancias objetivas.
Un debate sobre cómo no incitar al suicidio
EL MINISTERIO DE SALUD DISTRIBUYO NORMAS PARA LA ADECUADA COBERTURA DE CASOS COMO EL DE SALTA
Evitar detalles, no publicar fotografías, cartas de despedida, explicaciones del cómo fue. Mucho menos, aportar razones simplistas que devienen de generalizaciones. Los expertos sostienen que el mensaje mediático puede ayudar o puede destruir.
Hay que evitar los detalles. No publicar fotografías ni cartas de despedida, tampoco aportar culpas o dar razones simplistas. Estas son algunas de las normas si se pretende una “adecuada” cobertura periodística de los casos de suicidios; fueron enviadas en estos días desde el Ministerio de Salud de la Nación, con motivo de las cinco muertes adolescentes ocurridas en Rosario de la Frontera. “El impacto de los medios masivos con una cobertura repetitiva y continua de estos hechos tiende a promover pensamientos suicidas, particularmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, asegura el comunicado, inspirado en los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Existe evidencia suficiente para sugerir que algunas formas de cobertura periodística y televisiva de los suicidios están asociadas con un aumento de estas conductas estadísticamente significativo”, informa el Ministerio, que contempla “el interés” y “el derecho” de los medios a comunicar estos hechos. Según los estudios recopilados por el Departamento de Salud Mental y Toxicomanías de la OMS en 2000, citados en el comunicado, tanto la prensa escrita como la cobertura televisiva tienen “un alto impacto” en la población vulnerable, “influyen en el comportamiento suicida”.
En este sentido, la difusión del “juego del ahorcamiento”, cuya relación con los cinco últimos casos en Rosario de la Frontera no está probada, fue una de las principales preocupaciones en el ministerio para evitar cualquier imitación. “El informe circuló internamente, pero lo extendimos cuando nos alertaron desde Tucumán (donde existe una idiosincrasia similar a la salteña) que el tratamiento de los grandes medios nacionales no era el indicado y podía influenciar negativamente en ciertos lugares de la zona”, comentó una fuente del Ministerio de Salud.
La inquietud fue confirmada luego de un seguimiento de medios locales, regionales y nacionales. “La mayoría no se ajustaba ni un poquito a las recomendaciones de la OMS. Otro problema es que el mensaje de los medios no tiene red, no existe una contención institucional pareja en todo el país para los intentos de suicidio”, indicó la fuente. Entre otras cuestiones, los especialistas piden omitir expresiones como “epidemia” u “ola de suicidios”, no hacer generalizaciones ni explicar estos hechos como “una respuesta entendible a los cambios o la degradación social o cultural o como un método ante problemas personales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual, el suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho”.
¿Los medios pueden potenciar un efecto en cadena? Para Claudia Román Ru, integrante del Comité de Emergencia del Ministerio de Salud salteño que trabaja en Rosario de la Frontera, “depende de si el mensaje se maneja para causar el impacto a nivel negativo, la ética en los medios no es lo que más predomina”. Román Ru señaló que si la prensa alerta a la comunidad de forma correcta, eso “puede alertar a algunas personas para actuar y ayudar a sus familiares”. Si no lo hace, el efecto puede ser el contrario. “Puede potenciar gestos adversos en personas en situación de crisis y que piensan que no tienen posibilidades de resolver su situación si no cumpliendo una fantasía para terminar con un sufrimiento.”
Informar, con las precauciones del caso, siempre tiene su lado disuasivo, resaltó Claudia Román Ru. “El manejo de la palabra que tienen los medios sirve para comunicar, para concientizar y para que una persona en una situación vulnerable pueda sentir que hay otro para ayudarlo”, dijo la especialista. Entre lo que debería hacerse figuran tres puntos destacados: resaltar las alternativas al suicidio, publicitar indicadores de riesgo y señales de advertencia y proporcionar información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios (en Buenos Aires y otras localidades existe una línea gratuita, el 135).
“Cuando alguna persona habla diciendo que todo se solucionaría si no estaría, cuando la propia persona siente que es un problema para los demás, ahí debemos preocuparnos y darle la oportunidad para el encuentro –señaló Román Ru–. El ritmo diario de vida hace que muchas veces el individualismo y el sentirnos solos sea algo muy frecuente, más allá de los contactos a través de los nuevos medios de comunicación como el chat o los celulares. La profundidad de las relaciones no es la misma. El vínculo es importante para saber que no me va a resolver los problemas, pero la otra persona está como soporte.”
El viernes pasado en Rosario de la Frontera los jóvenes hicieron una marcha por la vida. Esas voces, insistió la especialista salteña, no deben faltar en los medios: “Hablamos del futuro, pero los jóvenes hablan del presente, es importante que no se despretigie la apreciación del joven porque no tiene experiencia, cuando en realidad el poder escucharlo desde su creatividad es sumamente rico”.
Mostrar opciones, salidas y ayudar al diagnóstico intrafamiliar son parte de las responsabilidades de los medios de comunicación, que muchas veces prefieren hacer del suicidio un objeto de la narración policial sensacionalista, sin entender las implicancias sociales de este tipo de tratamiento de la noticia.
Página 12 Jueves, 24 de junio de 2010
Evitar detalles, no publicar fotografías, cartas de despedida, explicaciones del cómo fue. Mucho menos, aportar razones simplistas que devienen de generalizaciones. Los expertos sostienen que el mensaje mediático puede ayudar o puede destruir.
Hay que evitar los detalles. No publicar fotografías ni cartas de despedida, tampoco aportar culpas o dar razones simplistas. Estas son algunas de las normas si se pretende una “adecuada” cobertura periodística de los casos de suicidios; fueron enviadas en estos días desde el Ministerio de Salud de la Nación, con motivo de las cinco muertes adolescentes ocurridas en Rosario de la Frontera. “El impacto de los medios masivos con una cobertura repetitiva y continua de estos hechos tiende a promover pensamientos suicidas, particularmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, asegura el comunicado, inspirado en los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Existe evidencia suficiente para sugerir que algunas formas de cobertura periodística y televisiva de los suicidios están asociadas con un aumento de estas conductas estadísticamente significativo”, informa el Ministerio, que contempla “el interés” y “el derecho” de los medios a comunicar estos hechos. Según los estudios recopilados por el Departamento de Salud Mental y Toxicomanías de la OMS en 2000, citados en el comunicado, tanto la prensa escrita como la cobertura televisiva tienen “un alto impacto” en la población vulnerable, “influyen en el comportamiento suicida”.
En este sentido, la difusión del “juego del ahorcamiento”, cuya relación con los cinco últimos casos en Rosario de la Frontera no está probada, fue una de las principales preocupaciones en el ministerio para evitar cualquier imitación. “El informe circuló internamente, pero lo extendimos cuando nos alertaron desde Tucumán (donde existe una idiosincrasia similar a la salteña) que el tratamiento de los grandes medios nacionales no era el indicado y podía influenciar negativamente en ciertos lugares de la zona”, comentó una fuente del Ministerio de Salud.
La inquietud fue confirmada luego de un seguimiento de medios locales, regionales y nacionales. “La mayoría no se ajustaba ni un poquito a las recomendaciones de la OMS. Otro problema es que el mensaje de los medios no tiene red, no existe una contención institucional pareja en todo el país para los intentos de suicidio”, indicó la fuente. Entre otras cuestiones, los especialistas piden omitir expresiones como “epidemia” u “ola de suicidios”, no hacer generalizaciones ni explicar estos hechos como “una respuesta entendible a los cambios o la degradación social o cultural o como un método ante problemas personales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual, el suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho”.
¿Los medios pueden potenciar un efecto en cadena? Para Claudia Román Ru, integrante del Comité de Emergencia del Ministerio de Salud salteño que trabaja en Rosario de la Frontera, “depende de si el mensaje se maneja para causar el impacto a nivel negativo, la ética en los medios no es lo que más predomina”. Román Ru señaló que si la prensa alerta a la comunidad de forma correcta, eso “puede alertar a algunas personas para actuar y ayudar a sus familiares”. Si no lo hace, el efecto puede ser el contrario. “Puede potenciar gestos adversos en personas en situación de crisis y que piensan que no tienen posibilidades de resolver su situación si no cumpliendo una fantasía para terminar con un sufrimiento.”
Informar, con las precauciones del caso, siempre tiene su lado disuasivo, resaltó Claudia Román Ru. “El manejo de la palabra que tienen los medios sirve para comunicar, para concientizar y para que una persona en una situación vulnerable pueda sentir que hay otro para ayudarlo”, dijo la especialista. Entre lo que debería hacerse figuran tres puntos destacados: resaltar las alternativas al suicidio, publicitar indicadores de riesgo y señales de advertencia y proporcionar información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios (en Buenos Aires y otras localidades existe una línea gratuita, el 135).
“Cuando alguna persona habla diciendo que todo se solucionaría si no estaría, cuando la propia persona siente que es un problema para los demás, ahí debemos preocuparnos y darle la oportunidad para el encuentro –señaló Román Ru–. El ritmo diario de vida hace que muchas veces el individualismo y el sentirnos solos sea algo muy frecuente, más allá de los contactos a través de los nuevos medios de comunicación como el chat o los celulares. La profundidad de las relaciones no es la misma. El vínculo es importante para saber que no me va a resolver los problemas, pero la otra persona está como soporte.”
El viernes pasado en Rosario de la Frontera los jóvenes hicieron una marcha por la vida. Esas voces, insistió la especialista salteña, no deben faltar en los medios: “Hablamos del futuro, pero los jóvenes hablan del presente, es importante que no se despretigie la apreciación del joven porque no tiene experiencia, cuando en realidad el poder escucharlo desde su creatividad es sumamente rico”.
Mostrar opciones, salidas y ayudar al diagnóstico intrafamiliar son parte de las responsabilidades de los medios de comunicación, que muchas veces prefieren hacer del suicidio un objeto de la narración policial sensacionalista, sin entender las implicancias sociales de este tipo de tratamiento de la noticia.
Página 12 Jueves, 24 de junio de 2010
Convulsiones infantiles asociadas a gastroenteritis leve: características epidemiológicas, clínicas y evolutivas
REV NEUROL 2010;51:12-18] PMID: 20568063 - Original - Fecha de publicación: 01/07/2010
T. Durá-Travé, M.E. Yoldi-Petri, T. Molins-Castiella, S. Souto-Hernández, S. Aguilera-Albesa
Objetivo. Analizar las características epidemiológicas, clínicas y evolutivas de un grupo de pacientes con convulsiones infantiles asociadas a gastroenteritis leve, para facilitar su sospecha diagnóstica en la práctica clínica diaria. Pacientes y métodos. Se han revisado retrospectivamente 24 historias clínicas de pacientes hospitalizados, entre enero de 2001 y diciembre de 2008, por presentar convulsiones asociadas a gastroenteritis leve: se recogieron datos epidemiológicos, clínicos y evolutivos. Resultados. La edad media al diagnóstico era de 18,1 meses. La relación mujer/varón era de 2,8. El intervalo entre la gastroenteritis y la convulsión fue de 3,8 días. La temperatura media rectal en la crisis era de 37,1 °C. El número medio de convulsiones por hospitalización fue de 2,2. Las convulsiones eran breves (90,6% <= 5 min) y el 96,8% de ellas se registraron como generalizadas. La antigenemia de rotavirus en heces fue positiva en el 55,2% de los casos. Los resultados analíticos, incluido el estudio de líquido cefalorraquídeo, fueron normales. El electroencefalograma, en situación poscrítica inmediata, mostraba actividad paroxística generalizada y/o focal en cuatro pacientes. El tiempo medio de seguimiento ha sido de 4,2 años. Actualmente, la edad media del grupo es de 5,7 años, con un desarrollo y escolarización normales. Cinco pacientes (20,8%) tuvieron recidivas coincidiendo con nueva gastroenteritis. Un paciente, con antecedentes de epilepsia materna, fue diagnosticado posteriormente de epilepsia focal, y es discutible su relación con la presentación anterior de convulsiones asociadas con gastroenteritis leve. Conclusiones. Las convulsiones infantiles asociadas a gastroenteritis leve constituyen un síndrome convulsivo bien diferenciado. Su pronóstico es excelente, pero un porcentaje relativamente importante tiende a recidivar si presenta un nuevo proceso diarreico
T. Durá-Travé, M.E. Yoldi-Petri, T. Molins-Castiella, S. Souto-Hernández, S. Aguilera-Albesa
Objetivo. Analizar las características epidemiológicas, clínicas y evolutivas de un grupo de pacientes con convulsiones infantiles asociadas a gastroenteritis leve, para facilitar su sospecha diagnóstica en la práctica clínica diaria. Pacientes y métodos. Se han revisado retrospectivamente 24 historias clínicas de pacientes hospitalizados, entre enero de 2001 y diciembre de 2008, por presentar convulsiones asociadas a gastroenteritis leve: se recogieron datos epidemiológicos, clínicos y evolutivos. Resultados. La edad media al diagnóstico era de 18,1 meses. La relación mujer/varón era de 2,8. El intervalo entre la gastroenteritis y la convulsión fue de 3,8 días. La temperatura media rectal en la crisis era de 37,1 °C. El número medio de convulsiones por hospitalización fue de 2,2. Las convulsiones eran breves (90,6% <= 5 min) y el 96,8% de ellas se registraron como generalizadas. La antigenemia de rotavirus en heces fue positiva en el 55,2% de los casos. Los resultados analíticos, incluido el estudio de líquido cefalorraquídeo, fueron normales. El electroencefalograma, en situación poscrítica inmediata, mostraba actividad paroxística generalizada y/o focal en cuatro pacientes. El tiempo medio de seguimiento ha sido de 4,2 años. Actualmente, la edad media del grupo es de 5,7 años, con un desarrollo y escolarización normales. Cinco pacientes (20,8%) tuvieron recidivas coincidiendo con nueva gastroenteritis. Un paciente, con antecedentes de epilepsia materna, fue diagnosticado posteriormente de epilepsia focal, y es discutible su relación con la presentación anterior de convulsiones asociadas con gastroenteritis leve. Conclusiones. Las convulsiones infantiles asociadas a gastroenteritis leve constituyen un síndrome convulsivo bien diferenciado. Su pronóstico es excelente, pero un porcentaje relativamente importante tiende a recidivar si presenta un nuevo proceso diarreico
Es necesaria una intervención más temprana en adolescentes con depresión que no responden al tratamiento
En un estudio en adolescentes con depresión refrectaria al tratamiento, que no respondieron a la terapia con un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), se observó que al cambiar a otro fármaco ISRS o a venlafaxina, acompañados o no de una terapia cognitivo-conductual (TCC), se conseguía que cerca de 40% alcanzasen la remisión de los síntomas en 6 meses.
Estos son los resultados del estudio Treatment of Resistant Depression in Adolescents (TORDIA), que han sido publicados en la revista American Journal of Psychiatry.
Este hallazgo sugiere que las directrices clínicas actuales, que recomiendan seguir una estrategia de tratamiento de al menos 8 a 12 semanas, pueden necesitar una revisión. El estudio TORDIA fue diseñado para examinar los tratamientos en adolescentes, con edades comprendidas entre los 12 y los 18 años, con depresión mayor, de moderada a severa, que persiste a pesar del tratamiento con un ISRS durante, al menos, 8 semanas. En la semana 12 del estudio, los que sí respondieron al tratamiento continuaron con el tratamiento asignado, mientras que los que no respondieron fueron asignados de manera aleatoria a cambiar a otro ISRS, a venlafaxina, a otro ISRS con TCC o a cambiar a venlafaxina con TCC.
[Am J Psychiatry 2010]
Emslie GJ, Mayes T, Porta G, Vitiello B, Clarke G, Wagner KD, et al.
Palabras Clave: Adolescentes. Depresión resistente al tratamiento. Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Terapia cognitivo-conductual . Treatment of Resistant Depression in Adolescents Study
Estos son los resultados del estudio Treatment of Resistant Depression in Adolescents (TORDIA), que han sido publicados en la revista American Journal of Psychiatry.
Este hallazgo sugiere que las directrices clínicas actuales, que recomiendan seguir una estrategia de tratamiento de al menos 8 a 12 semanas, pueden necesitar una revisión. El estudio TORDIA fue diseñado para examinar los tratamientos en adolescentes, con edades comprendidas entre los 12 y los 18 años, con depresión mayor, de moderada a severa, que persiste a pesar del tratamiento con un ISRS durante, al menos, 8 semanas. En la semana 12 del estudio, los que sí respondieron al tratamiento continuaron con el tratamiento asignado, mientras que los que no respondieron fueron asignados de manera aleatoria a cambiar a otro ISRS, a venlafaxina, a otro ISRS con TCC o a cambiar a venlafaxina con TCC.
[Am J Psychiatry 2010]
Emslie GJ, Mayes T, Porta G, Vitiello B, Clarke G, Wagner KD, et al.
Palabras Clave: Adolescentes. Depresión resistente al tratamiento. Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Terapia cognitivo-conductual . Treatment of Resistant Depression in Adolescents Study
Neonatología: sector con carencias
Un acrecentamiento de recursos humanos y tecnológicos accesibles redundará en calidad y eficacia en el servicio
Miércoles 30 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
En el curso de una conferencia de prensa realizada en la Fundación para la Salud Materno Infantil (Fundasamín), el secretario de la entidad, doctor Néstor Vain, expuso conceptos muy claros y precisos acerca de las necesidades de los servicios de neonatología a fin de mejorar la eficacia de su labor. Esas demandas principalmente se concentran en contar entre 5000 y 7000 enfermeras especializadas en la atención de prematuros. Estimó el doctor Néstor Vain que si se dispusiera de ese personal en el número citado se reducirían sustancialmente las cifras de la mortalidad de los bebes nacidos antes de término.
Un párrafo aparte es la situación que se presenta en los hospitales municipales por la carencia de anestesiólogos, en general. Semanas atrás se produjo el deceso de una beba porque no había un profesional de esta actividad en el hospital Penna, donde era atendida la madre.
En otro estudio, presentado por la doctora Mariela Rossen, se hizo referencia a los beneficios que reportaría el trabajo en red entre los hospitales de la ciudad autónoma de Buenos Aires (CABA) y los nosocomios del conurbano.
Al considerarse la atención de los prematuros es oportuno señalar que se alude a los bebes nacidos antes de la 37» semana de gestación. Del conjunto de nacimientos que se registran en el país, del 8 al 10 por ciento son prematuros, y su peso está por debajo de los 2500 gramos. De ellos, el uno por ciento ha nacido con sólo 30 semanas de gestación y su peso es menor de 1500 gramos. Esos bebes son los que exigen cuidados más intensivos a cargo de personal especializado. En la actualidad, lamentablemente muere el 40 por ciento de esos prematuros; si se contara con el número necesario de enfermeras especializadas, esa cifra se podría reducir a un 15 por ciento, como ocurre en los mejores servicios del país y del mundo desarrollado.
El doctor Néstor Vain destacó así el valor de esos recursos humanos, que, unido a otros logros, como la reducción de los embarazos adolescentes y el aumento de los controles prenatales, aminorarían la mortalidad infantil.
En lo concerniente al trabajo en red y sus beneficios para la atención maternal e infantil, señaló la doctora Mariela Rossen que el 40% de las mujeres y bebes tratados en la CABA son pacientes que residen en la provincia. Los institutos más requeridos son la Maternidad Sardá y los hospitales Penna, Santojanni, Elizalde, Gutiérrez y Argerich. Los problemas que se observan hoy en relación con pacientes con domicilios distantes se resolverían si se trabajara en red, lo que permitiría una mejor organización y atención, al tiempo que facilitaría la tarea de orientar y derivar rápidamente a las pacientes. Esta innovación tendría a su favor que podría emprenderse de inmediato con los recursos existentes.
En suma, a través de un acrecentamiento de recursos humanos y tecnológicos accesibles se ganaría apreciablemente en la calidad y eficacia de servicios médicos indispensables.
Miércoles 30 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
En el curso de una conferencia de prensa realizada en la Fundación para la Salud Materno Infantil (Fundasamín), el secretario de la entidad, doctor Néstor Vain, expuso conceptos muy claros y precisos acerca de las necesidades de los servicios de neonatología a fin de mejorar la eficacia de su labor. Esas demandas principalmente se concentran en contar entre 5000 y 7000 enfermeras especializadas en la atención de prematuros. Estimó el doctor Néstor Vain que si se dispusiera de ese personal en el número citado se reducirían sustancialmente las cifras de la mortalidad de los bebes nacidos antes de término.
Un párrafo aparte es la situación que se presenta en los hospitales municipales por la carencia de anestesiólogos, en general. Semanas atrás se produjo el deceso de una beba porque no había un profesional de esta actividad en el hospital Penna, donde era atendida la madre.
En otro estudio, presentado por la doctora Mariela Rossen, se hizo referencia a los beneficios que reportaría el trabajo en red entre los hospitales de la ciudad autónoma de Buenos Aires (CABA) y los nosocomios del conurbano.
Al considerarse la atención de los prematuros es oportuno señalar que se alude a los bebes nacidos antes de la 37» semana de gestación. Del conjunto de nacimientos que se registran en el país, del 8 al 10 por ciento son prematuros, y su peso está por debajo de los 2500 gramos. De ellos, el uno por ciento ha nacido con sólo 30 semanas de gestación y su peso es menor de 1500 gramos. Esos bebes son los que exigen cuidados más intensivos a cargo de personal especializado. En la actualidad, lamentablemente muere el 40 por ciento de esos prematuros; si se contara con el número necesario de enfermeras especializadas, esa cifra se podría reducir a un 15 por ciento, como ocurre en los mejores servicios del país y del mundo desarrollado.
El doctor Néstor Vain destacó así el valor de esos recursos humanos, que, unido a otros logros, como la reducción de los embarazos adolescentes y el aumento de los controles prenatales, aminorarían la mortalidad infantil.
En lo concerniente al trabajo en red y sus beneficios para la atención maternal e infantil, señaló la doctora Mariela Rossen que el 40% de las mujeres y bebes tratados en la CABA son pacientes que residen en la provincia. Los institutos más requeridos son la Maternidad Sardá y los hospitales Penna, Santojanni, Elizalde, Gutiérrez y Argerich. Los problemas que se observan hoy en relación con pacientes con domicilios distantes se resolverían si se trabajara en red, lo que permitiría una mejor organización y atención, al tiempo que facilitaría la tarea de orientar y derivar rápidamente a las pacientes. Esta innovación tendría a su favor que podría emprenderse de inmediato con los recursos existentes.
En suma, a través de un acrecentamiento de recursos humanos y tecnológicos accesibles se ganaría apreciablemente en la calidad y eficacia de servicios médicos indispensables.
Chicos desquiciados
Juegos" autodestructivos que revelan profundas carencias humanas
Alina Diaconu
Para LA NACION
Martes 29 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Algo está sucediendo con nuestros niños y con nuestros adolescentes. Parecería que hay una suerte de locura sadomasoquista que avanza. Los niños ya no sólo ocupan la primera plana de los medios por sus agresiones hacia los demás (violencia en las aulas contra los profesores; peleas entre ellos mismos, a veces hasta llegar al asesinato; vandalismo en las calles entre bandas contrarias; descontrol por la droga; prostitución y alcohol en las vacaciones veraniegas; rateadas organizadas por Internet; delincuencia a troche y moche), sino que ahora la violencia se ha vuelto autodestructiva y letal. Una suerte de ruleta rusa cuyos "jugadores" son púberes y niños.
Ya no parecen ser suicidios latentes o inconscientes, sino premeditados y concretos. La violencia es autodirigida, no sólo para golpearse y lesionarse (hubo anteriormente, entre otros, el caso de una niña de ocho años que se cortó las muñecas con hojas de afeitar), sino, directamente, para darse muerte.
Los siete chicos de entre 14 y 16 años que se ahorcaron en Salta fueron la alarma que sonó en todo el país. Se dijo que uno de ellos hasta filmó la escena con su celular.
Las causas (en el momento en que estamos escribiendo estas líneas) no son nítidas. Se habló de juegos macabros impulsados por Internet, como el choking game o "juego de la asfixia", divertimento que provocó en los Estados Unidos más de cien muertes infantiles. Si fuera así, se trataría de un juego que combina placer con muerte, y que consiste en atarse el cuello con una corbata azul con siete nudos. Si, al tironear, los nudos se desatan, se sobrevive. Si no se desatan, el "jugador" fallece. Estaríamos, entonces, en presencia de un juego sumamente riesgoso. Tal vez, la meta para los chicos en cuestión no haya sido la autoeliminación, sino el éxtasis. Pero el accidente fatal está siempre acechando y, de hecho, en siete casos, ocurrió.
En Salta, parece que se encontraron, entre los ahorcados, corbatas con nudos, sogas y bufandas.
"¿Qué pactos se tejieron entre estos jóvenes? -se pregunta en voz alta la licenciada Hilda Abelleira, psicóloga, docente y terapeuta especialista en familia-. ¿Fueron conscientes de lo que hacían, en una edad en la que a veces los límites entre fantasía y realidad suelen no ser claros?" Habría mucho que decir acerca de la complejidad de esta etapa de la vida, plena de crisis del proceso de construcción de la subjetividad, en la que el grupo de pares ocupa un lugar relevante.
En nuestro país, hay antecedentes de suicidios juveniles: en la misma provincia de Salta, hubo otros suicidios sucesivos de adolescentes, hace unos cinco años. Asimismo, cinco chicos, se mataron en Santa Fe entre 1993 y 1994, con armas; 22 hicieron lo propio en Santa Cruz (General Las Heras) entre 1998 y 99. Pobrecitos, todos?
Algunos estudiosos ven en estos hechos terribles respuestas a situaciones de exclusión que pueden sentir los jóvenes en algunas zonas del país. Recordamos que en Ushuaia el guía de turismo que nos acompañó hace unos años nos comentó la gran cantidad de suicidios que había (entre jóvenes y adultos) en las provincias patagónicas, por la sensación de aislamiento, por ese paisaje cerrado por montañas que ponen barreras al horizonte. Es decir: sería un tope a la libertad, y con él, la falta de incentivos y motivaciones, lo cual constituiría un gran conflicto de orden psicológico para la población más vulnerable. (Sobre esta temática, Leila Guerriero escribió un libro titulado Los suicidas del fin del mundo. )
De todos modos, nosotros teníamos entendido que el suicidio, especialmente el de niños y adolescentes, era un fenómeno infrecuente que se daba sobre todo en las grandes ciudades, por las grandes problemáticas sociales que éstas conllevan en el seno de familias disfuncionales, vínculos y afectos rotos, la falta de recursos, la desocupación de los padres y las mil y una tentaciones materiales, exacerbadas por un consumismo feroz.
"¿Qué pasa en la familia, en la institución escolar y en la comunidad -nos dice, preocupada, la licenciada Abelleira, refiriéndose a la tragedia de Salta-. Se observa a menudo, en la época actual -agrega-, el debilitamiento de las funciones, tanto de sostén y cuidado, como de transmisión de legalidades claras por parte de los adultos a los jóvenes. Lo que sería esperable y deseable es que este desesperado mensaje pueda ser recibido y se trabaje con especialistas, para descifrarlo y prevenir la reiteración de conductas similares."
El problema, por supuesto, no sólo es argentino, sino mundial. Si el juego macabro de la asfixia circula por la Web, la posibilidad del suicidio infantojuvenil circula por todo el planeta. La globalización involucra lo mejor y lo peor de las pulsiones y la mente humanas.
Si se suma a esto una permisividad de los padres mucho mayor, la dificultad de poner límites y de dar contención y la llamativa ausencia de una escala de valores y de una ética que tendrían que comenzar en la casa y que deberían ser inculcadas después en los lugares de enseñanza y en la sociedad toda, ¿qué podemos esperar?
"Todo estado negativo es contagioso", escribió el investigador alemán Eckhart Tolle. Quizá por esta gran verdad el tema el suicidio fue siempre un tabú. Pero ahora, como tantas otras cosas que antes eran vedadas, tapadas, evitadas, esto sale a la luz de una manera brutal.
Si agregamos a esta cruda realidad de Rosario de la Frontera el caso de los adolescentes británicos, revelado por varios canales de televisión, tomando vodka por los ojos, parece que el mundo realmente se ha vuelto loco.
La cámara nos mostraba cómo esos chicos asían la botella de aguardiente, echaban el líquido hasta llenar la tapa del envase y luego se lo tiraban en los ojos. Parece que el "juego" tiene nombre: se llama vodka eyeballing , y aquí se juega con la vista, que también es vida.
¿Para qué? Supuestamente, para emborracharse más rápido y mejor. O por alguna otra sensación que esta práctica de aceleración de la embriaguez podría proporcionar.
Consultamos al doctor Gonzalo Valenzuela, médico oftalmólogo, sobre los efectos de lo que nos impresionó como un monstruoso y autodestructivo procedimiento y nos dijo: "El vodka en el ojo puede causar graves lesiones, por el alto porcentaje de alcohol: desde enrojecimiento por inflamación de la conjuntiva (conjuntivitis) y córnea (queratitis) hasta quemaduras químicas con aumento de infecciones en la córnea. Esto puede dejar secuelas importantes, que comprometan la visión en forma permanente".
Además, según nos explicó, el camino del vodka en el ojo es el siguiente: el alcohol pasa a la circulación general, al torrente sanguíneo, y llega así al sistema nervioso.
Todo nos conduce a lo mismo. Aquí, como en el resto del mundo, la búsqueda de placer, un innegable vacío interior, las inseguridades y la falta de identidad típicas de la edad, la disconformidad ante el panorama existencial que les ha tocado vivir, lleva a los chicos a buscar caminos cada vez más riesgosos o "zarpados".
Se juega con la vida, juntando a Eros con Tánatos, como decía hace tantas décadas Freud.
¿Qué hacer? Por supuesto, es un trabajo arduo para los padres, las instituciones educativas y el Estado. Prevenir los factores de riego e incrementar los valores, los ideales. Hablar, no callar. Idear, como en otros países de América latina, espacios para fomentar una cultura de la paz.
Hace poco se nos fue el importante escritor José Saramago. En el estatuto de la Fundación que lleva su nombre, él manifestaba que su objetivo era "contribuir al proceso de humanización que un mundo en permanente proceso de deshumanización necesita".
Lo que nos preocupa es que, poco a poco, nos estamos acostumbrando a que sucedan cosas horribles, lo peor; a que todo se vuelva, si no natural, habitual; "juegos" como el choking game o el vodka eyeballing ...
Y nos preguntamos, observándonos con atención a nosotros mismos, y haciendo también un mea culpa: ¿no será que hay tantos chicos desquiciados porque somos nosotros los que estamos cocreando o silenciando un mundo desquiciado?
© LA NACION
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OPINIONES DE LECTORES
1.- No sorprende la autodestrucción -drogas, alcohol, promiscuidad, autodegradación- de los chicos, en una sociedad que se aparta de todos los valores tradicionales por entender, errónamente, que están reñidos con el placer. La alusión a Saramago no es afortunada: un escritor que interpreta la Biblia en forma LITERAL (nada más absurdo y propio de ignorantes), cuando por el contrario el mensaje básico y elemental del AT es el respeto por la vida -propia y ajena-, la autodisciplina, responsabilidad por uno mismo y sus acciones, y la autoexigencia y la sumisión a LA LEY (D's no es otra cosa más que la Ley; una ley que nos armoniza con la Naturaleza y preserva nuestra salud física, mental y espiritual, permitiendonos convivir con algún grado de paz y felicidad). El placer, en la medida en que se armonice con nuestras necesidades y posibilidades físicas y mentales sin convertirse en adicción o escapismo, es maravilloso, pero no es ese "placer" el que los chicos están buscando.
2.- Estos "juegos" se pusieron de moda hace un par de años aquí con pibes mas chicos. Vino un dia una compañera, muy angustiada, porque los compañeritos de le escuela de su hijo lo tenían a mal traer porque el no quería (9 años) cosa típica de los chicos a esa edad "si no hacés lo que todos sos un gil". Al final la madre le habló y parece que ya está, pero para los chicos es como un juego y como a esas edad son esencialmente tontos (algunos lo siguen siendo) el drama está servido. Es un horror lo que está pasando con los pibes, antes las cosas de chicos eran simplezas: quien toca el timbre y sale corriendo o quien moja a la vecina en carnaval. Hoy las cosas de chicos son estas desgracias ya que están todo el día idiotizados con jueguitos que si bien no provocan violencia, los tienen apartados de cualquier realidad de la calle y alejados del contacto personal. Ni quiero pensar lo que le espera al mundo dentro de 50 años.
3.- Algunas causas: 1- Después que se aprobó LA LEY DEL DIVORCIO, apareció todo este desastre social que están viviendo, los adolecentes y los jóvenes de familias divorciadas, familias destruídas y con un aumento de hijos homosexuales por el abandono de los padres o por la indiferencia de padres divorciados. 2- Padres que NO SON BUENOS MODELOS para sus hijos, les falta autoridad y no saben diferenciar entre el bien y el mal (por eso no lo pueden transmitir a sus hijos). Padres con falta de VALORES. 3-La pobreza, la miseria, la FALTA DE TODO, empuja al ser humano, que NO TIENE PROPÓSITO en la vida, a hundirse cada vez más es su desesperanza. El resultado: Hijos rebeldes, violentos, angustiados , auto destructivos, con una vida vacía sin valores y sin propósito.
Alina Diaconu
Para LA NACION
Martes 29 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Algo está sucediendo con nuestros niños y con nuestros adolescentes. Parecería que hay una suerte de locura sadomasoquista que avanza. Los niños ya no sólo ocupan la primera plana de los medios por sus agresiones hacia los demás (violencia en las aulas contra los profesores; peleas entre ellos mismos, a veces hasta llegar al asesinato; vandalismo en las calles entre bandas contrarias; descontrol por la droga; prostitución y alcohol en las vacaciones veraniegas; rateadas organizadas por Internet; delincuencia a troche y moche), sino que ahora la violencia se ha vuelto autodestructiva y letal. Una suerte de ruleta rusa cuyos "jugadores" son púberes y niños.
Ya no parecen ser suicidios latentes o inconscientes, sino premeditados y concretos. La violencia es autodirigida, no sólo para golpearse y lesionarse (hubo anteriormente, entre otros, el caso de una niña de ocho años que se cortó las muñecas con hojas de afeitar), sino, directamente, para darse muerte.
Los siete chicos de entre 14 y 16 años que se ahorcaron en Salta fueron la alarma que sonó en todo el país. Se dijo que uno de ellos hasta filmó la escena con su celular.
Las causas (en el momento en que estamos escribiendo estas líneas) no son nítidas. Se habló de juegos macabros impulsados por Internet, como el choking game o "juego de la asfixia", divertimento que provocó en los Estados Unidos más de cien muertes infantiles. Si fuera así, se trataría de un juego que combina placer con muerte, y que consiste en atarse el cuello con una corbata azul con siete nudos. Si, al tironear, los nudos se desatan, se sobrevive. Si no se desatan, el "jugador" fallece. Estaríamos, entonces, en presencia de un juego sumamente riesgoso. Tal vez, la meta para los chicos en cuestión no haya sido la autoeliminación, sino el éxtasis. Pero el accidente fatal está siempre acechando y, de hecho, en siete casos, ocurrió.
En Salta, parece que se encontraron, entre los ahorcados, corbatas con nudos, sogas y bufandas.
"¿Qué pactos se tejieron entre estos jóvenes? -se pregunta en voz alta la licenciada Hilda Abelleira, psicóloga, docente y terapeuta especialista en familia-. ¿Fueron conscientes de lo que hacían, en una edad en la que a veces los límites entre fantasía y realidad suelen no ser claros?" Habría mucho que decir acerca de la complejidad de esta etapa de la vida, plena de crisis del proceso de construcción de la subjetividad, en la que el grupo de pares ocupa un lugar relevante.
En nuestro país, hay antecedentes de suicidios juveniles: en la misma provincia de Salta, hubo otros suicidios sucesivos de adolescentes, hace unos cinco años. Asimismo, cinco chicos, se mataron en Santa Fe entre 1993 y 1994, con armas; 22 hicieron lo propio en Santa Cruz (General Las Heras) entre 1998 y 99. Pobrecitos, todos?
Algunos estudiosos ven en estos hechos terribles respuestas a situaciones de exclusión que pueden sentir los jóvenes en algunas zonas del país. Recordamos que en Ushuaia el guía de turismo que nos acompañó hace unos años nos comentó la gran cantidad de suicidios que había (entre jóvenes y adultos) en las provincias patagónicas, por la sensación de aislamiento, por ese paisaje cerrado por montañas que ponen barreras al horizonte. Es decir: sería un tope a la libertad, y con él, la falta de incentivos y motivaciones, lo cual constituiría un gran conflicto de orden psicológico para la población más vulnerable. (Sobre esta temática, Leila Guerriero escribió un libro titulado Los suicidas del fin del mundo. )
De todos modos, nosotros teníamos entendido que el suicidio, especialmente el de niños y adolescentes, era un fenómeno infrecuente que se daba sobre todo en las grandes ciudades, por las grandes problemáticas sociales que éstas conllevan en el seno de familias disfuncionales, vínculos y afectos rotos, la falta de recursos, la desocupación de los padres y las mil y una tentaciones materiales, exacerbadas por un consumismo feroz.
"¿Qué pasa en la familia, en la institución escolar y en la comunidad -nos dice, preocupada, la licenciada Abelleira, refiriéndose a la tragedia de Salta-. Se observa a menudo, en la época actual -agrega-, el debilitamiento de las funciones, tanto de sostén y cuidado, como de transmisión de legalidades claras por parte de los adultos a los jóvenes. Lo que sería esperable y deseable es que este desesperado mensaje pueda ser recibido y se trabaje con especialistas, para descifrarlo y prevenir la reiteración de conductas similares."
El problema, por supuesto, no sólo es argentino, sino mundial. Si el juego macabro de la asfixia circula por la Web, la posibilidad del suicidio infantojuvenil circula por todo el planeta. La globalización involucra lo mejor y lo peor de las pulsiones y la mente humanas.
Si se suma a esto una permisividad de los padres mucho mayor, la dificultad de poner límites y de dar contención y la llamativa ausencia de una escala de valores y de una ética que tendrían que comenzar en la casa y que deberían ser inculcadas después en los lugares de enseñanza y en la sociedad toda, ¿qué podemos esperar?
"Todo estado negativo es contagioso", escribió el investigador alemán Eckhart Tolle. Quizá por esta gran verdad el tema el suicidio fue siempre un tabú. Pero ahora, como tantas otras cosas que antes eran vedadas, tapadas, evitadas, esto sale a la luz de una manera brutal.
Si agregamos a esta cruda realidad de Rosario de la Frontera el caso de los adolescentes británicos, revelado por varios canales de televisión, tomando vodka por los ojos, parece que el mundo realmente se ha vuelto loco.
La cámara nos mostraba cómo esos chicos asían la botella de aguardiente, echaban el líquido hasta llenar la tapa del envase y luego se lo tiraban en los ojos. Parece que el "juego" tiene nombre: se llama vodka eyeballing , y aquí se juega con la vista, que también es vida.
¿Para qué? Supuestamente, para emborracharse más rápido y mejor. O por alguna otra sensación que esta práctica de aceleración de la embriaguez podría proporcionar.
Consultamos al doctor Gonzalo Valenzuela, médico oftalmólogo, sobre los efectos de lo que nos impresionó como un monstruoso y autodestructivo procedimiento y nos dijo: "El vodka en el ojo puede causar graves lesiones, por el alto porcentaje de alcohol: desde enrojecimiento por inflamación de la conjuntiva (conjuntivitis) y córnea (queratitis) hasta quemaduras químicas con aumento de infecciones en la córnea. Esto puede dejar secuelas importantes, que comprometan la visión en forma permanente".
Además, según nos explicó, el camino del vodka en el ojo es el siguiente: el alcohol pasa a la circulación general, al torrente sanguíneo, y llega así al sistema nervioso.
Todo nos conduce a lo mismo. Aquí, como en el resto del mundo, la búsqueda de placer, un innegable vacío interior, las inseguridades y la falta de identidad típicas de la edad, la disconformidad ante el panorama existencial que les ha tocado vivir, lleva a los chicos a buscar caminos cada vez más riesgosos o "zarpados".
Se juega con la vida, juntando a Eros con Tánatos, como decía hace tantas décadas Freud.
¿Qué hacer? Por supuesto, es un trabajo arduo para los padres, las instituciones educativas y el Estado. Prevenir los factores de riego e incrementar los valores, los ideales. Hablar, no callar. Idear, como en otros países de América latina, espacios para fomentar una cultura de la paz.
Hace poco se nos fue el importante escritor José Saramago. En el estatuto de la Fundación que lleva su nombre, él manifestaba que su objetivo era "contribuir al proceso de humanización que un mundo en permanente proceso de deshumanización necesita".
Lo que nos preocupa es que, poco a poco, nos estamos acostumbrando a que sucedan cosas horribles, lo peor; a que todo se vuelva, si no natural, habitual; "juegos" como el choking game o el vodka eyeballing ...
Y nos preguntamos, observándonos con atención a nosotros mismos, y haciendo también un mea culpa: ¿no será que hay tantos chicos desquiciados porque somos nosotros los que estamos cocreando o silenciando un mundo desquiciado?
© LA NACION
Los libros más recientes de Alina Diaconú son Avatar y Ensayo general
OPINIONES DE LECTORES
1.- No sorprende la autodestrucción -drogas, alcohol, promiscuidad, autodegradación- de los chicos, en una sociedad que se aparta de todos los valores tradicionales por entender, errónamente, que están reñidos con el placer. La alusión a Saramago no es afortunada: un escritor que interpreta la Biblia en forma LITERAL (nada más absurdo y propio de ignorantes), cuando por el contrario el mensaje básico y elemental del AT es el respeto por la vida -propia y ajena-, la autodisciplina, responsabilidad por uno mismo y sus acciones, y la autoexigencia y la sumisión a LA LEY (D's no es otra cosa más que la Ley; una ley que nos armoniza con la Naturaleza y preserva nuestra salud física, mental y espiritual, permitiendonos convivir con algún grado de paz y felicidad). El placer, en la medida en que se armonice con nuestras necesidades y posibilidades físicas y mentales sin convertirse en adicción o escapismo, es maravilloso, pero no es ese "placer" el que los chicos están buscando.
2.- Estos "juegos" se pusieron de moda hace un par de años aquí con pibes mas chicos. Vino un dia una compañera, muy angustiada, porque los compañeritos de le escuela de su hijo lo tenían a mal traer porque el no quería (9 años) cosa típica de los chicos a esa edad "si no hacés lo que todos sos un gil". Al final la madre le habló y parece que ya está, pero para los chicos es como un juego y como a esas edad son esencialmente tontos (algunos lo siguen siendo) el drama está servido. Es un horror lo que está pasando con los pibes, antes las cosas de chicos eran simplezas: quien toca el timbre y sale corriendo o quien moja a la vecina en carnaval. Hoy las cosas de chicos son estas desgracias ya que están todo el día idiotizados con jueguitos que si bien no provocan violencia, los tienen apartados de cualquier realidad de la calle y alejados del contacto personal. Ni quiero pensar lo que le espera al mundo dentro de 50 años.
3.- Algunas causas: 1- Después que se aprobó LA LEY DEL DIVORCIO, apareció todo este desastre social que están viviendo, los adolecentes y los jóvenes de familias divorciadas, familias destruídas y con un aumento de hijos homosexuales por el abandono de los padres o por la indiferencia de padres divorciados. 2- Padres que NO SON BUENOS MODELOS para sus hijos, les falta autoridad y no saben diferenciar entre el bien y el mal (por eso no lo pueden transmitir a sus hijos). Padres con falta de VALORES. 3-La pobreza, la miseria, la FALTA DE TODO, empuja al ser humano, que NO TIENE PROPÓSITO en la vida, a hundirse cada vez más es su desesperanza. El resultado: Hijos rebeldes, violentos, angustiados , auto destructivos, con una vida vacía sin valores y sin propósito.
Un jueguito de computadora enseña a manejar la diabetes
Cómo administrar los niveles de azúcar en sangre
Cómo administrar los niveles de azúcar en sangre
Lunes 28 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Fabiola Czubaj
LA NACION
Aprender a controlar la diabetes ya es cosa de chicos. Un juego de computadora, para usar a partir de los cinco años, ayuda a que, mientras se divierten, chicos y adolescentes insulinodependientes sepan cómo administrar los niveles de azúcar en sangre para poder correr, saltar y hasta salvar el mundo de unos mutantes que pueden restarle bastante energía en el camino.
"Está destinado a chicos con diabetes tipo 1, sus hermanos o amigos, pero también a los docentes y los médicos", explicó Sylvia Brunoldy, de la Liga Argentina de Protección al Diabético (Lapdi).
Y según las opiniones de los chicos y los adolescentes que lo usaron hasta ahora, Zak versus los Mutantes, que Lapdi distribuye gratuitamente, es un incentivo para convivir en buenos términos con la enfermedad.
"Los chicos diabéticos pueden ser un superhéroe, como Zak, que en el juego nunca muere, sólo se desmaya cuando pierde fuerzas al gastar la energía y debe reiniciar el nivel", contó Brunoldy, secretaria de la comisión directiva de la liga.Se estima que, en la Argentina, alrededor del 7% de la población tiene diabetes (unos 2,8 millones de personas). Según Lapdi, hay alrededor de 150.000 chicos diabéticos en el país.
En la diabetes, el organismo no produce o no puede utilizar correctamente la insulina, que es la hormona que permite el ingreso de los azúcares en las células para utilizarlos como energía. En la tipo 1, de aparición juvenil, la incapacidad de producir insulina hace que el azúcar (glucosa) se acumule en la sangre en lugar de entrar en las células. Las inyecciones de insulina hacen que el nivel de glucosa en sangre (glucemia) baje, al hacer que salga de la sangre e ingrese en las células, en las que se almacena.
A fines del año pasado, la Legislatura porteña declaró a Zak versus los Mutantesde interés sanitario, lo que le abre las puertas de las aulas. "Es el primer juego interactivo sobre diabetes del mundo. Cuando comienza, Zak cuenta que tiene diabetes y que su médico le dijo que tiene que hacer actividad física -indicó Brunoldy-. El juego explica de qué se trata la diabetes, mejora la integración y hasta incentiva la alimentación saludable."
En el camino, el personaje puede comer manzanas y viandas, que incluyen un sándwich de jamón y queso, para mantener controlado el azúcar en sangre. Eso hace que el indicador de energía se mantenga estable. Si come de más, el indicador se pone en rojo, y tiene que medir la glucemia y corregir el nivel con insulina. En el diseño del juego, participó la nutricionista Gladys Vairetta, educadora en diabetes de Lapdi.
La elección de los alimentos tiene su explicación: mientras que la manzana aporta azúcar rápidamente, el sándwich aporta hidratos de carbono simples, sin azúcar, y se digieren más lentamente por acción de la grasa del queso. Ambos productos, dijo, se recomiendan a los diabéticos tipo 1 en las colaciones antes de empezar a hacer actividad física, según los valores de la glucemia. Si éstos son muy altos o muy bajos, se corrigen con insulina y hay que esperar un poco antes de hacer ejercicio.
En una valijita, los jugadores pueden guardar manzanas o sándwiches para usar ante una emergencia contra los mutantes que merodean la ciudad o al encontrarse con el submarino que transporta el material radiactivo que esos enemigos, de los colores y formas más variados, pretenden utilizar para transformar a la población en mutantes.
Todo comienza cuando una pelota rompe una ventana del laboratorio del padre de Zak, que es un científico que está estudiando mutantes. Cuando Zak y su mascota entran en el laboratorio para ir a buscar la pelota, tocan por accidente una computadora, que les indica la primera de una serie de misiones para llegar al cuartel de los mutantes y desbaratarlo. Si Zak controla su glucemia, se aplica insulina cuando es necesario, come bien, hace ejercicio, usa a tiempo unos anteojos especiales para detectar mutantes invisibles y tiene buena puntería con las bolas de béisbol, nada lo podrá detener?
"No hay mejor forma de involucrar y motivar a los jóvenes que con las actividades que más disfrutan. Zak les enseña a los chicos y a sus familias sobre la diabetes, y demuestra que los chicos diabéticos pueden hacerse cargo de su enfermedad y vivir, aprender y jugar como los otros chicos", señaló a través de un comunicado Antonia de Dinardo, presidente de Lapdi, que funciona desde hace 45 años y fue presidida por los doctores Bernardo Housay y Luis Federico Leloir.
Lapdi desarrolló el juego con el auspicio de Abbott. Se puede obtener gratuitamente en www.abbottdiabetescare.com.ar (hay que completar una ficha de inscripción para descargarlo) o por teléfono a Lapdi al 0800-222-0235, de lunes a viernes, de 12 a 19.
Cómo administrar los niveles de azúcar en sangre
Lunes 28 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Fabiola Czubaj
LA NACION
Aprender a controlar la diabetes ya es cosa de chicos. Un juego de computadora, para usar a partir de los cinco años, ayuda a que, mientras se divierten, chicos y adolescentes insulinodependientes sepan cómo administrar los niveles de azúcar en sangre para poder correr, saltar y hasta salvar el mundo de unos mutantes que pueden restarle bastante energía en el camino.
"Está destinado a chicos con diabetes tipo 1, sus hermanos o amigos, pero también a los docentes y los médicos", explicó Sylvia Brunoldy, de la Liga Argentina de Protección al Diabético (Lapdi).
Y según las opiniones de los chicos y los adolescentes que lo usaron hasta ahora, Zak versus los Mutantes, que Lapdi distribuye gratuitamente, es un incentivo para convivir en buenos términos con la enfermedad.
"Los chicos diabéticos pueden ser un superhéroe, como Zak, que en el juego nunca muere, sólo se desmaya cuando pierde fuerzas al gastar la energía y debe reiniciar el nivel", contó Brunoldy, secretaria de la comisión directiva de la liga.Se estima que, en la Argentina, alrededor del 7% de la población tiene diabetes (unos 2,8 millones de personas). Según Lapdi, hay alrededor de 150.000 chicos diabéticos en el país.
En la diabetes, el organismo no produce o no puede utilizar correctamente la insulina, que es la hormona que permite el ingreso de los azúcares en las células para utilizarlos como energía. En la tipo 1, de aparición juvenil, la incapacidad de producir insulina hace que el azúcar (glucosa) se acumule en la sangre en lugar de entrar en las células. Las inyecciones de insulina hacen que el nivel de glucosa en sangre (glucemia) baje, al hacer que salga de la sangre e ingrese en las células, en las que se almacena.
A fines del año pasado, la Legislatura porteña declaró a Zak versus los Mutantesde interés sanitario, lo que le abre las puertas de las aulas. "Es el primer juego interactivo sobre diabetes del mundo. Cuando comienza, Zak cuenta que tiene diabetes y que su médico le dijo que tiene que hacer actividad física -indicó Brunoldy-. El juego explica de qué se trata la diabetes, mejora la integración y hasta incentiva la alimentación saludable."
En el camino, el personaje puede comer manzanas y viandas, que incluyen un sándwich de jamón y queso, para mantener controlado el azúcar en sangre. Eso hace que el indicador de energía se mantenga estable. Si come de más, el indicador se pone en rojo, y tiene que medir la glucemia y corregir el nivel con insulina. En el diseño del juego, participó la nutricionista Gladys Vairetta, educadora en diabetes de Lapdi.
La elección de los alimentos tiene su explicación: mientras que la manzana aporta azúcar rápidamente, el sándwich aporta hidratos de carbono simples, sin azúcar, y se digieren más lentamente por acción de la grasa del queso. Ambos productos, dijo, se recomiendan a los diabéticos tipo 1 en las colaciones antes de empezar a hacer actividad física, según los valores de la glucemia. Si éstos son muy altos o muy bajos, se corrigen con insulina y hay que esperar un poco antes de hacer ejercicio.
En una valijita, los jugadores pueden guardar manzanas o sándwiches para usar ante una emergencia contra los mutantes que merodean la ciudad o al encontrarse con el submarino que transporta el material radiactivo que esos enemigos, de los colores y formas más variados, pretenden utilizar para transformar a la población en mutantes.
Todo comienza cuando una pelota rompe una ventana del laboratorio del padre de Zak, que es un científico que está estudiando mutantes. Cuando Zak y su mascota entran en el laboratorio para ir a buscar la pelota, tocan por accidente una computadora, que les indica la primera de una serie de misiones para llegar al cuartel de los mutantes y desbaratarlo. Si Zak controla su glucemia, se aplica insulina cuando es necesario, come bien, hace ejercicio, usa a tiempo unos anteojos especiales para detectar mutantes invisibles y tiene buena puntería con las bolas de béisbol, nada lo podrá detener?
"No hay mejor forma de involucrar y motivar a los jóvenes que con las actividades que más disfrutan. Zak les enseña a los chicos y a sus familias sobre la diabetes, y demuestra que los chicos diabéticos pueden hacerse cargo de su enfermedad y vivir, aprender y jugar como los otros chicos", señaló a través de un comunicado Antonia de Dinardo, presidente de Lapdi, que funciona desde hace 45 años y fue presidida por los doctores Bernardo Housay y Luis Federico Leloir.
Lapdi desarrolló el juego con el auspicio de Abbott. Se puede obtener gratuitamente en www.abbottdiabetescare.com.ar (hay que completar una ficha de inscripción para descargarlo) o por teléfono a Lapdi al 0800-222-0235, de lunes a viernes, de 12 a 19.
Con un gel de semillas, hacen tortas saludables
Un equipo usó chía en lugar de aceite y huevos
Sábado 3 de julio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Con un gel hecho a partir de semillas de chía, una planta rica en antioxidantes, un equipo de investigadores argentinos elaboró tortas más saludables, con un buen sabor y un rico aroma.
"Quisimos observar el efecto que tiene en la calidad nutricional y funcional de las tortas el hecho de sustituir con gel de chía una parte de los huevos o del aceite de la receta [tradicional] ?dijo el doctor Rafael Borneo, investigador del Centro de Excelencia en Procesos Córdoba (Ceprocor) y profesor asistente de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC)?. Cuando la semilla de Salvia hispanica entra en contacto con agua, exuda una sustancia gelatinosa que absorbe mucho líquido (entre 10 y 25 veces su peso) y produce un gel."
Las semillas de chía, añadió, poseen un alto contenido de proteínas y de aceite, y un bajo contenido de carbohidratos. "Su aceite es rico en ácidos grasos omega-3, que se usan cada vez más en la prevención de enfermedades coronarias, de problemas visuales y de la inflamación, entre otros. El gel, como se utilizó en el estudio, contiene toda la semilla, por lo que se observaron efectos beneficiosos, como un mejor perfil de ácidos grasos de las tortas ?indicó Borneo?. Por otro lado, al usar el gel en lugar de huevos, se redujo el colesterol en las tortas."
Según el estudio en The Journal of the American Dietetic Association, el equipo del Ceprocor realizó una torta según la receta tradicional y otras tres versiones, en las que reemplazaron la cantidad de huevos y aceite en un 25, 50 y 75 por ciento.
Un panel de 75 personas no entrenadas y que habitualmente comían tortas juzgaron los resultados. Con una escala del 1 al 7, decidieron si les gustaban o no las muestras después de mirar, tocar y probar las tortas.
El gel de chía puede reemplazar el 25% del aceite o los huevos de la receta tradicional, con menos calorías y grasas. Y la sustitución del 50% del aceite, por ejemplo, redujo 36 calorías por porción de 100 gramos. "Reemplazar el 100% de los huevos es imposible porque se obtienen tortas muy chatas, aunque de buen sabor", dijo.
El equipo también cocinó galletitas con semillas de chía. "Si se le explican al consumidor los beneficios que obtendría al ingerir el producto, no le importaría tener una galletita más oscura a una torta con menor volumen."
Agencia CyTA-Instituto Leloir
QUE ES LA CHIA
La Salvia hispanica es una planta que pertenece a la familia de las Lamiaceae; se cultivaba en las zonas montañosas de México hace 3500 años a.C.
En la época precolombina representaba para los mayas uno de los cuatro cultivos básicos destinados a su alimentación, junto con el maíz, el poroto y el amaranto.
Los mayas y los aztecas la empleaban en distintos preparados nutricionales y medicinales, y en la elaboración de ungüentos.
Los guerreros aztecas llevaban semillas de chía durante sus campañas porque durante esos períodos las semillas solían ser casi su único alimento.
Sábado 3 de julio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Con un gel hecho a partir de semillas de chía, una planta rica en antioxidantes, un equipo de investigadores argentinos elaboró tortas más saludables, con un buen sabor y un rico aroma.
"Quisimos observar el efecto que tiene en la calidad nutricional y funcional de las tortas el hecho de sustituir con gel de chía una parte de los huevos o del aceite de la receta [tradicional] ?dijo el doctor Rafael Borneo, investigador del Centro de Excelencia en Procesos Córdoba (Ceprocor) y profesor asistente de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC)?. Cuando la semilla de Salvia hispanica entra en contacto con agua, exuda una sustancia gelatinosa que absorbe mucho líquido (entre 10 y 25 veces su peso) y produce un gel."
Las semillas de chía, añadió, poseen un alto contenido de proteínas y de aceite, y un bajo contenido de carbohidratos. "Su aceite es rico en ácidos grasos omega-3, que se usan cada vez más en la prevención de enfermedades coronarias, de problemas visuales y de la inflamación, entre otros. El gel, como se utilizó en el estudio, contiene toda la semilla, por lo que se observaron efectos beneficiosos, como un mejor perfil de ácidos grasos de las tortas ?indicó Borneo?. Por otro lado, al usar el gel en lugar de huevos, se redujo el colesterol en las tortas."
Según el estudio en The Journal of the American Dietetic Association, el equipo del Ceprocor realizó una torta según la receta tradicional y otras tres versiones, en las que reemplazaron la cantidad de huevos y aceite en un 25, 50 y 75 por ciento.
Un panel de 75 personas no entrenadas y que habitualmente comían tortas juzgaron los resultados. Con una escala del 1 al 7, decidieron si les gustaban o no las muestras después de mirar, tocar y probar las tortas.
El gel de chía puede reemplazar el 25% del aceite o los huevos de la receta tradicional, con menos calorías y grasas. Y la sustitución del 50% del aceite, por ejemplo, redujo 36 calorías por porción de 100 gramos. "Reemplazar el 100% de los huevos es imposible porque se obtienen tortas muy chatas, aunque de buen sabor", dijo.
El equipo también cocinó galletitas con semillas de chía. "Si se le explican al consumidor los beneficios que obtendría al ingerir el producto, no le importaría tener una galletita más oscura a una torta con menor volumen."
Agencia CyTA-Instituto Leloir
QUE ES LA CHIA
La Salvia hispanica es una planta que pertenece a la familia de las Lamiaceae; se cultivaba en las zonas montañosas de México hace 3500 años a.C.
En la época precolombina representaba para los mayas uno de los cuatro cultivos básicos destinados a su alimentación, junto con el maíz, el poroto y el amaranto.
Los mayas y los aztecas la empleaban en distintos preparados nutricionales y medicinales, y en la elaboración de ungüentos.
Los guerreros aztecas llevaban semillas de chía durante sus campañas porque durante esos períodos las semillas solían ser casi su único alimento.
Terapia asistida con animales
Sábado 3 de julio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
El Programa Terapia Ocupacional Asistida con Animales (Toaca), que funciona en el hospital Moyano, cumplió dos años y lo celebró con una exhibición de la Escuadra Fiel de la Policía Federal para sus pacientes. El programa ya asistió a 80 pacientes, principalmente con esquizofrenia.
La Terapia Asistida con Animales ayuda a combatir el estrés y a mejorar trastornos como el autismo.
FUENTE: EL UNIVERSAL. 2010 JUL
La Terapia Asistida con Animales (TAA) es un tratamiento que consiste en la convivencia con diversos animales, para ayudar a pacientes en diversos casos, desde personas sanas pero sometidas a altos niveles de estrés, hasta pacientes terminales. Los animales más utilizados para desarrollar esta terapia son los delfines, los caballos y los perros.
Boris Levinson, un psicólogo infantil estadounidense, es uno de los pioneros de esta técnica, pues en 1964 comenzó a introducir perros en sus terapias con niños autistas, quienes mostraron grandes mejoras en la interacción después de pasar un tiempo con los animales. La interacción con los animales induciría a un estado alterado de conciencia, ya que se desarrolla básicamente el trabajo con lenguaje no verbal.
Se ha demostrado que, a partir de la interacción con animales mansos, se puede mejorar la autoestima, la independencia y la confianza, además, sus estímulos ayudan a conseguir mejoras en aspectos como la motricidad, el desarrollo del lenguaje, habilidades cognitivas -de aprendizaje- y socio-afectivas y, además, potencian las capacidades para un mejor trabajo en equipo y la interacción entre personas, el sentimiento de soledad o la depresión.
http://www.psiquiatria.com/noticias/tratamientos/psicoterapias/otras/48004/?
El Programa Terapia Ocupacional Asistida con Animales (Toaca), que funciona en el hospital Moyano, cumplió dos años y lo celebró con una exhibición de la Escuadra Fiel de la Policía Federal para sus pacientes. El programa ya asistió a 80 pacientes, principalmente con esquizofrenia.
La Terapia Asistida con Animales ayuda a combatir el estrés y a mejorar trastornos como el autismo.
FUENTE: EL UNIVERSAL. 2010 JUL
La Terapia Asistida con Animales (TAA) es un tratamiento que consiste en la convivencia con diversos animales, para ayudar a pacientes en diversos casos, desde personas sanas pero sometidas a altos niveles de estrés, hasta pacientes terminales. Los animales más utilizados para desarrollar esta terapia son los delfines, los caballos y los perros.
Boris Levinson, un psicólogo infantil estadounidense, es uno de los pioneros de esta técnica, pues en 1964 comenzó a introducir perros en sus terapias con niños autistas, quienes mostraron grandes mejoras en la interacción después de pasar un tiempo con los animales. La interacción con los animales induciría a un estado alterado de conciencia, ya que se desarrolla básicamente el trabajo con lenguaje no verbal.
Se ha demostrado que, a partir de la interacción con animales mansos, se puede mejorar la autoestima, la independencia y la confianza, además, sus estímulos ayudan a conseguir mejoras en aspectos como la motricidad, el desarrollo del lenguaje, habilidades cognitivas -de aprendizaje- y socio-afectivas y, además, potencian las capacidades para un mejor trabajo en equipo y la interacción entre personas, el sentimiento de soledad o la depresión.
http://www.psiquiatria.com/noticias/tratamientos/psicoterapias/otras/48004/?
El consumo de cannabis multiplica el riesgo de esquizofrenia y explica el 50% de los casos
Benedicto Crespo: «El consumo de cannabis multiplica el riesgo de esquizofrenia y explica el 50% de los casos».
FUENTE: DIARIO MONTAÑÉS. 2010 JUN
Benedicto Crespo, profesor titular de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria y director del Programa Asistencial de Fases Iniciales de Psicosis (Pagip), lamenta la permisividad con que las autoridades, especialmente las sanitarias, dejan vía libre al consumo 'terapéutico' del cannabis y añade: «El consumo de cannabis multiplica el riesgo de padecer la enfermedad de esquizofrenia. El consumo de esta droga explica el 50% de los casos».
Es una de las conclusiones a las que se han llegado en un estudio que cuenta con la colaboración de diferentes centros europeos especializados en cada rama específica: análisis celulares, trabajo con animales, etc. y con el que pretenden encontrar la asociación entre la morfología del cerebro y el desarrollo de esta enfermedad. «Es uno de los trabajos que estamos desarrollando dentro del servicio de Psiquiatría del hospital Marqués de Valdecilla, del que José Luis Vázquez es jefe. Hace ya diez años que analizamos la morfometría del cerebro de los pacientes que debutan con un primer episodio de esquizofrenia», concreta Crespo.
Tras diez años de trabajo ya se pueden avanzar conclusiones. «Ahora tenemos claro que no podemos diagnosticar por medio de la neuroimagen, pero hay parámetros indicativos, como el aumento de los ventrículos laterales del cerebro y la disminución del volumen total de la masa cerebral. Son factores que están ya presentes al comienzo de la enfermedad y son independientes al desarrollo de los síntomas», concreta Crespo.
Pero la vulnerabilidad genética no determina la aparición de la esquizofrenia. La combinación de predisposición natural y otros factores que intervienen en el desarrollo del cerebro se acerca más a la realidad de los riesgos. «La mayor parte de las circunstancias que pueden desencadenar la enfermedad se viven en el periodo previo e inmediatamente posterior al nacimiento. Infecciones, estrés, alteraciones durante el parto -tanto de la madre como del hijo- etc., pueden sellar un futuro de enfermo de esquizofrenia», explica Crespo.
http://www.psiquiatria.com/noticias/psicosis/esquizofrenia/47707/?
FUENTE: DIARIO MONTAÑÉS. 2010 JUN
Benedicto Crespo, profesor titular de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria y director del Programa Asistencial de Fases Iniciales de Psicosis (Pagip), lamenta la permisividad con que las autoridades, especialmente las sanitarias, dejan vía libre al consumo 'terapéutico' del cannabis y añade: «El consumo de cannabis multiplica el riesgo de padecer la enfermedad de esquizofrenia. El consumo de esta droga explica el 50% de los casos».
Es una de las conclusiones a las que se han llegado en un estudio que cuenta con la colaboración de diferentes centros europeos especializados en cada rama específica: análisis celulares, trabajo con animales, etc. y con el que pretenden encontrar la asociación entre la morfología del cerebro y el desarrollo de esta enfermedad. «Es uno de los trabajos que estamos desarrollando dentro del servicio de Psiquiatría del hospital Marqués de Valdecilla, del que José Luis Vázquez es jefe. Hace ya diez años que analizamos la morfometría del cerebro de los pacientes que debutan con un primer episodio de esquizofrenia», concreta Crespo.
Tras diez años de trabajo ya se pueden avanzar conclusiones. «Ahora tenemos claro que no podemos diagnosticar por medio de la neuroimagen, pero hay parámetros indicativos, como el aumento de los ventrículos laterales del cerebro y la disminución del volumen total de la masa cerebral. Son factores que están ya presentes al comienzo de la enfermedad y son independientes al desarrollo de los síntomas», concreta Crespo.
Pero la vulnerabilidad genética no determina la aparición de la esquizofrenia. La combinación de predisposición natural y otros factores que intervienen en el desarrollo del cerebro se acerca más a la realidad de los riesgos. «La mayor parte de las circunstancias que pueden desencadenar la enfermedad se viven en el periodo previo e inmediatamente posterior al nacimiento. Infecciones, estrés, alteraciones durante el parto -tanto de la madre como del hijo- etc., pueden sellar un futuro de enfermo de esquizofrenia», explica Crespo.
http://www.psiquiatria.com/noticias/psicosis/esquizofrenia/47707/?
domingo, 27 de junio de 2010
TDAH
http://www.hablemosdesalud.tv/index-Tandil.html
Entrevista en TV de la Prof. Dra. Ana Maria MArtorella sobre qué es el Trastorno de Déficit Atencional/ Hiperactividad.
Entrevista en TV de la Prof. Dra. Ana Maria MArtorella sobre qué es el Trastorno de Déficit Atencional/ Hiperactividad.
sábado, 26 de junio de 2010
Libros y más libros
Estimado amigo
Padre Ezequiel:
Con alegría me he enterado, a traves de mi esposa Karina que los materiales ya están listos y pronto se iniciará la contrucción de la primera y única biblioteca popular de Villa Corina.
Sé positivamente que será un instrumento más para la humanitaria y evangelizadora tarea que usted desarrolla en ese lugar tan necesitado de todo.
Me reconforta ver como las autoridades no hacen oídos sordos a las necesidades que le hemos planteado, esto se debe , básicamente a que el secretario de Cultura, Hugo Caruso siempre adoptó una actitud positiva con mis locas utopías y es un hombre más alla de lo partidario y me lo ha demostrado, siempre, siempre, ser honesto y a disposición de la gente. Ha resististio la prueba del tiempo, con los años que pasan todo en limpio.
Me alegra en grado sumo saber que con el proyecto Cruz del Sur puedo aportarle una gota en ese mar.
Tengo miles de libros esperando y habrá más.
Le solicito, por favor, por razones de metodología que arbitre, como habiamos quedado, un lugar para poner los libros que atestan el único espacio que tengo, una habitación de dos por dos por tres metros de alto , completa hasta el techo.
Hoy por ejemplo aprovechando el feriado iré a buscar con mi auto una donación de libros a Luis Maria Campos al 500 , son muchos pero ya no tengo lugar donde depositarlos.
Pronto el diario la ciudad hará una nota acerca de todo esto para informar a la población de Avellaneda.
Prefiero esperar que comienzen los trabajos para darlo a difusión con el objetivo de conseguir más libros y lograr una biblioteca útil.
Bueno padre... no lo molesto más.
Aviseme cuando la habitación esté lista y allí ire con la valiosa carga tan desvalorizada en estos dias.
Lo abrazo con esperanza, con los pies sobre la tierra y la mirada en el cielo .
Le envio algunos links para que vea algunas cosas que anduve haciendo en este proyecto que incluye ahora bibliotecas en barrios desvalidos.
Asimismo le informo que estoy preparando una plantación de árboles, esto lo hice hace 10 años y plantamos 4000 , y ahora Ya tengo comprometidas y anotadas más de 700 niños con sus familias y me gustaria que los chicos de Villa Corina participen, estoy gestionando los árboles para que no tengan que comprarlos, de eso hableré con Hugo Caruso y Alejandro Galup .
Va copia a Hugo Caruso, Web master de Historias en el Aire y diario La ciudad y vecinos donde se hará la plantación de árboles y a muchos amigos sensibles que saben leer entre líneas y utilizo esta carta para informar como van las cosas
Nos vemos pronto.
Ruben Omar Sosa
www.historiasenelaire.com.ar
http://www.historiasenelaire.com.ar/solidaridad/actual/adhepara.html
http://www.historiasenelaire.com.ar/solidaridad/actual/adhepara.html
http://www.laciudadavellaneda.com.ar/nota.php?id=115
http://hermosoliniers.blogspot.com/2009/10/donaran-30-mil-libros-tres-escuelas-de.html
http://www.auno.org.ar/leer.php/5048
http://notife.blogspot.com/
http://www.informedigital.com.ar/secciones/medios/nota.php?id=31553
http://www.diarioelargentino.com.ar/notas.php?id=68710
http://www.eldiariodeparana.com.ar/textocomp.asp?id=180913
http://www.lagacetaonline.com.ar/la_gaceta_online/noticia.php?id=9940
http://buenasnoticiasbn.blogspot.com/2009/11/100-mil-libros-solidarios_24.html
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=22389
Paranacito recibió 50.000 libros
| Se destinarán 1.000 libros para cada una de las 19 escuelas del ejido, y los restantes para conformar una nueva biblioteca popular, como parte del proyecto Cruz del Sur de la Educación.
01 DE NOVIEMBRE DE 2009
La mayoría del material es literatura infantil y escolar.
La comuna de Villa Paranacito recibió 50.000 libros y computadoras destinadas a escuelas de la localidad como parte del proyecto Cruz del Sur de la Educación, ideado por el médico pediatra e inmunólogo Rubén Sosa.
En cada uno de los puntos cardinales, Sosa donó una inmensa cantidad de libros, fundamentalmente destinado a los niños. Paranacito resultó la punta este de la cruz. Las demás fueron Misión La Paz, al norte; Los Antiguos en el sur, y Calingasta en el Oeste.
Le corresponderán 1.000 libros para cada una de las 19 escuelas del ejido, y los restantes para conformar una nueva biblioteca popular.
"Estamos abiertos a la llegada de todo lo que signifique educación y cultura. Esto significa libertad, y lo vamos a defender con todas las fuerzas”, enfatizó la intendenta Carmen Toller.
El proyecto surgió en 2002, cuando a Sosa le entregaron un premio por la plantación de 4.000 árboles en una zona contaminada. “Conocí allí un maestro wichi que contaba lo poco que se podía hacer en una escuela de frontera, en Misión La Paz, cerca del Río Pilcomayo. Le pregunté si tenía biblioteca y me contó que era una de las cosas que les faltaba, así que allí comenzó la idea”, cuenta el médico, que ejerce su profesión en el Hospital de Niños “Pedro Elizalde”, relató el médico.
Luego, una serie de sucesos fortuitos que se le fueron presentando en el camino hicieron que se conformara este sueño de los cuatro puntos, que hoy culminan con 50.000 libros en Villa Paranacito.
Sosa viaja acompañado por un equipo, conformado por su señora Carina, que oficia de secretaria, y Gustavo Sonsogni, un experto barriletero que brinda talleres de construcción de estos juguetes y realiza con los niños de cada lugar grandes barrileteadas, tomando en cuenta que los destinatarios de todo esto son ellos en realidad.
En el momento de remontarlos, cada niño recibe y firma un diploma, por el cual se compromete a no consumir sustancias tóxicas de cualquier tipo, no fumar, ni beber. “Si solamente el 10% de los niños cumple con este compromiso, ya aportamos nuestro granito de arena”, reflexiona Sosa.
El acto de entrega de los libros se realizó la semana pasada en el salón cultural de la Municipalidad donde el proyecto fue distinguido con la declaración de “Interés Cultural” del municipal
Proyecto Cruz del Sur - Villa Paranacito
Rubén Sosa junto con sus colaboradores, se encuentran finalizando las tareas de coordinación para concretar la entrega de más de 30.000 libros en tres establecimientos educativos de Villa Paranacito, en la Provincia de Entre Ríos.
Esta iniciativa consistió en juntar libros donados por la gente y llevarlos para crear bibliotecas en escuelas de frontera ubicadas en los cuatro puntos cardinales del país de manera similar a lo realizado en Misión la Paz – Salta, Los Antiguos - Santa Cruz, y Calingasta - San Juan.
Para cumplir con esta meta, se desarrollaron una serie de acciones solidarias que dieron por resultado este enorme volumen de libros.
Villa Paranacito se encuentra en la zona del Delta entrerriano del Río Paraná . Junto con trabajadores comunitarios de esa localidad, se realizará la distribución de las bibliotecas en dos “escuelas de agua” es decir, ubicadas en las islas y cuyo acceso se realiza mediante lanchas. Ellas son la Escuela Nº14 “Fray Mocho” y la Escuela Nº 7 “Juan Bautista Alberdi”: será un gran esfuerzo y una pequeña aventura llegar hasta allí. La tercer biblioteca será destinada a la Escuela de Educación Especial Nuestra Señora del Rosario ubicada en el casco urbano de la localidad.
Toda esta actividad se llevará a cabo los días 29, 30 y 31 de octubre próximos. Coincidirá con las celebraciones del Día de la Isla. También se realizarán visitas y charlas de promoción de la salud, a cargo de Rubén.
BaToCo Barriletes tendrá el honor de acompañar en esta actividad mediante la realización de talleres de construcción y vuelo de barriletes en los colegios. Como dijera el Tata Derka “una estupenda oportunidad para ser mejores personas, promoviendo la educación, la alegría y el juego”. Los mantendremos al tanto sobre cómo nos organizaremo.
Nuestro especial respeto y agradecimiento a todos – sí a todos- quienes con hechos concretos dan testimonio de los valores que profesan.
EL DIARIO DE AVELLANEDA • FUNDADO EL 24 DE ABRIL DE 1959 • CONTACTO 1889
Buenos Aires
20:03 | Miercoles 11, Noviembre de 2009
El Dr. Rubén Sosa donó 50 mil libros a escuelas de Villa Paranacito, Entre Ríos
Serán destinados a los diecinueve establecimientos educativos de la comuna entrerriana. El pediatra avellanedense y sus colaboradores cumplieron así el objetivo solidario de crear bibliotecas en los cuatro puntos cardinales del país. En la foto, la Escuela isleña Nº 14 "Fray Mocho".
El proyecto denominado «Cruz del Sur de la Educación», la última iniciativa solidaria del pediatra avellanedense y columnista de La Ciudad, Rubén Omar Sosa, que consistió en crear bibliotecas en los cuatro puntos cardinales del país, fue felizmente concretada en la última semana del mes de octubre.
La comuna entrerriana de Villa Paranacito, el punto Este de la Cruz del Sur educativa, recibió de manos del Dr. Sosa una infinidad de cajas con alrededor de 50 mil libros, los cuales serán destinados a los diecinueve escuelas del municipio y a una nueva biblioteca popular.
Villa Paranacito fue el cuarto punto elegido por el Dr. Sosa para su cruzada solidaria por la educación, en distintos lugares del país, unidos por dos ejes perpendiculares imaginarios. Antes, los pueblos que recibieron miles de libros habían sido Misión La Paz, al Norte, en la provincia de Salta; Los Antiguos, en la patagónica Santa Cruz, y Callingasta, en San Juan, al Oeste del territorio nacional.
En la comuna entrerriana, el acto de entrega de los libros se realizó en el Salón cultural de la Municipalidad, y contó con la presencia de la intendenta Carmen Toller, del senador Eduardo Melchiori, docentes y representantes de instituciones educativas y de minoridad, la biblioteca popular «Sandor Mikler» y un nutrido grupo de vecinos.
El acto, en el que tanto el Dr. Sosa como sus colaboradores recibieron diplomas como «huéspedes de honor», fue declarado de «Interés Cultural» por parte de la Cámara de Senadores de la provincia de Entre Ríos.
Asimismo, el Dr. Sosa visitó la Escuela Nº14 «Fray Mocho», una de las denominadas «escuelas de agua», por estar ubicadas en islas, donde, acompañados por sus docentes, los chicos participaron de una divertida barrileteada, con cometas que ellos mismos armaron en talleres didácticos.
Los chicos escribieron los nombres de sus escritores preferidos en los barriletes. En el momento de remontarlos, cada niño recibió y firmó un diploma, por el cual se comprometió a no consumir sustancias tóxicas de cualquier tipo, a no fumar, ni beber.
«Estamos abiertos a la llegada de todo lo que signifique educación y cultura. Esto significa libertad, y lo vamos a defender con todas las fuerzas», enfatizó la intendenta de Villa Paranacito, Carmen Toller.
En PortadaDONARÁN 30 MIL LIBROS A TRES ESCUELAS DE VILLA PARANACITO
29.10.09 en 19:51 | Publicado por EL EQUIPO DEL BLOG.
Será en el marco de un emprendimiento solidario denominado Proyecto Cruz del Sur para la Educación iniciado en 2006, por un reconocido médico pediatra de Buenos Aires. El senador por Islas solicitó al Senado que el evento sea declarado de interés legislativo.
ISLAS DEL IBICUY. Octubre 27. Los días 29, 30 y 31 de octubre próximos, tres escuelas de Villa Paranacito recibirán más de 30 mil libros donados en el marco de una cruzada solidaria denominada Proyecto Cruz del Sur para la Educación. La entrega -avalada por el municipio local- se hará efectiva por parte del creador e impulsor de esta iniciativa, el reconocido médico bonaerense, Dr. Rubén Sosa y su equipo de colaboradores.
La distribución de las bibliotecas se realizará en los establecimientos Nº14 “Fray Mocho”, Nº 7 “Juan Bautista Alberdi” -ubicados en las islas-, y la Escuela de Educación Especial “Nuestra Señora del Rosario” situada en el casco urbano de la localidad cabecera del Departamento. El Dr. Sosa proyectó en 2006 unir los cuatro puntos cardinales del país, a través de la creación de bibliotecas en escuelas de frontera. La localidad de Villa Paranacito cierra ese cruzado imaginado por el destacado pediatra constituido ya por: Misión la Paz (Salta), Los Antiguos (Santa Cruz), y Calingasta (San Juan).
“Con Cruz del Sur para la Educación, les estamos diciendo a los chicos que sin educación el país está perdido, y que ellos mismos están perdidos”, expresó el médico. Agregó: “La responsabilidad es del Estado y es nuestra, en relación a concientizarlos en este punto en particular. Al educar a un chico, se le está dando un nivel elevado de salud también”.
Toda la actividad se realizará desde este jueves y hasta el sábado 31, “Día del Isleño”, jornada en la que también se llevarán a cabo visitas y charlas de promoción y protección de la salud. En referencia a esto último, las mismas serán dictadas por el propio Sosa.
Cabe destacar que tanto la visita del solidario profesional, como su invalorable aporte de material bibliográfico serán declarados de interés legislativo por la Cámara Alta esta semana, a solicitud del senador provincial Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ).
Rubén Sosa. Un médico que entiende la profesión desde el corazón
El Dr. Rubén Omar Sosa es médico pediatra e infectólogo reconocido por su particular manera de entender la medicina desde un punto de vista humanitario, por el amor y la dedicación que brinda a sus pacientes. Hace 25 años trabaja en el Hospital “Dr. Pedro de Elizalde”, donde además es docente de la Cátedra de Pediatría de la Universidad Nacional de Buenos Aires. También desarrolló su profesión en el Hospital “Churruca” donde recibió el Premio “Honor al Mérito” por su labor.
La labor que desarrolla el Dr. Rubén Sosa, si bien es vocacional, parte de una forma distinta de entender y de abordar la medicina. “No concibo la consulta que termina en la receta, para mí no termina ahí”, dice modestamente con voz tranquila pero apasionada.
Desde su programa de radio -“Historias en el Aire”- o desde el consultorio, Sosa convida a sus pacientes y oyentes a embarcarse en cruzadas solidarias o en “barriletadas masivas” con lema a favor de la vida. “Yo uso mi profesión para bajar líneas de promoción y protección de la salud. Cada barrileteada que hemos hecho han tenido, en cada caso, un denominador. Uno de estos encuentros fue contra la droga, otro en contra el tabaco, y otro fue para concientizar sobre la donación de órganos, por citar algunos ejemplos”, expresa entusiasmado.
En una entrevista telefónica, aunque muy a mena, el Dr. Sosa respondía a mis inquietudes sobre su poca ortodoxa labor.
¿Se siente sólo en esta cruzada?
-No me siento solo. Si así fuera, quién pudiera traer 25 mil libros, quién pudiera enfrentar la Cordillera de Los Andes y quién llena el cielo de barriletes. En un comienzo, por supuesto que algunos me miraron de soslayo por ser un pediatra que remontaba barriletes. Esto estaba alejado de toda la estructura médica. Pero una vez que entendieron la filosofía, hecho que me llevó 17 años para que lo comprendieran, lo aceptaron; de hecho hemos recibido muchísimos premios-.
¿otros profesionales lo han imitado?
-No la han imitado, pero la acompañan. En ninguna parte del mundo hay una experiencia de esta índole y envergadura que, en nuestro caso, ha alcanzado el nivel nacional.
¿cómo se generó el proyecto Cruz del Sur?
-En el año 2002 había terminado de plantar 4 mil árboles en terrenos contaminados, en el marco del proyecto “Laura” .
Recibo el premio de “Médico del Año - Mérito a la Atención Primaria de la Salud”, en el Hotel Sheraton de Mar del Plata. Estaba en ese lugar muy fino y me dije: “Qué hago acá, si yo soy un médico de hospital que atiendo chicos todos los días” Me sentí mal. Sin embargo, etimológicamente hablando, premio significa “punto de partida”. Entonces volví a preguntarme: “¿Estoy acá para recibir sólo un premio?” Me respondí solo: “No. Tiene que haber alguna cosa”. Justo estaba allí un maestro wichí que había dado una charla mostrando todas las cosas que les faltaban y la tarea que estaban haciendo en un lugar llamado Misión La Paz en Salta, a 2.200 km de Buenos Aires. Me dije: “este hombre no tiene biblioteca, y si hoy cada chico trajo un árbol podríamos hacer lo mismo para acopiar libros”. Así fue como se me ocurrió pedirles a mis pacientes que hagamos una barrileteada, para juntar libros destinados a Misión La Paz. Llegamos a juntar 10 mil. Cuando estoy saliendo de Retiro para llevar los libros, me encuentro con un amigo de Greenpeace que se llama Jorge Faggiano, que se iba como maestro rural a Los Antiguos (Santa Cruz). Qué casualidad le dije, yo voy 2.200 km para arriba y vos 2.200 km para abajo. Le pregunté si tenía biblioteca allí y me dijo que había una con más de seis mil ejemplares. Me quedó esa idea, y fue en ese viaje que se me ocurrió la idea de hacer una biblioteca en cada punto cardinal de la Argentina. Después la deseché porque en ese momento, me pareció una locura. “¿Cómo hacía para llevar los libros y para movilizarme?”
Los dos años subsiguientes me dediqué a hacer barrileteadas contra el tabaco y las drogas. Pero en agosto de 2006, mi amigo Jorge (Faggiano) me manda un mensaje diciéndome: “Rubén, se me quemó la escuela con biblioteca y todo”. Ahí creí que era el momento de arrancar con aquella vieja idea y tomé la iniciativa. Después de un año, juntamos 17 mil libros y los llevamos a Los Antiguos, con ayuda de un paciente amigo. Este hecho está documentado en la página web del programa (www.historiasenelaire.com.ar). Cuando llegamos a la escuela, le pido a una maestra dos reglas y una mapa de la Argentina y uno Misión La Paz con Los Antiguos. Tomo el tercio exacto y tiro la otra regla para ver adónde cae y ahí decido el Este y el Oeste de dónde tengo que ir. El oeste me toca en una zona montañosa que yo no conocía llamada Calingasta (San Juan) y donde, un año –2007-después de lo del sur, entregamos 25 mil libros. El otro extremo que resultaba del cruce era Villa Paranacito donde me propuse, en aquel momento, ir en dos años. Y así fue la historia.
(Entrevista realizada por Ramiro Maradey en agosto de 2009)
para mayor información y/o entrevistas con el Dr. Rubén Sosa
rubensosa@gmail.com
TE (011) 4222-5300 cel (011) 155-3181051
Prensa senador provincial, Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ)
La “Cruz del Sur de la Educación” define su último punto cardinal
Por Laura Cabrera
El proyecto, liderado por el pediatra Rubén Sosa, busca recolectar 50 mil libros para armar una biblioteca en una escuela de Entre Ríos. Se sumaría a las ya fundadas en Santa Cruz, San Juan y Salta para formar una cruz que atraviese el país hecha de solidaridad y literatura.
El proyecto “La Cruz del Sur de la Educación”, liderado por el pediatra e infectólogo Rubén Sosa, ya lleva recolectados 10 mil libros que serán destinados a una escuela rural de Villa Paranacito, en Entre Ríos. Esa localidad será el cuarto y último punto cardinal, y cuando la biblioteca de ese colegio esté en marcha se habrá concretado el sueño del médico de fundar cuatro que unan al país en una figura con la belleza de la literatura.
El objetivo de Sosa es juntar 50 mil libros de diversos géneros para entregar a fin de año en Villa Paranacito. Y así cumplir el fin que persigue desde hace 13 años: crear cuatro bibliotecas en la Argentina, una por cada punto cardinal.
La cruzada comenzó en una escuela de Los Antiguos, en Santa Cruz. El pediatra llegó hasta allí para recuperar la biblioteca que se había incendiado. Ya en ese lugar, y con la ayuda de un mapa y una regla, Sosa trazó una cruz que marcaba cada punto cardinal: la línea trazada fue desde el sur (lugar en donde se armó la primera biblioteca) hasta Misión la Paz, en Salta. Los puntos siguientes fueron marcados en Calingasta, San Juan y en Villa Paranacito, Entre Ríos.
Con la ayuda de los pacientes y del “boca a boca”, Misión La Paz recibió 10 mil libros, Los Antiguos 17 mil, y Calingasta 25 mil. La idea de llevar 50 mil ejemplares de todo tipo a Entre Ríos es un sueño que gracias a la gente, está cada vez más cerca de ser cumplido.
A la hora de definirse, en diálogo con AUNO-Tercer Sector, Sosa se presenta como “un servidor”. Su actividad solidaria se completa con las barrileteadas que organiza en la plaza ubicada frente al Hospital Garrahan, con un objetivo claro: remontar barriletes en comunión con pacientes y padres, difundir valores en salud, prevención y solidaridad, y utilizar el evento para continuar su cruzada de recolectar libros.
“Allí puedes llevar los libros para que el Ave Fénix vuele con sus plumas renovadas y luminosas”, se lee en las invitaciones que el mismo pediatra elabora para cada actividad, porque para él la iniciativa es sinónimo de hacer revivir la cultura y a la educación.
Más allá del gesto solidario, Sosa solicita a sus pacientes que anoten en la primera hoja de cada libro su nombre y dirección, y una dedicatoria a la escuela. Así, se pretende que los futuros lectores de esos libros establezcan una comunicación que borre las distancias.
Barriletes y libros continúan su vuelo solidario. Sosa sabe que no está solo en esta cruzada porque empezó a barrer las cenizas de Los Antiguos gracias a la gente, y de la misma forma pretende sellar por fin “la Cruz del Sur de la Educación”.
Cómo contactarse:
Consultorio del Dr. Rubén Sosa: Castelli 170 – Avellaneda
Tel: 4222-6062/ lunes a viernes de 15 a 20.
Hospital Pedro de Helizalde (ex Casa Cuna) Av. Montes de Oca 40 - Capital
Un médico quiere entregar libros en los 4 puntos cardinales (uno es Villa Paranacito, Entre Ríos)
Rubén Sosa quiere juntar 100 mil libros para colegios de los cuatro puntos cardinales. Lleva entregada la mitad y espera cumplir su anhelo para fin de año.
Desde hace 13 años, Rubén Sosa tiene un sueño: que todos los chicos tengan derecho a acceder a la lectura. Con ese norte en su brújula, este médico pediatra que trabaja en hospital Pedro de Elizalde comenzó a desarrollar una serie de acciones solidarias para ayudar a las escuelas de frontera a constituir sus propias bibliotecas. “Queremos llegar a los 100 mil libros”, se ilusiona. No está tan lejos: ya lleva distribuidos 52 mil en tres localidades de la Argentina. Y no se rinde.
El proyecto se llama “La Cruz del Sur de la Educación” y comenzó cuando Sosa se encontraba colaborando en una escuela de Los Antiguos, en la provincia de Santa Cruz, que se había incendiado. Hasta allí llegó con más de 6.000 libros para reorganizar la biblioteca. “Le pedí a una maestra que me acercara un mapa, uní con una regla el lugar en el que estábamos con el norte y la línea recta cayó en Misión La Paz, provincia de Salta. Luego tomé el tercio superior y lo crucé en 90 grados y cayó en medio de San Juan, en plena cordillera, mientras que la otra punta de la constelación se situó en Villa Paranacito, Entre Ríos”, relata.
La iniciativa consiste en juntar libros donados por la gente y llevarlos para crear bibliotecas en escuelas de frontera ubicadas en los cuatro puntos cardinales del país. Misión La Paz, en el Norte, ya recibió 10 mil ejemplares; la sureña localidad de Los Antiguos, 17 mil; y la sanjuanina Calingasta, 25 mil. El último de los puntos cardinales que resta en esta cruzada solidaria es el Este, donde se encuentran las escuelas de Villa Paranacito.
“Éste es el objetivo previsto para 2009; desde que volví de San Juan no hago otra cosa que pensar en la última estrella de la Cruz del Sur y aquí voy con mi nuevo capricho; si no saco mal la cuenta, para que a esa Cruz del Sur le cierren 100 mil libros me falta juntar 47 mil, creo que con la ayuda de todos lo vamos a lograr”, se esperanza el médico.
Para cumplir con esta meta, Sosa organiza anualmente barrileteadas donde convoca a miles de pacientes y a sus familias. “Todos los años nos juntamos para remontar barriletes en la plaza frente al hospital Garrahan; el único requisito para participar es traer un libro, así que este año habrá que hacer varias”, dice el profesional. “Ya tengo unos cinco mil guardados en el subsuelo de la Casa Cuna, para fines de noviembre, quién les dice, si ustedes me ayudan, tal vez llego. Después de todo, sólo estoy pidiendo los libros que les sobren, aquellos que jamás vas a volver a leer, esas novelas, aquel texto, ese diccionario, aquella enciclopedia le pueden cambiar la vida a una criatura de guardapolvo blanco y raído”, dice Sosa.
POR QUÉ LIBROS. Si bien admite que utiliza internet para muchas de sus actividades, el responsable de esta cruzada solidaria se resiste a creer en el fin de los libros de papel. “Hay una tendencia actual a pensar que la web reemplazará a los libros, pero hay que dar pelea para que esto no ocurra, por eso reivindico el rol de las bibliotecas con estantes donde encontrar buen material de lectura”, cuenta Sosa.
“Yo pude ver con mis propios ojos a niños en todo el país que al tener los libros en las manos quedaban tan absortos como los niños de las grandes ciudades frente a las pantallas de los videojuegos, y también vi maestros rurales llorando de emoción, cuando juntos descargábamos las cajas con los libros que por fin podían usar. Por eso insisto con los libros, porque hay lugares donde no están ni estuvieron nunca, y no creo que internet llegue a esos lugares donde no hay zapatillas y les muestre un mundo virtual donde no puedan comer”, finaliza.
Donan 30 mil libros a tres escuelas de Islas
En el marco del emprendimiento solidario denominado Proyecto Cruz del Sur para la Educación, iniciado en 2006, por un reconocido médico pediatra de Buenos Aires, tres escuelas ubicadas en Villa Paranacito, departamento Islas, recibieron 30 mil libros.
La entrega, que se efectuó ayer, contó con la presencia del creador e impulsor de esta iniciativa, el médico Rubén Sosa, quien estuvo acompañado por su equipo de colaboradores.
La distribución de las bibliotecas se realizó en los establecimientos Nº 14 “Fray Mocho”, Nº 7 “Juan Bautista Alberdi” -ubicados en las islas-, y la Escuela de Educación Especial “Nuestra Señora del Rosario” situada en el casco urbano de la localidad cabecera del departamento.
Sosa proyectó, en 2006, unir los cuatro puntos cardinales del país, a través de la creación de bibliotecas en escuelas de frontera. La localidad de Villa Paranacito cierra la cruzada imaginada por el destacado pediatra, tras haber llegado con los textos a Misión la Paz (Salta), Los Antiguos (Santa Cruz), y Calingasta (San Juan).
MENSAJE. “Con Cruz del Sur para la Educación, les estamos diciendo a los chicos que sin educación el país está perdido, y e ellos mismos están perdidos”, expresó el médico, al tiempo que agregó: “La responsabilidad es del Estado y es nuestra, en relación a concientizarlos en este punto en particular. Al educar a un chico, se le está dando un nivel elevado de salud también”, enfatizó.
La actividad del médico en el departamento, comenzó ayer y finalizará el sábado 31, fecha en que se conmemora el “Día del Isleño”. Ese día, también se llevarán a cabo visitas y charlas de promoción y protección de la salud. En referencia a esto último, las mismas serán dictadas por el propio Sosa.
La visita del profesional, como su invalorable aporte de material bibliográfico será declarada de interés Legislativo por la Cámara Alta, en la próxima sesión, pedido que será elevado por el senador provincial Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ).
Donarán 30 mil libros a tres escuelas de Villa Paranacito
Será en el marco de un emprendimiento solidario denominado Proyecto Cruz del Sur para la Educación iniciado en 2006, por un reconocido médico pediatra de Buenos Aires. El senador por Islas solicitó al Senado que el evento sea declarado de interés legislativo.
Los días 29, 30 y 31 de octubre próximos, tres escuelas de Villa Paranacito recibirán más de 30 mil libros donados en el marco de una cruzada solidaria denominada Proyecto Cruz del Sur para la Educación. La entrega -avalada por el municipio local- se hará efectiva por parte del creador e impulsor de esta iniciativa, el reconocido médico bonaerense, Dr. Rubén Sosa y su equipo de colaboradores.
La distribución de las bibliotecas se realizará en los establecimientos Nº14 “Fray Mocho”, Nº 7 “Juan Bautista Alberdi” -ubicados en las islas-, y la Escuela de Educación Especial “Nuestra Señora del Rosario” situada en el casco urbano de la localidad cabecera del Departamento.
El Dr. Sosa proyectó en 2006 unir los cuatro puntos cardinales del país, a través de la creación de bibliotecas en escuelas de frontera. La localidad de Villa Paranacito cierra ese cruzado imaginado por el destacado pediatra constituido ya por: Misión la Paz (Salta), Los Antiguos (Santa Cruz), y Calingasta (San Juan).
“Con Cruz del Sur para la Educación, les estamos diciendo a los chicos que sin educación el país está perdido, y que ellos mismos están perdidos”, expresó el médico. Agregó: “La responsabilidad es del Estado y es nuestra, en relación a concientizarlos en este punto en particular. Al educar a un chico, se le está dando un nivel elevado de salud también”.
Toda la actividad se realizará desde este jueves y hasta el sábado 31, “Día del Isleño”, jornada en la que también se llevarán a cabo visitas y charlas de promoción y protección de la salud. En referencia a esto último, las mismas serán dictadas por el propio Sosa.
Cabe destacar que tanto la visita del solidario profesional, como su invalorable aporte de material bibliográfico serán declarados de interés legislativo por la Cámara Alta esta semana, a solicitud del senador provincial Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ).
Padre Ezequiel:
Con alegría me he enterado, a traves de mi esposa Karina que los materiales ya están listos y pronto se iniciará la contrucción de la primera y única biblioteca popular de Villa Corina.
Sé positivamente que será un instrumento más para la humanitaria y evangelizadora tarea que usted desarrolla en ese lugar tan necesitado de todo.
Me reconforta ver como las autoridades no hacen oídos sordos a las necesidades que le hemos planteado, esto se debe , básicamente a que el secretario de Cultura, Hugo Caruso siempre adoptó una actitud positiva con mis locas utopías y es un hombre más alla de lo partidario y me lo ha demostrado, siempre, siempre, ser honesto y a disposición de la gente. Ha resististio la prueba del tiempo, con los años que pasan todo en limpio.
Me alegra en grado sumo saber que con el proyecto Cruz del Sur puedo aportarle una gota en ese mar.
Tengo miles de libros esperando y habrá más.
Le solicito, por favor, por razones de metodología que arbitre, como habiamos quedado, un lugar para poner los libros que atestan el único espacio que tengo, una habitación de dos por dos por tres metros de alto , completa hasta el techo.
Hoy por ejemplo aprovechando el feriado iré a buscar con mi auto una donación de libros a Luis Maria Campos al 500 , son muchos pero ya no tengo lugar donde depositarlos.
Pronto el diario la ciudad hará una nota acerca de todo esto para informar a la población de Avellaneda.
Prefiero esperar que comienzen los trabajos para darlo a difusión con el objetivo de conseguir más libros y lograr una biblioteca útil.
Bueno padre... no lo molesto más.
Aviseme cuando la habitación esté lista y allí ire con la valiosa carga tan desvalorizada en estos dias.
Lo abrazo con esperanza, con los pies sobre la tierra y la mirada en el cielo .
Le envio algunos links para que vea algunas cosas que anduve haciendo en este proyecto que incluye ahora bibliotecas en barrios desvalidos.
Asimismo le informo que estoy preparando una plantación de árboles, esto lo hice hace 10 años y plantamos 4000 , y ahora Ya tengo comprometidas y anotadas más de 700 niños con sus familias y me gustaria que los chicos de Villa Corina participen, estoy gestionando los árboles para que no tengan que comprarlos, de eso hableré con Hugo Caruso y Alejandro Galup .
Va copia a Hugo Caruso, Web master de Historias en el Aire y diario La ciudad y vecinos donde se hará la plantación de árboles y a muchos amigos sensibles que saben leer entre líneas y utilizo esta carta para informar como van las cosas
Nos vemos pronto.
Ruben Omar Sosa
www.historiasenelaire.com.ar
http://www.historiasenelaire.com.ar/solidaridad/actual/adhepara.html
http://www.historiasenelaire.com.ar/solidaridad/actual/adhepara.html
http://www.laciudadavellaneda.com.ar/nota.php?id=115
http://hermosoliniers.blogspot.com/2009/10/donaran-30-mil-libros-tres-escuelas-de.html
http://www.auno.org.ar/leer.php/5048
http://notife.blogspot.com/
http://www.informedigital.com.ar/secciones/medios/nota.php?id=31553
http://www.diarioelargentino.com.ar/notas.php?id=68710
http://www.eldiariodeparana.com.ar/textocomp.asp?id=180913
http://www.lagacetaonline.com.ar/la_gaceta_online/noticia.php?id=9940
http://buenasnoticiasbn.blogspot.com/2009/11/100-mil-libros-solidarios_24.html
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Paranacito recibió 50.000 libros
| Se destinarán 1.000 libros para cada una de las 19 escuelas del ejido, y los restantes para conformar una nueva biblioteca popular, como parte del proyecto Cruz del Sur de la Educación.
01 DE NOVIEMBRE DE 2009
La mayoría del material es literatura infantil y escolar.
La comuna de Villa Paranacito recibió 50.000 libros y computadoras destinadas a escuelas de la localidad como parte del proyecto Cruz del Sur de la Educación, ideado por el médico pediatra e inmunólogo Rubén Sosa.
En cada uno de los puntos cardinales, Sosa donó una inmensa cantidad de libros, fundamentalmente destinado a los niños. Paranacito resultó la punta este de la cruz. Las demás fueron Misión La Paz, al norte; Los Antiguos en el sur, y Calingasta en el Oeste.
Le corresponderán 1.000 libros para cada una de las 19 escuelas del ejido, y los restantes para conformar una nueva biblioteca popular.
"Estamos abiertos a la llegada de todo lo que signifique educación y cultura. Esto significa libertad, y lo vamos a defender con todas las fuerzas”, enfatizó la intendenta Carmen Toller.
El proyecto surgió en 2002, cuando a Sosa le entregaron un premio por la plantación de 4.000 árboles en una zona contaminada. “Conocí allí un maestro wichi que contaba lo poco que se podía hacer en una escuela de frontera, en Misión La Paz, cerca del Río Pilcomayo. Le pregunté si tenía biblioteca y me contó que era una de las cosas que les faltaba, así que allí comenzó la idea”, cuenta el médico, que ejerce su profesión en el Hospital de Niños “Pedro Elizalde”, relató el médico.
Luego, una serie de sucesos fortuitos que se le fueron presentando en el camino hicieron que se conformara este sueño de los cuatro puntos, que hoy culminan con 50.000 libros en Villa Paranacito.
Sosa viaja acompañado por un equipo, conformado por su señora Carina, que oficia de secretaria, y Gustavo Sonsogni, un experto barriletero que brinda talleres de construcción de estos juguetes y realiza con los niños de cada lugar grandes barrileteadas, tomando en cuenta que los destinatarios de todo esto son ellos en realidad.
En el momento de remontarlos, cada niño recibe y firma un diploma, por el cual se compromete a no consumir sustancias tóxicas de cualquier tipo, no fumar, ni beber. “Si solamente el 10% de los niños cumple con este compromiso, ya aportamos nuestro granito de arena”, reflexiona Sosa.
El acto de entrega de los libros se realizó la semana pasada en el salón cultural de la Municipalidad donde el proyecto fue distinguido con la declaración de “Interés Cultural” del municipal
Proyecto Cruz del Sur - Villa Paranacito
Rubén Sosa junto con sus colaboradores, se encuentran finalizando las tareas de coordinación para concretar la entrega de más de 30.000 libros en tres establecimientos educativos de Villa Paranacito, en la Provincia de Entre Ríos.
Esta iniciativa consistió en juntar libros donados por la gente y llevarlos para crear bibliotecas en escuelas de frontera ubicadas en los cuatro puntos cardinales del país de manera similar a lo realizado en Misión la Paz – Salta, Los Antiguos - Santa Cruz, y Calingasta - San Juan.
Para cumplir con esta meta, se desarrollaron una serie de acciones solidarias que dieron por resultado este enorme volumen de libros.
Villa Paranacito se encuentra en la zona del Delta entrerriano del Río Paraná . Junto con trabajadores comunitarios de esa localidad, se realizará la distribución de las bibliotecas en dos “escuelas de agua” es decir, ubicadas en las islas y cuyo acceso se realiza mediante lanchas. Ellas son la Escuela Nº14 “Fray Mocho” y la Escuela Nº 7 “Juan Bautista Alberdi”: será un gran esfuerzo y una pequeña aventura llegar hasta allí. La tercer biblioteca será destinada a la Escuela de Educación Especial Nuestra Señora del Rosario ubicada en el casco urbano de la localidad.
Toda esta actividad se llevará a cabo los días 29, 30 y 31 de octubre próximos. Coincidirá con las celebraciones del Día de la Isla. También se realizarán visitas y charlas de promoción de la salud, a cargo de Rubén.
BaToCo Barriletes tendrá el honor de acompañar en esta actividad mediante la realización de talleres de construcción y vuelo de barriletes en los colegios. Como dijera el Tata Derka “una estupenda oportunidad para ser mejores personas, promoviendo la educación, la alegría y el juego”. Los mantendremos al tanto sobre cómo nos organizaremo.
Nuestro especial respeto y agradecimiento a todos – sí a todos- quienes con hechos concretos dan testimonio de los valores que profesan.
EL DIARIO DE AVELLANEDA • FUNDADO EL 24 DE ABRIL DE 1959 • CONTACTO 1889
Buenos Aires
20:03 | Miercoles 11, Noviembre de 2009
El Dr. Rubén Sosa donó 50 mil libros a escuelas de Villa Paranacito, Entre Ríos
Serán destinados a los diecinueve establecimientos educativos de la comuna entrerriana. El pediatra avellanedense y sus colaboradores cumplieron así el objetivo solidario de crear bibliotecas en los cuatro puntos cardinales del país. En la foto, la Escuela isleña Nº 14 "Fray Mocho".
El proyecto denominado «Cruz del Sur de la Educación», la última iniciativa solidaria del pediatra avellanedense y columnista de La Ciudad, Rubén Omar Sosa, que consistió en crear bibliotecas en los cuatro puntos cardinales del país, fue felizmente concretada en la última semana del mes de octubre.
La comuna entrerriana de Villa Paranacito, el punto Este de la Cruz del Sur educativa, recibió de manos del Dr. Sosa una infinidad de cajas con alrededor de 50 mil libros, los cuales serán destinados a los diecinueve escuelas del municipio y a una nueva biblioteca popular.
Villa Paranacito fue el cuarto punto elegido por el Dr. Sosa para su cruzada solidaria por la educación, en distintos lugares del país, unidos por dos ejes perpendiculares imaginarios. Antes, los pueblos que recibieron miles de libros habían sido Misión La Paz, al Norte, en la provincia de Salta; Los Antiguos, en la patagónica Santa Cruz, y Callingasta, en San Juan, al Oeste del territorio nacional.
En la comuna entrerriana, el acto de entrega de los libros se realizó en el Salón cultural de la Municipalidad, y contó con la presencia de la intendenta Carmen Toller, del senador Eduardo Melchiori, docentes y representantes de instituciones educativas y de minoridad, la biblioteca popular «Sandor Mikler» y un nutrido grupo de vecinos.
El acto, en el que tanto el Dr. Sosa como sus colaboradores recibieron diplomas como «huéspedes de honor», fue declarado de «Interés Cultural» por parte de la Cámara de Senadores de la provincia de Entre Ríos.
Asimismo, el Dr. Sosa visitó la Escuela Nº14 «Fray Mocho», una de las denominadas «escuelas de agua», por estar ubicadas en islas, donde, acompañados por sus docentes, los chicos participaron de una divertida barrileteada, con cometas que ellos mismos armaron en talleres didácticos.
Los chicos escribieron los nombres de sus escritores preferidos en los barriletes. En el momento de remontarlos, cada niño recibió y firmó un diploma, por el cual se comprometió a no consumir sustancias tóxicas de cualquier tipo, a no fumar, ni beber.
«Estamos abiertos a la llegada de todo lo que signifique educación y cultura. Esto significa libertad, y lo vamos a defender con todas las fuerzas», enfatizó la intendenta de Villa Paranacito, Carmen Toller.
En PortadaDONARÁN 30 MIL LIBROS A TRES ESCUELAS DE VILLA PARANACITO
29.10.09 en 19:51 | Publicado por EL EQUIPO DEL BLOG.
Será en el marco de un emprendimiento solidario denominado Proyecto Cruz del Sur para la Educación iniciado en 2006, por un reconocido médico pediatra de Buenos Aires. El senador por Islas solicitó al Senado que el evento sea declarado de interés legislativo.
ISLAS DEL IBICUY. Octubre 27. Los días 29, 30 y 31 de octubre próximos, tres escuelas de Villa Paranacito recibirán más de 30 mil libros donados en el marco de una cruzada solidaria denominada Proyecto Cruz del Sur para la Educación. La entrega -avalada por el municipio local- se hará efectiva por parte del creador e impulsor de esta iniciativa, el reconocido médico bonaerense, Dr. Rubén Sosa y su equipo de colaboradores.
La distribución de las bibliotecas se realizará en los establecimientos Nº14 “Fray Mocho”, Nº 7 “Juan Bautista Alberdi” -ubicados en las islas-, y la Escuela de Educación Especial “Nuestra Señora del Rosario” situada en el casco urbano de la localidad cabecera del Departamento. El Dr. Sosa proyectó en 2006 unir los cuatro puntos cardinales del país, a través de la creación de bibliotecas en escuelas de frontera. La localidad de Villa Paranacito cierra ese cruzado imaginado por el destacado pediatra constituido ya por: Misión la Paz (Salta), Los Antiguos (Santa Cruz), y Calingasta (San Juan).
“Con Cruz del Sur para la Educación, les estamos diciendo a los chicos que sin educación el país está perdido, y que ellos mismos están perdidos”, expresó el médico. Agregó: “La responsabilidad es del Estado y es nuestra, en relación a concientizarlos en este punto en particular. Al educar a un chico, se le está dando un nivel elevado de salud también”.
Toda la actividad se realizará desde este jueves y hasta el sábado 31, “Día del Isleño”, jornada en la que también se llevarán a cabo visitas y charlas de promoción y protección de la salud. En referencia a esto último, las mismas serán dictadas por el propio Sosa.
Cabe destacar que tanto la visita del solidario profesional, como su invalorable aporte de material bibliográfico serán declarados de interés legislativo por la Cámara Alta esta semana, a solicitud del senador provincial Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ).
Rubén Sosa. Un médico que entiende la profesión desde el corazón
El Dr. Rubén Omar Sosa es médico pediatra e infectólogo reconocido por su particular manera de entender la medicina desde un punto de vista humanitario, por el amor y la dedicación que brinda a sus pacientes. Hace 25 años trabaja en el Hospital “Dr. Pedro de Elizalde”, donde además es docente de la Cátedra de Pediatría de la Universidad Nacional de Buenos Aires. También desarrolló su profesión en el Hospital “Churruca” donde recibió el Premio “Honor al Mérito” por su labor.
La labor que desarrolla el Dr. Rubén Sosa, si bien es vocacional, parte de una forma distinta de entender y de abordar la medicina. “No concibo la consulta que termina en la receta, para mí no termina ahí”, dice modestamente con voz tranquila pero apasionada.
Desde su programa de radio -“Historias en el Aire”- o desde el consultorio, Sosa convida a sus pacientes y oyentes a embarcarse en cruzadas solidarias o en “barriletadas masivas” con lema a favor de la vida. “Yo uso mi profesión para bajar líneas de promoción y protección de la salud. Cada barrileteada que hemos hecho han tenido, en cada caso, un denominador. Uno de estos encuentros fue contra la droga, otro en contra el tabaco, y otro fue para concientizar sobre la donación de órganos, por citar algunos ejemplos”, expresa entusiasmado.
En una entrevista telefónica, aunque muy a mena, el Dr. Sosa respondía a mis inquietudes sobre su poca ortodoxa labor.
¿Se siente sólo en esta cruzada?
-No me siento solo. Si así fuera, quién pudiera traer 25 mil libros, quién pudiera enfrentar la Cordillera de Los Andes y quién llena el cielo de barriletes. En un comienzo, por supuesto que algunos me miraron de soslayo por ser un pediatra que remontaba barriletes. Esto estaba alejado de toda la estructura médica. Pero una vez que entendieron la filosofía, hecho que me llevó 17 años para que lo comprendieran, lo aceptaron; de hecho hemos recibido muchísimos premios-.
¿otros profesionales lo han imitado?
-No la han imitado, pero la acompañan. En ninguna parte del mundo hay una experiencia de esta índole y envergadura que, en nuestro caso, ha alcanzado el nivel nacional.
¿cómo se generó el proyecto Cruz del Sur?
-En el año 2002 había terminado de plantar 4 mil árboles en terrenos contaminados, en el marco del proyecto “Laura” .
Recibo el premio de “Médico del Año - Mérito a la Atención Primaria de la Salud”, en el Hotel Sheraton de Mar del Plata. Estaba en ese lugar muy fino y me dije: “Qué hago acá, si yo soy un médico de hospital que atiendo chicos todos los días” Me sentí mal. Sin embargo, etimológicamente hablando, premio significa “punto de partida”. Entonces volví a preguntarme: “¿Estoy acá para recibir sólo un premio?” Me respondí solo: “No. Tiene que haber alguna cosa”. Justo estaba allí un maestro wichí que había dado una charla mostrando todas las cosas que les faltaban y la tarea que estaban haciendo en un lugar llamado Misión La Paz en Salta, a 2.200 km de Buenos Aires. Me dije: “este hombre no tiene biblioteca, y si hoy cada chico trajo un árbol podríamos hacer lo mismo para acopiar libros”. Así fue como se me ocurrió pedirles a mis pacientes que hagamos una barrileteada, para juntar libros destinados a Misión La Paz. Llegamos a juntar 10 mil. Cuando estoy saliendo de Retiro para llevar los libros, me encuentro con un amigo de Greenpeace que se llama Jorge Faggiano, que se iba como maestro rural a Los Antiguos (Santa Cruz). Qué casualidad le dije, yo voy 2.200 km para arriba y vos 2.200 km para abajo. Le pregunté si tenía biblioteca allí y me dijo que había una con más de seis mil ejemplares. Me quedó esa idea, y fue en ese viaje que se me ocurrió la idea de hacer una biblioteca en cada punto cardinal de la Argentina. Después la deseché porque en ese momento, me pareció una locura. “¿Cómo hacía para llevar los libros y para movilizarme?”
Los dos años subsiguientes me dediqué a hacer barrileteadas contra el tabaco y las drogas. Pero en agosto de 2006, mi amigo Jorge (Faggiano) me manda un mensaje diciéndome: “Rubén, se me quemó la escuela con biblioteca y todo”. Ahí creí que era el momento de arrancar con aquella vieja idea y tomé la iniciativa. Después de un año, juntamos 17 mil libros y los llevamos a Los Antiguos, con ayuda de un paciente amigo. Este hecho está documentado en la página web del programa (www.historiasenelaire.com.ar). Cuando llegamos a la escuela, le pido a una maestra dos reglas y una mapa de la Argentina y uno Misión La Paz con Los Antiguos. Tomo el tercio exacto y tiro la otra regla para ver adónde cae y ahí decido el Este y el Oeste de dónde tengo que ir. El oeste me toca en una zona montañosa que yo no conocía llamada Calingasta (San Juan) y donde, un año –2007-después de lo del sur, entregamos 25 mil libros. El otro extremo que resultaba del cruce era Villa Paranacito donde me propuse, en aquel momento, ir en dos años. Y así fue la historia.
(Entrevista realizada por Ramiro Maradey en agosto de 2009)
para mayor información y/o entrevistas con el Dr. Rubén Sosa
rubensosa@gmail.com
TE (011) 4222-5300 cel (011) 155-3181051
Prensa senador provincial, Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ)
La “Cruz del Sur de la Educación” define su último punto cardinal
Por Laura Cabrera
El proyecto, liderado por el pediatra Rubén Sosa, busca recolectar 50 mil libros para armar una biblioteca en una escuela de Entre Ríos. Se sumaría a las ya fundadas en Santa Cruz, San Juan y Salta para formar una cruz que atraviese el país hecha de solidaridad y literatura.
El proyecto “La Cruz del Sur de la Educación”, liderado por el pediatra e infectólogo Rubén Sosa, ya lleva recolectados 10 mil libros que serán destinados a una escuela rural de Villa Paranacito, en Entre Ríos. Esa localidad será el cuarto y último punto cardinal, y cuando la biblioteca de ese colegio esté en marcha se habrá concretado el sueño del médico de fundar cuatro que unan al país en una figura con la belleza de la literatura.
El objetivo de Sosa es juntar 50 mil libros de diversos géneros para entregar a fin de año en Villa Paranacito. Y así cumplir el fin que persigue desde hace 13 años: crear cuatro bibliotecas en la Argentina, una por cada punto cardinal.
La cruzada comenzó en una escuela de Los Antiguos, en Santa Cruz. El pediatra llegó hasta allí para recuperar la biblioteca que se había incendiado. Ya en ese lugar, y con la ayuda de un mapa y una regla, Sosa trazó una cruz que marcaba cada punto cardinal: la línea trazada fue desde el sur (lugar en donde se armó la primera biblioteca) hasta Misión la Paz, en Salta. Los puntos siguientes fueron marcados en Calingasta, San Juan y en Villa Paranacito, Entre Ríos.
Con la ayuda de los pacientes y del “boca a boca”, Misión La Paz recibió 10 mil libros, Los Antiguos 17 mil, y Calingasta 25 mil. La idea de llevar 50 mil ejemplares de todo tipo a Entre Ríos es un sueño que gracias a la gente, está cada vez más cerca de ser cumplido.
A la hora de definirse, en diálogo con AUNO-Tercer Sector, Sosa se presenta como “un servidor”. Su actividad solidaria se completa con las barrileteadas que organiza en la plaza ubicada frente al Hospital Garrahan, con un objetivo claro: remontar barriletes en comunión con pacientes y padres, difundir valores en salud, prevención y solidaridad, y utilizar el evento para continuar su cruzada de recolectar libros.
“Allí puedes llevar los libros para que el Ave Fénix vuele con sus plumas renovadas y luminosas”, se lee en las invitaciones que el mismo pediatra elabora para cada actividad, porque para él la iniciativa es sinónimo de hacer revivir la cultura y a la educación.
Más allá del gesto solidario, Sosa solicita a sus pacientes que anoten en la primera hoja de cada libro su nombre y dirección, y una dedicatoria a la escuela. Así, se pretende que los futuros lectores de esos libros establezcan una comunicación que borre las distancias.
Barriletes y libros continúan su vuelo solidario. Sosa sabe que no está solo en esta cruzada porque empezó a barrer las cenizas de Los Antiguos gracias a la gente, y de la misma forma pretende sellar por fin “la Cruz del Sur de la Educación”.
Cómo contactarse:
Consultorio del Dr. Rubén Sosa: Castelli 170 – Avellaneda
Tel: 4222-6062/ lunes a viernes de 15 a 20.
Hospital Pedro de Helizalde (ex Casa Cuna) Av. Montes de Oca 40 - Capital
Un médico quiere entregar libros en los 4 puntos cardinales (uno es Villa Paranacito, Entre Ríos)
Rubén Sosa quiere juntar 100 mil libros para colegios de los cuatro puntos cardinales. Lleva entregada la mitad y espera cumplir su anhelo para fin de año.
Desde hace 13 años, Rubén Sosa tiene un sueño: que todos los chicos tengan derecho a acceder a la lectura. Con ese norte en su brújula, este médico pediatra que trabaja en hospital Pedro de Elizalde comenzó a desarrollar una serie de acciones solidarias para ayudar a las escuelas de frontera a constituir sus propias bibliotecas. “Queremos llegar a los 100 mil libros”, se ilusiona. No está tan lejos: ya lleva distribuidos 52 mil en tres localidades de la Argentina. Y no se rinde.
El proyecto se llama “La Cruz del Sur de la Educación” y comenzó cuando Sosa se encontraba colaborando en una escuela de Los Antiguos, en la provincia de Santa Cruz, que se había incendiado. Hasta allí llegó con más de 6.000 libros para reorganizar la biblioteca. “Le pedí a una maestra que me acercara un mapa, uní con una regla el lugar en el que estábamos con el norte y la línea recta cayó en Misión La Paz, provincia de Salta. Luego tomé el tercio superior y lo crucé en 90 grados y cayó en medio de San Juan, en plena cordillera, mientras que la otra punta de la constelación se situó en Villa Paranacito, Entre Ríos”, relata.
La iniciativa consiste en juntar libros donados por la gente y llevarlos para crear bibliotecas en escuelas de frontera ubicadas en los cuatro puntos cardinales del país. Misión La Paz, en el Norte, ya recibió 10 mil ejemplares; la sureña localidad de Los Antiguos, 17 mil; y la sanjuanina Calingasta, 25 mil. El último de los puntos cardinales que resta en esta cruzada solidaria es el Este, donde se encuentran las escuelas de Villa Paranacito.
“Éste es el objetivo previsto para 2009; desde que volví de San Juan no hago otra cosa que pensar en la última estrella de la Cruz del Sur y aquí voy con mi nuevo capricho; si no saco mal la cuenta, para que a esa Cruz del Sur le cierren 100 mil libros me falta juntar 47 mil, creo que con la ayuda de todos lo vamos a lograr”, se esperanza el médico.
Para cumplir con esta meta, Sosa organiza anualmente barrileteadas donde convoca a miles de pacientes y a sus familias. “Todos los años nos juntamos para remontar barriletes en la plaza frente al hospital Garrahan; el único requisito para participar es traer un libro, así que este año habrá que hacer varias”, dice el profesional. “Ya tengo unos cinco mil guardados en el subsuelo de la Casa Cuna, para fines de noviembre, quién les dice, si ustedes me ayudan, tal vez llego. Después de todo, sólo estoy pidiendo los libros que les sobren, aquellos que jamás vas a volver a leer, esas novelas, aquel texto, ese diccionario, aquella enciclopedia le pueden cambiar la vida a una criatura de guardapolvo blanco y raído”, dice Sosa.
POR QUÉ LIBROS. Si bien admite que utiliza internet para muchas de sus actividades, el responsable de esta cruzada solidaria se resiste a creer en el fin de los libros de papel. “Hay una tendencia actual a pensar que la web reemplazará a los libros, pero hay que dar pelea para que esto no ocurra, por eso reivindico el rol de las bibliotecas con estantes donde encontrar buen material de lectura”, cuenta Sosa.
“Yo pude ver con mis propios ojos a niños en todo el país que al tener los libros en las manos quedaban tan absortos como los niños de las grandes ciudades frente a las pantallas de los videojuegos, y también vi maestros rurales llorando de emoción, cuando juntos descargábamos las cajas con los libros que por fin podían usar. Por eso insisto con los libros, porque hay lugares donde no están ni estuvieron nunca, y no creo que internet llegue a esos lugares donde no hay zapatillas y les muestre un mundo virtual donde no puedan comer”, finaliza.
Donan 30 mil libros a tres escuelas de Islas
En el marco del emprendimiento solidario denominado Proyecto Cruz del Sur para la Educación, iniciado en 2006, por un reconocido médico pediatra de Buenos Aires, tres escuelas ubicadas en Villa Paranacito, departamento Islas, recibieron 30 mil libros.
La entrega, que se efectuó ayer, contó con la presencia del creador e impulsor de esta iniciativa, el médico Rubén Sosa, quien estuvo acompañado por su equipo de colaboradores.
La distribución de las bibliotecas se realizó en los establecimientos Nº 14 “Fray Mocho”, Nº 7 “Juan Bautista Alberdi” -ubicados en las islas-, y la Escuela de Educación Especial “Nuestra Señora del Rosario” situada en el casco urbano de la localidad cabecera del departamento.
Sosa proyectó, en 2006, unir los cuatro puntos cardinales del país, a través de la creación de bibliotecas en escuelas de frontera. La localidad de Villa Paranacito cierra la cruzada imaginada por el destacado pediatra, tras haber llegado con los textos a Misión la Paz (Salta), Los Antiguos (Santa Cruz), y Calingasta (San Juan).
MENSAJE. “Con Cruz del Sur para la Educación, les estamos diciendo a los chicos que sin educación el país está perdido, y e ellos mismos están perdidos”, expresó el médico, al tiempo que agregó: “La responsabilidad es del Estado y es nuestra, en relación a concientizarlos en este punto en particular. Al educar a un chico, se le está dando un nivel elevado de salud también”, enfatizó.
La actividad del médico en el departamento, comenzó ayer y finalizará el sábado 31, fecha en que se conmemora el “Día del Isleño”. Ese día, también se llevarán a cabo visitas y charlas de promoción y protección de la salud. En referencia a esto último, las mismas serán dictadas por el propio Sosa.
La visita del profesional, como su invalorable aporte de material bibliográfico será declarada de interés Legislativo por la Cámara Alta, en la próxima sesión, pedido que será elevado por el senador provincial Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ).
Donarán 30 mil libros a tres escuelas de Villa Paranacito
Será en el marco de un emprendimiento solidario denominado Proyecto Cruz del Sur para la Educación iniciado en 2006, por un reconocido médico pediatra de Buenos Aires. El senador por Islas solicitó al Senado que el evento sea declarado de interés legislativo.
Los días 29, 30 y 31 de octubre próximos, tres escuelas de Villa Paranacito recibirán más de 30 mil libros donados en el marco de una cruzada solidaria denominada Proyecto Cruz del Sur para la Educación. La entrega -avalada por el municipio local- se hará efectiva por parte del creador e impulsor de esta iniciativa, el reconocido médico bonaerense, Dr. Rubén Sosa y su equipo de colaboradores.
La distribución de las bibliotecas se realizará en los establecimientos Nº14 “Fray Mocho”, Nº 7 “Juan Bautista Alberdi” -ubicados en las islas-, y la Escuela de Educación Especial “Nuestra Señora del Rosario” situada en el casco urbano de la localidad cabecera del Departamento.
El Dr. Sosa proyectó en 2006 unir los cuatro puntos cardinales del país, a través de la creación de bibliotecas en escuelas de frontera. La localidad de Villa Paranacito cierra ese cruzado imaginado por el destacado pediatra constituido ya por: Misión la Paz (Salta), Los Antiguos (Santa Cruz), y Calingasta (San Juan).
“Con Cruz del Sur para la Educación, les estamos diciendo a los chicos que sin educación el país está perdido, y que ellos mismos están perdidos”, expresó el médico. Agregó: “La responsabilidad es del Estado y es nuestra, en relación a concientizarlos en este punto en particular. Al educar a un chico, se le está dando un nivel elevado de salud también”.
Toda la actividad se realizará desde este jueves y hasta el sábado 31, “Día del Isleño”, jornada en la que también se llevarán a cabo visitas y charlas de promoción y protección de la salud. En referencia a esto último, las mismas serán dictadas por el propio Sosa.
Cabe destacar que tanto la visita del solidario profesional, como su invalorable aporte de material bibliográfico serán declarados de interés legislativo por la Cámara Alta esta semana, a solicitud del senador provincial Eduardo Melchiori (Islas del Ibicuy – PJ).
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