Claves para evitar accidentes en el agua

Noticias de Ciencia/Salud: Domingo 13 de diciembre de 2009 Publicado en edición impresa
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.

Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.

CHICOS ROCIADOS CON PESTICIDAS TRABAJAN COMO BANDERAS HUMANAS.

Quien sabe que se comete un crimen y no lo denuncia es un cómplice

José Martí

El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.

'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com


LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA

Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe

Diario La Capital

Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006

El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.

'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina

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jueves, 21 de junio de 2018

Segundas Jornadas Regionales de Psicopatología y Neurociencias (Tandil 2018)


Recibimos una visita destacada a nivel nacional.
La Dra. Ana María Martorella disertará sobre:
"Violencia de Género: su impacto en la construcción del Psiquismo Infantil basados en la Teoría del Apego y las Neurociencias."
Adjuntamos resumen de esta interesante presentación.
La Violencia de Género se ha transformado en un síntoma social alarmante para la sociedad toda. Los hijos se convierten así en testigos obligados de estos episodios aterrorizantes, impactando en su psiquismo y afectando, no sólo su proceso de identificación con estos modelos aberrantes de vinculación, sino además su biología (eje hipotálamo-hipófiso-adrenal), lo cual determina el desarrollo de psicopatologías asociadas a trastorno de estrés postraumático como ser el Trastorno Explosivo Intermitente y de Control de los Impulsos. Se plantean una serie de casos de pacientes menores de edad (5 varones, 3 mujeres) que consultan por sintomatología compatible, cuyas familias presentan este tipo de disfuncionalidades violentas. Se utilizan herramientas de medición de riesgo para ofrecer sus resultados cuantitativos (cuestionario de maltrato psicológico, escala de autoestima, escala de inadaptación, escala de gravedad de síntomas de estrés post-traumático, subescala de ansiedad de la escala de depresión de Beck) estimativos para la visualización del debilitamiento del rol materno como figura de apego seguro, y las conclusiones de la entrevista semiestructurada de recolección de datos de la anamnesis. Se proponen modelos de intervención asistencial y preventivas tendientes a fortalecer grupos de apoyo social y lazos solidarios, a partir de los aportes antropológicos basados en la teoría del apego, y asesoramiento a los dispositivos de protección de la niñez y de la mujer, con el objeto de orientarlos en el reconocimiento de riesgos y la necesidad de decisiones adecuadas en cuanto a acciones de protección de los miembros de dichas familias.
Palabras Claves:
Violencia de género, estrés postraumático, trastorno explosivo intermitente, trastorno del control de los impulsos.
Objetivos:
1) Concientizar en la consideración integral de las psicopatologías infanto juveniles como emergentes de las disfuncionalidades y violencias familiares.
2) Elaborar herramientas y estrategias de intervención sistémica en la resolución de conflictos vinculares en el tratamiento de dichas psicopatologías.
3) Proponer el trabajo interdisciplinario e interinstitucional para el logro de tales objetivos.
La Dra. Ana María Martorella cuenta con los siguientes antecedentes de importancia académica:
MÉDICA . UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES . FACULTAD DE MEDICINA . EGRESADA 1983.
MÉDICA ESPECIALISTA EN PSIQUIATRÍA INFANTO JUVENIL . UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES . FACULTAD DE MEDICINA . EGRESADA Marzo de 1990.
ESPECIALISTA EN ENFERMEDADES INFECCIOSAS . MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL . EGRESADA 1990.
ESPECIALISTA EN INFECTOLOGÍA PEDIÁTRICA : MUNICIPALIDAD DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES . EGRESADA 1990.
ESPECIALISTA CONSULTORA EN PSIQUIATRÍA Y PSICOLOGÍA INFANTO JUVENIL. COLEGIO DE MÉDICOS DE LA Pcia. DE BUENOS AIRES – DISTRITO IX : Gral. PUEYRREDÓN . AÑO 2008.
CAPACITACIÓN EN PRÁCTICA PROCESAL . COLEGIO DE MÉDICOS DE LA Pcia. DE BUENOS AIRES – DISTRITO IX . MINISTERIO DE JUSTICIA DE LA Pcia. DE BUENOS AIRES . AÑO 1999.
CARRERA DOCENTE UNIVERSITARIA : MÓDULO I : APRENDIZAJE Y ENSEÑANZA y MÓDULO IV: PRÁCTICA DE LA ENSEÑANZA. FACULTAD DE MEDICINA - UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES . 1998 - 1999.
FORMACIÓN EN PEDAGOGÍA MÉDICA COMPLETA. COLEGIO DE MÉDICOS DE LA Pcia. DE BUENOS AIRES , DISTRITO IX – DEPARTAMENTO DE PEDAGOGÍA MÉDICA , FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS , UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA . DESDE MARZO DE 2001 A DICIEMBRE DE 2011.
MÁSTER EN PREVENCIÓN EN VIOLENCIA DE GÉNERO. UNIVERSIDAD DE SALAMANCA. DIRECTOR: MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ. Inicio: 04 de Mayo de 2016 a 19 de Diciembre de 2017. ASIGNATURAS:
*MÁSTER EN PREVENCIÓN EN VIOLENCIA DE GÉNERO. UNIVERSIDAD DE SALAMANCA. DIRECTOR: MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ. Inicio: 04 de Mayo de 2016 a 19 de Diciembre de 2017. ASIGNATURAS APROBADAS:
1.- Inducción al Campus Virtual 2.- Actitudes y Cambio Social Ante la Violencia: La Sociedad Patriarcal 3.- Una mirada transcultural de la violencia: visión antropológica 4.- La Intervención con Mujeres Víctimas de Violencia de Género: Un Instrumento Hacia la Prevención 5.- La L.O. 1/2004 Sobre Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género 6.- Publicidad y Violencia de Género: Una Visión Multidisciplinar 7.- Trabajo en la Infancia y Adolescencia: Generando Recursos para la Prevención desde el Medio Educativo 8.- Intervención con Agresores de Violencia de Género como Prevención 9.- Curso de elaboración del Trabajo Final de Máster
HOSPITAL DE CLINICAS “ Gral. JOSE DE SAN MARTIN ” - CENTRO DE ASISTENCIA AL NIÑO Y JOVEN ABUSADO ( C.A.N.J.A. ) U.B.A. . MÉDICA CONCURRENTE.1991-1992.
HOSPITAL INTERZONAL MATERNO INFANTIL “Dr. TETAMANTI” ( HIEMI – MAR DEL PLATA ). SALA DE SALUD MENTAL – ESPECIALISTA EN PSIQUIATRÌA Y PSICOLOGÍA INFANTO JUVENIL –
CARGO PLANTA PERMANENTE. 2005 Y CONTINÚA.
Co-COORDINADORA DE FORT DA- Equipo Interdisciplinario de Atención a las Psicopatologías Infanto Juveniles. Mar del Plata, a partir de Marzo de 2011 y continúa.
I.S.P.C.A.N. ( INTERNATIONAL SOCIETY FOR PREVENTION OF CHILD ABUSE AND NEGLECT) MIEMBRO BECARIA - 1992 . MEMBRESIA COMPLEMENTARIA 1996 - 1997. ISPCAN HONORARY MEMBERSHIP AWARD – ENERO 2004 / DICIEMBRE 2005.
BRITISH EMBASSY - BUENOS AIRES . . FINANCIAMIENTO ECONOMICO : BASPCAN 3RD NATIONAL CONGRESS - APPROACHING THE MILLENNIUMM - THE FUTURE SHAPE OF CHILD PROTECTION . EDINBURGH , SCOTLAND , UNITED KINGDOM . . JULIO DE 1997.
FUNDACION ROTARY INTERNATIONAL . . INTERCAMBIO GRUPOS DE ESTUDIOS . . BECA “EMBAJADORA DE BUENA VOLUNTAD” AL ESTADO DE VIRGINIA - U.S.A. - NOVIEMBRE / DICIEMBRE DE 1997 .
PREMIO Dr. OSCAR EDUARDO ALENDE 1997 / 1998 , DE MEDICINA SOCIAL FUNDACIÓN Dr. OSCAR EDUARDO ALENDE - COLEGIO DE MÉDICOS DE LA Pcia. DE BUENOS AIRES - DISTRITO II AVELLANEDA . . SEGUNDO PREMIO ACCESIT por el Trabajo “EDUCACION SEXUAL PARA ALUMNOS CON RETARDO MENTAL LEVE” . . AGOSTO 1998 .
A.P.A.I. - ASOCIACIÓN CIVIL ( ASOCIACIÓN ARGENTINA PARA LA PREVENCIÓN DEL ABUSO Y ABANDONO INFANTIL ) . . PERSONERÍA JURÍDICA RESOLUCIÓN No 290 / 99 . . MIEMBRO FUNDADOR - PRESIDENTE PERIODOS 1996 / 1997 – 1998 / 1999 - 2000 / 2001 - 2002 / 2003 – 2004 / 2005 .
ISPCAN & KEMPE CHILDREN ’S CENTER DE LA UNIVERSIDAD DE COLORADO . . COLABORADORA AÑOS 1998, 2000 Y 2002.
AUTORA Y CO-AUTORA DE TRABAJOS PUBLICADOS Y/O PRESENTADOS EN REVISTAS, LIBROS, PÁGINAS WEB CIENTÍFICAS, CONGRESOS, JORNADAS, Y CONFERENCIAS NACIONALES E INTERNACIONALES DESDE 1990.
DIRECTORA Y DISERTANTE DE CURSOS PRESENCIALES Y A DISTANCIA SOBRE EDUCACIÓN SEXUAL INFANTIL Y DEL ADOLESCENTE, ABUSO INFANTIL, Y AUTISMO, DESDE 1995, RECONOCIDOS POR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA DE LA PCIA. DE BUENOS AIRES Y DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE LA PCIA. DE BUENOS AIRES- DISTRITOS II Y XI; Y EN CONGRESOS REGIONALES.
EDUCACIÓN PARA LA SALUD: formación pedagógica apropiada a las demandas sociales de educación sexual. COORDINADORA DE ACTIVIDADES Y COLABORADORA. DEPARTAMENTO DE PEDAGOGÍA MÉDICA - FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS - UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA . LA PLATA,26 DE NOVIEMBRE DE 2006.
MIEMBRO DEL COMITÉ CIENTÍFICO. 12º, 13º y 14º CONGRESO VIRTUAL DE PSIQUIATRÍA Y NEUROCIENCIAS “INTERPSIQUIS 2011, 2012, 2013 y 2014.
INTEGRANTE DEL COMITÉ ORGANIZADOR. MAR DEL PLATA, 29-30 DE OCTUBRE DE 2010. 1º JORNADA ARGENTINA DE PSICOPATOLOGÍA Y NEUROCIENCIAS. 2º ENCUENTRO REGIONAL SOBRE LA SALUD MENTAL EN EL HOSPITAL GENERAL Y LA COMUNIDAD “INTERDISCIPLINA Y SALUD MENTAL”.

martes, 30 de julio de 2013

¿Por qué tenemos hijos?



El Dr. Mario Sebastiani es un obstetra con ideas propias y provocativas que reflexiona acerca de por qué tenemos hijos.

Una entrevista que no lo dejará indiferente. El Dr. Mario Sebastiani recorre, con profundidad y sin prejuicios, el complejo tema de las razones que nos llevan a tener hijos. Una invitación a reflexionar acerca de temas sobre los que creíamos que "todo estaba muy claro". Ideas y propuestas contraintuitivas para debatir y pensar.
Dr. Mario Aldo Sebastiani
  • Medico División Ginecologia y Obstetricia en Hospital Italiano de Buenos Aires
  • Ex Secretario General en Asociación Cultural Italiana Cristoforo Colombo
  • Miembro en Comité de Bioética Hospital Italiano de Buenos Aires
  • Autor del libro ¿Por que Tenemos Hijos? Editorial: PaidosI.S.B.N : 9789501248302
Sinopsis: Nos han hecho creer que cuando decidimos tener hijos es siempre "por amor". Mario Sebastiani pone en duda este lugar común y asegura que, detrás de esa frase repetida hasta el cansancio, se esconden realidades diferentes: "se me pasa el cuarto de hora", "fue un accidente", "hasta no tener el varón mi marido no para", "pierdo a mi pareja", "me corre el reloj biológico", "no quiero quedarme sola"
¿Por qué tenemos hijos? propone un recorrido por la historia, los prejuicios y mandatos sociales que nos permite reflexionar y resignificar nuestras decisiones para que la paternidad y la maternidad, lejos de una imposición, sean algo deseado y elegido.

lunes, 29 de abril de 2013

XXVII Congreso de APSA 2013 - Interdisciplina en Salud Mental Infanto Juvenil



MESA REDONDA - XXVII Congreso de APSA 2013
Interdisciplina en Salud Mental Infanto Juvenil: diagnóstico del paciente y su interrelación con el contexto familiar
Fort da Equipo Interdiscliplinario de atención a las Psicopatologías Infanto Juveniles

Dra. Ana María Martorella - ( Coordinadora ) - Médica
AT Estefanía Denisa Galacho - ( Disertante ) - Acompañante Terapéutico
AT Andrea Beatriz Perez - ( Disertante ) - Acompañante Terapéutico
AT Gonzalo Nahuel Giudice - ( Disertante ) - Acompañante Terapéutico
Lic. Yesica Sabina Aydmune - ( Disertante ) - Psicóloga
Sr. Fernando Croce - ( Disertante ) - Estudiante de Psicología

"Fort da" es un equipo de trabajo interdisciplinario que surge como necesidad de profesionales de diferentes disciplinas del área Psi (psiquiatría infanto juvenil, psicología, acompañamiento terapéutico), frente al vacío institucional, profesional y legal; en relación a las problemáticas infanto juveniles psíquicas y sociales, en actual aumento en complejidad y número, con las que trabajamos cotidianamente en diversos ámbitos: institucionales públicos y privados, sanitarios y educativos. Así mismo, se ofrece un espacio de intercambio, ante la falta de respuesta social que afecta a las familias de los pacientes menores de edad, con respecto a la contención emocional y las dificultades para obtener los servicios y abordajes terapéuticos que les corresponden por derecho propio. Con el objeto de favorecer tanto el desarrollo profesional adecuado y modos de vinculación saludables entre el paciente y su contexto, se llevan a cabo tanto la supervisión de casos con frecuencia semanal, como así también reuniones grupales mensuales con los familiares. A través de ellas, se han podido observar resultados valorados tanto para la realización de trabajos de investigación de casuística, en cuanto a los beneficios de las estrategias de intervención; como así también de logro para la autonomía en actividades de la vida diaria de los pacientes, posibilitando un espacio de confianza y continuidad. Con respecto al trabajo grupal con los familiares, se orienta la labor hacia la aceptación de la discapacidad para así disminuir el efecto de fijación de la enfermedad en el niño, con la consiguiente mayor adherencia al tratamiento, fortaleciendo los lazos sociales.

domingo, 16 de octubre de 2011

Mujeres, profesionales y mamás 3.0

Domingo 16 de octubre de 2011

Publicado en edición impresa

Día de la Madre / Modernas y tecnológicas



Cada vez son más las madres que utilizan todas las redes sociales para conectarse con sus hijos mientras trabajan

Por Laura Reina
LA NACION


Reciben las notas de los chicos por mail; organizan los cumpleaños y comparten fotos por Facebook y se mantienen todo el día en contacto con sus hijos a través de mensajes de texto, Twitter o Skype. La maternidad ya no es lo que era, especialmente desde la irrupción de las nuevas tecnologías que redefinieron las relaciones familiares y dieron lugar al nacimiento de unas nuevas madres, las 3.0.




María José García Menéndez es mamá de tres hijos: una mujer de 21 años y dos varones, de 18 y 9 años. Ella se subió a la movida twittera mucho antes que sus hijos y hoy se ufana de tener más seguidores que ellos. Inclusive, hasta hizo un grupo de amigas a través de la red social de la que es fanática, y creó el blog unamadrey140caracteres.com.ar,en el que desarrolla en profundidad algún tweet casi siempre relacionado con sus hijos.



"Con ellos no competimos por ver cuántos seguidores tiene cada uno, porque yo tengo muchos más que ellos dos juntos. Y la verdad es que yo me enganché con Twitter mucho antes que ellos, que estaban más con Facebook. Es más: sus amigos me siguen y a veces es un problema porque no tengo mucho filtro", reconoce.



García Menéndez pertenece a una generación que tuvo que aprender a usar los medios tecnológicos, pero hoy los maneja con total naturalidad. "Siempre me interesó la tecnología. En 1980 tuve mi primera computadora. En mi familia somos todos así: inclusive, a veces, dentro de casa, nos comunicamos por Twitter o por el MSN de BlackBerry. Estamos siempre conectados", asegura.



Gabriela Fuster, de 35 años, es mamá de Lolo, de dos. Por trabajo viaja constantemente, en especial a Estados Unidos, y encontró en la tecnología la manera de mantenerse siempre en contacto con su pequeño hijo. De hecho, hoy, pasará el Día de la Madre en Atlanta, pero estará presente vía Skype.



"Al principio, Lolo no entendía bien lo del Skype. Ahora la tiene clarísima. Es increíble ver cómo se relacionan naturalmente con la tecnología. Para mí sería muy difícil viajar y no poder tener contacto con él. Hoy es mucho más fácil, el hecho de que te vea en directo hace que la distancia no sea tanta", asegura Fuster, que también se conecta con Lolo por Skype todos los días desde su oficina.



"Para mí es mucho más cómodo porque yo estoy siempre conectada y a él le interesa más tener la imagen de su mamá que hablar por teléfono con ella. Por eso a la niñera trato de enseñarle a usar las nuevas tecnologías", dijo Fuster.



Ella y su marido siempre suman los últimos gadgets para estar actualizados. Y Lolo, claro, también los tiene: "BlackBerry, iPod, iPad, televisión en red con la computadora... Lolo tiene su PSP portátil donde juega y también está la PlayStation en casa".



Betina Suárez es licenciada en Comunicación, especializada en nuevos medios. Tiene dos hijas: Esmeralda, de nueve años, e Isabella, de cuatro. Además, dirige la consultora Lazos. Su vida está atravesada por la tecnología, ya que además tiene el blog mujermadreargentina.com.ar, en el que relata muchas de las cosas que tienen que ver con la maternidad.



Suárez está convencida de que la tecnología es muy positiva para los niños, pero siempre que los padres puedan monitorearlos. "En casa todo se conecta. Yo soy usuaria muy activa de redes sociales, como Twitter o Facebook. Mis hijas son nativas digitales, son chiquitas, pero ya usan todo tipo de dispositivos, aunque de forma controlada", cuenta Suárez.



Esmeralda, la mayor, tiene un perfil en Facebook, pero limitado. "Me interesa que conozca lo que es la red social. Por su edad, no debería tenerlo, pero como todos los amigos tenían, le habilitamos una cuenta y le hicimos el perfil. No puede habilitar amigos si yo no lo apruebo, yo puedo ver lo que ella postea, pero ella no puede ver lo que yo posteo... Las redes están llenas de posibilidades, el problema es el uso que se les den", dice Suárez.



Isabella, la menor, está totalmente familiarizada con los e-books. "Tiene Kindle, un dispositivo portátil que permite comprar, almacenar y leer libros digitalizados creado por Amazon. Ahí tiene cargados un montón de libros que acá no se consiguen y sabe usarlo a la perfección", contó Suárez.



"El uso de nuevas tecnologías está buenísimo para los chicos, los va a preparar para la vida. Son herramientas fantásticas. Pero cuando están conectados, siempre deben estar controlados por los padres. La computadora debe estar en un lugar visible y el tiempo de conexión debe ser limitado."



CONSEJOS



Control : cuando los chicos están conectados a Internet, siempre deben estar controlados por los padres. Hay que dejar que naveguen por sitios acordes a su edad y a su realidad.



Lugar visible : la computadora debe estar en un lugar visible, en un ambiente familiar, nunca en su habitación. Hay que decirles que dejen las ventanas abiertas en la PC para que los padres puedan ver por dónde navegaron.



Tiempo limitado : el tiempo de conexión debe ser limitado para que puedan realizar otras actividades, además de usar la computadora.

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De Límites y roles está hecha la crianza

Domingo 16 de octubre de 2011


Qué animales somos como padres


Flavia Tomaello / Editorial Grijalbo



No sólo de madres tigres -concepto en boga, referido a una crianza basada en la disciplina y el rigor- está hecha la fauna familiar. A eso alude el título de este libro que invita a reflexionar sobre progenitores de diferentes arquetipos: mono, oso, ardilla, lagarto, camaleón... Pero fundamentalmente, y más allá de la metáfora zoológica, esta guía se propone orientar a los padres para recuperar el instinto de crianza siendo un poco leones, con algo de pájaros y conejos. Muy divertidos, los tests que se ofrecen en el anexo.

322 paginas



 
Publicado en LA NACIÓN
Extracto del capítulo


CRIAR EN FELICIDAD



Qué lindos son los niños educados! ¿Educados en qué sentido? ¿Porque comen con cuchillo y tenedor? ¿Porque respetan a sus compañeros en el jardín? ¿Porque obedecen a mamá y papá? ¿Porque pueden resolver problemas? ¿Porque son independientes de acuerdo a su edad? ¿Porque capitalizan lo que les pasa y aprenden con ello? ¿Porque se sacan "excelente" en el colegio? ¿Porque son buenos en deportes, en matemáticas y porque estudian teatro? ¿Porque la pasan bien con sus amigos? ¿Porque ríen?



Criar no es simplemente establecer las normas que deseamos que se sigan. Criar implica tener una táctica y una estrategia. Crear un programa de principios esenciales que deseamos transmitir y luego los pequeños planes que permiten seguir siendo coherentes con el objetivo final. Los papás somos técnicos de un equipo de fútbol que tiene una meta, pero que va escribiendo la historia para llegar a ella con cada partido, eligiendo en él el camino que más y mejor lo acerque al horizonte al que aspira.



A la par de elegir los valores y las acciones que acompañarán a dichos principios, los padres deberíamos detectar para qué criamos. ¿Queremos hijos cómo...? La respuesta automática es "felices". Pero esa palabra es vacía de sentido porque la concordancia entre felicidad paterna y filial no es la misma, ni simultáneamente ni a futuro.



Hoy, como vimos, los chicos quieren algo y necesitan otra cosa, pero la felicidad se suele expresar cuando conseguimos lo que queremos. De modo que los padres seremos felices dándoles lo que necesitan y ellos se sentirán torturados por no conseguir lo que desean.



Esta distorsión suele ir en aumento hasta la adultez de los vástagos, momento donde tiende a nivelarse.



Si pensamos en una definición de "felicidad" filial evaluando a futuro, asumiendo que deseamos criar hijos adultos felices, será bastante complicado definir aquello que ellos estimarán como felicidad cuando sean grandes.



¿Queremos hijos exitosos? En realidad nos aproximamos más a lo que los padres sueñan de sus hijos producto de la sociedad de consumo. Este principio se ha transformado en una medida más concreta de cuantificar el éxito educativo. Para ello los padres dotan de numerosas actividades extracurriculares, formación en idiomas, seleccionan los ámbitos educativos formales pensando en la capacidad de relacionarse socialmente que le darán a sus hijos... Abonan un terreno esperando que el joven se convierta en un adulto de carrera capaz de hacer fortuna. Una renovación del viejo sueño de los inmigrantes de principios del siglo XIX de "m'ijo el dotor". Volvamos a la pregunta: ¿queremos hijos cómo...? La respuesta debería ser algo más profunda, extensa y elaborada.



Seguramente felicidad y éxito no son dos caras de una moneda y no es cuestión de elegir un bando. ¿Ser exitosos les dará felicidad? ¿Ser felices los hará exitosos? Una de las miradas es extremadamente espiritual y la otra muy materialista. Pasado el tiempo, si sólo se trabaja en una de las ellas, habrá un vacío que impida el equilibrio personal. Tanto el éxito como la felicidad se construyen, son una tarea que se emprende conscientemente. No llegan de la nada, y los padres deberían contribuir a generar esa conciencia.



La adultez se forja de ambas instancias y el padre deberá establecer el conjunto de ingredientes de cada una que deseará poner en su receta de crianza. ¿Libro de cocina para esto? Muy pocos, porque todos son personales. El aconsejable revive un principio ancestral: enseñar a pescar, en todos los sentidos de la vida. Un padre que aporta crianza sana crea un terreno donde se abona todo el tiempo la idea de que germinen las herramientas para enfrentar lo que toque.



El papá no estará ahí ni en el jardín, ni para jugar con los amigos, ni al enfrentar un examen, ni al inscribirse en la facultad, ni en la primera entrevista de trabajo. Lo que habrá hecho será construir una formación que ayude a capitalizar los traspiés, a encontrar soluciones a los dilemas, a contar con la capacidad de disfrute de los logros y a despertar el juego seductor de crear un pequeño desafío más allá (...)


¿Educamos o criamos?




Concebimos los términos de manera opuesta en el saber popular. La primera acepción de educación se vincula con el aprendizaje sistemático de los conocimientos culturales y saberes (las ciencias, los deportes, las lenguas, etc.). La segunda acepción socializadora está más cercana al concepto de crianza: la convivencia, el respeto de ciertas formas de relación, los modales, el disfrute, los placeres, los hobbies, etcétera. La primera, por lo común, la imparte la escuela. La segunda, necesariamente va acompañada por la coherencia con que las familias eligen los espacios que cobijarán a sus hijos, pero se transmite y organiza primordialmente desde la familia.



Los padres de hoy son resultado de una década de adultos que han puesto demasiado acento en la escuela, intentando suplir ausencias o flaquezas propias con el aporte que los docentes pueden hacer al respecto (...).



Valga, entonces, empezar a definir un punto sin discusión: los que crían son los padres. El marco sobre el que se basará cualquier otro anexo en el crecimiento de los chicos (escuela, club, niñeras, abuelos, etc.) siempre estará depositado en aquello que los papás funden. Nadie reemplaza la tarea que les toca.



No lo hizo, no lo hace y no lo hará. Ahí encontramos el primer problema simple de hoy: niños que esperan a alguien que los frene, adolescentes que desafían los límites autotesteándose, jóvenes apáticos que navegan en la insatisfacción.



¡Papás, a ser padres! Criar es un trabajo y valdrían para él las aplicaciones corporativas para desarrollarlo con éxito. Una tarea en una empresa: parte de decidir la misión (¿qué educación queremos darles?), sigue con un plan (¿cómo logramos la misión?), evalúa recursos y selecciona para acoplar los que no posee (¿en qué nos sentimos débiles como papás? ¿Cómo nos fortalecemos? Elegimos las entidades que nos van a acompañar en el desempeño). Continúa con el presupuesto (la faz operativa del día a día: las normas que seguiremos para poder cumplir el plan). Establece controles periódicos para evaluar desvíos (¿qué no salió como quisimos? ¿Por qué? ¿Cómo corregimos?). Propone una investigación para estar atento a los devenires del mercado (hablamos con otros papás, estamos alertas a los cambios, nos informamos, conversamos con nuestros hijos). Acepta los ajustes para volver siempre la mirada hacia la misión definida por la empresa (jugamos con flexibilidad para tener la capacidad de adaptación que la crianza requiere). Con toda esta mirada empresarial nos convertimos en gerenciadores de la crianza. Pasamos a tener la decisión total de las herramientas con que dotamos a nuestros hijos para convertirse en la misión que tenemos (...).



La autora

Consultora y licenciada en Comunicación Social (UBA), trabajó en diferentes medios de la Argentina y América latina. Entre otros títulos publicó ¿Matrimonio? No, gracias..


domingo, 17 de julio de 2011

DRA ANA M MARTORELLA CON SILVIA CHUMILLA 0001



AUDICIÓN RADIAL "TARDE O TEMPRANO", EN LU6 RADIO ATLÁNTICA, AM 760, SÁBADO 16 DE JULIO DE 2011, DESDE LAS 17:30 HS CON LA PERIODISTA SILVIA CHUMILLA ENTREVISTANDO A LA DRA. ANA MARÍA MARTORELLA, SOBRE LAS PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES EN MAR DEL PLATA EN EL CONSULTORIO DE PSIQUIATRÍA INFANTO JUVENIL DEL HOSPITAL MATERNO INFANTIL

ENTREVISTA SOBRE SALUD MENTAL INFANTIL





















ENTREVISTA A LA DRA. MARTORELLA!!!, EL SÁBADO 16 DE JULIO, A LAS 17:30 HS, EN LU6 RADIO ATLÁNTICA DE MAR DEL PLATA http://www.lu6.com.ar/
EN LA AUDICIÓN "TARDE O TEMPRANO", CONDUCIDA POR SILVIA CHUMILLA, FUE ENTREVISTADA MUY AMABLEMENTE POR SU CONDUCTORA.
SE DESARROLLARON TEMAS SOBRE DIAGNÓSTICOS MÁS FRECUENTES.

lunes, 20 de junio de 2011

Los chicos necesitan portarse mal


18 JUN 11 Terapia familiar / Como y cuando poner límites
La psicoterapeuta norteamericana Martha Edwards sostiene que es fundamental para el crecimiento.

La Nación

Gabriela Navarra

Pocas cuestiones causan más preocupación en los padres que poner el límite justo, del modo y en el momento preciso en que los hijos lo necesitan. Así que todo aquel avezado en la materia inevitablemente genera interés, ya que viene acompañado de la promesa que tener entre manos los secretos de una buena crianza.

Algo de esto sucede con la psicoterapeuta estadounidense Martha Edwards, directora del Centro para el Niño en Desarrollo y su Familia del Ackerman Institute for the Family, una institución neoyorquina de la que la Fundación Aiglé es representante en América latina. Vicepresidenta de la Academia Norteamericana de Terapia Familiar, centra sus investigaciones en el desarrollo de las relaciones entre padres e hijos.

Martha Edwards parte de la teoría del apego, desarrollada por el psicólogo John Bowlby, quien a partir de la década del 70 planteó que los seres humanos necesitamos establecer un vínculo muy estrecho, de confianza y cercanía con un cuidador (generalmente, la madre), vínculo que va más allá de la necesidad de ser nutrido y que es imprescindible para desarrollar seguridad emocional. Ese apego es el pivote que permite crecer y salir a explorar el mundo.

"El niño requiere alguien que atienda sus necesidades y que lo comprenda -explica la psicoterapeuta-. En los primeros meses de vida, somos totalmente egocéntricos para sobrevivir. Sin embargo, el egocentrismo tiene que limitarse para dejar lugar al desarrollo de la interdependencia, y es ese proceso de aprendizaje hacia una vida cooperativa el que los padres deben acompañar."

A menudo, buena parte de las dificultades que padres e hijos enfrentan ocurren porque los padres no entienden por qué sus hijos se comportan de una u otra manera. "Hace un tiempo, nos consultó una mamá cuyo hijo, de un año, lloraba y se prendía a su falda cuando ella tenía que irse de la casa -explica Edwards-. Filmamos la escena. Cuando la mujer la vio, recién pudo darse cuenta de que su hijo tenía miedo. Aconsejamos que le hablara, que le explicara claramente que se iba, pero que volvería. No importa que no entiendan el significado de las palabras. Entienden perfectamente la intención. Sí, estamos a favor de hablarles siempre, aunque ellos no sepan hablar todavía."

Así como algunos padres pueden estar desatentos a las demandas de sus hijos, otros están demasiado pendientes.

"Son padres que les hacen los deberes o que les dicen a todo que sí -afirma Martha Edwards-. No toleran la ansiedad de los chicos; no promueven que exploren y adquieran dominio sobre las situaciones. Los padres deben tomar conciencia de los problemas que pueden crear en sus hijos, si no los ayudan a tomar conciencia de que forman parte de una familia, de una clase en la escuela, de una sociedad, todos sistemas interdependientes, donde son necesarias relaciones de cooperación."

Errores frecuentes

Que un chico se porte mal, según Edwards, es inevitable: está midiendo hasta dónde es posible llegar, explorar el límite. Pero un error frecuente consiste en esperar a que se porte mal para castigarlo.

"El límite debe marcarse claramente antes, no después -afirma-. Por ejemplo, si vamos a salir a la calle, hay que indicarle que debe caminar junto a nosotros y no esperar a que se escape para retarlo o castigarlo. De la misma forma, si vamos de compras, hay que explicarle claramente que compraremos leche y galletas, no juguetes o caramelos. Y si es «no», ese «no» deberá ser mantenido. No es fácil. Seguramente, el niño o la niña se encapricharán, insistirán. Pero sostener ese «no», hará que las cosas se resuelvan más fácilmente después."

La clave es que el límite siempre se mantenga en manos de los padres. "Si vamos de compras y les dijimos que íbamos a comprarles zapatillas, pero después advertimos que podría hacerles falta también una falda o un pantalón, no está mal cambiar los planes, pero no cediendo a una presión de parte de ellos, sino conservando la decisión en el adulto."

Entre el "sí" que todo lo admite y el "no" que imposibilita cualquier negociación, Martha Edwards propone una estrategia de resolución de problemas, basada en una herramienta no siempre tenida tan en cuenta como se debería: el diálogo. ¿Dialogar, por ejemplo, con un adolescente? "Sí -dice-. Es muy distinto comenzar una conversación diciendo: «Esto se resuelve así y nada más», que reconociendo que existe un problema e invitando a buscar una forma compartida de resolución. No «Tenemos que hablar», sino «¿Podríamos hablar?», o «¿Cómo creés que podríamos resolver este problema?»."

El vínculo con los hijos siempre admite reparaciones. "Si un padre o una madre quieren pasar del «no» o el «sí» al diálogo pueden comenzar hoy mismo -explica-. Posiblemente, los chicos estén algo confundidos al principio, pero aliviados después. También es posible trabajar el apego: el vínculo comienza compartiendo tiempo con los hijos; el hijo debe sentir que al padre o a la madre le gusta estar con él, que lo disfrutan, que no se trata de estar solamente cuando tienen un problema. Ese compartir y disfrutar es esencial. Sí, algunos adolescentes podrán decir que no les importa estar cerca de sus padres, pero seguro que lo necesitan igual."


Apego y exploración


Para evaluar el tipo de apego existe una prueba denominada "situación del extraño". Durante unos 20 minutos, la madre y el niño comparten una sala donde hay juegos y periódicamente se incorpora una desconocida. Mientras esta persona juega con el chico, la madre sale y los deja solos; luego la madre vuelve a entrar y se va nuevamente con la desconocida y lo deja solo y, finalmente, ambas mujeres regresan.

Las conductas frente a esta prueba dan por resultado tres tipos diferentes de apego, al que en los últimos años se agregó un cuarto. El primero, apego seguro, ocurre cuando los chicos lloran poco y se muestran exploradores del juego en presencia de la madre, pero siguen jugando cuando ésta se va. El segundo, inseguro evitativo, muestra a niños bastante independientes de la situación, como ignorando a la madre y sin buscar contacto físico cuando ésta regresa. Esto ocurre cuando la madre no ha mostrado un apoyo consecuente y hasta insensibilidad a las demandas de los chicos, que para evitar rechazos se muestran indiferentes. El tercer tipo, inseguro ambivalente, ocurre cuando los hijos muestran gran preocupación por la madre cuando se va de la sala y no exploran hasta que regresa. Suelen ser madres que han oscilado entre la sensibilidad y la frialdad. El hijo siente que debe concentrarse más en la madre que en prestar atención al entorno.

Un cuarto tipo de apego, el desorganizado, ocurre cuando el hijo no tiene estrategias posibles para mantener la relación con la madre. "El niño desorganizado, al igual que su madre, no sabe qué hacer: no hay puntos de encuentro en sus necesidades y la atención que ella le ha ofrecido. Es la clase de apego que más daño psíquico produce", explica Martha Edwards.

viernes, 17 de junio de 2011

Muchos papás tienen problemas para equilibrar el trabajo y la familia

17 JUN 11 | Según una encuesta


Más de la mitad dijeron que considerarían quedarse en casa si fuera posible económicamente.

Medlineplus

La mayoría de papás que trabajan afirman que desean compartir las tareas de criar a los hijos de forma equitativa con su cónyuge/pareja, pero muchos admiten que no lo hacen, muestra una encuesta reciente.

Los hallazgos sugieren que muchos papás se sienten preocupados por encontrar un equilibrio entre el trabajo y la familia, según los investigadores del Centro de Trabajo y Familia del Boston College.

La encuesta de casi mil papás estadounidenses con carreras profesionales halló que los respondientes calificaban la seguridad laboral y un horario flexible como más importantes que altos ingresos y buenas oportunidades de avanzar.

Los papás que pasaban más tiempo con sus hijos tenían más confianza como padres, pero apenas veinte por ciento se tomó más de dos semanas libres en el trabajo al nacer su hijo, indicaron los resultados.

La mayoría de papás también afirmaron que un ambiente laboral de respaldo lleva a un personal más satisfecho, lo que hace que sea más probable que permanezcan en la compañía, afirmaron.

Los investigadores se sorprendieron al descubrir que el 53 por ciento de los papás consideraría quedarse en casa si las finanzas se lo permitieran, un hallazgo que sugiere que el papel de papá que se queda en casa se hace más socialmente aceptable.

"Vemos que los papás también necesitan un ambiente laboral que respalde a la familia cuando se trata de armonizar trabajo y familia, y esto tiene beneficios tangibles para sus trabajos y carreras, y a su vez para la organización", aseguró en un comunicado de prensa de la universidad el autor líder y director ejecutivo del centro Brad Harrington.

FUENTE: Boston College, news release, June 15, 2011

sábado, 19 de febrero de 2011

Los hijos, según su lugar en la familia

Sociedad / Nuevas revelaciones sobre cómo se moldea el carácter

A pesar de que los psicólogos desaconsejan las generalizaciones, diversos estudios han demostrado que hay características similares entre las personas según el orden de nacimiento, el sexo y sus funciones tanto filial como fraterna
Sábado 19 de febrero de 2011 | Publicado en edición impresa

Soledad Vallejos
LA NACION


Los primogénitos

Con un coeficiente intelectual superior al de sus hermanos se pretende que sean el modelo de responsabilidad dentro de la familia.


La ciencia dice que ellos tienen un coeficiente intelectual más alto que sus hermanos menores. Hace algunos años, la revista Science publicó un estudio de los investigadores noruegos Petter Kristensen y Tor Bjerkedal, de la Universidad de Oslo, que estableció que entre el primogénito y el segundo, en promedio, hay una diferencia superior de 2,3 puntos.

Sin embargo, y en favor del resto de los hermanos, ese mayor nivel de inteligencia, según explican los científicos, se debe a la función filial y fraterna (y no al orden biológico) que éstos desempeñan dentro de sus familias.






"Existen evidencias de que la relación entre el orden de nacimiento y el coeficiente intelecutal depende del rango social dentro de la familia y no del orden de nacimiento en sí", dice el artículo.

Entre algunas de las razones que mencionan otros especialistas consultados por La Nacion, los hermanos mayores "son los que deben preservar las tradiciones, representan el modelo de responsabilidad", dice el doctor Luis Kancyper, autor del libro El complejo fraterno y miembro de la Asociación Psicológica Argentina (APA).

"En general, llevan toda la carga que la pareja parental deposita en un primer hijo. Toda la atención, estimulación y recursos suelen estar depositados en ellos", explica la psicóloga Miriam Mazover, directora de Centro Dos.

Al mismo tiempo, el estudio científico, que utilizó registros de más de 240.000 varones noruegos, observó que los mayores tienen la posibilidad de ejercer de tutores de sus hermanos más chicos, "lo cual potencia su capacidad intelectual", dijo Krinstensen.

El debate sobre el orden de nacimiento y la inteligencia, en realidad, lleva siglos de discusión, pero algunos primogénitos famosos podrían confirmar la teoría, como Albert Einstein, Isaac Newton y Sigmund Freud.

Los del medio

Desarrollan una actitud más relajada frente a la vida, pero para conseguir la atención de sus padres siempre buscan sobresalir.


Ni primeros ni últimos, y por ese lugar intermedio que ocupan dentro de la familia cargan con el "síndrome del hijo sándwich".

Sin haber crecido con la presión y exigencias depositadas en el hijo mayor, un estudio de la especialista Stacy De Broff -directora de la consultora Mom Central y autora de El libro de la mamá: 4287 tips de mamás a mamás- explica en un artículo que "la llegada de un tercer hijo impacta sin duda la estructura familiar y crea la posición del hijo intermedio".

Según la especialista, los padres suelen ser menos exigentes y demandantes con los hijos del medio "y, por eso, muchos de ellos desarrollan actitudes más relajadas frente a la vida en comparación con sus hermanos mayores", dice De Broff.

Al mismo tiempo, dejan de recibir esa protección y cuidado de la que gozaban antes de que naciera el tercer hijo, que lo desplaza del puesto de benjamín de la casa.

Por eso, el hijo "sándwich"suele esforzarse más para ser reconocido "y debe pelear duro para conseguir la atención de sus padres. Generalmente, busca con desesperación una manera de sobresalir", apunta De Broff.

Como en una encrucijada, el intermedio muchas veces no encuentra su lugar y "busca refugio a su alrededor, fuera de la familia -agrega Luis Kancyper-. Es un buscador por naturaleza y un individuo propicio a la creatividad".

Miriam Mazover coincide en que el hijo intermedio llega al mundo con "menos carga y sin todos los temores y ansiedades que se depositan en el primer hijo, lo que podría ser una luz para el niño -admite la experta-. Pero si los padres no reparan en él como un hijo único, ya que todos deberían poder ser hijos únicos más allá de su orden filial, corren el riesgo de crecer a la sombra del mayor, con las consecuencias de sentirse ignorado por sus padres y en rivalidad con sus hermanos", agrega Mazover.

Los menores


Los más mimados de la familia suelen ser individuos cariñosos, pero el mote de eternos bebes puede crearles conflictos.


El benjamín de la casa. El más mimado por sus progenitores y los alumnos perfectos de sus hermanos mayores. "Los más pequeños de la casa reciben ese sentimentalismo especial por ser los últimos y suelen ser mucho más mimados por sus progenitores, razón por la cual también suelen ser más cariñosos que el resto de los hijos", dice la especialista Stacy De Broff.

Desde otro punto de vista, Luis Kancyper menciona que la llegada de un nuevo hijo es una noticia que reciben de forma muy diferente cada uno de los integrantes de la familia. Para los padres, llega un nuevo bebe a la casa; "para el primogénito e hijo único hasta ese momento, en cambio, aparece un intruso que viene a perturbar su reino". Según el especialista "no se puede reducir todo a la relación entre padres e hijos, porque el complejo fraterno también interviene", dice, y a continuación relata una experiencia clínica de su consultorio. "Recuerdo el reclamo de un analizante que ocupaba el lugar «hilvanado» del hermano menor en la constelación familiar: Mi madre decía: 'Al primero se lo borda, al segundo se lo cose y al tercero se lo hilvana'. En la observación de niños en la vida cotidiana se comprueba que el anuncio del nacimiento de un hermano provoca una súbita y revulsiva herida narcisista, acompañada de encarnizadas protestas y rivalidades", explica el experto, que suma otra anécdota para reforzar el concepto. "Una niña de cinco años le advertía a su hermanita de dos, inmediatamente después de que la madre les había anunciado la llegada de una nueva hermanita: «Yo voy a ser siempre la más grande, pero vos ya no vas a ser la más chiquita»."

La psicoanalista Alejandra Marroquín acota: "Los más chicos pueden estar liberados de las presiones del primogénito, pero ser el eterno bebe de la casa puede resultar un lugar conflictivo y no siempre resulta fácil salir y ser tenido en cuenta como un adulto".

Los únicos

Ni déspotas ni tan caprichosos. Tampoco tienen problemas de sociabilización con sus pares, según un reciente estudio.


Según los expertos, el mito del monarca irascible quedó desterrado. Ni tan déspotas ni tan caprichosos como el prejuicio popular los ha catalogado.

En una sociedad con índices de natalidad que decrecen, el modelo familiar del hijo único está cada vez más globalizado.Al igual que los primogénitos o los hijos "sándwich", los únicos también son objeto de estudio. Una de las investigaciones más recientes, realizada en la Universidad Estatal del estado norteamericano de Ohio y de la que participaron 13.466 adolescentes, echó por tierra la creencia de que los hijos únicos son individuos inhibidos y a los que les cuesta sociabilizarse.

Para evaluar los niveles de aceptación y popularidad de un niño entre sus pares, los autores del estudio pidieron a los adolescentes que mencionaran hasta cinco amigos de cada sexo, y luego se contabilizó el número de "votos" obtenidos en general por cada participante.

Los resultados demostraron que los votos de los estudiantes más nominados no se veían influidos por la presencia de hermanos, independientemente del sexo o del estatus de los hermanos (hermanos de sangre, hermanastros, medio hermanos o adoptados). "En todas las combinaciones que evaluamos, los hermanos no tuvieron impacto sobre qué tan popular era un estudiante entre sus pares", señaló Donna Bobbit-Zeher, una de las coordinadoras del estudio junto con Downey Douglas.

Sucede que, entre el preescolar y la adolescencia, según la investigación, los niños tienen más oportunidades para interactuar con otros y desarrollar habilidades sociales en la escuela y fuera de ella, como en clubes y centros deportivos.

"Estas interacciones compensan cualquier diferencia que pudo existir en sus primeros años", dijo Bobbit-Zeher en una entrevista en noviembre pasado con La Nacion.

Los favoritos

Cuando son adultos, a menudo luchan con sentimientos de culpa y se sienten obligados a tener que cuidar a sus padres en el futuro.


De chico, ser el favorito de mamá puede tener ciertos beneficios: mayores licencias, mimos o atención. Y la rivalidad entre hermanos suele ser una de las consecuencias negativas de ese favoritismo.

Pero cuando esos niños se convierten en adultos, el interrogante acerca de si son los favoritos de su madre tiene repercusiones que pueden llevarlos a visitar al psicólogo, según un estudio de la Cornell University, en Ithaca, Nueva York.

La investigación, que analizó 275 relaciones entre madres e hijos adultos en Boston, Estados Unidos, exploró la asociación entre el favoritismo de los padres y las señales de depresión.

"Cuando los padres hacen diferencia entre sus hijos se observan importantes efectos en el bienestar psicológico, incluso si ya son adultos", dijo Karl Pillemer, profesor de desarrollo humano de Cornell University.

Entre los resultados del estudio, los investigadores destacaron que más de dos tercios de las madres entrevistadas mostraron favoritismo hacia uno de sus hijos adultos cuando se les preguntaron si tenían una relación emocional más fuerte con alguno de ellos en particular. Y un abrumador 90 por ciento de los hijos adultos opinó que sus madres tenían una preferencia a la hora de elegir con quién vivir, o que cuidara de ellas, en la ancianidad. Pillemer y la coautora del estudio, Jill Suitor, de la Purdue University, hallaron que, a menudo, "los favoritos luchan con sentimientos de culpa y se sienten obligados a cuidar a sus padres en el futuro".

En opinión de la psicoanalista de niños y adolescentes Alejandra Marroquín, "en los adultos siempre hay una marca de origen y si un niño fue el favorito de sus padres, cuando salga a la exogamia con otros se dará cuenta de que no podrá ser el predilecto de todos y, en el mejor de los casos, eso se convertirá en una oportunidad de crecimiento".

Las mujeres

Más exigentes con sus hijas y más indulgentes con los hijos. La relación entre mujeres, según un estudio británico, es conflictiva.

Un reciente estudio lo confirmó. La relación entre madre e hija suele ser conflictiva. Según una encuesta realizada por la web británica Netmums, especializada en relaciones familiares, las madres son más exigentes con sus hijas que con sus hijos.

Lo de "nene de mamá" o "bebote consentido" no parecería ser un mito después de todo. Según la encuesta, que entrevistó a 2672 madres, el 55 por ciento aseguró que construyó un vínculo más fuerte y saludable con sus hijos. Incluso, el 21% admitió que trata con más severidad a sus hijas.

"En líneas generales, es así. El trato suele ser más indulgente con el varón. Las madres con ellos son más permisivas, más condescendientes y más aún si el niño es el menor de los hermanos", opina la psicóloga Iris Pugliese.

De hecho, más de una de cada cinco de las madres encuestadas (22%) admitió estar de acuerdo con la afirmación que señala que "las madres dejan que sus hijos varones se salgan con la suya más veces", mientras que hacen la vista gorda ante una misma conducta por la cual retarían a sus hijas.

Divertidos, pícaros, juguetones y cariñosos. Esas son las características más mencionadas por las madres que participaron del estudio sobre sus hijos.

"Malhumoradas, difíciles de complacer, serias y argumentativas" son algunos de los epítetos que recibieron ellas.

La especialista en niños y adolescentes Eva Rotenberg, directora de Escuela para padres, explica: "El hijo varón se identifica con el mismo sexo y elige a la madre como modelo de objeto sexual y, entonces, querrá seducirla. Por su parte, la madre disfruta de que 'su nene' la haga sentir tan importante. La reina de la casa. Pero todos son procesos normales, lo que no implica de ninguna manera que la madre desarrolle vínculos más fuertes con sus hijos según el sexo".

lunes, 31 de enero de 2011

La familia y la felicidad personal, lo más importante para la "generación global"

Tienen entre 10 y 24 años, y se criaron en un mundo interconectado; qué piensan, qué valoran y cómo imaginan el futuro
Lunes 31 de enero de 2011 | 09:46 (actualizado a las 16:08)


Por José Di Bártolo
De la redacción de lanacion.com
jdibartolo@lanacion.com.ar
Twitter: @josedibar


Se trata de los integrantes de la primera generación global de la historia. Son aquellos adolescentes y jóvenes argentinos que hoy tienen entre 10 y 24 años, y que son considerados de tal manera por tener la posibilidad de conectarse con todo el mundo a través de Internet. Un hijo, un hermano, un primo, un sobrino, un nieto, un amigo, por lo general, todos conocemos a alguien que esté dentro de esta franja de edades. ¿Qué es lo que realmente les importa?





Diversos estudios realizados por la consultora TNS y la Universidad de Palermo reflejan los rasgos que identifican de forma general a este franja etaria. Los cinco que más se destacan son: la pertenencia familiar, la búsqueda de la felicidad, la necesidad de ser autónomos, el rechazo por la política y sus hábitos culturales.

A pesar de lo mucho que se suele resaltar en la actualidad que la familia no significa lo mismo que décadas atrás, para la nueva generación es la institución más valorada con altos niveles de satisfacción, según los datos obtenidos. Un 99% de los encuestados asegura que es importante para la vida cotidiana.

Otro factor que se resalta sobre la media de las respuestas es la valoración por la autonomía individual. "Esto tiene que ver con la crianza de los chicos y como esta va evolucionando. Hoy todo pasa por lo que ellos deciden. Es un fenómeno que cada vez va tomando mayor preponderancia", aseguró a lanacion.com Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo. Más del 90% de los consultados en los estudios responden afirmativamente a la frase: "Procuro ser yo mismo más que seguir a los demás" y un 84% a: "Decido por mí mismo los objetivos para mi vida".

Nueve de cada diez de ellos se ven a sí mismos como personas felices, observa el estudio y añade el alto grado de optimismo que tienen en diferentes áreas. "La mayoría piensa que, por ejemplo, los años venideros serán mejores que los anteriores", confió Constanza Cilley, directora de TNS. "Es una generación muy marcada por la crisis de 2001 y su concepción del corto, mediano y largo plazo es muy distinta a otras. Hoy se busca el resultado al instante", aseguró por su parte Foglia.

Apolíticos. A pesar de todas las nuevas manifestaciones de la participación de los jóvenes en la política, el interés que tiene esta generación es escaso. Según el informe, un 83% de los encuestados dice interesarle poco o nada. También un 87% asegura que no le atañe ningún partido o agrupación y la misma cantidad no se siente identificado por ningún líder político.


Hábitos culturales. ¿Qué hacen hoy los jóvenes argentinos en su tiempo libre? El informe revela que las actividades más populares que llevan adelante los integrantes de la "generación global" son: mirar televisión (96%), escuchar música (88%), escuchar radio (67%), usar Internet (39%) y hacer deportes (27%). Mientras las que generan menos atracción son ir al cine (2%), visitar exposiciones o museos (1%) y asistir a teatros (1%).

Para ésta generación, la televisión argentina es, en general, muy buena para el 55% de los encuestados, mientras que es regular para el 31% y muy mala para el 13%. El género preferido con el 39% son las telenovelas seguidos por los programas de entretenimiento o juegos con un 31% y deportes con 29%.

El uso de Internet se posiciona levemente sobre la preferencia de hacer deportes para los más jóvenes. Un 68% asegura utiliza la red para chatear, mientras que un 34% lo hace para realizar tareas del colegio o la facultad y un 33% para mirar videos.

Cómo se realizó la encuesta. Los estudios realizados por la Universidad de Palermo y TNS Gallup fueron llevados a cabos entre 2008 y 2010. Sobre un total de casi 900 casos de una población de 10 a 24 años en todo el país, en base a entrevistas personales domiciliarias. Estos son los principales resultados de los informes producidos:

- Lo que a ellos les importa
- Los adolescentes y la política
- Los adolescentes y los hábitos culturales
- Los jóvenes argentinos y su futuro económico
- La tecnología según los jóvenes argentinos
- Las empresas según los jóvenes argentinos

Una nota que se inició con un post. Sub25 es un blog de lanacion.com que habla sobre personajes, estilos y tendencias de una generación particular. Leyendo los comentarios de los lectores en diferentes artículos del espacio se realizó un post indagando acerca de los temas que más importan a los jóvenes argentinos. En el mismo resaltan como más trascendente el no ver cambios en el país en relación a los problemas que tienen, seguido a faltas de oportunidades laborales y a la imposibilidad de irse a vivir sólo o con la pareja.

En su gran mayoría, la respuesta de los lectores al post propuesto y a otros que se encuentran en el blog, va en la dirección de las problemáticas propias de la generación: trabajo, vivienda particular, falta de oportunidades, no poder seguir estudiando, además de las clásicas pertenencias a diferentes segmentos de la sociedad (tribus urbanas).

Una generación verde
No señor, no señora, no sea mal pensado Borre rápidamente lo primero que se le vino a cabeza al leer el título de este post porque vamos por otro lado…

“Los cinco temas que más le importan a la nueva generación“, así se llama un artículo que habla básicamente sobre eso: gustos y rechazos de los adolescentes y jóvenes argentinos. En breves líneas es una nota que empezó con un post del blog y que luego, tras una serie de informes que me facilitaron la gente de la consultora TNS y la Universidad de Palermo, tuvo su sustento académico y metodológico.

Pero uno de los temas que no entraron en la lista propuesta en el artículo, es que la generación que va de los 10 a los 24 años, es “verde”. ¿Verde? Sí, verde.

Dice textual el estudio: “La nueva generación tiene un marcado color verde. En este sentido, resulta interesante destacar que obtiene más apoyo la idea de ser un “referente del medioambiente” – 56% – que un “líder en la comunidad” (32%). La protección medioambiental es marcadamente relevante entre los más chicos (llega al 68% entre los 10-13 años) y también crece entre las mujeres (60% contra 51% de los hombres). La onda verde está menos presente en el público de la Capital Federal (37% contra más de 50% en el GBA y el Interior del país)”.

Y si nos ponemos a pensar, es verdad, todos los temas con el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad del mismo se han puesto muy de moda en los últimos años y vienen de la mano de cambios radicales, como el tecnológico.

El cuidado del medio ambiente, y sus variantes, hacen de esta nueva generación algo distintivo con las otras, tal vez, porque a nivel global no había conocimiento cierto de los problemas que acarreaba el mundo.

¿Qué pensás de la generación verde? ¿Vos también haces algo por
el medio ambiente? Dejá tu opinión

Tú con tu abuela, yo a trabajar



31 ENE 11 | ¿Abuelas esclavas?
Más que canguros de sus nietos, algunos se sienten esclavos de sus hijos - Hay expertos que denuncian abusos - Pero muchos ancianos reconocen que el trato con los niños les reporta alegría y hace posible que las madres trabajen.

El País, Madrid

INMACULADA DE LA FUENTE

"No es que no queramos. Es que estamos cansadas". Hay una generación de mujeres que tras criar a sus hijos vuelven a ser madres de sus nietos a tiempo parcial. No lo han elegido. Tampoco se rebelan. Pero cansa. Aunque hay casos y casos. Zonas de grises. Los abuelos, sobre todo si son jóvenes, disfrutan cuidando a sus nietos. Pero algunos acaban convirtiéndose en algo más que abuelos: canguros, secretarios de sus atareados hijos, recaderos, taxistas.... No hay límites. Y empieza el abuso, sobre todo con las abuelas, que además de recoger al niño en el colegio, tienen que darle de comer o merendar, llevarle al médico, a baloncesto, a inglés, y si se tercia al zapatero. Un periodo que no dura dos o tres años, sino que puede prolongarse seis, siete o tal vez 10. Y la abuela se hace mayor, su cuerpo se agota. Al final, o aprenderá a jugar a los videojuegos si conserva buena vista, o acabará en el psicólogo. O llamando al Teléfono de la Esperanza, un servicio que empieza a recibir peticiones de ayuda de abuelos desbordados. Unos llaman en busca de orientaciones educativas; otras para desahogarse, sobre todo en Navidades o al final del verano. "Mis nietos me meten caña, deme algo para estar espabilada", le ha llegado a pedir una abuela a su médico.

El fenómeno no está cuantificado, pero es cada vez más frecuente. "La mayoría renuncia a todo por atender a sus nietos. La educación recibida y su sentido de la responsabilidad les hace interiorizar ese papel de abuelas canguro", señala el pediatra Joaquín Ibarra, autor de Mis abuelos me cuidan: Guía para los canguros del siglo XXI. "Lejos de confesar que la tarea les supera, hasta justifican a sus hijos. Pero no es lo mismo tener 60 años que 75, ni atender a uno o a tres", añade. La mayoría empieza con un niño, pero un 26% asume dos.

Hay un perfil de abuelos jóvenes que cuidan sin apenas esfuerzo de sus nietos. Como Águeda (nombre ficticio) y su marido Juan. Recogen a los niños del colegio, les dan la merienda y los llevan a casa de sus padres. O se quedan a dormir con ellos entre semana. El abuelo tiene 66 años y hace tres que se jubiló; la abuela, de 61, ha trabajado siempre en casa, y cuando su única hija se casó, consideró natural hacerse cargo de los nietos. Es una prolongación de su vida anterior. Poco importa que su hija y su yerno vivan en Sanchinarro y ellos en Carabanchel, dos barrios de Madrid bastante alejados.

Cándida Nevado y su marido no son ya tan jóvenes, pero atienden a sus nietos desde hace años, más como padres que como abuelos. En cierto modo, han tenido tres hijos: la suya y los dos de esta. La hija de Cándida Nevado sufre depresiones recurrentes, y aunque en algunos periodos puede trabajar, su referente familiar es la casa de sus padres. "Es algo que no te imaginas, pero que acabas asumiendo debido a las circunstancias: tienes que ocuparte incluso de los deberes, alimentarlos... No es fácil. A veces tienes que regañarles...", cuenta la abuela, de 76 años, en conversación telefónica desde su domicilio de Sant Just Desvern (Barcelona). Ella y su marido cuidaron de un primer nieto que ahora tiene 21 años. "Trabaja y es prácticamente autónomo", explica. Años después se han hecho cargo de su nieta, fruto de un segundo matrimonio de la hija. La niña tiene ahora 10 años, "pero cuando era más pequeña... Me pilló con 70 años, una edad en la que no tienes ganas de echarte al suelo a jugar, ni ir al parque. Aunque acabas haciéndolo", relata. Cándida Nevado y su marido lo hacen voluntariamente. Es el arreglo familiar al que han llegado, algo positivo para los chicos. "Además, hay cosas que compensan: sus miradas, su alegría... Mi nieta habla mucho, como yo, así que estoy más que entretenida", confiesa.

Cándida Nevado asistió hace unos años al taller de abuelos Convivir con nietos de CatalunyaCaixa. Allí compartió experiencias con otras abuelas en situaciones parecidas. "Los abuelos colaboran", reconoce Nevado, "pero casi todo recae en nosotras. Me gustaría disfrutar más de estas tareas, como hacen algunas abuelas más jóvenes. Pero estás en una edad en la que deseas hacer cosas que no pudiste hacer de joven y esta nueva responsabilidad te coarta", confiesa. "Cuando mi nieta era más pequeña, tuve que dejar el coro del Club San Jordi. No podía ir a ensayar", sigue. "Ahora voy a volver, porque allí hay actividades que te permiten relacionarte y compartir tus vivencias", agrega.

"La educación de los hijos es competencia de los padres. Pero con frecuencia, los padres disponen de poco tiempo, y las encuestas nos dicen que los niños que están solos son menos felices", afirma Ibarra. "Por desgracia, ese tiempo que los padres no pueden dedicar a sus hijos pequeños, no volverá. En estos casos, en las familias con abuelos, estos no tienen más remedio que hacer de abuelos, pero también, en parte, de padres", continúa. Y los abuelos casi siempre dicen sí. "Basta con nombrar al nieto para que experimenten una inyección de vitalidad y sean capaces de multiplicarse". Pero ¿se están pasando algunos padres? "La pregunta no tiene una sola respuesta. Depende de las negociaciones de cada familia. A muchos hijos les viene bien ahorrarse la canguro", prosigue Ibarra. "Pero los abuelos deben tener tiempo para su propio cuidado, para hacer ejercicio, para mantener sus relaciones sociales, su ocio y sus actividades intelectuales", señala el especialista.

Algunos abuelos, ciertamente, son un chollo. Los hay incluso militantes, ya que se ofrecen para todo. Ponen el listón muy alto. Sea porque se sienten útiles o porque buscan segundas oportunidades y quieren recuperar con los nietos lo que no pudieron vivir con sus hijos, alimentan una tendencia algo tramposa. La de que todos los abuelos quieren y pueden hacerse cargo de sus nietos. Esta tendencia choca, además, con otra que había empezado a cobrar fuerza a finales del siglo XX: la liberación de la mujer de ataduras domésticas conforme sus hijos se emancipaban. Algunas de estas abuelas que rondan los 60 años siguen trabajando o están a punto de jubilarse. Son mujeres activas, con una nutrida vida social y con ganas de viajar o de apurar su propio tiempo. Se han ido reinventado en cada edad, y valoran que las parejas jóvenes sean ya más igualitarias (aunque quede todavía un largo trecho), ya que piensan que ese es el camino a seguir. Cuando ellas se casaron tenían que sacar a pulso a sus hijos, ya que sus maridos apenas ayudaban. Eso no significa que no cooperen: si sus hijos o nietos las necesitan y se encuentran disponibles, echan una mano a su familia como cualquier otra abuela. Pero es una ayuda circunstancial, no una obligación añadida.

Hasta las abuelas más independientes experimentan ambivalencias. "No, el próximo curso no me pongas clases por la tarde", pedía una catedrática en la recta final de su carrera al jefe del departamento. ¿Motivos? Se había ofrecido a recoger a su primer nieto en la guardería. "Lo hago por mi hija. Es tan duro situarse hoy en el mercado...". Así están muchas. Ajustan sus horarios laborales si es factible; dejan el yoga temporalmente porque coincide con el cursillo de natación de su nieto Iván, y hasta se saltan algún viaje para que su hijo y su nuera se vayan de fin de semana.

La mayoría de los niños que reciben cuidados de los abuelos son hijos de madres con empleo. Por el contrario, cuando la madre no trabaja, solo uno de cada cuatro niños menores de tres años acude a la Escuela Infantil, según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2009 (Instituto Nacional de Estadística). Asimismo, las mujeres de mayor instrucción son las que más llevan a sus hijos a las guarderías. Además, el 32% de los menores de tres años cuyas madres trabajan recibe cuidados de otras personas. Aunque no se distingue si esta atención es o no remunerada, Lourdes Pérez Ortiz, profesora de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid atribuye ese cuidado en parte a los abuelos. Otras estimaciones fijan en un 15% el porcentaje de cuidadores que no percibe nada.

Entre los 3 y los 12 años, la mayoría de los niños están escolarizados, pero el 12,2% recibe cuidados de otras personas. No en vano el 55% de los niños menores de 12 años tiene madres trabajadoras. Aunque en las familias de clase media y alta se suele tener ayuda remunerada, Lourdes Pérez piensa que el recurso a los abuelos está más extendido de lo que parece. Ya en 2003 al realizar un estudio estratégico sobre el tema comprobó que no solo se daba esta ayuda entre madres e hijas, sino que las suegras tenían una disposición similar. Descubrió asimismo que no siempre se recurría a la abuela por economía, sino por desconfiar de las guarderías. O en el caso de los nietos de 12 y 13 años, para evitar que estén solos, ya que la ESO los deja sin colegio por la tarde.

Existe así un reparto tácito entre las mujeres de la familia: las mayores atienden a los niños para que las jóvenes trabajen. Si no hubiera abuelas, muchas se pensarían aún más ser madres. En algunas familias pactan cierta retribución para los abuelos que complete sus pensiones. Pero en otras, los abuelos lo ponen todo: el 11% da de comer a sus nietos.

Hay asociaciones de abuelos que empiezan a rebelarse. De forma individual no se quejan, pero lo hace en su nombre Francisco Muñoz, presidente de la Asociación de Abuelas y Abuelos de España. "Tratamos de convencer a nuestros socios de que el abuelo ayuda solo cuando hace falta. No es un esclavo. Tiene su vida", afirma. "Se da mucho abuso", prosigue. Prueba de ello, argumenta, es que cuando los abuelos no viven en la misma ciudad, los padres se organizan de otro modo y no pasa nada. Asegura que incluso hay progenitores que aprovechando que sus hijos están con los abuelos se quedan más tiempo en la oficina.

Las abuelas de 75 años o más son las más afectadas por esta dedicación intensiva. Muchas están en edad de recibir cuidados en vez de prestarlos, y si no es por razones de fuerza mayor, deberían estar exentas de tales tareas.

Muñoz es consciente de que la relación con los nietos se ha modificado. "Al ser el abuelo el que los recoge en el colegio, algunos niños le cuentan a él lo que les pasa en vez de a sus padres. Las oportunidades de compartir actividades se multiplican y el abuelo no puede quedarse obsoleto. Por eso les animamos a estar al día y a familiarizarse con los videojuegos y con la consola. La Asociación que preside Muñoz imparte talleres tanto para enseñar a unos cómo se debe poner un pañal como para animar a otros a perder el miedo a la cibernética. Hay que estar en la onda. Algunos bancos patrocinan talleres dedicados a reciclar al abuelo. Abumar (abuelos y abuelas en marcha) es otra organización combativa que propone contribuir a educar a los nietos sin puentear a los padres. Y si estos se divorcian, reivindican mantener su trato habitual con los nietos tras la ruptura.

Tan asumido tienen los abuelos su nuevo papel que en Internet circula un texto humorístico en el que a través del contestador una voz dice: "Si son nuestros hijos: pulse 1 si necesitan canguro; 2, si hay que recoger al niño; 3, si se quedan a comer. Si son nuestros amigos: hablen".

21 MAR 07 | Complejas relaciones familiares
Abuelas esclavas
Abuelas que no pueden decir "No".

A. Guijarro Mor


El maltrato familiar a la mujer adulta no siempre procede de su pareja. A veces los miembros más queridos, hijas e hijos, paticipan, generalmente sin darse cuenta, en generar una ABUELA ESCLAVA. Una abuela esclava, eso sí, voluntaria, por amor familiar. Una abuela esclava que no sabe decir "no" a nada, que no quiere dejar de ayudar a sus hijos aunque en ello le vaya la vida, que no denuncia su situación sino que la niega, y que, además, se autoinculpa de todo.

La mejor forma de acabar con este síndrome es concienciando a la Sociedad, y sobretodo a unos hijos ciegos que creen que la fortaleza y aguante de sus voluntariosas madres son eternos. Por eso me atrevo a pedirle a USTED que participe activamente en este foro, aportando casos y datos que conozca al respecto. De esa manera contribuirá sin duda a solucionarlo.

Si usted no sabe aún lo que es una "abuela esclava" lea la siguiente descripción.

"El Síndrome de la Abuela Esclava" es una verdadera Pandemia del Siglo XXI (Dr. Antonio Guijarro Morales. Cardiólogo. Hospital Clínico Universitario "San Cecilio" de Granada), cuyo resumen es el siguiente:

Definición:

El Síndrome de la Abuela Esclava es una enfermedad muy frecuente, grave, potencialmente mortal, que afecta a mujeres adultas con responsabilidades directas de ama de casa, asumidas voluntariamente y con agrado durante muchos años, que se produce como consecuencia de la interacción de factores extrínseco e intrínseco.

El factor extrínseco es un desequilibrio, precipitante de la enfermedad. Estas señoras durante muchísimos años son abuelas felices y sanas, capaces de hacer ellas solas el trabajo de dos o más personas, con agrado y alegría. Pero el paso del tiempo no juega a su favor. Las obligaciones familiares aumentan exponencialmente conforme la familia crece, se multiplica y algunos de sus miembros enferman. La abuela no dice a nada que no, y acepta más y más cargas. Simultáneamente su fortaleza físico-psíquico-emocional se va deteriorando ineludiblemente sin que nadie se de cuenta. Llega un momento en que se produce un desequilibrio entre lo que esa señora puede hacer y lo que ella misma quiere hacer. Ella quisiera seguir haciendo, como siempre, todo lo que cree que la familia necesita que ella haga.

El factor intrínseco determina la predisposición a enfermar e impide curar apropiadamente. Por razones sicológicas y educacionales estas señoras poseen un extraordinario, excesivo por inadecuado, sentido del orden, la responsabilidad, la dignidad y el pudor, que les impide quejarse o pedir ayuda con suficiente expresividad. Son mujeres tan entregadas que no conocen lo que es reivindicar algo para sí mismas. Llegado el desequilibrio los hijos creen ver todavía fortaleza donde solo queda voluntad y ocultación del agotamiento.

Factores agravantes:

Algunos de los factores agravantes son:

- Realizar trabajos o actividades extra-hogareños sin liberarse de las obligaciones de ama de casa.

- Familia numerosa.

- Casas grandes, con muchas habitaciones y muebles que limpiar.

- Ancianos, niños o enfermos a su cargo.

- Hijos que, tras independizarse, vuelven al primitivo hogar, bajo los cuidados maternos, sobretodo si lo hacen trayendo pareja y/o hijos propios consigo.

- Enfermedades asociadas, o el natural envejecimiento, que limitan la capacidad física y emocional de la paciente.

- Ausencia o pérdida de ayudas domésticas: Se casa, enferma o jubila la antigua sirvienta, sin sustituirla por otra de igual eficacia o rendimiento. Se ausenta uno de los hijos que ayudaba en las tareas.

- Traumatismo emocional: Enfermedad grave o fallecimiento de un ser querido. Separación conyugal propia o de un hijo.

- Deterioro económico: Disminución del poder adquisitivo al sobrevenir la jubilación. Fracaso de negocios familiares. Pérdidas patrimoniales.

- Acumulación de obligaciones: Agregarse invitados. Atender a familiares que residan fuera del hogar (padres, tíos o hermanos enfermos). Mantener otras actividades o compromisos: religiosos, sociales, etc.

Perfil psicológico y social:

Las abuelas esclavas son mujeres adultas con responsabilidades directas de amas de casa, asumidas voluntariamente, y con agrado, durante muchos años.

Por razones educacionales y sicológicas tienen un extraordinario, a veces excesivo, sentido del orden, la responsabilidad, la dignidad y el pudor. En general de niñas les enseñaron muy poco pero las adiestraron extraordinariamente para sus futuras funciones de madre y ama de casa.

Son mujeres entregadas en cuerpo y alma a la familia. Durante años han asumido y realizado eficazmente un trabajo equivalente a la jornada laboral de dos o más personas, habituándose a hacer en un día las labores que normalmente precisarían dos o más jornadas. Si las circunstancias lo propician no dudarán en hacerse esclavas de su familia, por amor, por supuesto, por amor.

Con el paso del tiempo cada vez notan más el estrés familiar, hasta que llega a ser excesivo. Para ellas el estrés consiste fundamentalmente en el agobio o interna sobrepresión que se producen por tener la obligación, con responsabilidad directa, de cumplir simultáneamente varias tareas con eficacia, puntualidad y acierto.

Cuando llega el desequilibrio este tipo de abuelas se amargan porque saben que su incapacidad decepcionará de alguna forma a los seres queridos.

Comienzan a sentir la incomprensión de aquellos a quienes han entregado lo mejor de sí mismas durante los mejores años de sus vidas. Después comienzan las bromas, tomando a chanza los errores o los fallos de la abuela. Se aterran al vislumbrar que acabarán sufriendo el desamor, y quizás el desprecio, de aquellos seres que más quieren en este mundo, que a la vez son quienes más les están decepcionando.

Se auto inculpan. Sus hijos son así porque ella los ha educado de esa manera, para ahorrarles una vida tan sacrificada como la que ella llevó. Debería haber sido un poco menos blanda en su educación, quizás, pero ahora ¿qué se puede hacer?

Jamás se quejan con la debida elocuencia. Consideran humillante, incluso indigno, la petición vehemente de socorro. Prefieren un final adelantado para sus vidas antes que gritar, “escandalosamente”, pidiendo auxilio.

La abuela esclava puede pertenecer a cualquier clase social, si ejerce de ama de casa con responsabilidad directa asumida, y reúne las características psicológicas antedichas. A veces son mujeres sin nietos, pero con cargas familiares equivalentes. Muy excepcionalmente algunos varones asumen responsabilidades semejantes (jamás iguales), si conviven con mujeres impedidas.

Diagnóstico:

Debe sospecharse el Síndrome de la Abuela Esclava en mujeres adultas, no ancianas (más frecuente entre los 38-68 años de edad), con responsabilidades directas de amas de casa, que reúnan las características personales intrínsecas antedichas y presenten síntomas que no curan adecuadamente.

Si el médico no sospecha el excesivo estrés familiar, porque es ignorado y/o negado por la paciente y su familia, la enfermedad puede pasar desapercibida por varias razones:

1. Los hijos creen que su madre sigue teniendo la misma fortaleza "de toda la vida": el médico es quien debe poner el tratamiento certero para que vuelva a ser la fortísima mujer que siempre ha sido.

2. La abuela no quiere decepcionar a sus hijos, "que tanto la necesitan". No quiere aceptar su deterioro físico-psíquico-emocional, irremediable aunque su aspecto externo siga siendo saludable y bello. Ella puede saber mejor que nadie lo que ocurre, pero lo oculta a sus hijos, y se auto inculpa: ella es la que voluntariamente ha optado por llevar la carga familiar y educar a sus hijos para que disfruten de otras actividades que a ella le fueron negadas.

3. La abuela teme que, si los hijos reaccionan "del todo a la nada", le digan: "No te preocupes abuela, te quitamos toda esta carga tan pesada. Quédate tranquilita. No te molestaremos con los nietos hasta el año que viene". Para este tipo de abuela, la drástica separación del gratificante contacto con sus nietos, que son lo que más les importa en este mundo, es peor que morir.

Formas de presentación:

Las formas de presentación más comunes del Síndrome de la Abuela Esclava son:

1 - Hipertensión arterial de difícil control, con oscilaciones muy bruscas, aparentemente caprichosas.

2 – Molestias paroxísticas: sofocos, taquicardias, palpitaciones en el cuello o el tórax, dolores punzantes por el pecho, que cambian de un lado a otro, dificultad para respirar, mareos, hormigueos, desvanecimientos, angina pecho en reposo.

3 – Debilidad o decaimiento persistentes, un cansancio extremo desproporcionado respecto a sus actividades habituales actuales. En el pasado soportaron tareas mucho más agotadoras sin sentir atisbos de cansancio.

4 – Caídas fortuitas: las piernas no pueden sostener al cuerpo y la paciente cae al suelo, generalmente sin perder el conocimiento.

5 – Malestar general indefinido, disconfort. Casi nunca se sienten confortables, a gusto ni relajadas, sin saber definir exactamente por qué.

6 – Tristeza, desánimo, falta de motivación por las cosas. Ahora apenas les divierten las gracias y arrumacos de sus nietos; incluso les disgusta la mera presencia de los niños, anhelando que sus respectivas madres se hagan cargo de ellos cuanto antes.

7 – Descontrol de padecimientos metabólicos, como la diabetes. Alternan unas elevaciones alarmantes de las glucemias con descensos bruscos peligrosos, provocando mareos e incluso coma. Las respuestas a los tratamientos son anómalas e irregulares.

8 – Autoinculpación. Se sienten culpables de su incapacidad actual.

Evolución y pronóstico:

Si no se diagnostican acertadamente, suprimiendo el factor extrínseco precipitante (excesivo estrés familiar actual) las abuelas esclavas sufrirán molestias crónicas durante años, recorriendo numerosas consultas médicas, servicios de urgencias y departamentos hospitalarios sin conseguir un alivio duradero o razonable a pesar de ensayar numerosas y variadas terapias.

La paciente puede ser catalogada con todos los diagnósticos compatibles con sus múltiples manifestaciones: hipertensión arterial, diabetes, angina de pecho, taquicardia paroxística, arritmias de diferentes tipos, hemicránea, ansiedad, depresión, neurosis, polimialgia, artrosis, etc.

Los ingresos hospitalarios y las temporadas que las pacientes pasan fuera de sus domicilios habituales, liberadas de las cargas cotidianas, determinan mejorías espectaculares. El retorno al medio y las responsabilidades habituales provoca recaídas y agravación progresiva.

El síndrome hace crisis cuando la esclava no puede aguantar más el estrés al que se siente crónica e irremediablemente sometida. Al llegar a ese punto la esclava pide ayuda de diversas formas, pero desafortunadamente sin la suficiente expresividad para transmitir a los familiares la intensa amargura y desesperación que la embargan.

La abuela esclava que decide liberarse mediante suicidio lo hace pensando que van a descansar tanto ella como sus familiares. Cree que, con su desaparición, la familia quedará liberada definitivamente de la pesada carga que ella misma, la abuela, supone. En el momento crítico puede optar por el suicidio activo (lanzarse al vacío) o pasivo (suprimir o tomar inadecuadamente los medicamentos y regímenes).

Si alguno de los familiares intuye la auténtica entidad del problema, y acierta a coordinar a los demás miembros de la familia para, entre todos, liberar a la abuela de cargas y responsabilidades excesivas, el pronóstico es excelente, salvo que existan enfermedades asociadas.

Tratamiento:

El Síndrome de la Abuela Esclava no tiene un tratamiento médico. Su curación está en manos de sus familiares más íntimos, si toman conciencia del desequilibrio en que la abuela se encuentra cuando cae enferma.

La curación o liberación definitiva se consigue adecuando los cometidos asignados a la abuela a su fortaleza física y emocional actuales. Las cargas excesivas deben distribuirse equitativamente entre los miembros del grupo familiar, evitando que las "cadenas" de la abuela recaigan sobre una sola persona que "herede" la esclavitud. Si la familia no pudiera asumir esas funciones debería instarse a los Servicios Sociales de la Comunidad para que colaboren en la solución del problema.

A las abuelas se les debe liberar de aquellas funciones que le provocan excesivo estrés, sobretodo de dos grupos de tareas:

1 - Las que suponen responsabilidad directa, especialmente la relacionada con la seguridad personal de los nietos: accidentes, problemática educacional o sexual, etc. La abuela tiembla al pensar que algo malo les ocurriese a los nietos estando bajo su tutela. Otras personas adultas más jóvenes deben asumir esa responsabilidad, explícitamente.

2 - Todas aquellas tareas que deben ser realizadas en plazo fijo, con puntualidad y acierto. La abuela no debe ser ya la "jefa de cocina" (responsable de cumplir horarios y gustos de los comensales) sino consejera y ayudante.
Pero la abuela no debe ser marginada de la familia. Jamás debe "amenazársele" con suspender radicalmente las visitas de los nietos, pretendiendo aliviarla de sus molestias. Sus principales función y satisfacción radican en el contacto gratificante con los miembros más jóvenes de la familia. La abuela es una inagotable e insustituible fuente de afecto, que redunda muy favorablemente en el equilibrado desarrollo emocional de los nietos y en el sostenimiento perdurable del propio edificio familiar.

Bibliografía

A. Guijarro Morales. El Síndrome de la Abuela Esclava. Pandemia del Siglo XXI. Grupo Editorial Universitario. Granada, octubre 2001.
A. Guijarro Morales. El Síndrome de la Abuela Esclava (Pandemia del Siglo XXI). Investig Clin (Granada) 2001;4(4):407-410.
Páginas del autor relacionadas con el tema, en Internet:
http://personales.jet.es./aguijarro/auxx
http://web.jet.es/aguijarro/abuela
http://web.jet.es/aguijarro/abuela/algunas.html
http://personal.telefonica.terra.es/web/medicina/aqla.html




15 SEP 10 | La perspectiva evolucionista
¿Para qué sirven las abuelas?
Quizá sólo para contarnos cuentos y malcriarnos.

El Mundo, España

Uno de los misterios de la evolución es porqué el hombre vive tanto tiempo. La mayoría de animales tiene una esperanza de vida muy relacionada con su capacidad de reproducirse y es poco habitual que los cachorros lleguen a conocer a sus abuelos. En los humanos no es así. Aún cuando tenemos en cuenta que la esperanza de vida era la mitad de la actual hasta bien entrado el siglo XX, en nuestra especie no ha sido nunca raro que convivieran tres generaciones.

Desde un punto de vista utilitarista, esto es poco práctico. Hay que pensar en el bien comunitario: tener individuos que consumen recursos pero no producen nada es un contratiempo que la evolución tendría que haberse encargado de eliminar para favorecer nuestra supervivencia. Pero la evolución no es tonta: si no lo ha hecho es que para algo importante sirven los viejos.

¿Cómo encajan pues en el gran esquema de la Humanidad?

Antes de seguir filosofando sobre de dónde venimos y a dónde vamos convendría hacer un repaso rápido al concepto de selección natural, gracias a la cual somos lo que somos. Simplificándolo en una sola frase: cualquier característica que nos ha permitido reproducirnos más y mejor se ha quedado en nuestro genoma y pasado a la siguiente generación. No hay (casi) nada fortuito: todos los seres vivos en este planeta somos simplemente máquinas de sobrevivir (a nivel individual y de especie) exquisitamente perfeccionadas por el paso de los milenios. A la Naturaleza no le importa mucho qué nos pasa una vez ya no somos capaces de tener hijos, por eso la vejez es un gasto innecesario que se evita a toda costa. Excepto en nuestro caso.

Ya en los años sesenta se propuso la llamada “hipótesis de la abuela” para resolver este enigma, según la cual las abuelas han sido necesarias porqué han contribuido de forma importante a la supervivencia de sus nietos. Las abuelas prehistóricas se habrían ocupado de las crías de la tribu, dejando así tiempo a las madres para hacer cosas más útiles (si lo pensamos un poco no difiere tanto del modelo actual, guarderías aparte). De esta manera, la selección natural habría favorecido los genes de las mujeres que duraban más allá de la menopausia, ya que éstas hubieran tenido más descendientes y más sanos. (El caso de los abuelos no es tan complicado de explicar: los hombres podemos engendrar durante muchas más décadas, por eso no se cuestiona tanto nuestra utilidad.) Esta hipótesis se popularizó a lo largo de las últimas décadas del siglo XX, apoyada por algunas observaciones de campo en animales y tribus primitivas, y estaba en general bastante aceptada.

Hasta ahora. Se acaba de publicar un estudio que ha usado complejos modelos matemáticos para dirimir si realmente esta idea de la superabuela protectora tiene lógica. Y el veredicto es que no tanto como nos creíamos. Según las computadoras, que han simulado el paso de varios centenares de generaciones en poblaciones virtuales con y sin abuelas, disponer del soporte de las abuelas permitiría a las mujeres del grupo tener más hijos, pero no incrementaría la longevidad de la especie como se creía. O sea, que la idea la abuela-niñera no parece una excusa suficientemente solvente para que la evolución tolere y hasta favorezca la vejez.

Entonces, ¿para qué sirven las abuelas? Quizá sólo para contarnos cuentos y malcriarnos, que a nivel de especie a lo mejor no nos habrá hecho más longevos pero sí más felices.
30 JUN 07 | Vida cotidiana
Cuidar a los nietos con placer mejora la salud de los abuelos
Lo afirma un estudio realizado en más de 12.000 personas de entre 50 y 80 años. Se observó que los hombres a cargo del cuidado de sus nietos se mueven más y que las mujeres refuerzan su autoestima.

Clarín.com

Pilar Ferreyra

Doña Delia tiene 82 años y 18 nietos pero todavía recuerda con cariño anécdotas vividas con su abuelo paterno. El que todos los veranos alquilaba un taxi para adelantar un día las vacaciones de sus cuatro amadísimos nietos impecablemente vestidos en linón de hilo, puntillas y zapatos blancos para corretear entre los espinillos cordobeses. Apenas arrancaba el auto promovía la libertad: "Sáquense los zapatos y asomen los pies por las ventanas".

Para muchos abuelos, la llegada de los nietos es un aporte de vitalidad, alegría y dinamismo. Como dirían los especialistas, un estímulo cognitivo, psíquico y emocional. Así lo prueba el estudio estadounidense Todo en familia: El impacto de cuidar a los nietos para la salud de los abuelos de reciente publicación. La investigación tomó a 12.872 personas de entre 50 y 80 años para saber cómo influye el cuidado de los nietos en su salud.

"En las auto evaluaciones, las abuelas respondieron que su salud mejora cuando ejercen esas tareas y los abuelos señalaron que cuando están con sus nietos hacen más ejercicio, se mueven más", le contó a Clarín la socióloga Linda Waite, directora del Centro de Envejecimiento de la Universidad de Chicago y una de las autoras del estudio.

Aquí no hay un estudio cuantitativo que explique los beneficios de esta relación, pero los especialistas coinciden en que si los abuelos tienen buena salud física y mental, deciden ese cuidado con libertad (no por obligación) y disponen de tiempo para hacerlo, la experiencia es positiva.

"Todo depende de las posibilidades económicas e intelectuales y de la salud física y psicológica. Ningún abuelo con deterioro cognitivo puede hacerse cargo si requiere ayuda para su propio cuidado", enfatiza la socióloga Liliana Gastrón, directora del doctorado en Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Nacional de Luján. (Ver No más...).

Una de las quejas más frecuentes de los mayores es el vacío que sienten cuando se jubilan y los hijos se van de casa. "Debido a esa pérdida de roles (que les produce una sensación de inutilidad e infelicidad), conviene que se mantengan ocupadas y que sustituyan las tareas que ya no pueden hacer", indicó la psicóloga Nélida Rodríguez Feijoó, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Psicología Matemática y Experimental (CIIPME), del Conicet.

Para la psicóloga y presidenta de la Asociación Interdisciplinaria en Gerontología, Mercedes Labiano, la salud de las abuelas mejora cuando cuidan de sus nietos siempre y cuando eso les guste y no lo vivan como una carga. "Eso puede ocurrir si se les exige demasiado tiempo o si deben dejar otras actividades".

En el mismo sentido, la psicóloga Emma Marazza, docente e investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán advierte que en la medida en que los abuelos no convivan bajo el mismo techo, la relación con los chicos les aporta beneficios. "Cada uno -abuelo y abuela-, tiene actividades y placeres diversos según los roles asignados por la cultura: la abuela se hace cargo de lo maternal (cocina, ropa, higiene) y el abuelo suele encargarse de los paseos, compras, deportes. Pero no hay divisiones estrictas por género, sobre todo considerando que ahora los dos tienen actividades laborales y comparten las domésticas".

Apelando al sentido común, los expertos manifiestan que la edad no es un parámetro rígido. Puede darse que un abuelo de 70 años se sienta mejor física, psíquica y espiritualmente que otro de 50. Las personas envejecen de muy distinta manera. No obstante, el investigador en psicogerontología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Enrique Lombardo, observa que "con la pérdida de agilidad aumenta el riesgo de sufrir accidentes" y que no sólo se deben tomar en cuenta las posibles limitaciones físicas sino también aspectos anímicos y motivacionales. "El primer criterio que tendrían que seguir los padres es no transformar el rol de abuela en el de niñera. La abuela puede ser lo que llamamos un cuidador informal pero no uno formal. Esto, incluso, debiera ser tomado en cuenta por las abuelas", concluye.

"Yo les doy libertad, los padres ponen límites"

Beatriz Suárez, con Santiago y Mateo

"Yo creo que cuidar a mis nietos debe influir en mi vitalidad. A veces no puedo creer la actividad física que hago para la edad que tengo. Pero a mí me gusta cuando jugamos en el piso. Cuando gateamos los tres. Ellos corren atrás mío, yo corro atrás de ellos". Beatriz Suárez (56) parece estar jugando con Santiago (4) y Mateo (1) -sus dos nietos- cuando narra qué es lo que más le gusta hacer con ellos. Los tres rubios, los tres de ojos claros. Santiago: un conversador único.

-"¡Dale, Santiago, dale un juguete a Mateo", pide la abuela.

-"¡Este!.... ¡¡Este no porque lo aplasta así!! (cierra su mano tamaño minúsculo). ¡No, éste no Mateo porque me lo rompés!", dice Santi que parece salido de un cuento infantil moderno. De esos de Emma Wolf o Graciela Montes. No le falta nada. Tiene chispa, onda, palabras y además, la hace reír mucho a la abuela.

"Una mamá es diferente que una abuela. No le dedicás todo el tiempo como los padres, ni tenés que castigarlos y ponerles límites. Una abuela da libertad y los padres están para poner límites. Claro que si estás muchas horas con ellos las limitaciones llegan solas", dice Beatriz.


Beatriz y su esposo, Ricardo (56), no viven con Ricardo (28) y Celeste (27), los padres de los nenes. Pero todos los lunes, miércoles y jueves ella retira a Mateo del jardín maternal al mediodía. Y poco antes de las seis, a Santiago. Los tres se van a lo de los abuelos a jugar hasta que la luna motea el cielo. "Estar con mis nietos me reconforta el espíritu. A veces me canso pero no dejaría de hacerlo por nada en el mundo", dice Beatriz. "El día en que no los veo, los extraño"


Antonio Lattanzio, con Juan Cruz y Lisandro

"Lo que me pasa con mis nietos es indescriptible. El día en que no los veo los extraño". De este modo caracteriza Antonio (Tony) Lattanzio (52) la forma en que sus nietos le llegan al corazón: ¡de un flechazo!

Vive en Hurlingham con Patricia Moya (49), con quien se casó hace treinta años. Religiosamente, todos los martes y miércoles a las 12.30 pasan a buscar a Juan Cruz Gusso (6) y Lisandro (2), sus dos nietos, a la salida de la escuela. "En el auto vamos cantando alguna canción futbolera porque el más grande es un loco de la pelota", dice.

¿Qué rol debieran cumplir los abuelos?

"Los abuelos están para mimar a los nietos, malcriarlos y consentirlos. No sabía que ser abuelo era algo tan especial. Yo me tiro al suelo, juego con ellos a la pelota, corremos, andamos en bicicleta. Lo llevo a Juan Cruz a la plaza. No me lleva él a mí, ¿se entiende?", así grafica la juventud que le devuelve el milagroso encuentro. Pero no les pidan que cabeceen

Eliana Galarza
egalarza@clarin.com

Como en cualquier rol que se ejerce en la vida, lo bueno es asumirlo sin presiones. Si de hijo fastidiaban las exigencias, y de padre asustaban las responsabilidades, por qué de abuelo no existirían puntos de conflicto. ¿Dónde está escrito que todos los abuelos tienen que morirse de ganas por cuidar a sus nietos? Cuando lo quieren hacer es bueno para ellos y para los nenes. Pero si no pueden, mejor dejarlos tranquilos. Proyecto Abuela

"La inclusión de las abuelas puede ayudar al éxito de programas de nutrición, salud y desarrollo comunitario", dice un documento de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, según su sigla en inglés). Con la ayuda de la ONG Proyecto Abuela, intenta cumplir con ese objetivo.

No más de cuatro horas diarias

Pocas veces como en esta investigación sobre los beneficios que representan para los abuelos y abuelas el cuidado de los nietos, los especialistas consultados enumeraron una lista -también muy larga- de limitaciones que debieran considerarse.

Una de las primeras advertencias es que no se puede obligar a los abuelos a cuidar de sus nietos por el solo hecho de que son sus abuelos. Deben tener la libertad de elegir si quieren hacerse cargo de cuidarlos o no.

Además, en el caso de las mujeres, no se las debiera presionar a sentir un deseo gigantesco por disfrutar de sus nietos. "Es muy común escuchar a mujeres que son abuelas que, cuando no pueden o no desean cuidarlos por alguna razón, se sienten cuestionadas. Debido a su condición de género, los otros las naturalizan en esa función y si no cumplen, las critican", analizó Irene Fridman, co-directora del Programa de Psicoanálisis y Género de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.

No es posible obligar a nadie y menos a un abuelo o una abuela -que puede estar cansado y sentirse vulnerable física y mentalmente- a que ejerza su rol. Aunque existen casos de ancianos pobres que dejan de comprar sus medicamentos para alimentar a sus nietos. Un acto de amor no debiera estar acompañado de un costo tan alto.

La edad es otro factor que pesa. Para el médico geriatra Félix Eduardo Nallim, presidente de la Asociación Gerontológica Argentina, "los abuelos y abuelas de 50 a 70 años suelen tener suficiente energía para relacionarse activamente con sus nietos". Claro que todo depende de su estado físico y psicológico. "A mayor edad (70 a 80 y más), las exigencias deben disminuir, sobre todo aquellas que signifiquen un riesgo físico (hacer upa mucho tiempo), o que puedan afectar el aparato locomotor de los mayores".

Otra variable a tener en cuenta es la cantidad de tiempo que les pueden dedicar. Y aunque ése es un tema que no puede establecerse con rigidez porque depende de cada caso particular, el geriatra Nallim aconseja un período no mayor de cuatro horas diarias. O la misma carga horaria pero día por medio. "Lo ideal, tanto para ellos como para los nietos, es compartir con los abuelos maternos y paternos el cuidado de los chicos, para no agotar ni el físico ni la paciencia y evitar que la "tarea" se transforme en una carga y no se viva como un acto gratificante", aconseja Nallim.


Cuidar no es lo mismo que criar

Margarita Murgieri Geróntologa de la SAGyG (*)

El cuidado de los nietos por sus abuelos durante algunas horas al día es beneficioso si la decisión de hacerlo es libre. En ese cuidado el anciano puede plasmar su necesidad de trascendencia en los otros. Pero esa tarea deseada, electiva y a tiempo parcial, no es la misma cuando se intercambian los roles de padre o madre. Eso podría ocasionarles agotamiento o estrés crónico. Cuidar no es igual a "criar". Al ser sometidos a esa presión se coarta su espacio personal, tiempo de ocio, intimidad, posibilidades de desarrollo y crecimiento.

Existen además situaciones complejas con familias monoparentales, padres separados o niños abandonados donde el desequilibrio del sistema familiar requiere un arduo trabajo psico-social. En todos los casos se debe fomentar la solidaridad intergeneracional que permita un intercambio mutuo y equilibrado de ayuda. De los hijos a los padres y viceversa.

(*) Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría