4/may/2011 · Psychotherapy and Psychosomatics. 2011 May
La alexitimia o incapacidad para expresar emociones y las enfermedades autoinmunes, parecen tener una asociación estadística significativa, cuya posible explicación podría tener que ver con el hecho de que la alexitimia podría provocar síntomas físicos o somáticos.
Así lo ha señalado un estudio realizado por investigadores portugueses, publicado en el 'Journal of Psychotherapy and Psychosomatics' que, sin embargo, descarta que exista una relación causal directa entre ambos factores.
Los pacientes con lupus sufren altos niveles de angustia psicológicos y necesitan mantener un contacto frecuente con su médico, así como psicoterapia o intervenciones de ayuda psicológica, además de intervenciones médicas y psicofarmacológicas.
El equipo de investigadores liderado por Antonio Barbosa intentó averiguar si existe un potencial vínculo entre la incapacidad para expresar emociones y el lupus eritematoso sistémico, una severa y compleja enfermedad reumática con manifestaciones clínicas muy diversas, cuya evolución clínica es impredecible y está caracterizada por exacerbaciones y periodos de remisión.
Las funciones físicas y psicológicas de estos pacientes se ven comprometidas por culpa de la imposibilidad para predecir de esta enfermedad y lo variable de sus manifestaciones. Estos pacientes parecen tener también dificultades a la hora de identificar, procesar, manejar y expresar emociones, lo que podría reflejar la presencia de alexitimia.
Los pacientes que participaron en este estudio, un total de 53, eran personas que habían solicitado una consulta sobre una enfermedad autoinmune en un hospital universitario. Por otra parte, los investigadores formaron un grupo de control de 31 voluntarios sanos entre la población portuguesa.
También se incluyó un grupo de control clínico formado por pacientes con urticaria crónica, una enfermedad crónica invalidante. No había homogeneidad entre las muestras de pacientes con urticaria crónica y el grupo con lupus en tres variables sociodemográficas: edad, residencia y educación.
Todos los pacientes completaron un cuestionario sociodemográfico y una corta entrevista clínica para valorar la información clínica relativa a su situación médica y psiquiátrica pasada y presente.
Después, estos individuos rellenaron cuatro test que valoraron la alexitimia(TAS-20), las dimensiones de la personalidad (NEO-FFI), los síntomas psicopatológicos (BSI) y las variables de calidad de vida (SF-36). Al mismo tiempo, los pacientes fueron evaluados clínicamente por un médico, quien les diagnosticó utilizando criterios internacionales.
Los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los pacientes con lupus o urticaria en las puntuaciones del TAS-20. Sin embargo, descubrieron que le grupo con lupus presentaba puntuaciones significativamente más altas en este test, en comparación con el grupo de control sano.
Tampoco se encontraron correlaciones significativas entre las variables clínicas y la alexitimia. Sin embargo, hallaron significativas correlaciones estadísticas entre la alexitimia y los síntomas psicopatológicas, como la depresión, la ansiedad, la psicosis y la neurosis.
También encontraron correlaciones con dimensiones de calidad de vida, como el dolor, la vitalidad y la percepción del estado de salud general. Para el grupo con lupus, la 'apertura' fue la variable independiente con mayor asociación, seguida de la depresión. En el grupo de pacientes con urticaria, los investigadores encontraron dos predictores: la neurosis y la 'apertura'.
Este análisis fracasó en su intento por encontrar una asociación entre las variables clínicas y la alexitimia. Una posible explicación para este descubrimiento podría estar relacionada con el hecho de que la alexitimia podría provocar síntomas físicos o somáticos, pero no en una relación causal directa.
Claves para evitar accidentes en el agua
Noticias de Ciencia/Salud: Domingo 13 de diciembre de 2009 Publicado en edición impresa
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
CHICOS ROCIADOS CON PESTICIDAS TRABAJAN COMO BANDERAS HUMANAS.
Quien sabe que se comete un crimen y no lo denuncia es un cómplice
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
sábado, 14 de mayo de 2011
Los antidepresivos seleccionan nuevas neuronas para mejorar la regulación de la respuesta al estrés.
11/may/2011 · Mol Psychiatry. 2011 May
Resumen
Recientes investigaciones sugieren una implicación de la neurogénesis del hipocampo en los efectos conductuales de los antidepresivos. Sin embargo, los mecanismos por los que las neuronas granulares del recién nacido podrían influir en la respuesta antidepresiva siguen sin comprenderse.
Un estudio que se publica en Molecular Psychiatry muestra que el estrés crónico impredecible leve en ratones no sólo reduce la neurogénesis del hipocampo, sino que también disminuye la relación entre el hipocampo y el sistema principal de la hormona del estrés, el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (eje HHA).
Esta relación es restaurada mediante el tratamiento con el antidepresivo fluoxetina de una manera dependiente de la neurogénesis. El estrés crónico afecta gravemente a la actividad del eje HHA, a la capacidad del hipocampo para modular las regiones inferiores del cerebro implicadas en la respuesta al estrés, a la sensibilidad de la red de células granulares del hipocampo, a los efectos de los glucocorticoides y a la reacción negativa del hipocampo-dependiente del eje HHA.
La capacidad de la fluoxetina para restaurar la regulación del hipocampo del HHA en condiciones de estrés crónico se produce en presencia de un nicho neurogénico intacto. Los resultados proporcionan un marco mecanicista de la comprensión de cómo las nuevas neuronas adultas generadas influyen en la respuesta a antidepresivos.
Resumen
Recientes investigaciones sugieren una implicación de la neurogénesis del hipocampo en los efectos conductuales de los antidepresivos. Sin embargo, los mecanismos por los que las neuronas granulares del recién nacido podrían influir en la respuesta antidepresiva siguen sin comprenderse.
Un estudio que se publica en Molecular Psychiatry muestra que el estrés crónico impredecible leve en ratones no sólo reduce la neurogénesis del hipocampo, sino que también disminuye la relación entre el hipocampo y el sistema principal de la hormona del estrés, el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (eje HHA).
Esta relación es restaurada mediante el tratamiento con el antidepresivo fluoxetina de una manera dependiente de la neurogénesis. El estrés crónico afecta gravemente a la actividad del eje HHA, a la capacidad del hipocampo para modular las regiones inferiores del cerebro implicadas en la respuesta al estrés, a la sensibilidad de la red de células granulares del hipocampo, a los efectos de los glucocorticoides y a la reacción negativa del hipocampo-dependiente del eje HHA.
La capacidad de la fluoxetina para restaurar la regulación del hipocampo del HHA en condiciones de estrés crónico se produce en presencia de un nicho neurogénico intacto. Los resultados proporcionan un marco mecanicista de la comprensión de cómo las nuevas neuronas adultas generadas influyen en la respuesta a antidepresivos.
VIH/sida: el tratamiento previene el contagio
Estudio en parejas
Lo reduce un 96% si se inicia temprano
Viernes 13 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
Sebastián A. Ríos
LA NACION
Comenzar el tratamiento antirretroviral en forma temprana no sólo permite reducir el riesgo de que las defensas de las personas infectadas con el virus del sida bajen peligrosamente y amenacen su salud, sino que también reduce un 96% el riesgo de contagio de sus parejas sexuales, según muestra un estudio cuyos resultados se conocieron ayer.
"Este nuevo hallazgo demuestra convincentemente que tratar a los individuos, y hacerlo más pronto que tarde, tiene un gran impacto en la reducción de la transmisión del VIH", declaró Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, de los Estados Unidos.
El estudio en cuestión evaluó a más de 1700 parejas discordantes (en las que uno de los miembros es VIH positivo y el otro, no) de Botswana, Brasil, India, Kenya, Malawi, Sudáfrica, Tailandia, Estados Unidos y Zimbabwe. Los participantes con VIH tenían niveles de CD4 (células del sistema inmunológico cuyo recuento permite establecer el estado de ese sistema) de entre 350 y 550, un nivel en el que las guías internacionales no consideran obligatorio iniciar el tratamiento.
La mitad de los participantes comenzó a recibir inmediatamente un cóctel con tres medicamentos antirretrovirales, mientras que la otra mitad no, y sólo fue medicada cuando los niveles de CD4 cayeron por debajo de 250. Entre los que recibieron el tratamiento al iniciar el estudio, según señaló un comunicado de Onusida, "la reducción de la transmisión sexual del VIH fue tan significativa que el ensayo se dio por concluido 3 o 4 años antes de lo previsto".
Hipótesis confirmada
"Es muy bueno que un estudio de Estados Unidos reconozca algo que ya había sido planteado por el investigador Julio Montaner en 2006, que es el concepto de prevención a través del tratamiento -comentó el doctor Pedro Cahn, presidente de Fundación Huésped-. Hasta ahora, las evidencias a favor de esta idea provenían de estudios que habían comparado en forma retrospectiva la tasa de transmisión en parejas discordantes que habían recibido o no el tratamiento; entonces, se observó una reducción del 92% de la transmisión gracias al tratamiento."
Para Cahn, el nuevo estudio provee un argumento más firme para iniciar el tratamiento más temprano. "Hoy, en la Argentina, estamos indicando el tratamiento cuando los niveles de CD4 se encuentran por debajo de 500, e incluso en algunas situaciones en que los niveles se encuentran por encima de esa cifra."
"Lo que aporta este nuevo estudio son evidencias para que, a la hora de decidir en un paciente con VIH si recomendar o no comenzar el tratamiento, se considere si tiene una pareja discordante -comentó, por su parte, la doctora Gabriela Bugarin, coordinadora médica de Helios Salud-. Si la pareja es discordante, entonces es un punto a favor para recomendar empezar el tratamiento."
"Y si el paciente no tiene pareja estable y por más que uno refuerce la prevención uno sigue pensando que el paciente no se cuidará en forma consistente [en sus encuentros sexuales], también es un factor para indicar el tratamiento y reducir el riesgo de contagio", agregó.
Lo reduce un 96% si se inicia temprano
Viernes 13 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
Sebastián A. Ríos
LA NACION
Comenzar el tratamiento antirretroviral en forma temprana no sólo permite reducir el riesgo de que las defensas de las personas infectadas con el virus del sida bajen peligrosamente y amenacen su salud, sino que también reduce un 96% el riesgo de contagio de sus parejas sexuales, según muestra un estudio cuyos resultados se conocieron ayer.
"Este nuevo hallazgo demuestra convincentemente que tratar a los individuos, y hacerlo más pronto que tarde, tiene un gran impacto en la reducción de la transmisión del VIH", declaró Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, de los Estados Unidos.
El estudio en cuestión evaluó a más de 1700 parejas discordantes (en las que uno de los miembros es VIH positivo y el otro, no) de Botswana, Brasil, India, Kenya, Malawi, Sudáfrica, Tailandia, Estados Unidos y Zimbabwe. Los participantes con VIH tenían niveles de CD4 (células del sistema inmunológico cuyo recuento permite establecer el estado de ese sistema) de entre 350 y 550, un nivel en el que las guías internacionales no consideran obligatorio iniciar el tratamiento.
La mitad de los participantes comenzó a recibir inmediatamente un cóctel con tres medicamentos antirretrovirales, mientras que la otra mitad no, y sólo fue medicada cuando los niveles de CD4 cayeron por debajo de 250. Entre los que recibieron el tratamiento al iniciar el estudio, según señaló un comunicado de Onusida, "la reducción de la transmisión sexual del VIH fue tan significativa que el ensayo se dio por concluido 3 o 4 años antes de lo previsto".
Hipótesis confirmada
"Es muy bueno que un estudio de Estados Unidos reconozca algo que ya había sido planteado por el investigador Julio Montaner en 2006, que es el concepto de prevención a través del tratamiento -comentó el doctor Pedro Cahn, presidente de Fundación Huésped-. Hasta ahora, las evidencias a favor de esta idea provenían de estudios que habían comparado en forma retrospectiva la tasa de transmisión en parejas discordantes que habían recibido o no el tratamiento; entonces, se observó una reducción del 92% de la transmisión gracias al tratamiento."
Para Cahn, el nuevo estudio provee un argumento más firme para iniciar el tratamiento más temprano. "Hoy, en la Argentina, estamos indicando el tratamiento cuando los niveles de CD4 se encuentran por debajo de 500, e incluso en algunas situaciones en que los niveles se encuentran por encima de esa cifra."
"Lo que aporta este nuevo estudio son evidencias para que, a la hora de decidir en un paciente con VIH si recomendar o no comenzar el tratamiento, se considere si tiene una pareja discordante -comentó, por su parte, la doctora Gabriela Bugarin, coordinadora médica de Helios Salud-. Si la pareja es discordante, entonces es un punto a favor para recomendar empezar el tratamiento."
"Y si el paciente no tiene pareja estable y por más que uno refuerce la prevención uno sigue pensando que el paciente no se cuidará en forma consistente [en sus encuentros sexuales], también es un factor para indicar el tratamiento y reducir el riesgo de contagio", agregó.
Un golpe con secuelas "invisibles"
Trauma encefalocraneano / Otra consecuencia de los accidentes viales
Advierten que los choques y otros traumatismos pueden provocar trastornos cognitivos y conductuales
Viernes 13 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
Nora Bär
LA NACION
R. (que prefiere mantener su nombre en reserva) lo recuerda con toda precisión. El 1° de noviembre de 1997, mientras su hijo iba de acompañante, el auto en el que viajaba tuvo una violenta colisión que lo dejó 16 días en coma. Cuando recuperó la conciencia, era otra persona.
"Lo más complicado es que desde afuera no se nota -explica R., que en todo este tiempo buscó ayuda médica con algunos de los especialistas más reconocidos, como Susan Greenfield, de la Royal Academy, o Jordan Grafman, de la Universiad de Pensilvania-. Al principio, tenía fallas de memoria, pero después empezamos a notar otro tipo de trastornos emocionales y conductas levemente inapropiadas (como pellizcar a una mujer en una reunión o besar a las cajeras de un supermercado). Hoy tiene 33 años y no presenta ninguna secuela motriz, pero desde entonces no pudo volver a trabajar. Es de lo más gentil y considerado, pero tiende a las conductas adictivas. Es muy rápido con los números y tiene una facilidad especial para la música, pero carece de motivación."
El hijo de R. es sólo uno de las decemas de miles de argentinos que todos los años sufren un trauma encefalocraneano (TEC). Según el Instituto de Seguridad Vial, sólo por traumatismos de cráneo producidos por colisiones entre vehículos fallecen entre 7000 y 10.000 personas anuales. Pero lo que pocos saben es que por cada uno de ellos, tres quedan con una discapacidad permanente y 75 con discapacidad transitoria, 500 se lesionan y 120 deben internarse por lo menos un día.
"Aunque no tenemos cifras precisas -explica el doctor Fernando Cáceres, director general y jefe de Rehabilitación del Instituto de Neurología de Buenos Aires (Ineba)- esto quiere decir que podrían producirse hasta 30.000 discapacidades permanentes anuales y 75.000 discapacidades transitorias. Me atrevería a pensar que estos números aluden a problemas motores y, sin embargo, cuando pasa el período agudo, muchos de estos pacientes presentan secuelas «no visibles» del traumatismo: problemas cognitivos o conductuales, como pérdida del lenguaje, imposibilidad de concentrarse, de planificar una secuencia de acciones [por ejemplo, ir a un cajero automático] o de prestar atención a varios estímulos simultáneos."
Según Cáceres, el TEC es la tercera causa de mortalidad en la población occidental y la primera en personas de menos de 45 años. Es más: su impacto económico podría superar el de las enfermedades cardiovasculares y oncológicas.
"Este tipo de discapacidad «invisible» es uno de los principales determinantes de la rehabilitación neurológica -agrega el doctor Gustavo Petracca, director médico del mismo Instituto- y los que generan una mayor sobrecarga familiar."
"Esto es mucho más grave de lo que la gente cree", asegura R.
Según afirman Petracca y Cáceres, la aparición de este tipo de secuelas se debe a que en los choques las principales áreas cerebrales afectadas son las basales, "que son las que están contiguas a la parte ósea de la calota craneana. También influyen las fuerzas de golpe y contragolpe que hacen que el cerebro rebote y se dañen los circuitos vinculados con los mecanismos inhibitorios y con la regulación de la conducta".
"El 50% de los pacientes desarrollan depresión más allá del primer año después del choque -detalla Petracca-; el 30% presenta apatía... Otros pueden mostrar anosognosia [falta de conciencia de la propia enfermedad], neglect [falta de reconocimiento de la mitad del espacio]..."
Todo esto exige que la rehabilitación no sólo incluya neurólogos, sino también psiquiatras, neuropsicólogos y enfermeros especializados. "La rehabilitación es un proceso de aprendizaje -sintetiza Cáceres-. Y si uno tiene alterada la memoria, la atención, la concentración o está deprimido, no va a poder aprender."
Para mejorar la atención de lo que ya se considera una verdadera epidemia, la Fundación Ineba acaba de firmar un acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación por medio del cual intentará disminuir la asimetría de tratamiento entre las diversas regiones del país y establecer un registro nacional de trauma.
"Queremos desarrollar una red, unificar criterios y establecer normas de tratamiento para la etapa aguda, para la hospitalaria y para el manejo de las secuelas -cuenta Cáceres, que dirige este programa-, para que todos hablemos el mismo idioma y trabajemos en la misma dirección. También haremos monitoreo porque, si las cosas se hacen bien, los números tienen que bajar. No es necesario realizar una gran inversión, sino más bien reordenar recursos, capacitar."
Por suerte, la medicina tiene armas para hacer frente a este flagelo. El doctor Horacio Pereyra, nefrólogo y diabetólogo de la Clínica del Sol y de La Trinidad, de San Isidro, puede atestiguarlo: su hija Rocío, de 33 años se accidentó hace unos meses mientras esquiaba en San Martín de los Andes. "Tuvo un hematoma subdural subagudo, que son los peores -cuenta Pereyra-. Estuvo un mes en coma, tuvo insuficiencia renal y fue operada varias veces. Pero hoy [gracias a la rehabilitación] camina, habla, entiende perfectamente todo. Agradezco a la vida por el esfuerzo de toda esta gente."
Advierten que los choques y otros traumatismos pueden provocar trastornos cognitivos y conductuales
Viernes 13 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
Nora Bär
LA NACION
R. (que prefiere mantener su nombre en reserva) lo recuerda con toda precisión. El 1° de noviembre de 1997, mientras su hijo iba de acompañante, el auto en el que viajaba tuvo una violenta colisión que lo dejó 16 días en coma. Cuando recuperó la conciencia, era otra persona.
"Lo más complicado es que desde afuera no se nota -explica R., que en todo este tiempo buscó ayuda médica con algunos de los especialistas más reconocidos, como Susan Greenfield, de la Royal Academy, o Jordan Grafman, de la Universiad de Pensilvania-. Al principio, tenía fallas de memoria, pero después empezamos a notar otro tipo de trastornos emocionales y conductas levemente inapropiadas (como pellizcar a una mujer en una reunión o besar a las cajeras de un supermercado). Hoy tiene 33 años y no presenta ninguna secuela motriz, pero desde entonces no pudo volver a trabajar. Es de lo más gentil y considerado, pero tiende a las conductas adictivas. Es muy rápido con los números y tiene una facilidad especial para la música, pero carece de motivación."
El hijo de R. es sólo uno de las decemas de miles de argentinos que todos los años sufren un trauma encefalocraneano (TEC). Según el Instituto de Seguridad Vial, sólo por traumatismos de cráneo producidos por colisiones entre vehículos fallecen entre 7000 y 10.000 personas anuales. Pero lo que pocos saben es que por cada uno de ellos, tres quedan con una discapacidad permanente y 75 con discapacidad transitoria, 500 se lesionan y 120 deben internarse por lo menos un día.
"Aunque no tenemos cifras precisas -explica el doctor Fernando Cáceres, director general y jefe de Rehabilitación del Instituto de Neurología de Buenos Aires (Ineba)- esto quiere decir que podrían producirse hasta 30.000 discapacidades permanentes anuales y 75.000 discapacidades transitorias. Me atrevería a pensar que estos números aluden a problemas motores y, sin embargo, cuando pasa el período agudo, muchos de estos pacientes presentan secuelas «no visibles» del traumatismo: problemas cognitivos o conductuales, como pérdida del lenguaje, imposibilidad de concentrarse, de planificar una secuencia de acciones [por ejemplo, ir a un cajero automático] o de prestar atención a varios estímulos simultáneos."
Según Cáceres, el TEC es la tercera causa de mortalidad en la población occidental y la primera en personas de menos de 45 años. Es más: su impacto económico podría superar el de las enfermedades cardiovasculares y oncológicas.
"Este tipo de discapacidad «invisible» es uno de los principales determinantes de la rehabilitación neurológica -agrega el doctor Gustavo Petracca, director médico del mismo Instituto- y los que generan una mayor sobrecarga familiar."
"Esto es mucho más grave de lo que la gente cree", asegura R.
Según afirman Petracca y Cáceres, la aparición de este tipo de secuelas se debe a que en los choques las principales áreas cerebrales afectadas son las basales, "que son las que están contiguas a la parte ósea de la calota craneana. También influyen las fuerzas de golpe y contragolpe que hacen que el cerebro rebote y se dañen los circuitos vinculados con los mecanismos inhibitorios y con la regulación de la conducta".
"El 50% de los pacientes desarrollan depresión más allá del primer año después del choque -detalla Petracca-; el 30% presenta apatía... Otros pueden mostrar anosognosia [falta de conciencia de la propia enfermedad], neglect [falta de reconocimiento de la mitad del espacio]..."
Todo esto exige que la rehabilitación no sólo incluya neurólogos, sino también psiquiatras, neuropsicólogos y enfermeros especializados. "La rehabilitación es un proceso de aprendizaje -sintetiza Cáceres-. Y si uno tiene alterada la memoria, la atención, la concentración o está deprimido, no va a poder aprender."
Para mejorar la atención de lo que ya se considera una verdadera epidemia, la Fundación Ineba acaba de firmar un acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación por medio del cual intentará disminuir la asimetría de tratamiento entre las diversas regiones del país y establecer un registro nacional de trauma.
"Queremos desarrollar una red, unificar criterios y establecer normas de tratamiento para la etapa aguda, para la hospitalaria y para el manejo de las secuelas -cuenta Cáceres, que dirige este programa-, para que todos hablemos el mismo idioma y trabajemos en la misma dirección. También haremos monitoreo porque, si las cosas se hacen bien, los números tienen que bajar. No es necesario realizar una gran inversión, sino más bien reordenar recursos, capacitar."
Por suerte, la medicina tiene armas para hacer frente a este flagelo. El doctor Horacio Pereyra, nefrólogo y diabetólogo de la Clínica del Sol y de La Trinidad, de San Isidro, puede atestiguarlo: su hija Rocío, de 33 años se accidentó hace unos meses mientras esquiaba en San Martín de los Andes. "Tuvo un hematoma subdural subagudo, que son los peores -cuenta Pereyra-. Estuvo un mes en coma, tuvo insuficiencia renal y fue operada varias veces. Pero hoy [gracias a la rehabilitación] camina, habla, entiende perfectamente todo. Agradezco a la vida por el esfuerzo de toda esta gente."
Niños hipnotizados por la pantalla
Problemas de comportamiento / Consejos para padres
"¿El exceso de televisión y de computadora causa déficit de atención, o viceversa?", se preguntan los expertos
Sábado 14 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa

Perri Klass
The New York Times
NUEVA YORK.- La madre trajo una nota del maestro de la primaria de su hijo: "Querido doctor, creo que este niño debe ser testeado por trastorno de déficit de atención".
"Está preocupada porque él no puede quedarse sentado en la escuela y hacer los deberes -explica la madre-. Siempre está metiéndose en problemas."
Pero después, se ilumina: su hijo no puede sufrir ese trastorno, porque puede pasarse horas concentrado jugando a los videojuegos, con lo cual está segura de que no hay ningún problema con su capacidad de concentración.
Esta es una afirmación que he escuchado muchas veces con niños que tienen problemas de atención. A veces, los padres subrayan lo mismo acerca de la TV: mi hijo puede pasarse horas sentado mirando; no puede ser trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD, según sus siglas en inglés).
De hecho, la habilidad de un chico de poder concentrarse sólo frente a una pantalla es, en realidad una característica del ADHD. Existen complejas conexiones conductuales y neurológicas que unen las pantallas y la atención, y muchos expertos creen que estos niños sí dedican mayor cantidad de tiempo a jugar con videojuegos y mirar televisión que sus pares.
Pero la fascinación del niño con la pantalla, ¿es causa o efecto de los problemas de atención, o ambos? Es una pregunta complicada que los investigadores están tratando de responder.
"El tipo de concentración que un niño invierte en un videojuego y en la televisión no es el tipo de atención que necesita para prosperar en la escuela o en cualquier otro aspecto de la vida real", explica Christopher Lucas, profesor asociado de psiquiatría infantil en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. "No logran mantener la atención en ausencia del premio. Sólo lo logran con gratificaciones frecuentes e intermitentes."
Pueden estar jugando para juntar puntos, o pasar de nivel, pero en el cerebro esto se traduce en un aumento de los neurotransmisores de la dopamina. Los pacientes con ADHD pueden encontrar los videojuegos todavía más gratificantes que los otros niños porque su circuito de recompensa de dopamina puede ser deficiente.
Por lo menos un estudio encontró que cuando los niños con ADHD eran tratados con metilfenidato (Ritalin), que incrementa la presencia de dopamina en el cerebro, pasaban a jugar menos videojuegos. Existen autores que sugirieron que los videojuegos pueden servir como automedicación en estos casos.
Entonces, pasar mucho tiempo frente a la pantalla puede ser una consecuencia del ADHD, pero algunos investigadores temen que pueda ser la causa. Existen estudios que mostraron que estos niños que pasan mayor cantidad de tiempo frente a las pantallas son más dados a desarrollar problemas de atención posteriormente.
En un estudio publicado en 2010 en Pediatrics , se asoció el tiempo que se invierte frente a las pantallas con problemas de atención tanto en niños de edad escolar como también en estudiantes universitarios.
La estimulación que proveen los videojuegos dependen del ritmo, de cuán rápido cambia una escena por minuto, según Dimitri Christakis, pediatra de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, que estudia la relación entre los infantes y los medios. Si el cerebro infantil se habitúa a ese ritmo y a la alerta extrema que se necesita para seguir respondiendo y ganando, explica, el niño puede, finalmente, "encontrar las realidades mundanas poco estimuladoras".
Pero un estudio de 2007 de Media Psychology comparó los efectos de mirar televisión en un grupo de pequeños diagnosticados con ADHD, con uno sin diagnosticar. Los investigadores encontraron que las mayores diferencias se debían a factores familiares y ambientales; por ejemplo, si tenían televisores en su dormitorio. El diagnóstico por sí solo no parecía marcar la diferencia. Las conexiones entre ADHD y las pantallas, según concluyeron, eran complejas.
Elizabeth Lorch, profesora de psicología de la Universidad de Kentucky y coautora del estudio, también estudió las habilidades de los niños para entender las historias televisadas. Mientras que los que sufrían ese trastorno podían acordarse de hechos particulares de las historias tan bien como los otros, existía una diferencia para entender la narrativa y separar lo que era importante.
"Por qué sucedió un evento, por qué un personaje hizo algo: allí es cuando la comprensión y la memoria de los pacientes de ADHD tiende a disminuir."
Su coautor, Richard Milich, profesor de psicología en su misma universidad, sugirió que, además de las implicaciones primarias de este problema en un ámbito académico, este descubrimiento puede ayudar a explicar algunas dificultades sociales.
"Esta incapacidad para ver las relaciones causales pueden afectar este problema social que venimos viendo desde hace 30 años -explica-. Estos niños tienen graves problemas sociales. Tienden a ser rechazados por sus pares."
Los expertos parecería considerarlo un círculo vicioso: los niños que tienen problemas en su vida social pueden buscar en las pantallas acompañamiento electrónico.
Los chicos cuyo cerebro necesita recompensas neuroquímicas buscan actividades que las provean. Los que tienen problemas sociales pasan más tiempo solos, frente a las pantallas. Los que tienen problemas en la escuela desarrollan magistralmente un mundo virtual. ¿Cuáles son algunos puntos básicos para hacerle frente a este diagnóstico? Que no haya pantallas en el dormitorio; prestar atención al contenido de los juegos, sobre todo, la violencia; poner límites a los tiempos frente a las pantallas y buscar otras maneras de interactuar en la familia.
"¿El exceso de televisión y de computadora causa déficit de atención, o viceversa?", se preguntan los expertos
Sábado 14 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
Perri Klass
The New York Times
NUEVA YORK.- La madre trajo una nota del maestro de la primaria de su hijo: "Querido doctor, creo que este niño debe ser testeado por trastorno de déficit de atención".
"Está preocupada porque él no puede quedarse sentado en la escuela y hacer los deberes -explica la madre-. Siempre está metiéndose en problemas."
Pero después, se ilumina: su hijo no puede sufrir ese trastorno, porque puede pasarse horas concentrado jugando a los videojuegos, con lo cual está segura de que no hay ningún problema con su capacidad de concentración.
Esta es una afirmación que he escuchado muchas veces con niños que tienen problemas de atención. A veces, los padres subrayan lo mismo acerca de la TV: mi hijo puede pasarse horas sentado mirando; no puede ser trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD, según sus siglas en inglés).
De hecho, la habilidad de un chico de poder concentrarse sólo frente a una pantalla es, en realidad una característica del ADHD. Existen complejas conexiones conductuales y neurológicas que unen las pantallas y la atención, y muchos expertos creen que estos niños sí dedican mayor cantidad de tiempo a jugar con videojuegos y mirar televisión que sus pares.
Pero la fascinación del niño con la pantalla, ¿es causa o efecto de los problemas de atención, o ambos? Es una pregunta complicada que los investigadores están tratando de responder.
"El tipo de concentración que un niño invierte en un videojuego y en la televisión no es el tipo de atención que necesita para prosperar en la escuela o en cualquier otro aspecto de la vida real", explica Christopher Lucas, profesor asociado de psiquiatría infantil en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. "No logran mantener la atención en ausencia del premio. Sólo lo logran con gratificaciones frecuentes e intermitentes."
Pueden estar jugando para juntar puntos, o pasar de nivel, pero en el cerebro esto se traduce en un aumento de los neurotransmisores de la dopamina. Los pacientes con ADHD pueden encontrar los videojuegos todavía más gratificantes que los otros niños porque su circuito de recompensa de dopamina puede ser deficiente.
Por lo menos un estudio encontró que cuando los niños con ADHD eran tratados con metilfenidato (Ritalin), que incrementa la presencia de dopamina en el cerebro, pasaban a jugar menos videojuegos. Existen autores que sugirieron que los videojuegos pueden servir como automedicación en estos casos.
Entonces, pasar mucho tiempo frente a la pantalla puede ser una consecuencia del ADHD, pero algunos investigadores temen que pueda ser la causa. Existen estudios que mostraron que estos niños que pasan mayor cantidad de tiempo frente a las pantallas son más dados a desarrollar problemas de atención posteriormente.
En un estudio publicado en 2010 en Pediatrics , se asoció el tiempo que se invierte frente a las pantallas con problemas de atención tanto en niños de edad escolar como también en estudiantes universitarios.
La estimulación que proveen los videojuegos dependen del ritmo, de cuán rápido cambia una escena por minuto, según Dimitri Christakis, pediatra de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, que estudia la relación entre los infantes y los medios. Si el cerebro infantil se habitúa a ese ritmo y a la alerta extrema que se necesita para seguir respondiendo y ganando, explica, el niño puede, finalmente, "encontrar las realidades mundanas poco estimuladoras".
Pero un estudio de 2007 de Media Psychology comparó los efectos de mirar televisión en un grupo de pequeños diagnosticados con ADHD, con uno sin diagnosticar. Los investigadores encontraron que las mayores diferencias se debían a factores familiares y ambientales; por ejemplo, si tenían televisores en su dormitorio. El diagnóstico por sí solo no parecía marcar la diferencia. Las conexiones entre ADHD y las pantallas, según concluyeron, eran complejas.
Elizabeth Lorch, profesora de psicología de la Universidad de Kentucky y coautora del estudio, también estudió las habilidades de los niños para entender las historias televisadas. Mientras que los que sufrían ese trastorno podían acordarse de hechos particulares de las historias tan bien como los otros, existía una diferencia para entender la narrativa y separar lo que era importante.
"Por qué sucedió un evento, por qué un personaje hizo algo: allí es cuando la comprensión y la memoria de los pacientes de ADHD tiende a disminuir."
Su coautor, Richard Milich, profesor de psicología en su misma universidad, sugirió que, además de las implicaciones primarias de este problema en un ámbito académico, este descubrimiento puede ayudar a explicar algunas dificultades sociales.
"Esta incapacidad para ver las relaciones causales pueden afectar este problema social que venimos viendo desde hace 30 años -explica-. Estos niños tienen graves problemas sociales. Tienden a ser rechazados por sus pares."
Los expertos parecería considerarlo un círculo vicioso: los niños que tienen problemas en su vida social pueden buscar en las pantallas acompañamiento electrónico.
Los chicos cuyo cerebro necesita recompensas neuroquímicas buscan actividades que las provean. Los que tienen problemas sociales pasan más tiempo solos, frente a las pantallas. Los que tienen problemas en la escuela desarrollan magistralmente un mundo virtual. ¿Cuáles son algunos puntos básicos para hacerle frente a este diagnóstico? Que no haya pantallas en el dormitorio; prestar atención al contenido de los juegos, sobre todo, la violencia; poner límites a los tiempos frente a las pantallas y buscar otras maneras de interactuar en la familia.
Piden que se enseñe el lenguaje de señas
Quieren que sea ley
Hay un proyecto para escuelas bonaerenses
Sábado 14 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
LA PLATA.- Un proyecto de ley, presentado en la Cámara Diputados bonaerense, solicita al gobierno provincial de Daniel Scioli que incorpore en los planes de estudio del próximo año la enseñanza del lenguaje de señas argentino como asignatura obligatoria.
El proyecto, que ya tiene estado parlamentario, fue presentado por el diputado Juan Carlos Juárez (GEN) y pide al Poder Ejecutivo que a través de la Dirección General de Cultura y Educación incorpore de manera permanente la enseñanza de este sistema de señas que utilizan los chicos sordomudos para comunicarse.
Hoy, a pesar de los avances legislativos y los esfuerzos de numerosas organizaciones públicas y privadas, existe un elevado número de personas que no están totalmente insertadas en la sociedad. "Si bien hay escuelas especiales para los chicos que padecen este problema, hay muchos alumnos sordomudos que por razones de distancia no pueden concurrir a esos establecimientos", explicó Juárez. "La falta de estos colegios -agregó-, se sufre sobre todo en las localidades del interior de Buenos Aires, donde los chicos sordomudos conviven en escuelas donde se les hace muy difícil la comunicación con el resto de sus compañeros."
El proyecto no precisa cómo deberá incorporarse a la educación formal la enseñanza del lenguaje de señas argentino, pero sugiere que sea incorporado durante los primeros años de la escuela primaria. "El espíritu de este proyecto no es meramente educativo, ya que, al conocer otro lenguaje, los alumnos bonaerenses están integrando al otro y, de alguna manera, comienzan a comprenderlo, se comunican y se solidarizan con sus compañeros sordomudos. Hablar de inclusión social es pensar en una sociedad para todos y por eso se debe facilitar a todos la posibilidad de comunicarse", concluyó el legislador.
Un vocero de la cartera educativa bonaerense explicó que desde la Dirección Provincial de Educación Especial se realiza, desde hace más de 3 años, una experiencia piloto del programa Bilingüismo en las escuelas para sordos y servicios agregados de educación especial, por la cual se enseña como primera lengua al sordo la lengua de señas y como segunda lengua el español, lo que favorece la integración. "Antes, los alumnos sordos no tenían integración en la escuela secundaria; no podían continuar sus estudios porque no tenían cómo", comentó un vocero del área.
Hay un proyecto para escuelas bonaerenses
Sábado 14 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
LA PLATA.- Un proyecto de ley, presentado en la Cámara Diputados bonaerense, solicita al gobierno provincial de Daniel Scioli que incorpore en los planes de estudio del próximo año la enseñanza del lenguaje de señas argentino como asignatura obligatoria.
El proyecto, que ya tiene estado parlamentario, fue presentado por el diputado Juan Carlos Juárez (GEN) y pide al Poder Ejecutivo que a través de la Dirección General de Cultura y Educación incorpore de manera permanente la enseñanza de este sistema de señas que utilizan los chicos sordomudos para comunicarse.
Hoy, a pesar de los avances legislativos y los esfuerzos de numerosas organizaciones públicas y privadas, existe un elevado número de personas que no están totalmente insertadas en la sociedad. "Si bien hay escuelas especiales para los chicos que padecen este problema, hay muchos alumnos sordomudos que por razones de distancia no pueden concurrir a esos establecimientos", explicó Juárez. "La falta de estos colegios -agregó-, se sufre sobre todo en las localidades del interior de Buenos Aires, donde los chicos sordomudos conviven en escuelas donde se les hace muy difícil la comunicación con el resto de sus compañeros."
El proyecto no precisa cómo deberá incorporarse a la educación formal la enseñanza del lenguaje de señas argentino, pero sugiere que sea incorporado durante los primeros años de la escuela primaria. "El espíritu de este proyecto no es meramente educativo, ya que, al conocer otro lenguaje, los alumnos bonaerenses están integrando al otro y, de alguna manera, comienzan a comprenderlo, se comunican y se solidarizan con sus compañeros sordomudos. Hablar de inclusión social es pensar en una sociedad para todos y por eso se debe facilitar a todos la posibilidad de comunicarse", concluyó el legislador.
Un vocero de la cartera educativa bonaerense explicó que desde la Dirección Provincial de Educación Especial se realiza, desde hace más de 3 años, una experiencia piloto del programa Bilingüismo en las escuelas para sordos y servicios agregados de educación especial, por la cual se enseña como primera lengua al sordo la lengua de señas y como segunda lengua el español, lo que favorece la integración. "Antes, los alumnos sordos no tenían integración en la escuela secundaria; no podían continuar sus estudios porque no tenían cómo", comentó un vocero del área.
jueves, 5 de mayo de 2011
CONGRESO APS Y REDES: “VINCULARNOS FORTALECE”
POSTER Nº 2:
COMPETENCIAS VINCULADAS A LA PSIQUIATRÍA EN EL EJERCICIO GENERAL DE LAS ESPECIALIDADES
AUTORAS: CANDREVA, A; MARTORELLA, A. M.; SUSACASA, S.
Miércoles 11/5 de 15 a 17 hs.
El Consejo de Salud de la Pcia. de Buenos Aires organiza el 4º Congreso de Atención Primaria de la Salud – 2º Encuentro Nacional, que se realizará en el Hotel Provincial de la ciudad de Mar del Plata los días 11, 12 y 13 de Mayo de 2011.
Siendo nuestro objetivo general: integrar las redes formales e informales para lograr una optimización de la estrategia de la Atención Primaria de la Salud a nivel nacional, es que consideramos de suma importancia su presencia en este evento.
Cabe destacar la labor realizada por Ustedes en APS y la participación activa en los anteriores Congresos; es por eso, que los invitamos a participar una vez más en este encuentro que brinda la posibilidad de un intercambio de experiencias.
Como en años anteriores, podrán participar en mesas debate, talleres y presentación de posters.
Los esperamos!!
miércoles, 4 de mayo de 2011
CUANDO NADIE ME VE.ABUSO SEXUAL INFANTIL
Por Sonia Almada.

Jauría de chacales acecha a nuestros Ángeles para que caigan del cielo y devorar su inocencia. No son fieras comunes, tienen aspecto afable, gentil, hasta cortés.
Andan buscando Ángeles desprevenidos, confiados, inocentes, tal vez los mejores que ya jamás podrán volver a volar porque estos perversos destrozaron sus sueños (sus alas) y embarraron sus vestimentas.
Ya no serán los mismos, no dormirán igual, ni se reconocerán frente al espejo. Pero lo peor es esperar el nuevo día donde habrá otro abuso, el mismo dolor, los olores ajenos que invaden, los ruidos, la respiración de la fiera que se acerca, se aproxima se abalanza.
Para volver a sufrir, a esperar mañana que se repita.
El ángel se pregunta ¿quien vela por mí?
Y no tiene respuesta… entonces es cuando calla, se anestesia, violaron su cuerpo y su alma”[1]
(Extracto de ponencia Dr. Daniel E Valenzano, APSA 2009)
La mayoría de los niños y niñas que están siendo o han sido víctimas de abuso sexual silencian sus palabras porque saben que sus guardianes no les creerían. Ellos han tratado de contarlo una y mil veces a través de su cuerpo, a través de su conducta y algunas veces con palabras que denuncian viscosamente la aberrante situación padecida.
Estos Ángeles se avergüenzan, culpabilizándose de esta situación. “No se lo cuentes a nadie, es nuestro secreto” es la frase más frecuente de los abusadores para lograr la complicidad con la víctima, frase que se condensa con las amenazantes “sí sé lo contás a tu mamá…”
El ángel cae preso, se queda sin alas, tiene un pacto obligado, si no lo cumple alguien o el mismo sufrirá las consecuencias. Para que esto ocurra sus cuidadores no escucharon, no/miraron los signos y señales. ¿Dónde estabas mamá? Se los escucha decir en el consultorio de mil y una maneras. ¿Como nadie se dio cuenta?
Hace muchos años atendí a una nena de 1 y 1/2 año. Moira recién comenzaba a usar las palabras. Sus papás consultaron porque la nena estaba muy agresiva, mordía y pegaba a sus hermanos. Presentaba un claro opocisionismo a las reglas tanto en la casa como en la guardería. Padecía terrores nocturnos que solo se calmaban cuando pasaba a la cama de sus papás. No quería comer o comía solo algunos alimentos, se la pasaba lloriqueando
Moira pudo contarme con juegos y señalándome su propio cuerpo y el de una muñeca bebé, la cruda y temible realidad de haber sido abusada.
Recuerdo que luego de varios encuentros con ella fui hasta su casa, en la provincia de Buenos Aires y me llevó al cuartito de herramientas de su abuelo “tata” para ella. Allí se despojó cruda y violentamente de su pañal y frotando sus partes más intimas dijo determinante” –tata, tata, tata, ashí-
En general cuando llega un niño a la consulta por sospecha de ser abusado, lo primero que uno desea es que esta sospecha no se confirme. La mayoría de las veces debemos confirmarla.
Abordar esta problemática genera angustia, no solo en la víctima sino en su entorno familiar. Los padres se sienten responsables de no haberse dado cuenta a tiempo y se culpabilizan unos a otros. En niños mayores en general, la culpa recae sobre ellos.
Cuando me refiero a abuso sexual infantil estoy haciendo referencia a un abuso intrafamiliar. El chico lo está padeciendo dentro de su ámbito de familia: familia nuclear, familia externa o amigos, conocidos o vecinos en quienes los padres o cuidadores depositan la confianza. El niño confía en estas personas con acceso y vínculo hacia niño/a y es libre de proyectar en estas relaciones los vínculos y fantasías incestuosas aunque no exista una relación de consanguinidad. Una de las variables más traumáticas del abuso sexual es que para el niño, estas relaciones son de orden incestuoso.
El abuso sexual se define como el sometimiento de un niño a través de un acto de coacción explícita o implícita, en experiencias sexuales reiteradas que responden a la búsqueda de satisfacción del adulto, no apropiadas para el desarrollo psicofísico del niño en tanto sus necesidades y capacidades evolutivas.
Muchas veces los que cuentan el abuso son adultos que se animan a relatarlo varios años después de haberlo padecido. El trabajo es el mismo, en ese adulto hay atrapado un niño abusado y buscará relaciones abusivas hasta no confrontarse con esa atroz realidad de su pasado que se actualiza. Para ese niño adulto, las manos de otro adulto solo pueden dañar. Es difícil que pueda confiar en otros adultos, a veces es imposible porque la situación es vivida como un total desamparo y se reedita en cada relación intersubjetiva.
Uno de los aspectos importantes a tener en cuenta es la cronicidad. El tiempo que el niño/a ha estado expuesto a situaciones de abuso sexual. Las imágenes que representan los relatos son siempre aberrantes “mi Hermano me sentaba sobre El y me movía, yo parecía una muñeca de trapo”. Relata Sofía, de 21 años. La diferencia entre el abuso sufrido solo una vez con padres que vociferan, denuncian y sentencian al abusador como un criminal, tomando las medidas necesarias de protección y contención tienen diferente pronóstico que el abuso reiterado y silenciado por el abusador, donde el niño/a se encuentra a solas privado de su capacidad de disentir o consentir. En está situación vive un doble desamparo el de quedar a merced del victimario, sintiendo que su cuerpo no le pertenece, que alguien se adueña de Él para flagelarlo una y otra vez y con la presión de guardar el secreto. Frecuentemente, el acto de violencia es descalificado como tal por el victimario, que le dice al niño: Esto lo hago por tu propio bien, no te puede doler tanto, te va a gustar, vos me provocaste.
Es así que a las defensas psíquicas utilizadas por la víctima se agregan mensajes por parte del ofensor. Si la familia o cualquier otra persona ante la cual el menor denuncia el abuso no le cree o no advierte, por otras señales, que tal abuso está sucediendo, se agrega, con su desmentida, un nuevo acto de violencia sobre su psiquismo. Para que una conducta pierda su efecto traumático debe ser calificada de tal.
En los casos en que el abuso ha sido olvidado por el niño/a, aislándose de su conciencia se instala en el aparato psíquico con la fuerza de los que han sido reiterados, porque la víctima generalmente ha sufrido otros episodios de violencia: maltrato físico y psíquico y otras experiencias sexuales traumáticas muy comunes, sobre todo en la vida de las niñas: miradas obscenas, palabras lascivas, encuentros con exhibicionistas y frotters.
Freud afirmaba que un trauma es un:
“Acontecimiento de la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la incapacidad del sujeto de responder adecuadamente y el trastorno y los efectos patógenos duraderos que provoca en la organización psíquica” (Laplanche).
Cuando el niño/a abusada se hace adulta, con su desmentida logra convencerse, muchas veces, de que el abuso no ocurrió. Pero no debe confundirse este proceso con la represión, porque con ésta, el resultado es que un pensamiento, una imagen, un recuerdo permanece inconsciente. En la represión la lucha es contra algo que proviene de uno mismo. En la desmentida, la percepción que califica como no existente proviene de un acontecimiento de la realidad externa: algo que ocurrió, no ocurrió. Así el propio yo queda dañado, porque se ataca su capacidad de reconocimiento y discriminación.
Este tipo de amnesia refractaria disponible para aniquilar acontecimientos traumáticos, se presenta a posteriori de un trauma psíquico y es muy común en el abuso sexual. Las personas que han estado expuestas a situaciones traumáticas pueden tener síntomas de disociación (sonambulismo, alteraciones de la memoria) y signos de estrés postraumático (imágenes retrospectivas, alteraciones del sueño, pesadillas), trastornos de ansiedad generalizada (fobias, desordenes de Pánico), depresión, anhedonia. Las personas que han sido abusadas durante su infancia no saben por qué se sienten así, o “son así”. Frecuentemente sus personalidades configuran “Estados de Trinchera” son personas que viven en estado de alerta, se muestran suspicaces y temerosos sobre todo de las relaciones. Los recuerdos del trauma están fragmentados en imágenes desconcertantes, olores, sonidos que los hacen dudar de su validez. La persona duda de sí misma, de lo que piensa, de aquello que recuerda y se siente mala, loca, anormal, enferma, complicada.
Beatriz consulta a los 45 años muy angustiada por sus fracasos en las relaciones amorosas y por ello la imposibilidad de tener hijos y formar una familia.
“No sé qué me pasa, no sé que me pasó pero siento que nunca estuve contenta, voy por la vida sin encontrarme me parece que una vez fui otra.”
“Recuerdo cuando era chica era la nena de papá, él me sentaba en su falda y pasábamos horas así, mamá mientras cocinaba. También dormía la siesta con papá, me cuenta mi hermana pero yo no recuerdo casi nada de mi infancia porque cuando quiero recordar es como si algo se me atravesara en la garganta y no puedo parar de llorar y me viene el olor a papá, olor a tabaco y alcohol y me da mucho miedo” “-¿Te conté que mi hermana fue abusada y nunca dijo por quién?
Beatriz como su hermana menor, fueron abusadas por su papá durante toda su infancia. La hermana se encuentra internada con un largo historial de adicciones y un diagnóstico de bipolaridad. Beatriz recordó el abuso a lo largo del tratamiento en pequeños fragmentos que fue tejiendo paso a paso.
En casos como el de Beatriz solo la posibilidad de pensar que el padre podría haberla dañado de esa manera era tan terrorífico que los escindió de su memoria, sosteniendo la imagen de un padre no abusivo y pagando ella con su imposibilidad de parejas y maternidad.
Aspectos a tener en cuenta al momento de realizar el psicodiagnóstico
El reconocimiento del abuso o la aceptación de la sospecha por parte del adulto responsable, diagnostica el grado de riesgo tanto como la convivencia con el ofensor y la capacidad de cambios en la organización familiar y el sostenimiento de los cambios.
Debemos evaluar el grado de riesgo del niño/a, su estado físico, edad. No siempre podemos entrar al proceso diagnóstico con la sospecha denunciada por un adulto una gran mayoría de veces los niños comienzan tratamientos con ciertas sintomatologías y en el proceso diagnóstico descubrimos que el niño a sido o está siendo abusado.
En este momento es absolutamente necesario apartar al abusador. Mediante el trabajo con el adulto responsable consultante o través de medios judiciales si es preciso.
La validación con el chico del proceso diagnóstico se desarrolla en un trabajo con el niño y su la familia. En este momento podemos solicitar interconsulta pediátrica.
La técnica de evaluación tanto como los materiales utilizados se eligen con relación a la edad del niño desde muñecos, hasta material literario
Necesitamos de la expresión gráfica y lúdica de acuerdo a las edades. Un niño/a abusado contará ante el observador atento jugando, dibujando o mirando una revista los episodios sufridos.
Debemos tener presente en que etapa del desarrollo evolutivo se encuentra, etapa psicosexual, fantasías propias de esa edad, temores y juegos propios de esa edad.
Por ejemplo un juego que suele aparecer en los niños/as abusados es que suelen desnudar a los muñecos y los hacen interactuar sin ropa o esgrimen relatos y juegos erotizados. Otras veces el niño/a se muestra muy inhibido y repite su juego incansablemente. Un niño/a abusado siempre quiere contar aquello que está viviendo. La sola oportunidad de escucharlo y creerle da la impronta para que nos muestre su padecimiento.
La evaluación del material (gráficos, juegos, verbalizaciones) está sostenida por las entrevistas con su familia. Recomiendo entrevistar a los padres juntos y de manera separada. No es lo mismo lo que una persona se anima a decir/contar a solas con un psicólogo que delante de su pareja o ex pareja según sea el caso. También se pude entrevistar a los hermanos y cualquier persona conviviente que pueda aportar datos o realizar entrevistas vinculares a fin de valorar el tema de relaciones, posiciones o roles de los miembros con relación a nuestro paciente.
En las entrevistas con los papás buscamos antecedentes históricos de los padres, estilo de vínculos incorporados, las identificaciones, modos de relación, que nos darán un perfil de estructura de personalidad.
Finalmente con todos los datos recabados, así como le preguntamos al niño/a ¿Alguna vez te pasó esto, alguien te hizo esto que le pasa al muñeco? En el momento adecuado también se lo preguntamos a los padres acerca de sí mismo y acerca de su hijo “ustedes creen que a su hijo pudo pasarle algo….”
Los datos aportados por la hora de juego y las entrevistas con los familiares no dejan lugar a dudas si el niño/a padece o padecido un abuso sexual a veces es más difícil que nos cuente quien es el abusador por los lazos de coacción con el victimario.
Una intervención en el momento adecuado, la posibilidad que pueda contarlo una y mil veces, el trabajo necesario para desculpabilizarlo, promoverá en el niño ó niña un camino distinto al mundo de relaciones con el adulto y un nuevo encuentro con su cuerpo.
Siempre les digo a mis pacientes y alumnos que el abuso infantil es “un disparo en la cabeza de un niño”. Como cirujanos del alma necesitamos abrir y limpiar hasta que no quede mas esquirla que la del recuerdo y que él mismo ayude a través del poder de la resiliencia a gestar nuevas potencias y creatividades. El abuso sexual nunca se olvida. El paciente aprende a convivir con ello tomando una nueva posición subjetiva. Deja de culpabilizarse y reintegrará esta vivencia a su vida psíquica responsabilizando a los únicos responsables: al victimario y los guardianes.
Como profesionales de la salud preferimos prevenir el ABUSO.
Nuestro deber como papás, maestros, familiares es poner atención. Una mirada responsable y sostenida, un buen par de orejas abiertas y ojos que miren profundo ayudarán a proteger a nuestros chicos.
Fuente: Libro Infanci@s y Adolescenci@s.Nuevos devenires clínicos
Sonia Almada y Col. Editorial Sarmiento-Bs.As,Argentina 2009
[1]. Extracto de ponencia Dr. Daniel E Valenzano, APSA 2009.

Jauría de chacales acecha a nuestros Ángeles para que caigan del cielo y devorar su inocencia. No son fieras comunes, tienen aspecto afable, gentil, hasta cortés.
Andan buscando Ángeles desprevenidos, confiados, inocentes, tal vez los mejores que ya jamás podrán volver a volar porque estos perversos destrozaron sus sueños (sus alas) y embarraron sus vestimentas.
Ya no serán los mismos, no dormirán igual, ni se reconocerán frente al espejo. Pero lo peor es esperar el nuevo día donde habrá otro abuso, el mismo dolor, los olores ajenos que invaden, los ruidos, la respiración de la fiera que se acerca, se aproxima se abalanza.
Para volver a sufrir, a esperar mañana que se repita.
El ángel se pregunta ¿quien vela por mí?
Y no tiene respuesta… entonces es cuando calla, se anestesia, violaron su cuerpo y su alma”[1]
(Extracto de ponencia Dr. Daniel E Valenzano, APSA 2009)
La mayoría de los niños y niñas que están siendo o han sido víctimas de abuso sexual silencian sus palabras porque saben que sus guardianes no les creerían. Ellos han tratado de contarlo una y mil veces a través de su cuerpo, a través de su conducta y algunas veces con palabras que denuncian viscosamente la aberrante situación padecida.
Estos Ángeles se avergüenzan, culpabilizándose de esta situación. “No se lo cuentes a nadie, es nuestro secreto” es la frase más frecuente de los abusadores para lograr la complicidad con la víctima, frase que se condensa con las amenazantes “sí sé lo contás a tu mamá…”
El ángel cae preso, se queda sin alas, tiene un pacto obligado, si no lo cumple alguien o el mismo sufrirá las consecuencias. Para que esto ocurra sus cuidadores no escucharon, no/miraron los signos y señales. ¿Dónde estabas mamá? Se los escucha decir en el consultorio de mil y una maneras. ¿Como nadie se dio cuenta?
Hace muchos años atendí a una nena de 1 y 1/2 año. Moira recién comenzaba a usar las palabras. Sus papás consultaron porque la nena estaba muy agresiva, mordía y pegaba a sus hermanos. Presentaba un claro opocisionismo a las reglas tanto en la casa como en la guardería. Padecía terrores nocturnos que solo se calmaban cuando pasaba a la cama de sus papás. No quería comer o comía solo algunos alimentos, se la pasaba lloriqueando
Moira pudo contarme con juegos y señalándome su propio cuerpo y el de una muñeca bebé, la cruda y temible realidad de haber sido abusada.
Recuerdo que luego de varios encuentros con ella fui hasta su casa, en la provincia de Buenos Aires y me llevó al cuartito de herramientas de su abuelo “tata” para ella. Allí se despojó cruda y violentamente de su pañal y frotando sus partes más intimas dijo determinante” –tata, tata, tata, ashí-
En general cuando llega un niño a la consulta por sospecha de ser abusado, lo primero que uno desea es que esta sospecha no se confirme. La mayoría de las veces debemos confirmarla.
Abordar esta problemática genera angustia, no solo en la víctima sino en su entorno familiar. Los padres se sienten responsables de no haberse dado cuenta a tiempo y se culpabilizan unos a otros. En niños mayores en general, la culpa recae sobre ellos.
Cuando me refiero a abuso sexual infantil estoy haciendo referencia a un abuso intrafamiliar. El chico lo está padeciendo dentro de su ámbito de familia: familia nuclear, familia externa o amigos, conocidos o vecinos en quienes los padres o cuidadores depositan la confianza. El niño confía en estas personas con acceso y vínculo hacia niño/a y es libre de proyectar en estas relaciones los vínculos y fantasías incestuosas aunque no exista una relación de consanguinidad. Una de las variables más traumáticas del abuso sexual es que para el niño, estas relaciones son de orden incestuoso.
El abuso sexual se define como el sometimiento de un niño a través de un acto de coacción explícita o implícita, en experiencias sexuales reiteradas que responden a la búsqueda de satisfacción del adulto, no apropiadas para el desarrollo psicofísico del niño en tanto sus necesidades y capacidades evolutivas.
Muchas veces los que cuentan el abuso son adultos que se animan a relatarlo varios años después de haberlo padecido. El trabajo es el mismo, en ese adulto hay atrapado un niño abusado y buscará relaciones abusivas hasta no confrontarse con esa atroz realidad de su pasado que se actualiza. Para ese niño adulto, las manos de otro adulto solo pueden dañar. Es difícil que pueda confiar en otros adultos, a veces es imposible porque la situación es vivida como un total desamparo y se reedita en cada relación intersubjetiva.
Uno de los aspectos importantes a tener en cuenta es la cronicidad. El tiempo que el niño/a ha estado expuesto a situaciones de abuso sexual. Las imágenes que representan los relatos son siempre aberrantes “mi Hermano me sentaba sobre El y me movía, yo parecía una muñeca de trapo”. Relata Sofía, de 21 años. La diferencia entre el abuso sufrido solo una vez con padres que vociferan, denuncian y sentencian al abusador como un criminal, tomando las medidas necesarias de protección y contención tienen diferente pronóstico que el abuso reiterado y silenciado por el abusador, donde el niño/a se encuentra a solas privado de su capacidad de disentir o consentir. En está situación vive un doble desamparo el de quedar a merced del victimario, sintiendo que su cuerpo no le pertenece, que alguien se adueña de Él para flagelarlo una y otra vez y con la presión de guardar el secreto. Frecuentemente, el acto de violencia es descalificado como tal por el victimario, que le dice al niño: Esto lo hago por tu propio bien, no te puede doler tanto, te va a gustar, vos me provocaste.
Es así que a las defensas psíquicas utilizadas por la víctima se agregan mensajes por parte del ofensor. Si la familia o cualquier otra persona ante la cual el menor denuncia el abuso no le cree o no advierte, por otras señales, que tal abuso está sucediendo, se agrega, con su desmentida, un nuevo acto de violencia sobre su psiquismo. Para que una conducta pierda su efecto traumático debe ser calificada de tal.
En los casos en que el abuso ha sido olvidado por el niño/a, aislándose de su conciencia se instala en el aparato psíquico con la fuerza de los que han sido reiterados, porque la víctima generalmente ha sufrido otros episodios de violencia: maltrato físico y psíquico y otras experiencias sexuales traumáticas muy comunes, sobre todo en la vida de las niñas: miradas obscenas, palabras lascivas, encuentros con exhibicionistas y frotters.
Freud afirmaba que un trauma es un:
“Acontecimiento de la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la incapacidad del sujeto de responder adecuadamente y el trastorno y los efectos patógenos duraderos que provoca en la organización psíquica” (Laplanche).
Cuando el niño/a abusada se hace adulta, con su desmentida logra convencerse, muchas veces, de que el abuso no ocurrió. Pero no debe confundirse este proceso con la represión, porque con ésta, el resultado es que un pensamiento, una imagen, un recuerdo permanece inconsciente. En la represión la lucha es contra algo que proviene de uno mismo. En la desmentida, la percepción que califica como no existente proviene de un acontecimiento de la realidad externa: algo que ocurrió, no ocurrió. Así el propio yo queda dañado, porque se ataca su capacidad de reconocimiento y discriminación.
Este tipo de amnesia refractaria disponible para aniquilar acontecimientos traumáticos, se presenta a posteriori de un trauma psíquico y es muy común en el abuso sexual. Las personas que han estado expuestas a situaciones traumáticas pueden tener síntomas de disociación (sonambulismo, alteraciones de la memoria) y signos de estrés postraumático (imágenes retrospectivas, alteraciones del sueño, pesadillas), trastornos de ansiedad generalizada (fobias, desordenes de Pánico), depresión, anhedonia. Las personas que han sido abusadas durante su infancia no saben por qué se sienten así, o “son así”. Frecuentemente sus personalidades configuran “Estados de Trinchera” son personas que viven en estado de alerta, se muestran suspicaces y temerosos sobre todo de las relaciones. Los recuerdos del trauma están fragmentados en imágenes desconcertantes, olores, sonidos que los hacen dudar de su validez. La persona duda de sí misma, de lo que piensa, de aquello que recuerda y se siente mala, loca, anormal, enferma, complicada.
Beatriz consulta a los 45 años muy angustiada por sus fracasos en las relaciones amorosas y por ello la imposibilidad de tener hijos y formar una familia.
“No sé qué me pasa, no sé que me pasó pero siento que nunca estuve contenta, voy por la vida sin encontrarme me parece que una vez fui otra.”
“Recuerdo cuando era chica era la nena de papá, él me sentaba en su falda y pasábamos horas así, mamá mientras cocinaba. También dormía la siesta con papá, me cuenta mi hermana pero yo no recuerdo casi nada de mi infancia porque cuando quiero recordar es como si algo se me atravesara en la garganta y no puedo parar de llorar y me viene el olor a papá, olor a tabaco y alcohol y me da mucho miedo” “-¿Te conté que mi hermana fue abusada y nunca dijo por quién?
Beatriz como su hermana menor, fueron abusadas por su papá durante toda su infancia. La hermana se encuentra internada con un largo historial de adicciones y un diagnóstico de bipolaridad. Beatriz recordó el abuso a lo largo del tratamiento en pequeños fragmentos que fue tejiendo paso a paso.
En casos como el de Beatriz solo la posibilidad de pensar que el padre podría haberla dañado de esa manera era tan terrorífico que los escindió de su memoria, sosteniendo la imagen de un padre no abusivo y pagando ella con su imposibilidad de parejas y maternidad.
Aspectos a tener en cuenta al momento de realizar el psicodiagnóstico
El reconocimiento del abuso o la aceptación de la sospecha por parte del adulto responsable, diagnostica el grado de riesgo tanto como la convivencia con el ofensor y la capacidad de cambios en la organización familiar y el sostenimiento de los cambios.
Debemos evaluar el grado de riesgo del niño/a, su estado físico, edad. No siempre podemos entrar al proceso diagnóstico con la sospecha denunciada por un adulto una gran mayoría de veces los niños comienzan tratamientos con ciertas sintomatologías y en el proceso diagnóstico descubrimos que el niño a sido o está siendo abusado.
En este momento es absolutamente necesario apartar al abusador. Mediante el trabajo con el adulto responsable consultante o través de medios judiciales si es preciso.
La validación con el chico del proceso diagnóstico se desarrolla en un trabajo con el niño y su la familia. En este momento podemos solicitar interconsulta pediátrica.
La técnica de evaluación tanto como los materiales utilizados se eligen con relación a la edad del niño desde muñecos, hasta material literario
Necesitamos de la expresión gráfica y lúdica de acuerdo a las edades. Un niño/a abusado contará ante el observador atento jugando, dibujando o mirando una revista los episodios sufridos.
Debemos tener presente en que etapa del desarrollo evolutivo se encuentra, etapa psicosexual, fantasías propias de esa edad, temores y juegos propios de esa edad.
Por ejemplo un juego que suele aparecer en los niños/as abusados es que suelen desnudar a los muñecos y los hacen interactuar sin ropa o esgrimen relatos y juegos erotizados. Otras veces el niño/a se muestra muy inhibido y repite su juego incansablemente. Un niño/a abusado siempre quiere contar aquello que está viviendo. La sola oportunidad de escucharlo y creerle da la impronta para que nos muestre su padecimiento.
La evaluación del material (gráficos, juegos, verbalizaciones) está sostenida por las entrevistas con su familia. Recomiendo entrevistar a los padres juntos y de manera separada. No es lo mismo lo que una persona se anima a decir/contar a solas con un psicólogo que delante de su pareja o ex pareja según sea el caso. También se pude entrevistar a los hermanos y cualquier persona conviviente que pueda aportar datos o realizar entrevistas vinculares a fin de valorar el tema de relaciones, posiciones o roles de los miembros con relación a nuestro paciente.
En las entrevistas con los papás buscamos antecedentes históricos de los padres, estilo de vínculos incorporados, las identificaciones, modos de relación, que nos darán un perfil de estructura de personalidad.
Finalmente con todos los datos recabados, así como le preguntamos al niño/a ¿Alguna vez te pasó esto, alguien te hizo esto que le pasa al muñeco? En el momento adecuado también se lo preguntamos a los padres acerca de sí mismo y acerca de su hijo “ustedes creen que a su hijo pudo pasarle algo….”
Los datos aportados por la hora de juego y las entrevistas con los familiares no dejan lugar a dudas si el niño/a padece o padecido un abuso sexual a veces es más difícil que nos cuente quien es el abusador por los lazos de coacción con el victimario.
Una intervención en el momento adecuado, la posibilidad que pueda contarlo una y mil veces, el trabajo necesario para desculpabilizarlo, promoverá en el niño ó niña un camino distinto al mundo de relaciones con el adulto y un nuevo encuentro con su cuerpo.
Siempre les digo a mis pacientes y alumnos que el abuso infantil es “un disparo en la cabeza de un niño”. Como cirujanos del alma necesitamos abrir y limpiar hasta que no quede mas esquirla que la del recuerdo y que él mismo ayude a través del poder de la resiliencia a gestar nuevas potencias y creatividades. El abuso sexual nunca se olvida. El paciente aprende a convivir con ello tomando una nueva posición subjetiva. Deja de culpabilizarse y reintegrará esta vivencia a su vida psíquica responsabilizando a los únicos responsables: al victimario y los guardianes.
Como profesionales de la salud preferimos prevenir el ABUSO.
Nuestro deber como papás, maestros, familiares es poner atención. Una mirada responsable y sostenida, un buen par de orejas abiertas y ojos que miren profundo ayudarán a proteger a nuestros chicos.
Fuente: Libro Infanci@s y Adolescenci@s.Nuevos devenires clínicos
Sonia Almada y Col. Editorial Sarmiento-Bs.As,Argentina 2009
[1]. Extracto de ponencia Dr. Daniel E Valenzano, APSA 2009.
Médicos por naturaleza: Lupus - 04-05-11 (4 de 4)
Programa dedicado al Lupus; los síntomas y diagnósticos de la enfermedad; las manifestaciones cutáneas del Lupus; las patologías reumáticas y multifacéticas; los tratamientos más adecuados; y todos los consejos de los especialistas.
http://www.tvpublica.com.ar
Médicos por naturaleza: Lupus - 04-05-11 (3 de 4)
Entrevista a la Hemoterapeuta Verónica Sanguinetti.
Programa dedicado al Lupus; los síntomas y diagnósticos de la enfermedad; las manifestaciones cutáneas del Lupus; las patologías reumáticas y multifacéticas; los tratamientos más adecuados; y todos los consejos de los especialistas.
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Médicos por naturaleza: Lupus - 04-05-11 (2 de 4)
Programa dedicado al Lupus; los síntomas y diagnósticos de la enfermedad; las manifestaciones cutáneas del Lupus; las patologías reumáticas y multifacéticas; los tratamientos más adecuados; y todos los consejos de los especialistas.
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Médicos por naturaleza: Lupus - 04-05-11 (1 de 4)
Programa dedicado al Lupus; los síntomas y diagnósticos de la enfermedad; las manifestaciones cutáneas del Lupus; las patologías reumáticas y multifacéticas; los tratamientos más adecuados; y todos los consejos de los especialistas.
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jueves, 21 de abril de 2011
Formación en Intervenciones en Psicoperinatología
Ciclo 2011
Formación en Intervenciones en
Psicoperinatología
Les contamos que Viajamos a su lugar de residencia a dictar los Seminarios
en viernes y / o sábado
Además queremos confirmar que ya están funcionando los viajes al interior de nuestro país, Latinoamérica,
España, para dictar los Seminarios de Formación Intensiva sobre la especialidad
Intervenciones en Psicoperinatología,
y los Cursos que se publicados
La coordinación de las fechas se realizan con dos meses de antelación, para nuestro país; y para el exterior se están programando con 6 meses de antelación.
Para mayor información
susanavignolo@speedy.com.ar
SEMINARIOS A DISTANCIA
( Por Video Conferencia)
SEMINARIOS PRESENCIALES
Cupos Limitados
SEMINARIO ANUAL
INTERVENCIONES EN PSICOPERINATOLOGÍA
Lic. Susana N. Vignolo
SEMINARIO CUATRIMESTRAL
SITUACIONES DE ADOPCIÓN Y FECUNDACIÓN ASISTIDA
PRESENCIAL
Lic. Ivonne Rozenberg
PSICOPROFILAXIS DEL EMBARAZO PARTO Y PUERPERIO
Lic. Susana N. Vignolo
SEMINARIO CUATRIMESTRAL
TEORÍA Y TÉCNICA DEL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA
Lic. Susana N. Vignolo
DIRIGIDO A TODOS LOS PROFESIONALES QUE TRABAJAN EN PERINATALIDAD
Objetivos:
El niño – sujeto – persona necesita ser gestado, crecer y desarrollarse dentro de un vínculo amoroso tierno, capaz de atender y contener sus necesidades, producto de su desvalimiento y ser aceptada su necesidad de dependencia.
La psicoperinatología interviene desde antes del momento de la gestación, su objetivo es abrir espacios para que cada mujer y cada varón descubran a través de las intervenciones psi tanto individuales como en los grupos de preparación para el parto y la maternidad, espacios para la reflexión sobre ¿a qué llamamos? función materna y paterna.
Otro objetivo es pensar en los recursos que podemos poner a trabajar para colaborar en la construcción del psiquismo del niño.
Continuar insistiendo en la importancia de la satisfacción de las necesidades as de un niño, su protección y su cuidado, su adecuada estimulación, pues todo, contribuye a un crecimiento y desarrollo adecuado.
Es objetivo fundamental que cada uno desde su lugar de trabajo pueda incorporar esta experiencia y colocar en un lugar privilegiado el conocimiento de que los distintos niveles de prevención en el contexto de un trabajo interdisciplinario puede lograr una mejor calidad de la salud psicofísica materno – infanto – juvenil, y si bien no podemos negar la existencia de factores poderosos que conspiran contra estos objetivos, de todos modos considero que la "brecha" se angosta y se logrará disminuir la mortalidad materna, neonatal e infantil con la consecuente disminución de costos afectivos, sociales, y económicos.
Por otra parte deseo poder trasmitir la experiencia recogida durante tantos años de trabajo hospitalario con el objetivo de aminorar en cada uno de ustedes las dificultades que generaba abordar la clínica psicoanalítica dentro de una institución hospitalaria más aún en un hospital general, que no es un hospital maternal, éste último está armado en función de la obstetricia y la neonatología, es un hospital especializado, en un hospital general contamos con muchos recursos para poder trabajar interdisciplinariamente, pero a la vez es altamente complejo.
Pensar y poner a trabajar la/s teoría/s, crear herramientas, y compartirlas, sabiendo que además se viene configurando como una especialidad para los profesionales que desean trabajar en maternidad, infancia y adolescencia.
SEMINARIO PRESENCIAL:
- Entrevista Individual previa.
- Práctica Institucional. (Opcional).
SEMINARIO A DISTANCIA POR VIDEO CONFERENCIA
La modalidad pedagógica implementada posibilita a profesionales que se encuentran a gran distancia acceder a esta formación.
Comunicarse: (011) 49529338
susanavignolo@speeedy.com.ar
Formación en Intervenciones en
Psicoperinatología
Les contamos que Viajamos a su lugar de residencia a dictar los Seminarios
en viernes y / o sábado
Además queremos confirmar que ya están funcionando los viajes al interior de nuestro país, Latinoamérica,
España, para dictar los Seminarios de Formación Intensiva sobre la especialidad
Intervenciones en Psicoperinatología,
y los Cursos que se publicados
La coordinación de las fechas se realizan con dos meses de antelación, para nuestro país; y para el exterior se están programando con 6 meses de antelación.
Para mayor información
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SEMINARIO CUATRIMESTRAL
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PSICOPROFILAXIS DEL EMBARAZO PARTO Y PUERPERIO
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SEMINARIO CUATRIMESTRAL
TEORÍA Y TÉCNICA DEL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA
Lic. Susana N. Vignolo
DIRIGIDO A TODOS LOS PROFESIONALES QUE TRABAJAN EN PERINATALIDAD
Objetivos:
El niño – sujeto – persona necesita ser gestado, crecer y desarrollarse dentro de un vínculo amoroso tierno, capaz de atender y contener sus necesidades, producto de su desvalimiento y ser aceptada su necesidad de dependencia.
La psicoperinatología interviene desde antes del momento de la gestación, su objetivo es abrir espacios para que cada mujer y cada varón descubran a través de las intervenciones psi tanto individuales como en los grupos de preparación para el parto y la maternidad, espacios para la reflexión sobre ¿a qué llamamos? función materna y paterna.
Otro objetivo es pensar en los recursos que podemos poner a trabajar para colaborar en la construcción del psiquismo del niño.
Continuar insistiendo en la importancia de la satisfacción de las necesidades as de un niño, su protección y su cuidado, su adecuada estimulación, pues todo, contribuye a un crecimiento y desarrollo adecuado.
Es objetivo fundamental que cada uno desde su lugar de trabajo pueda incorporar esta experiencia y colocar en un lugar privilegiado el conocimiento de que los distintos niveles de prevención en el contexto de un trabajo interdisciplinario puede lograr una mejor calidad de la salud psicofísica materno – infanto – juvenil, y si bien no podemos negar la existencia de factores poderosos que conspiran contra estos objetivos, de todos modos considero que la "brecha" se angosta y se logrará disminuir la mortalidad materna, neonatal e infantil con la consecuente disminución de costos afectivos, sociales, y económicos.
Por otra parte deseo poder trasmitir la experiencia recogida durante tantos años de trabajo hospitalario con el objetivo de aminorar en cada uno de ustedes las dificultades que generaba abordar la clínica psicoanalítica dentro de una institución hospitalaria más aún en un hospital general, que no es un hospital maternal, éste último está armado en función de la obstetricia y la neonatología, es un hospital especializado, en un hospital general contamos con muchos recursos para poder trabajar interdisciplinariamente, pero a la vez es altamente complejo.
Pensar y poner a trabajar la/s teoría/s, crear herramientas, y compartirlas, sabiendo que además se viene configurando como una especialidad para los profesionales que desean trabajar en maternidad, infancia y adolescencia.
SEMINARIO PRESENCIAL:
- Entrevista Individual previa.
- Práctica Institucional. (Opcional).
SEMINARIO A DISTANCIA POR VIDEO CONFERENCIA
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Comunicarse: (011) 49529338
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domingo, 10 de abril de 2011
El Maltrato "Sutil"
Arte y sensibilidad para cambiar el color del cristal con el que miras tu vida.
Si lo deseas puedes añadirme al Facebook http://www.facebook.com/coachpersonal
El Maltrato "Sutil"
Un cuento sobre como la sociedad genera en la mujer una falta de autoestima que facilita el maltrato.
En 8 de marzo día Internacional de la Mujer, estrenamos este vídeo para concienciar a las personas que hay que quererse y aceptarse como cada uno es.
No estamos en contra de maquillarse o llevar tacones,etc.
Tan sólo lanzamos nuestro mensaje de quierete y gustate tal como eres.
Por que la verdadera belleza es una actitud y eres bell@ cuando eres autentic@
Trabajamos para que las personas se acepten como son, tenga su autoestima alta y eliminen aquello que les impide disfrutar la vida con plenitud.
sábado, 2 de abril de 2011
Paulo Freire, Constructor de sueños (2/2)
Paulo Freire (1921-1997) propone una pedagogía de la pregunta para la liberación de los oprimidos, es decir, de la mayor parte de la población del planeta. La educación se plantea como un proceso dialógico de ida y vuelta, orientado a romper el silencio esclavizante y recuperar la palabra negada. Según Freire educador y educando, a través del diálogo franco, aprenden, enseñan y reinventan la historia.
En nuestra realidad actual donde un puñado de medios de comunicación se han apropiado de las palabras y los sentidos (también de nuestros sueños), la propuesta de reconquistar la voz para nombrar el mundo sigue tan vigente como siempre.
Paulo Freire, Constructor de sueños (1/2)
Paulo Freire (1921-1997) propone una pedagogía de la pregunta para la liberación de los oprimidos, es decir, de la mayor parte de la población del planeta. La educación se plantea como un proceso dialógico de ida y vuelta, orientado a romper el silencio esclavizante y recuperar la palabra negada. Según Freire educador y educando, a través del diálogo franco, aprenden, enseñan y reinventan la historia.
En nuestra realidad actual donde un puñado de medios de comunicación se han apropiado de las palabras y los sentidos (también de nuestros sueños), la propuesta de reconquistar la voz para nombrar el mundo sigue tan vigente como siempre.
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