Investigación en EE.UU.
Cada vez asumen más tareas y responsabilidades en el hogar
Noticias de Ciencia/Salud
Miércoles 23 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Tara Parker-Pope
The New York Times
NUEVA YORK.? Durante décadas, el debate sobre cómo equilibrar el trabajo con la vida familiar se limitó a las mujeres. Muchos estudios demostraron que la maternidad era más complicada que la paternidad: las madres tendían a sentirse menos felices que las mujeres sin hijos o que los hombres.
Con los años, esa disparidad alimentó la guerra de géneros en público y en el hogar y, a menudo, sobre una pila de platos sin lavar. Pero ahora nuevas investigaciones indican que los padres están luchando tanto y a veces más que las madres para cumplir con sus responsabilidades en el hogar y en la oficina. La semana pasada, el Boston College dio a conocer un estudio llamado "El nuevo papá", en el que sugiere que los nuevos padres enfrentarían un sesgo sutil en sus trabajos: no se reconoce su avance en las responsabilidades familiares y se presume que los hijos no los afectan. Además, en las parejas que trabajan, el 59% de los padres sienten algún nivel de "conflicto trabajo-familia", comparado con el 45% de las mujeres, según un informe de 2008 del Instituto de las Familias y el Trabajo, de Nueva York.
El trabajo destaca los desafíos paternos. Los hombres son la principal fuente de ingresos en el hogar, pero también sienten cada vez más el deseo de pasar más tiempo con sus hijos. Para eso, primero tienen que moverse en un mundo laboral que tiende a no concederles tiempo libre por motivos familiares. Y deben negociar con una esposa que no siempre les reconoce su aporte al hogar.
"Los hombres están enfrentando los mismos ideales sociales que las mujeres enfrentan desde los 70: ¿cómo ser un buen padre y un buen empleado? -dijo Joan C. Williams, directora del Centro por el Derecho en la Vida Laboral, del Hastings College en la Universidad de California-. Es un indicador muy sensible de la aparición de un nuevo ideal: el del padre presente en la crianza, no simplemente proveedor."
Cuando se trata de dedicarles tiempo libre a los hijos, los hombres parecen ciudadanos de segunda clase. Varios estudios demuestran que ellos, a diferencia de sus colegas mujeres, son menos propensos a sacar ventaja de beneficios como horarios flexibles y licencias por motivos familiares.
El estudio del Boston College identificó que cuando los hombres necesitaban llevar a sus hijos al médico o ir a buscarlos a la guardería, tendían a hacerlo de manera "solapada". Esa actitud no partiría del sesgo en la oficina, sino de su ingreso a un territorio extraño y atemorizante. "Es un nuevo conflicto para los hombres, que lo perciben más grande de lo que lo percibiría una mujer -sostiene Ellen Galinsky, que preside el Instituto de Familias y Trabajo-. Las mujeres hacen esas tareas desde hace más tiempo y tienen más modelos de ese rol."
Y no ayuda que el trabajo demande cada vez más tiempo. En 1970, la mujer se quedaba en casa en dos tercios de los matrimonios. Hoy, en el 40% de las parejas, uno de los dos se queda en el hogar para organizar las tareas domésticas. Las parejas trabajan unas 63 horas por semana, a diferencia de 52,5 en 1970, según un informe de 2009 de la Universidad de Georgetown.
Terreno femenino
Los hombres estarían más estresados, pero díganselo a sus esposas. Aunque ellos pasan la aspiradora y lavan más los platos que su padres no lavaban, no logran acercarse a las mujeres cuando se trata de las tareas domésticas. Cuando ambos trabajan fuera del hogar, la mujer dedica unas 28 horas a esas tareas. Su esposo, en cambio, no supera las 16, según la Encuesta Nacional sobre la Familia y el Hogar, realizada por la Universidad de Wisconsin.
Tanto los hombres como las mujeres tienen distintas obligaciones domésticas. En el informe de 2008, el 49% de los hombres respondió que participaba más o igual que la esposa en la crianza. Pero sólo el 31% de las mujeres realizó semejante concesión a sus maridos. La brecha en la percepción se extendió a la preparación de la comida y a la limpieza de la casa; más del 50% de ellos dijo que hacía la mayoría o la mitad de las tareas; el 70% de ellas se atribuyó todo el trabajo.
Evidentemente, algunos aportes pasarían inadvertidos para las parejas. Por ejemplo, un padre que prepara la comida la mitad de las veces pensaría que está compartiendo esa tarea con su esposa, pero no tendría en cuenta el tiempo que ella dedica a hacer las compras, planificar un menú apetitoso y limpiar la cocina a diario.
"Las mujeres siguen siendo psicológicamente responsables y ésa es una carga -agregó-. Esa responsabilidad se suma a la sensación de que se está haciendo más, aunque muchas veces eso sea invisible."
A la vez, un padre pasaría tiempo reparando una bicicleta, jugando videojuegos u ordenando los juguetes, tiempo que su esposa no tomaría en cuenta. "Las mujeres subestiman cuánto trabajan sus esposos -indicó la historiadora Stephanie Coontz-. No necesariamente les asignan el mismo valor a sus aportes. No reconocen que lo que ellos hacen con los hijos también es una forma de crianza."
Una frontera delgada
Para la licenciada Miriam Mazover, directora del Centro Dos, estos cambios que la época suscita en tantos sentidos de la vida familiar también se dan en el país. "Sin embargo -afirma-, es importante atravesarlos con un «invariante»: para que lo social no trastoque lo psíquico, el hombre tiene que saber que el principal don que puede legarle a sus hijos es transmitirles que su deseo (el de él) recae sobre su mujer. Tanto en la coyuntura pasada [cuando la función del padre era la de ser «proveedor»] como en ésta, lo primordial que un padre puede entregar a un hijo es promover el corte de ese hijo con la madre para que pueda formar su propia generación."
Según Mazover, hay que distinguir si el hombre que se involucra extremadamente en los quehaceres domésticos no está encubriendo precisamente una falta de deseo por su mujer. "Hay una frontera delgada -agrega-: si el hombre se convierte en un papá «maternante», se desvía del mismo modo en que si pone toda la libido, la energía, en ser proveedor".
OPINIONES DE LECTORES
• Si querés pasar más tiempo con tu familia y no ser un esclavo de tu trabajo, tenés que cambiar poco a poco de ser "empleado" a ser tu propio jefe. El networking y trabajar desde casa es una tendencia y una solución. Al menos para mí lo es. rosanabienestar@speedy.com.ar
• No alcanzó para comentar de mi opinión sobre el futuro: robots que nos libren de estos trabajitos. Estoy seguro que falta menos. Y en cuanto a la familia como la conocemos ahora, también estoy seguro que va a cambiar, y mucho. No creo que tenga nada de malo el desmembramiento actual de la familia, son cosas de la evolución y a las cuales seguramente nos vamos a adaptar.
• Perdón, pero estrés por hacer unas cuantas cosas en la casa??. Yo ahora vivo solo, como hace algún tiempo atrás cuando era joven, todavía puedo decir que lo soy =), y nunca tuve un solo problema en cocinarme y limpiar de vez en cuando la casa. Lo considero una perdida de tiempo pero lamentablemente necesario. Lo que genera estrés son otras cosas. Los hijos a veces generan un poco de frustración, pero nuevamente tampoco son el causante del estrés, especialmente cuando son chicos, te puedo creer de un adolescente. Sobre la colaboración del hombre en la casa, es cierto que tendemos a colaborar menos especialmente cuando hay una mujer. Cuando estaba con mi mujer había muchas cosas que no hacía y otras que no las hacía tan seguido, pero colaboraba. En la crianza de los hijos, que yo recuerde mi viejo siempre estuvo presente, por más que estaba solamente 5hs en casa, tuvo mucha más influencia sobre mi que mi mamá. No se de donde sacan que antes no habia participacion del padre en la crianza
• y tuve marido colaborador. pero en ciertos aspectos ellos nunca toman como una obligación las tareas de la casa, siempre "TE AYUDAN", Estoy segura que ningún señlor está en la oficina pensando que va a hacer de comer ese día, ni que el chico tiene que ir al dentista a cierto horario. Lo llevan al dentista pero porque les dijo la mujer. ES ASÍ. Hay como una cosa de nosotras que los dirigimos si no no funcionan. ellos se enojan, pero es una realidad en todas las casas, de jóvenes, de viejos y de maduros. El hombre "COLABORA" y lo repite como orgulloso, si es su DEBER, y ahora se sienten estresados por la presión. Miren, si no hemos explotado nosotras en treinta años, yo creo que no se van a morir por ocuparse un poco ja ja...
• ESTRES. Me parece un tema viejo, hace mucho que las generaciones de padres son "socios" en sus hogares y trabajan a la par de la mujer en la crianza de hijos y mantenimiento del hogar. Lo que pasa es que el hombre siempre tiende a comprometerse menos con las cosas cotidianas de la casa.cuando la mujer les reprocha, ellos ponen el grito en el cielo. Pero es así. La mujer tiene la cualidad de hacer y pensar en mil cosas a la vez y organizar totalmente la casa, los horarios de los chicos, los papeles de las obras sociales Etc.etc.y además ir a su trabajo y cumplir, eso sí, cuando se enferma un chico, la que saca licencia es la madre, es muy raro que lo haga un hombre. por eso, hay cosas que no cambian nunca, el peso pesado de la cosa hogareña es para la mujer. Y eso que estamos muy rebeladas. esa es la causa también del hartazgo de las mujeres que cada vez se compra más comida hecha. De alguna manera hay que vengarse. Yo tengo una hija de casi 30 años y trabajé toda mí vida,
• Recuerdo que cuando yo era joven, y trabajábamos mi esposo y yo las tareas de hogar y obligaciones con los hijos caía casi toda en mi así que sentía doble trabajo muy difícil, pero hoy las cosas han cambiado y para bien, en mis hijos y jóvenes de la familia veo que se comparte todo hay igualdad es maravilloso. Lo que no entiendo es porque no existe la tenencia compartida en una separación porque los jueces lo ven casi imposible, digo en mi casa mi hijo esta separado y tiene cuatro días el y cuatro días la madre los hijos, pero al no existir una ley su ex mujer utiliza a los chicos como amenaza cuando algo no sale como ella quiere, así que todo va bien mientras las cosas pinten del color que su ex pareja lo quiera, si existiera una ley donde los dos firmaran que tienen los mismos derechos con su hijo, hablo de la tenencia esto no sucedería, además el le pasa el porcentaje correspondiente para sus hijos… bueno quizás dirán que no viene al caso pero necesitaba contarlo…gracias
• Considero que es muy positivo la ayuda de los padres, en el contexto de la vida familiar,con la crianza de los hijos pero tambien considero que muchas veces las madres aprovechan esta buena actitud que tienen sus parejas para trasladarles, toda la responsabilidad con respecto a la casa y todo lo que a ello concierne, abocandose totalmente a su trabajo y no ocupandose de en absoluto en lo que concierne a la casa y sus hijos y existen muchisimos casos de estos.Simplemente creo que es importqnte que tanto la mama como el papa esten al lado de sus hijos en un 50% para que funcione la pareja o matrimonio como corresponde y no lleguen cansancio de parte de uno u otro, por los roles que les tocan llevar solamente a uno y no a los dos.En las generaciones anteriores, tambien las mujeres trabajabamos y nos haciamos cargo de nuestros hijos como los padres cumpliendo los roles que nos tocaba a cada uno. Muchas gracias por este espacio que me dejan opinar.
• Considero que es muy importante que los esposos se ayuden mutuamente en las tareas del hogar, como así también en lo que respecta a la crianza y educación de los hijos. Respetando, desde ya, los roles y carismas de cada uno. Es bueno que se sepa apreciar y valorizar el esfuerzo y el aporte de cada conyugé, de esta manera, los hijos irán creciendo en un ambiente adecuado y con buenos ejemplos, que sin duda, los ayudarán mucho.
• STRESS criar un hijo hoy en dia es un desafio ms que stress,Vivimo stresados por el trabajo,por la violencia,las drogas,las modas,etc.Los hijos deben ser como todo guiados hsta ue logren su madurez,por ello llamaos adolescente,adolecen de muchas cosas,creo que los yankee nunca valoraron(leo que es yankee el estudio,verdad?) la flia como el latino.Hoy los padres se preocupan(habra expciones como todos9 pro el argentino forma parte de l ida de su hijo,Y aquel que por trabaja no puede posee el mismo valor ya que se esta matando po darle a su hijo lo mejor.No culpemos los chicos por el stress,es el modo de vida qu llevamos lo ue deriva en stress,que hoy esta considerado enfermedad segun la OMS
• El árbol se conoce por sus frutos pero hace 50 años el pacto familiar era: el hombre trabaja y la mujer en casa. La fórmula actual se basa en la unión de dos enteros y no de dos mitades, ya no se busca la media naranja. Cuanto más se trabaja una individualidad positiva más se cultivan relaciones afectivas, positivas y durables. En las buenas relaciones se comparten las tareas y ambos crecen. Pero no todas las historias de progreso mutuo terminan bien. Como dice la frase: detrás de un gran hombre hay una gran mujer, detrás de una gran mujer hay un divorcio. Formar una familia es una misión compleja en un mundo tecnológico y consumista. Lo que deben lograr los padres es que su hijo aprenda a ser único e irrepetible y que investigue su misión personal en sí mismo. Hoy la pareja está acechada por un individualismo a ultranza. El ser autodirigido tiene una brújula interior que le marca el camino pero comprende que el otro tiene la suya y se vuelve menos crítico, más comprensivo y generoso.
Claves para evitar accidentes en el agua
Noticias de Ciencia/Salud: Domingo 13 de diciembre de 2009 Publicado en edición impresa
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
CHICOS ROCIADOS CON PESTICIDAS TRABAJAN COMO BANDERAS HUMANAS.
Quien sabe que se comete un crimen y no lo denuncia es un cómplice
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
sábado, 26 de junio de 2010
Mortalidad neonatal
Aumento en la Ciudad de Buenos Aires
Jueves 24 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
La mortalidad infantil en los hospitales porteños aumentó un punto en 2009 con respecto a 2008, según un informe de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. Subió del 7,3 al 8,3 por cada mil nacidos vivos.
Según dijo el ministro de Salud porteño, doctor Jorge Lemus, a LA NACION, ese crecimiento se debe a "un 50% más de muertes neonatales precoces (durante la primera semana de vida), por causas no reducibles ni tratables".
La mortalidad neonatal (hasta los 4 meses) pasó de 4,9 a 5,8 por mil el año pasado, mientras que la posneonatal (hasta el año de vida) aumentó de 2,3 a 2,5, una diferencia que Lemus no consideró estadísticamente significativa. En 2008, hubo 114 muertes neonatales precoces, mientras que en 2009 hubo 167: "La variación no tiene una explicación precisa, como en 2003, cuando la tasa llegó a 10,1 por mil", dijo Lemus. El 45,5% de las muertes fueron por prematuridad o bajo peso al nacer (16,3%), malformaciones congénitas graves (16,6%), problemas respiratorios (6,5%) y edema pulmonar (5%). El otro 55,5% se agrupa en un escueto "resto de las causas".
Consultado el doctor Fernando Althabe, director del Departamento de Investigación en Salud de la Madre y el Niño del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria, éste afirmó que "debe analizarse por qué ocurrió ese aumento: ¿cambió la distribución de alguno de los principales factores de riesgo? ¿Con qué frecuencia dentro de cada subgrupo? Antes de eso, es muy difícil establecer el motivo. Hay que desglosar más la información para poder opinar".
Jueves 24 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
La mortalidad infantil en los hospitales porteños aumentó un punto en 2009 con respecto a 2008, según un informe de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. Subió del 7,3 al 8,3 por cada mil nacidos vivos.
Según dijo el ministro de Salud porteño, doctor Jorge Lemus, a LA NACION, ese crecimiento se debe a "un 50% más de muertes neonatales precoces (durante la primera semana de vida), por causas no reducibles ni tratables".
La mortalidad neonatal (hasta los 4 meses) pasó de 4,9 a 5,8 por mil el año pasado, mientras que la posneonatal (hasta el año de vida) aumentó de 2,3 a 2,5, una diferencia que Lemus no consideró estadísticamente significativa. En 2008, hubo 114 muertes neonatales precoces, mientras que en 2009 hubo 167: "La variación no tiene una explicación precisa, como en 2003, cuando la tasa llegó a 10,1 por mil", dijo Lemus. El 45,5% de las muertes fueron por prematuridad o bajo peso al nacer (16,3%), malformaciones congénitas graves (16,6%), problemas respiratorios (6,5%) y edema pulmonar (5%). El otro 55,5% se agrupa en un escueto "resto de las causas".
Consultado el doctor Fernando Althabe, director del Departamento de Investigación en Salud de la Madre y el Niño del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria, éste afirmó que "debe analizarse por qué ocurrió ese aumento: ¿cambió la distribución de alguno de los principales factores de riesgo? ¿Con qué frecuencia dentro de cada subgrupo? Antes de eso, es muy difícil establecer el motivo. Hay que desglosar más la información para poder opinar".
Anticuerpos contra las adicciones
Hugo Mayer
Para LA NACION
Jueves 24 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
El uso cada vez más masivo y descontrolado de drogas se ha convertido en una inquietante amenaza, no sólo para la vida de los consumidores y de sus padres, que no saben cómo proteger a sus hijos, sino también para toda la comunidad, que padece una inseguridad constante.
Aunque las consecuencias de estos problemas se multipliquen, los factores que los alientan siguen siendo los mismos. En todas las capas sociales, por diferentes circunstancias, abundan los grupos familiares deficitarios en lo que hace a la contención de los hijos, a la fluida comunicación entre sus miembros y a la cohesión en torno a las figuras parentales como autoridades respetadas.
Hogares incontinentes no son sólo aquellos en los que hay un marcado abandono de los padres, sino también otros en los que prevalece una sobreprotección oprimente, un autoritarismo intolerante, una actitud de los padres contradictoria e impredecible o una discusión permanente entre ellos sobre lo que es mejor para sus hijos.
Estas circunstancias resultan perturbadoras para un sano desarrollo de la personalidad de los chicos y crean un terreno propicio para que el consumo de drogas se arraigue, ensombreciendo su vida y su futuro.
Un niño que no se siente contenido, amado y comunicado con la familia, que no reconoce en ella figuras admiradas que le sirvan de modelos y que no ha podido edificar ideales que lo entusiasmen tenderá a sentirse desvalorizado, inseguro y cargado de rencor, vivencias que lo hacen mucho más susceptible de interesarse por variadas sustancias que le ofrecen elevar su autoestima por la vía química. Conscientes de semejante amenaza, muchos padres se sienten de-sorientados, sin saber si las actitudes que adoptan cuando tienen que compartir, educar y poner límites a sus hijos son las más convenientes para procurarles recursos que les permitan advertir a tiempo los peligros que entraña el uso de drogas.
Cuando descubren que un joven las consume, algunos padres le imponen una psicoterapia. Sin embargo, por muy bueno que sea este método para las personas que la demandan porque tienen conciencia de enfermedad, suele resultar insuficiente para tratar con efectividad a los consumidores de drogas que carecen de ella. Más aún si ya son drogodependientes habituados a desestimar los riesgos y las nefastas consecuencias de su consumo. Dada su complejidad, esta problemática requiere abordajes muchos más amplios, que incluyen la psicoterapia, pero no se limitan a ella.
Por todo esto, antes de llegar a una instancia terapéutica, es conveniente aprender a detectar y evitar los factores familiares y socioculturales que pueden promover prácticas adictivas. Lo óptimo sería contar con una política de Estado que apunte fuertemente a la prevención, que incluya la orientación de padres y docentes. Ellos son los encargados de ir socializando a los niños, de contribuir a su formación y de encender la llama de una búsqueda apasionada que los conduzca a descubrir un sentido personalísimo en sus vidas. Así, aunque lo que pueda hacerse en materia preventiva no depende exclusivamente de los padres y demás agentes educativos, con disposición amorosa y capacitación ellos pueden dotar a los niños y adolescentes a su cargo de importantes anticuerpos anímicos contra las adicciones. © LA NACION
El autor es médico psicoanalista, autor de Drogas: hijos en peligro (El Ateneo)
Para LA NACION
Jueves 24 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
El uso cada vez más masivo y descontrolado de drogas se ha convertido en una inquietante amenaza, no sólo para la vida de los consumidores y de sus padres, que no saben cómo proteger a sus hijos, sino también para toda la comunidad, que padece una inseguridad constante.
Aunque las consecuencias de estos problemas se multipliquen, los factores que los alientan siguen siendo los mismos. En todas las capas sociales, por diferentes circunstancias, abundan los grupos familiares deficitarios en lo que hace a la contención de los hijos, a la fluida comunicación entre sus miembros y a la cohesión en torno a las figuras parentales como autoridades respetadas.
Hogares incontinentes no son sólo aquellos en los que hay un marcado abandono de los padres, sino también otros en los que prevalece una sobreprotección oprimente, un autoritarismo intolerante, una actitud de los padres contradictoria e impredecible o una discusión permanente entre ellos sobre lo que es mejor para sus hijos.
Estas circunstancias resultan perturbadoras para un sano desarrollo de la personalidad de los chicos y crean un terreno propicio para que el consumo de drogas se arraigue, ensombreciendo su vida y su futuro.
Un niño que no se siente contenido, amado y comunicado con la familia, que no reconoce en ella figuras admiradas que le sirvan de modelos y que no ha podido edificar ideales que lo entusiasmen tenderá a sentirse desvalorizado, inseguro y cargado de rencor, vivencias que lo hacen mucho más susceptible de interesarse por variadas sustancias que le ofrecen elevar su autoestima por la vía química. Conscientes de semejante amenaza, muchos padres se sienten de-sorientados, sin saber si las actitudes que adoptan cuando tienen que compartir, educar y poner límites a sus hijos son las más convenientes para procurarles recursos que les permitan advertir a tiempo los peligros que entraña el uso de drogas.
Cuando descubren que un joven las consume, algunos padres le imponen una psicoterapia. Sin embargo, por muy bueno que sea este método para las personas que la demandan porque tienen conciencia de enfermedad, suele resultar insuficiente para tratar con efectividad a los consumidores de drogas que carecen de ella. Más aún si ya son drogodependientes habituados a desestimar los riesgos y las nefastas consecuencias de su consumo. Dada su complejidad, esta problemática requiere abordajes muchos más amplios, que incluyen la psicoterapia, pero no se limitan a ella.
Por todo esto, antes de llegar a una instancia terapéutica, es conveniente aprender a detectar y evitar los factores familiares y socioculturales que pueden promover prácticas adictivas. Lo óptimo sería contar con una política de Estado que apunte fuertemente a la prevención, que incluya la orientación de padres y docentes. Ellos son los encargados de ir socializando a los niños, de contribuir a su formación y de encender la llama de una búsqueda apasionada que los conduzca a descubrir un sentido personalísimo en sus vidas. Así, aunque lo que pueda hacerse en materia preventiva no depende exclusivamente de los padres y demás agentes educativos, con disposición amorosa y capacitación ellos pueden dotar a los niños y adolescentes a su cargo de importantes anticuerpos anímicos contra las adicciones. © LA NACION
El autor es médico psicoanalista, autor de Drogas: hijos en peligro (El Ateneo)
Drogas, miopía social y prevención
Carlos Souza
Para LA NACION
Viernes 25 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Resulta tranquilizador hablar del problema de las drogas y no de las limitaciones para vincularse que tienen los jóvenes. Ellos necesitan un objeto que los neutralice emocionalmente para poder comunicarse y socializar. La utilización de drogas es la consecuencia visible de nuestra matriz cultural, que propone mostrar imágenes sin contenido, evitar esfuerzos personales, generar necesidades materiales donde no las hay, evadir relaciones comprometidas y vivir vertiginosamente.
Reducir el fenómeno de los jóvenes que se intoxican únicamente a la esfera química es una miopía social que nos impide mirar lo que está ocurriendo. Sólo vemos lo inmediato, las drogas y otras intoxicaciones, sus efectos, consecuencias sociales, pero no las causas que le dan sustento.
La vinculación directa de la droga con el delito, el narcotráfico, la corrupción y el fenómeno del paco producen una catarata de posiciones radicalizadas, sumadas a las imágenes de descontrol que alimentan noticieros televisivos y medios gráficos. Las opiniones oscilan entre quienes apuntan a una batalla directa contra el dealer y el narcotráfico y piden mano dura, quienes orientan el problema hacia el rescate de los jóvenes para que se sometan a tratamientos con internación, y quienes creen que hay que ser tolerantes frente a las decisiones individuales o, simplemente, resignarse. Pocos hablan de prevención.
Para salir de este debate empobrecido, tendríamos que realizarnos preguntas incómodas: ¿por qué los jóvenes eligen la intoxicación frente a otras salidas? ¿Qué políticas públicas se instrumentan? ¿Se trata de una enfermedad que se expande o un problema social que nos involucra a todos? ¿Es una enfermedad o un trastorno psicológico? ¿Tratamiento voluntario u obligatorio? ¿Problema educativo o vicio? También invito al lector a formularse la pregunta más incómoda: si su hijo o alguien muy querido entra en una adicción, ¿mantendría todas sus opiniones intactas?
Sería alentador que, al entrar en este terreno de cuestionamientos, debatiéramos algunos conceptos que tranquilizan nuestra conciencia con certezas, para evitar entrar en una zona de pensamiento inestable. "Por su presencia constante, aceptamos el fenómeno como un mal ineludible. Terminamos por acostumbrarnos y por no reparar en su existencia -dice José Horwitz, psiquiatra especializado en investigaciones sobre el alcoholismo-; las adicciones se instalan en la sociedad como un telón de fondo." Nadie actúa solo; todos vivimos en una matriz sociocultural que interviene en nuestros sistemas de creencias y comportamientos. También abarca a las familias, ya que muchos terminan optando por la resignación o convivir con la impotencia.
Los sistemas de creencias sociales también fueron variando, no sólo en los niveles de tolerancia, sino también en las clasificaciones de las sustancias. Así, en el imaginario social, el consumo de cocaína y éxtasis sigue asociado a cierto estatus glamoroso y la marihuana, como sustancia inocua. No sólo existe una mayor tolerancia, sino que desarrollamos una limitada censura social. No ocurre lo mismo con el paco, ya que se lo vincula con la autodestrucción rápida y el delito. Falacia importante, ya que el 60% de los accidentes mortales de tránsito están ligados al uso de las drogas más toleradas y al alcohol.
En este contexto, que promueve modelos de éxito sin esfuerzo, liviandad y satisfacción inmediata de los impulsos, desarrollar o sostener un tipo de pensamiento crítico no sólo frente a las drogas, sino al estilo de vida propuesto es todo un desafío.
El sombrío panorama en materia de drogas y el telón de fondo que enuncia Horwitz pueden hacer claudicar hasta al más optimista en cuanto las posibilidades de mejorar el cuadro de situación. Es saludable y necesario claudicar en la idea de ganar la conocida e ilusoria "guerra contra las drogas"; no así en la prevención.
Las políticas públicas suelen dejar a la prevención en último lugar después de la lucha contra el narcotráfico y la asistencia a los adictos, lo cual implica otra forma de miopía estatal, ya que debería estar en el primer lugar junto con la educación. La mayoría de las personas asocia la prevención a la mera advertencia sobre los efectos farmacológicos de cada sustancia y sus consecuencias en el organismo, y cómo enseñarles a los jóvenes decir que no frente a la oferta. Lo más complejo es promover condiciones internas (autoestima) y externas (proyectos positivos) como para que ese joven tenga motivos para decir que no.
Las políticas de prevención son aliadas directas de los estudios epidemiológicos, ya que no es posible trazar una hoja de ruta si la cartografía está desactualizada, lo cual en el cambiante escenario social es una constante, pero los datos por sí solos son estériles si no van acompañados por acciones preventivas sistematizadas dirigidas a cada grupo según sus necesidades.
La prevención no trae resultados inmediatos: se requieren políticas a largo plazo. El gran desafío es buscar el desarrollo de pensamiento crítico en los jóvenes y adultos no sólo en el tema drogas, sino en el cuestionamiento de nuestra matriz sociocultural que privilegia la imagen y los impulsos por sobre los vínculos solidarios. © LA NACION
El autor es presidente de la Fundación Aylén
OPINIONES DE LECTORES
• Es destacable el criterio del autor de tarer a consideración las condiciones del posmodernismo. Las negamos habitiualmente porque son testigos de la mediocridad reinante. Facilitamos con nuestras conductas que esas condiciones se acentúen.Las consecuencias están a la vista. Intentemos cambiar los paradigmas y tratemos de volver a las condiciones del modernismo
Para LA NACION
Viernes 25 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Resulta tranquilizador hablar del problema de las drogas y no de las limitaciones para vincularse que tienen los jóvenes. Ellos necesitan un objeto que los neutralice emocionalmente para poder comunicarse y socializar. La utilización de drogas es la consecuencia visible de nuestra matriz cultural, que propone mostrar imágenes sin contenido, evitar esfuerzos personales, generar necesidades materiales donde no las hay, evadir relaciones comprometidas y vivir vertiginosamente.
Reducir el fenómeno de los jóvenes que se intoxican únicamente a la esfera química es una miopía social que nos impide mirar lo que está ocurriendo. Sólo vemos lo inmediato, las drogas y otras intoxicaciones, sus efectos, consecuencias sociales, pero no las causas que le dan sustento.
La vinculación directa de la droga con el delito, el narcotráfico, la corrupción y el fenómeno del paco producen una catarata de posiciones radicalizadas, sumadas a las imágenes de descontrol que alimentan noticieros televisivos y medios gráficos. Las opiniones oscilan entre quienes apuntan a una batalla directa contra el dealer y el narcotráfico y piden mano dura, quienes orientan el problema hacia el rescate de los jóvenes para que se sometan a tratamientos con internación, y quienes creen que hay que ser tolerantes frente a las decisiones individuales o, simplemente, resignarse. Pocos hablan de prevención.
Para salir de este debate empobrecido, tendríamos que realizarnos preguntas incómodas: ¿por qué los jóvenes eligen la intoxicación frente a otras salidas? ¿Qué políticas públicas se instrumentan? ¿Se trata de una enfermedad que se expande o un problema social que nos involucra a todos? ¿Es una enfermedad o un trastorno psicológico? ¿Tratamiento voluntario u obligatorio? ¿Problema educativo o vicio? También invito al lector a formularse la pregunta más incómoda: si su hijo o alguien muy querido entra en una adicción, ¿mantendría todas sus opiniones intactas?
Sería alentador que, al entrar en este terreno de cuestionamientos, debatiéramos algunos conceptos que tranquilizan nuestra conciencia con certezas, para evitar entrar en una zona de pensamiento inestable. "Por su presencia constante, aceptamos el fenómeno como un mal ineludible. Terminamos por acostumbrarnos y por no reparar en su existencia -dice José Horwitz, psiquiatra especializado en investigaciones sobre el alcoholismo-; las adicciones se instalan en la sociedad como un telón de fondo." Nadie actúa solo; todos vivimos en una matriz sociocultural que interviene en nuestros sistemas de creencias y comportamientos. También abarca a las familias, ya que muchos terminan optando por la resignación o convivir con la impotencia.
Los sistemas de creencias sociales también fueron variando, no sólo en los niveles de tolerancia, sino también en las clasificaciones de las sustancias. Así, en el imaginario social, el consumo de cocaína y éxtasis sigue asociado a cierto estatus glamoroso y la marihuana, como sustancia inocua. No sólo existe una mayor tolerancia, sino que desarrollamos una limitada censura social. No ocurre lo mismo con el paco, ya que se lo vincula con la autodestrucción rápida y el delito. Falacia importante, ya que el 60% de los accidentes mortales de tránsito están ligados al uso de las drogas más toleradas y al alcohol.
En este contexto, que promueve modelos de éxito sin esfuerzo, liviandad y satisfacción inmediata de los impulsos, desarrollar o sostener un tipo de pensamiento crítico no sólo frente a las drogas, sino al estilo de vida propuesto es todo un desafío.
El sombrío panorama en materia de drogas y el telón de fondo que enuncia Horwitz pueden hacer claudicar hasta al más optimista en cuanto las posibilidades de mejorar el cuadro de situación. Es saludable y necesario claudicar en la idea de ganar la conocida e ilusoria "guerra contra las drogas"; no así en la prevención.
Las políticas públicas suelen dejar a la prevención en último lugar después de la lucha contra el narcotráfico y la asistencia a los adictos, lo cual implica otra forma de miopía estatal, ya que debería estar en el primer lugar junto con la educación. La mayoría de las personas asocia la prevención a la mera advertencia sobre los efectos farmacológicos de cada sustancia y sus consecuencias en el organismo, y cómo enseñarles a los jóvenes decir que no frente a la oferta. Lo más complejo es promover condiciones internas (autoestima) y externas (proyectos positivos) como para que ese joven tenga motivos para decir que no.
Las políticas de prevención son aliadas directas de los estudios epidemiológicos, ya que no es posible trazar una hoja de ruta si la cartografía está desactualizada, lo cual en el cambiante escenario social es una constante, pero los datos por sí solos son estériles si no van acompañados por acciones preventivas sistematizadas dirigidas a cada grupo según sus necesidades.
La prevención no trae resultados inmediatos: se requieren políticas a largo plazo. El gran desafío es buscar el desarrollo de pensamiento crítico en los jóvenes y adultos no sólo en el tema drogas, sino en el cuestionamiento de nuestra matriz sociocultural que privilegia la imagen y los impulsos por sobre los vínculos solidarios. © LA NACION
El autor es presidente de la Fundación Aylén
OPINIONES DE LECTORES
• Es destacable el criterio del autor de tarer a consideración las condiciones del posmodernismo. Las negamos habitiualmente porque son testigos de la mediocridad reinante. Facilitamos con nuestras conductas que esas condiciones se acentúen.Las consecuencias están a la vista. Intentemos cambiar los paradigmas y tratemos de volver a las condiciones del modernismo
Trastornos de la alimentación en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo: Prevalencia y correlatos clínicas.
(Eating disorders in patients with obsessive-compulsive disorder: Prevalence and clinical correlates.)
FUENTE: INTERNATIONAL JOURNAL OF EATING DISORDERS. 2010 MAY;43(4):315-325.
Paulo C. Sallet; Pedro Gomes de Alvarenga; Ygor Ferrão...(et.al)
Objetivo: El objetivo es evaluar la prevalencia y las características clínicas asociadas de los trastornos de alimentación (ED) en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo (OCD).
Método: Este es un estudio transversal comparando 815 pacientes con OCD. Los participantes fueron evaluados mediante entrevistas estructuradas y escalas: SCID-I, Y-BOCS, Y-BOCS Dimensional, Babs, Depresión de Beck e Inventarios de Ansiedad.
Resultados: Noventa y dos pacientes (11,3%) presentaron los siguientes EDs: [trastornos por atracones = 59 (7.2%)], bulimia nerviosa [= 16 (2.0%)], o anorexia nerviosa [= 17 (2.1%)]. En comparación con los pacientes con OCD sin ED (OCD-No-ED), los pacientes con OCD-ED fueron más probables de ser mujeres con tratamiento psiquiátrico previo. Las puntuaciones media totales en la Y-BOCS, Y-BOCS Dimensional y Babs fueron similares en los grupos. Sin embargo, los pacientes con OCD-ED mostraron una mayor prevalencia de condiciones comórbidas, aumento de ansiedad y puntuaciones de depresión, y mayor frecuencia de intentos de suicidio que el grupo OCD-no-ED. Los pacientes principalmente diagnosticados con OCD con ED comórbido pueden estar asociados con una mayor gravedad clínica.
Discusión: Futuros estudios longitudinales deben investigar las correlaciones dimensionales entre OCD y ED.
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: www3.interscience.wiley.com/journal/34698/home
FUENTE: INTERNATIONAL JOURNAL OF EATING DISORDERS. 2010 MAY;43(4):315-325.
Paulo C. Sallet; Pedro Gomes de Alvarenga; Ygor Ferrão...(et.al)
Objetivo: El objetivo es evaluar la prevalencia y las características clínicas asociadas de los trastornos de alimentación (ED) en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo (OCD).
Método: Este es un estudio transversal comparando 815 pacientes con OCD. Los participantes fueron evaluados mediante entrevistas estructuradas y escalas: SCID-I, Y-BOCS, Y-BOCS Dimensional, Babs, Depresión de Beck e Inventarios de Ansiedad.
Resultados: Noventa y dos pacientes (11,3%) presentaron los siguientes EDs: [trastornos por atracones = 59 (7.2%)], bulimia nerviosa [= 16 (2.0%)], o anorexia nerviosa [= 17 (2.1%)]. En comparación con los pacientes con OCD sin ED (OCD-No-ED), los pacientes con OCD-ED fueron más probables de ser mujeres con tratamiento psiquiátrico previo. Las puntuaciones media totales en la Y-BOCS, Y-BOCS Dimensional y Babs fueron similares en los grupos. Sin embargo, los pacientes con OCD-ED mostraron una mayor prevalencia de condiciones comórbidas, aumento de ansiedad y puntuaciones de depresión, y mayor frecuencia de intentos de suicidio que el grupo OCD-no-ED. Los pacientes principalmente diagnosticados con OCD con ED comórbido pueden estar asociados con una mayor gravedad clínica.
Discusión: Futuros estudios longitudinales deben investigar las correlaciones dimensionales entre OCD y ED.
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: www3.interscience.wiley.com/journal/34698/home
Asociación entre violencia doméstica por la pareja y trastorno de estrés postraumático: Un estudio de casos y controles.
FUENTE: REVISTA COLOMBIANA DE PSIQUIATRÍA. 2010 MAR;39(1):85-92.
Leddy Marina Contreras-Pezzotti; Juan Ernesto Arteaga-Medina; José Fidel Latorre...(et.al)
PALABRAS CLAVE: Violencia doméstica, Trastornos por estrés postraumático, Psiquiatría forense, Estudio de casos y controles.
KEYWORDS: Domestic violence, Post-traumatic stress disorders, Forensic psychiatry, Case control studies.
Introducción: La violencia doméstica por la pareja (VDP) contra las mujeres es un evento frecuente de violencia interpersonal en países en desarrollo y desarrollados y representa un problema médico-legal y de la salud pú blica. La VDP se relaciona con el trastorno de estrés postraumático (TEP); sin embargo, esta asociación no se ha investigado en Colombia.
Objetivo: Establecer la fortaleza de la asociación entre VDP y TEP en mujeres remitidas a evaluación psiquiátrica forense en Bucaramanga, Colombia.
Método: Se diseñó un estudio de casos y controles. Se tomaron como casos 132 mujeres que reunieron criterios para TEP, según los criterios de la Asociación Psiquiátrica Americana, y como controles a un grupo de 262 mujeres sin TEP. Primero se calculó la razón de oportunidad (OR); posteriormente, se usó la regresión logística para controlar variables confusoras.
Resultados: Un total de 76 (56,6%) mujeres en el grupo de casos informó VDP durante el último año, comparado con 85 (32,6%) en el grupo control. La VDP se asoció signiÀcativa- mente con TEP (OR=3,09; IC95%: 1,58-6,03), aun después de controlar por edad, empleo, incapacidad médico-legal y pareja agresora actual.
Conclusiones: La VDP incrementa tres veces el riesgo de TEP en mujeres que asisten a evaluación psiquiátrica forense en Bucaramanga, Colombia.
Acceso gratuito al texto completo en inglés.
Para poder visualizar el texto completo, necesita tener instalado el Adobe Acrobat, si usted no lo tiene puede bajárselo gratuitamente desde la dirección: www.psiquiatria.com/enlaces/652
Leddy Marina Contreras-Pezzotti; Juan Ernesto Arteaga-Medina; José Fidel Latorre...(et.al)
PALABRAS CLAVE: Violencia doméstica, Trastornos por estrés postraumático, Psiquiatría forense, Estudio de casos y controles.
KEYWORDS: Domestic violence, Post-traumatic stress disorders, Forensic psychiatry, Case control studies.
Introducción: La violencia doméstica por la pareja (VDP) contra las mujeres es un evento frecuente de violencia interpersonal en países en desarrollo y desarrollados y representa un problema médico-legal y de la salud pú blica. La VDP se relaciona con el trastorno de estrés postraumático (TEP); sin embargo, esta asociación no se ha investigado en Colombia.
Objetivo: Establecer la fortaleza de la asociación entre VDP y TEP en mujeres remitidas a evaluación psiquiátrica forense en Bucaramanga, Colombia.
Método: Se diseñó un estudio de casos y controles. Se tomaron como casos 132 mujeres que reunieron criterios para TEP, según los criterios de la Asociación Psiquiátrica Americana, y como controles a un grupo de 262 mujeres sin TEP. Primero se calculó la razón de oportunidad (OR); posteriormente, se usó la regresión logística para controlar variables confusoras.
Resultados: Un total de 76 (56,6%) mujeres en el grupo de casos informó VDP durante el último año, comparado con 85 (32,6%) en el grupo control. La VDP se asoció signiÀcativa- mente con TEP (OR=3,09; IC95%: 1,58-6,03), aun después de controlar por edad, empleo, incapacidad médico-legal y pareja agresora actual.
Conclusiones: La VDP incrementa tres veces el riesgo de TEP en mujeres que asisten a evaluación psiquiátrica forense en Bucaramanga, Colombia.
Acceso gratuito al texto completo en inglés.
Para poder visualizar el texto completo, necesita tener instalado el Adobe Acrobat, si usted no lo tiene puede bajárselo gratuitamente desde la dirección: www.psiquiatria.com/enlaces/652
Un debate sobre cómo no incitar al suicidio
SOCIEDAD › EL MINISTERIO DE SALUD DISTRIBUYO NORMAS PARA LA ADECUADA COBERTURA DE CASOS COMO EL DE SALTA
Evitar detalles, no publicar fotografías, cartas de despedida, explicaciones del cómo fue. Mucho menos, aportar razones simplistas que devienen de generalizaciones. Los expertos sostienen que el mensaje mediático puede ayudar o puede destruir.
Hay que evitar los detalles. No publicar fotografías ni cartas de despedida, tampoco aportar culpas o dar razones simplistas. Estas son algunas de las normas si se pretende una “adecuada” cobertura periodística de los casos de suicidios; fueron enviadas en estos días desde el Ministerio de Salud de la Nación, con motivo de las cinco muertes adolescentes ocurridas en Rosario de la Frontera. “El impacto de los medios masivos con una cobertura repetitiva y continua de estos hechos tiende a promover pensamientos suicidas, particularmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, asegura el comunicado, inspirado en los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Existe evidencia suficiente para sugerir que algunas formas de cobertura periodística y televisiva de los suicidios están asociadas con un aumento de estas conductas estadísticamente significativo”, informa el Ministerio, que contempla “el interés” y “el derecho” de los medios a comunicar estos hechos. Según los estudios recopilados por el Departamento de Salud Mental y Toxicomanías de la OMS en 2000, citados en el comunicado, tanto la prensa escrita como la cobertura televisiva tienen “un alto impacto” en la población vulnerable, “influyen en el comportamiento suicida”.
En este sentido, la difusión del “juego del ahorcamiento”, cuya relación con los cinco últimos casos en Rosario de la Frontera no está probada, fue una de las principales preocupaciones en el ministerio para evitar cualquier imitación. “El informe circuló internamente, pero lo extendimos cuando nos alertaron desde Tucumán (donde existe una idiosincrasia similar a la salteña) que el tratamiento de los grandes medios nacionales no era el indicado y podía influenciar negativamente en ciertos lugares de la zona”, comentó una fuente del Ministerio de Salud.
La inquietud fue confirmada luego de un seguimiento de medios locales, regionales y nacionales. “La mayoría no se ajustaba ni un poquito a las recomendaciones de la OMS. Otro problema es que el mensaje de los medios no tiene red, no existe una contención institucional pareja en todo el país para los intentos de suicidio”, indicó la fuente. Entre otras cuestiones, los especialistas piden omitir expresiones como “epidemia” u “ola de suicidios”, no hacer generalizaciones ni explicar estos hechos como “una respuesta entendible a los cambios o la degradación social o cultural o como un método ante problemas personales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual, el suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho”.
¿Los medios pueden potenciar un efecto en cadena? Para Claudia Román Ru, integrante del Comité de Emergencia del Ministerio de Salud salteño que trabaja en Rosario de la Frontera, “depende de si el mensaje se maneja para causar el impacto a nivel negativo, la ética en los medios no es lo que más predomina”. Román Ru señaló que si la prensa alerta a la comunidad de forma correcta, eso “puede alertar a algunas personas para actuar y ayudar a sus familiares”. Si no lo hace, el efecto puede ser el contrario. “Puede potenciar gestos adversos en personas en situación de crisis y que piensan que no tienen posibilidades de resolver su situación si no cumpliendo una fantasía para terminar con un sufrimiento.”
Informar, con las precauciones del caso, siempre tiene su lado disuasivo, resaltó Claudia Román Ru. “El manejo de la palabra que tienen los medios sirve para comunicar, para concientizar y para que una persona en una situación vulnerable pueda sentir que hay otro para ayudarlo”, dijo la especialista. Entre lo que debería hacerse figuran tres puntos destacados: resaltar las alternativas al suicidio, publicitar indicadores de riesgo y señales de advertencia y proporcionar información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios (en Buenos Aires y otras localidades existe una línea gratuita, el 135).
“Cuando alguna persona habla diciendo que todo se solucionaría si no estaría, cuando la propia persona siente que es un problema para los demás, ahí debemos preocuparnos y darle la oportunidad para el encuentro –señaló Román Ru–. El ritmo diario de vida hace que muchas veces el individualismo y el sentirnos solos sea algo muy frecuente, más allá de los contactos a través de los nuevos medios de comunicación como el chat o los celulares. La profundidad de las relaciones no es la misma. El vínculo es importante para saber que no me va a resolver los problemas, pero la otra persona está como soporte.”
El viernes pasado en Rosario de la Frontera los jóvenes hicieron una marcha por la vida. Esas voces, insistió la especialista salteña, no deben faltar en los medios: “Hablamos del futuro, pero los jóvenes hablan del presente, es importante que no se desprestigie la apreciación del joven porque no tiene experiencia, cuando en realidad el poder escucharlo desde su creatividad es sumamente rico”.
Mostrar opciones, salidas y ayudar al diagnóstico intrafamiliar son parte de las responsabilidades de los medios de comunicación, que muchas veces prefieren hacer del suicidio un objeto de la narración policial sensacionalista, sin entender las implicancias sociales de este tipo de tratamiento de la noticia.
Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-148153-2010-06-24.html
Evitar detalles, no publicar fotografías, cartas de despedida, explicaciones del cómo fue. Mucho menos, aportar razones simplistas que devienen de generalizaciones. Los expertos sostienen que el mensaje mediático puede ayudar o puede destruir.
Hay que evitar los detalles. No publicar fotografías ni cartas de despedida, tampoco aportar culpas o dar razones simplistas. Estas son algunas de las normas si se pretende una “adecuada” cobertura periodística de los casos de suicidios; fueron enviadas en estos días desde el Ministerio de Salud de la Nación, con motivo de las cinco muertes adolescentes ocurridas en Rosario de la Frontera. “El impacto de los medios masivos con una cobertura repetitiva y continua de estos hechos tiende a promover pensamientos suicidas, particularmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, asegura el comunicado, inspirado en los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Existe evidencia suficiente para sugerir que algunas formas de cobertura periodística y televisiva de los suicidios están asociadas con un aumento de estas conductas estadísticamente significativo”, informa el Ministerio, que contempla “el interés” y “el derecho” de los medios a comunicar estos hechos. Según los estudios recopilados por el Departamento de Salud Mental y Toxicomanías de la OMS en 2000, citados en el comunicado, tanto la prensa escrita como la cobertura televisiva tienen “un alto impacto” en la población vulnerable, “influyen en el comportamiento suicida”.
En este sentido, la difusión del “juego del ahorcamiento”, cuya relación con los cinco últimos casos en Rosario de la Frontera no está probada, fue una de las principales preocupaciones en el ministerio para evitar cualquier imitación. “El informe circuló internamente, pero lo extendimos cuando nos alertaron desde Tucumán (donde existe una idiosincrasia similar a la salteña) que el tratamiento de los grandes medios nacionales no era el indicado y podía influenciar negativamente en ciertos lugares de la zona”, comentó una fuente del Ministerio de Salud.
La inquietud fue confirmada luego de un seguimiento de medios locales, regionales y nacionales. “La mayoría no se ajustaba ni un poquito a las recomendaciones de la OMS. Otro problema es que el mensaje de los medios no tiene red, no existe una contención institucional pareja en todo el país para los intentos de suicidio”, indicó la fuente. Entre otras cuestiones, los especialistas piden omitir expresiones como “epidemia” u “ola de suicidios”, no hacer generalizaciones ni explicar estos hechos como “una respuesta entendible a los cambios o la degradación social o cultural o como un método ante problemas personales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual, el suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho”.
¿Los medios pueden potenciar un efecto en cadena? Para Claudia Román Ru, integrante del Comité de Emergencia del Ministerio de Salud salteño que trabaja en Rosario de la Frontera, “depende de si el mensaje se maneja para causar el impacto a nivel negativo, la ética en los medios no es lo que más predomina”. Román Ru señaló que si la prensa alerta a la comunidad de forma correcta, eso “puede alertar a algunas personas para actuar y ayudar a sus familiares”. Si no lo hace, el efecto puede ser el contrario. “Puede potenciar gestos adversos en personas en situación de crisis y que piensan que no tienen posibilidades de resolver su situación si no cumpliendo una fantasía para terminar con un sufrimiento.”
Informar, con las precauciones del caso, siempre tiene su lado disuasivo, resaltó Claudia Román Ru. “El manejo de la palabra que tienen los medios sirve para comunicar, para concientizar y para que una persona en una situación vulnerable pueda sentir que hay otro para ayudarlo”, dijo la especialista. Entre lo que debería hacerse figuran tres puntos destacados: resaltar las alternativas al suicidio, publicitar indicadores de riesgo y señales de advertencia y proporcionar información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios (en Buenos Aires y otras localidades existe una línea gratuita, el 135).
“Cuando alguna persona habla diciendo que todo se solucionaría si no estaría, cuando la propia persona siente que es un problema para los demás, ahí debemos preocuparnos y darle la oportunidad para el encuentro –señaló Román Ru–. El ritmo diario de vida hace que muchas veces el individualismo y el sentirnos solos sea algo muy frecuente, más allá de los contactos a través de los nuevos medios de comunicación como el chat o los celulares. La profundidad de las relaciones no es la misma. El vínculo es importante para saber que no me va a resolver los problemas, pero la otra persona está como soporte.”
El viernes pasado en Rosario de la Frontera los jóvenes hicieron una marcha por la vida. Esas voces, insistió la especialista salteña, no deben faltar en los medios: “Hablamos del futuro, pero los jóvenes hablan del presente, es importante que no se desprestigie la apreciación del joven porque no tiene experiencia, cuando en realidad el poder escucharlo desde su creatividad es sumamente rico”.
Mostrar opciones, salidas y ayudar al diagnóstico intrafamiliar son parte de las responsabilidades de los medios de comunicación, que muchas veces prefieren hacer del suicidio un objeto de la narración policial sensacionalista, sin entender las implicancias sociales de este tipo de tratamiento de la noticia.
Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-148153-2010-06-24.html
La educación repite de grado
Jacobo Schneider
Para LA NACION
Sábado 26 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
El tema de la calidad educativa vuelve a surgir nuevamente en los ámbitos educativos de nuestro país. Se expresan, como todos los años anteriores, números y estadísticas que reflejan la pobreza estructural de la enseñanza y de la metodología educativa que todavía se sigue utilizando en nuestras escuelas. Nada ha cambiado. Tampoco nada se hizo para mejorar el resultado de cada investigación y se sigue insistiendo en las mismas formas de la escuela tradicional, apoyando sus espacios de educación pasiva, con toda la organización de autoritarismo y sumisión que ella significa.
Por su lado, las autoridades educativas siguen produciendo conjuntos para este tipo de enseñanza, diseñando escuelas compuestas por una serie de cubículos que llaman "aulas" y que sólo sirven para una enseñanza pasiva basada en la repetición y la monotonía. No se estudian las escuelas de otros países que permanentemente triunfan en las competencias internacionales. Es el caso, por ejemplo, de Corea del Sur, que, con un 78 por ciento de analfabetismo en 1945, pasó a sólo el 2,5 por ciento en 2007.
En 1980, frente a un notable crecimiento estudiantil, el Estado coreano ve la necesidad de crear nuevos establecimientos educacionales y perfeccionar notablemente la preparación de sus maestros y profesores. El país deja, entonces, su calidad de agrícola para pasar a ser un país industrializado. Hoy, Corea del Sur es uno de los más avanzados países en materia técnica y educativa, con un 35 por ciento de su población universitaria que llega a graduarse, por lo que supera los niveles medios de toda Europa occidental. Con el objeto de acercar a la población estudiantil a la cultura de Occidente, se incorporó en 1990 la enseñanza del idioma inglés en todas las escuelas primarias.
¿Qué pasa con nuestro país? El Estado sigue construyendo escuelas anacrónicas pensadas "como escuelas de nostalgia". Son escuelas que tienen olor a pintura nueva, pero que no sirven para los cambios educacionales que ahora se quieren instrumentar. Se sigue impartiendo en ellas la misma enseñanza pasiva de siempre.
Nuestros objetivos de hoy significan profundos cambios en toda nuestra organización educacional, para crear escuelas activas en las que el alumno sea el protagonista.
El espacio educacional de hoy debe ser un ámbito eminentemente flexible y realizador, para que el alumno trabaje con amplia libertad, organizando los temas que el docente le propone y que desarrolla en forma individual o con su equipo de trabajo. Con toda la información obtenida en el proceso de investigación, organiza luego sus conocimientos en forma oral o escrita. Los comparte primero con su propio equipo de trabajo y luego, con los integrantes de todo su nivel educacional. Es decir que el alumno es ahora el organizador de su propio conocimiento, con la ayuda del docente. Se convierte, así, en el centro del sistema educativo, y coloca al docente en el papel de permanente y necesario guía y conductor.
Nuestra propuesta podría ser resumida, entonces, en las siguientes medidas:
Instrumentar las bases de la nueva educación, organizando espacios educacionales con adecuado equipamiento y flexibilidad como para desarrollar la enseñanza activa de cada equipo escolar y de cada alumno en particular.
Organizar el perfeccionamiento docente como un arma fundamental para que cada docente pueda actuar adecuadamente en la aplicación de esta nueva metodología de trabajo.
Desarrollar plenamente los criterios de libertad, trabajo, flexibilidad, participación y pertenencia que hacen a la forma misma de la escuela activa de nuestros días.
Con la aplicación de estos criterios básicos, nuestra antigua escuela pasiva cambiará totalmente y con el esfuerzo de docentes eficientes que guíen a los alumnos por las sendas del trabajo y la libertad, podremos alcanzar la excelencia educativa a la que tanto aspiramos llegar. © LA NACION
OPINIONES DE LECTORES
• Sr. Schneider: Intente por un mes pararse todos los días frente a los alumnos y trate de implementar sus teorías educativas. Le apuesto que luego de la experiencia dejará de escribir tanto.
• Cada tanto vemos propuestas como estas, con mucho palabrerio y pocas posibilidades de ejecucion, y entonces pienso si solo pudieramos volver a enseñar a los chicos a leer y entender lo que leen, a saber matematicas, y a acumular aunque sea algunos conocimientos, como haciamos antes.- Hace cuarenta años, los docentes no asistían a congresos ni jornadas,no hacian posgrados, pero eso si, aun con las limitaciones que pudieran tener, estaban muy comprometidos con su función, no faltaban jamás a clase, nos hacían comer todos los libros de punta a punta, nos tomaban lección rigurosamente, y así, algo aprendimos. Hoy no podemos pretender sistemas utopicos como el que se plantea si los docentes, producto de estos sistemas actuales, no saben ni para ellos, que pueden enseñar a los alumnos.-
Para LA NACION
Sábado 26 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
El tema de la calidad educativa vuelve a surgir nuevamente en los ámbitos educativos de nuestro país. Se expresan, como todos los años anteriores, números y estadísticas que reflejan la pobreza estructural de la enseñanza y de la metodología educativa que todavía se sigue utilizando en nuestras escuelas. Nada ha cambiado. Tampoco nada se hizo para mejorar el resultado de cada investigación y se sigue insistiendo en las mismas formas de la escuela tradicional, apoyando sus espacios de educación pasiva, con toda la organización de autoritarismo y sumisión que ella significa.
Por su lado, las autoridades educativas siguen produciendo conjuntos para este tipo de enseñanza, diseñando escuelas compuestas por una serie de cubículos que llaman "aulas" y que sólo sirven para una enseñanza pasiva basada en la repetición y la monotonía. No se estudian las escuelas de otros países que permanentemente triunfan en las competencias internacionales. Es el caso, por ejemplo, de Corea del Sur, que, con un 78 por ciento de analfabetismo en 1945, pasó a sólo el 2,5 por ciento en 2007.
En 1980, frente a un notable crecimiento estudiantil, el Estado coreano ve la necesidad de crear nuevos establecimientos educacionales y perfeccionar notablemente la preparación de sus maestros y profesores. El país deja, entonces, su calidad de agrícola para pasar a ser un país industrializado. Hoy, Corea del Sur es uno de los más avanzados países en materia técnica y educativa, con un 35 por ciento de su población universitaria que llega a graduarse, por lo que supera los niveles medios de toda Europa occidental. Con el objeto de acercar a la población estudiantil a la cultura de Occidente, se incorporó en 1990 la enseñanza del idioma inglés en todas las escuelas primarias.
¿Qué pasa con nuestro país? El Estado sigue construyendo escuelas anacrónicas pensadas "como escuelas de nostalgia". Son escuelas que tienen olor a pintura nueva, pero que no sirven para los cambios educacionales que ahora se quieren instrumentar. Se sigue impartiendo en ellas la misma enseñanza pasiva de siempre.
Nuestros objetivos de hoy significan profundos cambios en toda nuestra organización educacional, para crear escuelas activas en las que el alumno sea el protagonista.
El espacio educacional de hoy debe ser un ámbito eminentemente flexible y realizador, para que el alumno trabaje con amplia libertad, organizando los temas que el docente le propone y que desarrolla en forma individual o con su equipo de trabajo. Con toda la información obtenida en el proceso de investigación, organiza luego sus conocimientos en forma oral o escrita. Los comparte primero con su propio equipo de trabajo y luego, con los integrantes de todo su nivel educacional. Es decir que el alumno es ahora el organizador de su propio conocimiento, con la ayuda del docente. Se convierte, así, en el centro del sistema educativo, y coloca al docente en el papel de permanente y necesario guía y conductor.
Nuestra propuesta podría ser resumida, entonces, en las siguientes medidas:
Instrumentar las bases de la nueva educación, organizando espacios educacionales con adecuado equipamiento y flexibilidad como para desarrollar la enseñanza activa de cada equipo escolar y de cada alumno en particular.
Organizar el perfeccionamiento docente como un arma fundamental para que cada docente pueda actuar adecuadamente en la aplicación de esta nueva metodología de trabajo.
Desarrollar plenamente los criterios de libertad, trabajo, flexibilidad, participación y pertenencia que hacen a la forma misma de la escuela activa de nuestros días.
Con la aplicación de estos criterios básicos, nuestra antigua escuela pasiva cambiará totalmente y con el esfuerzo de docentes eficientes que guíen a los alumnos por las sendas del trabajo y la libertad, podremos alcanzar la excelencia educativa a la que tanto aspiramos llegar. © LA NACION
OPINIONES DE LECTORES
• Sr. Schneider: Intente por un mes pararse todos los días frente a los alumnos y trate de implementar sus teorías educativas. Le apuesto que luego de la experiencia dejará de escribir tanto.
• Cada tanto vemos propuestas como estas, con mucho palabrerio y pocas posibilidades de ejecucion, y entonces pienso si solo pudieramos volver a enseñar a los chicos a leer y entender lo que leen, a saber matematicas, y a acumular aunque sea algunos conocimientos, como haciamos antes.- Hace cuarenta años, los docentes no asistían a congresos ni jornadas,no hacian posgrados, pero eso si, aun con las limitaciones que pudieran tener, estaban muy comprometidos con su función, no faltaban jamás a clase, nos hacían comer todos los libros de punta a punta, nos tomaban lección rigurosamente, y así, algo aprendimos. Hoy no podemos pretender sistemas utopicos como el que se plantea si los docentes, producto de estos sistemas actuales, no saben ni para ellos, que pueden enseñar a los alumnos.-
sábado, 19 de junio de 2010
Fotos de la volada de cometas de Estels de Vida
Comparto algunas fotos mas.
Final emotivo y apoteósico de Estels de Vida.
Todo un campo de futbol lleno de niños haciendo volar sus cometas mientras por megáfono Serrat cantaba "Anirem tots cap al cel" (Iremos todos hacia el cielo).
http://estelsdevida.blogspot.com/2010/06/estels-de-vida-2010-volada-de-cometas.html
Fotos gentileza de Monste Ribera
Joan Baeza
Barcelona
Final emotivo y apoteósico de Estels de Vida.
Todo un campo de futbol lleno de niños haciendo volar sus cometas mientras por megáfono Serrat cantaba "Anirem tots cap al cel" (Iremos todos hacia el cielo).
http://estelsdevida.blogspot.com/2010/06/estels-de-vida-2010-volada-de-cometas.html
Fotos gentileza de Monste Ribera
Joan Baeza
Barcelona
Salta: tres adolescentes fallecieron en un juego suicida
Ocurrió en la localidad de Rosario de la Frontera; otros cuatro intentos de jóvenes fueron evitados; investigan si fueron inducidos
Martes 15 de junio de 2010
Noticias de Información general La Nación
SALTA.- Tres adolescentes se suicidaron y otros cuatro intentaron hacerlo como parte de un juego conocido como el "ahorcado" o "seis nudos", en la ciudad salteña de Rosario de la Frontera.
El "juego" consiste en ahorcarse con una corbata, bufanda u otra prenda de color azul, a la que se le realizan seis nudos, de manera que desaparecen cuando se cuelgan y dejan sólo una marca en el cuello.
Los afectados tienen entre 14 y 18 años y concurren a la escuela de Comercio de esa localidad.
"Todo fue tan corto, todo fue, todo" decía la nota dejada por una de las víctimas.
La policía salteña investiga si existe un patrón de conducta inducido en la serie de muertes. Los investigadores policiales, judiciales y del área de salud intentan determinar si los suicidios se vinculan a un "juego del ahorcado" registrado en Internet.
El comisario Ariel Escalante, jefe de la seccional policial de Rosario de la Frontera, indicó a la agencia DyN que "por disposición judicial se investiga si existió algún tipo de inducción al suicidio ya sea por este tipo de juego o por cualquier otra circunstancia".
El jefe policial informó que como parte de la investigación se procederá a secuestrar teléfonos y computadoras para determinar si existieron cadenas de mensajes que puedan asociarse a esa actitud.
En la Escuela de Comercio a la cual concurrían los adolescentes que se quitaron la vida sus compañeros son remisos a hablar, pero reconocieron que entre ellos circularon mensajes de texto y mails que los invitaban a participar de ese juego.
La semana pasada, otros cuatro jóvenes intentaron hacerlo, pero fueron rescatados gracias a que apareció una lista en un banco de la escuela que permitió identificar a otros que realizaban en esta práctica.
Dos meses atrás se había quitado la vida otro menor por la misma causa.
"Estamos muy asustados"; "No sabemos a que se debe todo esto", advirtieron algunos vecinos, que realizaron una manifestación para pedir apoyo.
Comité de crisis. El ministro de Educación, Leopoldo Van Cauwlaert viajó la semana pasada junto con funcionarios de Salud a esta ciudad, distante 176 kilómetros al sur de la capital salteña, e instaló un equipo de trabajo que constituyó un comité de crisis con jueces, psiquiatras, docentes, policías, funcionarios, dirigentes de ONG y pobladores, según informó a lanacion.com la secretaria de Salud Mental, Claudia Román Rú.
La especialista comentó que existen varias líneas de trabajo para investigar el origen, dar contención a las familias de las víctimas y a los adolescentes en riesgo.
Con la colaboración de Carlos Pastrana
Martes 15 de junio de 2010
Noticias de Información general La Nación
SALTA.- Tres adolescentes se suicidaron y otros cuatro intentaron hacerlo como parte de un juego conocido como el "ahorcado" o "seis nudos", en la ciudad salteña de Rosario de la Frontera.
El "juego" consiste en ahorcarse con una corbata, bufanda u otra prenda de color azul, a la que se le realizan seis nudos, de manera que desaparecen cuando se cuelgan y dejan sólo una marca en el cuello.
Los afectados tienen entre 14 y 18 años y concurren a la escuela de Comercio de esa localidad.
"Todo fue tan corto, todo fue, todo" decía la nota dejada por una de las víctimas.
La policía salteña investiga si existe un patrón de conducta inducido en la serie de muertes. Los investigadores policiales, judiciales y del área de salud intentan determinar si los suicidios se vinculan a un "juego del ahorcado" registrado en Internet.
El comisario Ariel Escalante, jefe de la seccional policial de Rosario de la Frontera, indicó a la agencia DyN que "por disposición judicial se investiga si existió algún tipo de inducción al suicidio ya sea por este tipo de juego o por cualquier otra circunstancia".
El jefe policial informó que como parte de la investigación se procederá a secuestrar teléfonos y computadoras para determinar si existieron cadenas de mensajes que puedan asociarse a esa actitud.
En la Escuela de Comercio a la cual concurrían los adolescentes que se quitaron la vida sus compañeros son remisos a hablar, pero reconocieron que entre ellos circularon mensajes de texto y mails que los invitaban a participar de ese juego.
La semana pasada, otros cuatro jóvenes intentaron hacerlo, pero fueron rescatados gracias a que apareció una lista en un banco de la escuela que permitió identificar a otros que realizaban en esta práctica.
Dos meses atrás se había quitado la vida otro menor por la misma causa.
"Estamos muy asustados"; "No sabemos a que se debe todo esto", advirtieron algunos vecinos, que realizaron una manifestación para pedir apoyo.
Comité de crisis. El ministro de Educación, Leopoldo Van Cauwlaert viajó la semana pasada junto con funcionarios de Salud a esta ciudad, distante 176 kilómetros al sur de la capital salteña, e instaló un equipo de trabajo que constituyó un comité de crisis con jueces, psiquiatras, docentes, policías, funcionarios, dirigentes de ONG y pobladores, según informó a lanacion.com la secretaria de Salud Mental, Claudia Román Rú.
La especialista comentó que existen varias líneas de trabajo para investigar el origen, dar contención a las familias de las víctimas y a los adolescentes en riesgo.
Con la colaboración de Carlos Pastrana
Efectividad de la terapia conductual en el control de los tics en niños con el síndrome de Tourette
La terapia de comportamiento global es eficaz para ayudar a los niños con el síndrome de Tourette (ST) a controlar los tics, según un estudio publicado en la revista Journal of the American Medication Association. Los autores compararon la eficacia de Comprehensive Behavioral Intervention for Tics (CBiT) en 61 niños con ST (de edades comprendidas entre 9 y 17 años) con otro grupo de pacientes que recibieron terapia de apoyo y educación básica acerca de su trastorno. La terapia CBiT se basa en la inversión de un hábito.
Los resultados del estudio mostraron que el 52,5% de los niños que recibieron CBiT mostraron una mejoría significativa de los síntomas, frente al 18,5% de los que recibieron el tratamiento control. Los beneficios de CBiT también se observaron en relación al paso del tiempo, ya que el 87% de los que recibieron el tratamiento CBiT, se evaluaron seis meses después del final de la prueba y siguieron mostrando los beneficios. Sólo unos pocos niños abandonaron el estudio, lo que sugiere que la intervención fue bien recibida y tolerada por los niños y sus padres.
[JAMA 2010]
Piacentini J, Woods DW, Scahill L, Wilhelm S, Peterson AL, Chang S, et al.
Los resultados del estudio mostraron que el 52,5% de los niños que recibieron CBiT mostraron una mejoría significativa de los síntomas, frente al 18,5% de los que recibieron el tratamiento control. Los beneficios de CBiT también se observaron en relación al paso del tiempo, ya que el 87% de los que recibieron el tratamiento CBiT, se evaluaron seis meses después del final de la prueba y siguieron mostrando los beneficios. Sólo unos pocos niños abandonaron el estudio, lo que sugiere que la intervención fue bien recibida y tolerada por los niños y sus padres.
[JAMA 2010]
Piacentini J, Woods DW, Scahill L, Wilhelm S, Peterson AL, Chang S, et al.
La adultez llega cada vez más tarde
Estilo de vida / Ni adolescentes ni adultos
Las personas de entre 21 y 34 años tardan más en terminar sus estudios, en independizarse, en tener hijos y en casarse
Sábado 19 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Noticias de Ciencia/Salud La Nación
Patricia Cohen
The New York Times
NUEVA YORK.- Siempre se consideró a las personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 60 como la generación que no quiere crecer -los baby boomers -, los adolescentes perpetuos. Ahora, cada vez más investigadores están mostrando que los verdaderos Peter Pan no son los boomers , sino la generación que los siguió. Para muchos, sea por elección o por la fuerza, la independencia ya no comienza a los 21.
Las personas de entre 20 y 34 años tardan más en terminar su educación, en establecerse en sus carreras, casarse, tener hijos y volverse económicamente independientes, explica Frank F. Furstenberg, jefe de la Red de Investigación en la Transición a la Adultez de la Fundación MacArthur, un equipo de especialistas que estudian esta transformación.
"Está surgiendo un nuevo período durante el cual los jóvenes ya no son adolescentes, pero tampoco son adultos", explica Furstenberg.
Encuestas realizadas en los Estados Unidos muestran que una mayoría notable de los norteamericanos, incluidos a los jóvenes adultos, están de acuerdo con que entre los 20 y los 22 años uno debería terminar los estudios, y empezar a trabajar y vivir de forma independiente. Pero en la realidad muchas personas de entre 20 y 39 todavía no logran alcanzar estos hitos tradicionales.
El casamiento y la paternidad, en otro momento prerrequisitos de la adultez, hoy día están considerados más como elecciones de vida, de acuerdo con un nuevo estudio realizado por la Universidad de Princeton y el Instituto Brookings.
La cada vez más larga caminata a la independencia está enraizada en cambios sociales y económicos que comenzaron en la década del 70. Estos incluyeron el reemplazo de la economía manufacturera por una basada en los servicios, que causó un incremento en la matriculación de las universidades, y el movimiento feminista, que abrió nuevas oportunidades de estudio y de trabajo para las mujeres.
Ellas representan más de la mitad de los estudiantes universitarios y casi la mitad de las fuerzas de trabajo, lo que a su vez ha retrasado la maternidad y el matrimonio.
Por primera vez en la historia, la mayoría de las madres, el 54%, tiene educación universitaria, un aumento notable del 41% de 1990. "Esto es un gran cambio", dice Andrew J. Cherlin, un sociólogo de la Universidad Johns Hopkins.
La edad promedio del primer matrimonio en 1980 era de 23 años; ahora es de 27 para los hombres y 26 para las mujeres, los récords más altos en la historia. Un estudio reciente del Centro de Investigaciones Pew encontró que durante las últimas dos décadas comenzó una tendencia a retrasar la maternidad en todos los grupos étnicos y clases sociales.
Nuevas definiciones
Para muchos, el matrimonio ha dejado de ser la definición tradicional de la adultez, ya que más y más jóvenes simplemente viven juntos. Hoy, el 40% de los nacimientos corresponden a mujeres que no están casadas, comparado con el 28% de 1990.
Al mismo tiempo, más mujeres no tienen hijos, por elección o por otras razones. El 20% de las mujeres de más de 40 años no tienen hijos. Furstenberg subraya que "no tener hijos hubiera sido considerado raro o trágico en la década del 50, pero hoy es una elección de vida".
Más etapas de escolarización implican que los jóvenes dependen del soporte económico de sus padres durante más tiempo. Los adultos de entre 18 y 34 años recibieron un promedio de 38.000 dólares en efectivo y el equivalente del sueldo de dos años de trabajo de sus padres, o alrededor del 10% de su ingreso, de acuerdo con la Red MacArthur.
Hay pocas cifras acerca de cuánto gastaban los padres hace 20 o 30 años, pero Furstenberg dice que nuevas investigaciones de su autoría y de Sabino Kornrich, en las que están trabajando ahora, muestran que antes de 1990 los padres en general invertían más en los adolescentes. Hacia fines de la década de los 90, sin embargo, este patrón empezó a cambiar y el flujo de dinero fue mayor cuando sus hijos eran o muy chicos o tenían alrededor de 25 años.
Cada vez más personas de más de 20 años siguen viviendo con sus padres. Alrededor de un cuarto de los hombres blancos de 25 años en 2007 (antes de la última recesión), comparado con un quinto en 2000, y un octavo en 1970.
Los grandes aportes monetarios de los padres no sólo sobreexigen a la ya estresada clase media y a las familias más pobres, sino que podría afectar a las instituciones que tradicionalmente ayudaban a los jóvenes adultos durante este período.
"No hemos desarrollado ni reforzado las instituciones para ayudar a los jóvenes adultos -explica Furstenberg-, porque todavía vivimos con la idea arcaica de que a la adultez se entra durante los últimos años de la adolescencia o los primeros de la segunda década de vida."
Sin fecha fija para la partida
Dejar el hogar materno no siempre es la meta
No hay una fecha fija, un deadline , ningún límite temporal predeterminado al que atenerse. Emiliano Bertolano sabe que en algún momento se irá de la casa de su madre -supone que eso habrá de ocurrir "por decantación"-, pero no sabe cuándo lo hará.
Tampoco eso le pesa. No puede decirse que haya quedado atrapado en la adolescencia. A sus 28 años recién cumplidos, Emiliano trabaja como empleado bancario y -"con viento a favor"- a fin de año se recibirá de despachante de aduana.
"Podría irme a vivir solo, pero tendría que ajustarme al mango -reconoce Emiliano-. También hay una realidad que es que hoy tengo cierta comodidad. Me levanto a las seis de la mañana para ir al trabajo, de ahí voy a la facultad y vuelvo a casa recién a las once, once y media. Pero llego y tengo la comida preparada... no tengo que preocuparme por eso, ni por las compras ni por plancharme la ropa. Además, está la compañía."
Quedarse en su casa no fue algo planeado. Su padre falleció cuando Emiliano tenía 19: "Mi hermano mayor ya se había ido de casa y me resultaba muy difícil dejarla sola, sin nadie a su lado", cuenta. Desde entonces, no faltaron proyectos para irse a vivir en pareja, pero ninguno se concretó.
"La idea con mi novia era irnos a vivir juntos. Estuvimos averiguando, pero era algo muy forzado desde lo económico, aun cuando los dos teníamos trabajo."
Hoy Emiliano no está en pareja, y si bien colabora con los gastos de la casa, tiene cierto margen de ahorro, lo que no necesariamente está enfocado a posibilitar la partida del hogar. Reconoce que no le pesa el cada vez más cercano límite de los 30 años. Sabe que en algún momento se irá, pero no tiene apuro.
Sebastián A. Ríos
Las personas de entre 21 y 34 años tardan más en terminar sus estudios, en independizarse, en tener hijos y en casarse
Sábado 19 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Noticias de Ciencia/Salud La Nación
Patricia Cohen
The New York Times
NUEVA YORK.- Siempre se consideró a las personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 60 como la generación que no quiere crecer -los baby boomers -, los adolescentes perpetuos. Ahora, cada vez más investigadores están mostrando que los verdaderos Peter Pan no son los boomers , sino la generación que los siguió. Para muchos, sea por elección o por la fuerza, la independencia ya no comienza a los 21.
Las personas de entre 20 y 34 años tardan más en terminar su educación, en establecerse en sus carreras, casarse, tener hijos y volverse económicamente independientes, explica Frank F. Furstenberg, jefe de la Red de Investigación en la Transición a la Adultez de la Fundación MacArthur, un equipo de especialistas que estudian esta transformación.
"Está surgiendo un nuevo período durante el cual los jóvenes ya no son adolescentes, pero tampoco son adultos", explica Furstenberg.
Encuestas realizadas en los Estados Unidos muestran que una mayoría notable de los norteamericanos, incluidos a los jóvenes adultos, están de acuerdo con que entre los 20 y los 22 años uno debería terminar los estudios, y empezar a trabajar y vivir de forma independiente. Pero en la realidad muchas personas de entre 20 y 39 todavía no logran alcanzar estos hitos tradicionales.
El casamiento y la paternidad, en otro momento prerrequisitos de la adultez, hoy día están considerados más como elecciones de vida, de acuerdo con un nuevo estudio realizado por la Universidad de Princeton y el Instituto Brookings.
La cada vez más larga caminata a la independencia está enraizada en cambios sociales y económicos que comenzaron en la década del 70. Estos incluyeron el reemplazo de la economía manufacturera por una basada en los servicios, que causó un incremento en la matriculación de las universidades, y el movimiento feminista, que abrió nuevas oportunidades de estudio y de trabajo para las mujeres.
Ellas representan más de la mitad de los estudiantes universitarios y casi la mitad de las fuerzas de trabajo, lo que a su vez ha retrasado la maternidad y el matrimonio.
Por primera vez en la historia, la mayoría de las madres, el 54%, tiene educación universitaria, un aumento notable del 41% de 1990. "Esto es un gran cambio", dice Andrew J. Cherlin, un sociólogo de la Universidad Johns Hopkins.
La edad promedio del primer matrimonio en 1980 era de 23 años; ahora es de 27 para los hombres y 26 para las mujeres, los récords más altos en la historia. Un estudio reciente del Centro de Investigaciones Pew encontró que durante las últimas dos décadas comenzó una tendencia a retrasar la maternidad en todos los grupos étnicos y clases sociales.
Nuevas definiciones
Para muchos, el matrimonio ha dejado de ser la definición tradicional de la adultez, ya que más y más jóvenes simplemente viven juntos. Hoy, el 40% de los nacimientos corresponden a mujeres que no están casadas, comparado con el 28% de 1990.
Al mismo tiempo, más mujeres no tienen hijos, por elección o por otras razones. El 20% de las mujeres de más de 40 años no tienen hijos. Furstenberg subraya que "no tener hijos hubiera sido considerado raro o trágico en la década del 50, pero hoy es una elección de vida".
Más etapas de escolarización implican que los jóvenes dependen del soporte económico de sus padres durante más tiempo. Los adultos de entre 18 y 34 años recibieron un promedio de 38.000 dólares en efectivo y el equivalente del sueldo de dos años de trabajo de sus padres, o alrededor del 10% de su ingreso, de acuerdo con la Red MacArthur.
Hay pocas cifras acerca de cuánto gastaban los padres hace 20 o 30 años, pero Furstenberg dice que nuevas investigaciones de su autoría y de Sabino Kornrich, en las que están trabajando ahora, muestran que antes de 1990 los padres en general invertían más en los adolescentes. Hacia fines de la década de los 90, sin embargo, este patrón empezó a cambiar y el flujo de dinero fue mayor cuando sus hijos eran o muy chicos o tenían alrededor de 25 años.
Cada vez más personas de más de 20 años siguen viviendo con sus padres. Alrededor de un cuarto de los hombres blancos de 25 años en 2007 (antes de la última recesión), comparado con un quinto en 2000, y un octavo en 1970.
Los grandes aportes monetarios de los padres no sólo sobreexigen a la ya estresada clase media y a las familias más pobres, sino que podría afectar a las instituciones que tradicionalmente ayudaban a los jóvenes adultos durante este período.
"No hemos desarrollado ni reforzado las instituciones para ayudar a los jóvenes adultos -explica Furstenberg-, porque todavía vivimos con la idea arcaica de que a la adultez se entra durante los últimos años de la adolescencia o los primeros de la segunda década de vida."
Sin fecha fija para la partida
Dejar el hogar materno no siempre es la meta
No hay una fecha fija, un deadline , ningún límite temporal predeterminado al que atenerse. Emiliano Bertolano sabe que en algún momento se irá de la casa de su madre -supone que eso habrá de ocurrir "por decantación"-, pero no sabe cuándo lo hará.
Tampoco eso le pesa. No puede decirse que haya quedado atrapado en la adolescencia. A sus 28 años recién cumplidos, Emiliano trabaja como empleado bancario y -"con viento a favor"- a fin de año se recibirá de despachante de aduana.
"Podría irme a vivir solo, pero tendría que ajustarme al mango -reconoce Emiliano-. También hay una realidad que es que hoy tengo cierta comodidad. Me levanto a las seis de la mañana para ir al trabajo, de ahí voy a la facultad y vuelvo a casa recién a las once, once y media. Pero llego y tengo la comida preparada... no tengo que preocuparme por eso, ni por las compras ni por plancharme la ropa. Además, está la compañía."
Quedarse en su casa no fue algo planeado. Su padre falleció cuando Emiliano tenía 19: "Mi hermano mayor ya se había ido de casa y me resultaba muy difícil dejarla sola, sin nadie a su lado", cuenta. Desde entonces, no faltaron proyectos para irse a vivir en pareja, pero ninguno se concretó.
"La idea con mi novia era irnos a vivir juntos. Estuvimos averiguando, pero era algo muy forzado desde lo económico, aun cuando los dos teníamos trabajo."
Hoy Emiliano no está en pareja, y si bien colabora con los gastos de la casa, tiene cierto margen de ahorro, lo que no necesariamente está enfocado a posibilitar la partida del hogar. Reconoce que no le pesa el cada vez más cercano límite de los 30 años. Sabe que en algún momento se irá, pero no tiene apuro.
Sebastián A. Ríos
sábado, 5 de junio de 2010
Los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres
Los intelectuales / Juan Vasen
A veces se los medica creyendo que su mal es biológico, cuando es social, dice el psiquiatra
Noticias de Cultura
Miércoles 2 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Josefina Licitra
Para LA NACION
Déficit atencional (ADD), trastorno general del desarrollo (TGD), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno de bipolaridad son algunos de los diagnósticos con los que los niños llegan a la consulta profesional con Juan Vasen. Pero Vasen, médico, psicoanalista y especialista en psiquiatría infantil, dice que buena parte de esos pacientes no suelen ser enfermos ni, mucho menos, criaturas destinadas a ser medicadas. Son, simplemente, niños sujetos al tiempo en el que viven. "A veces se les atribuye una patología y se los medica, cuando lo que les ocurre es que son chicos que responden a una familia y, sobre todo, a una época ?explica?. Las determinaciones de época son muy importantes. Tanto, que a veces los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres."
Vasen trabaja con niños y adolescentes desde que, después de egresar de la carrera de Medicina, hizo la residencia en psicopatología infantil en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde luego se desempeñaría como jefe de residentes. Lleva publicados seis libros que intentan poner la niñez en contexto y cuestionan el método de tono fuertemente farmacológico que hoy tiene la ciencia para abordar los problemas infantiles, principalmente el llamado (y muy difundido) déficit atencional.
"Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos -advierte Vasen-. A veces, esta presencia llega acompañada por un criterio inteligente de utilización, ya que viene junto a un abordaje psicoterapéutico. Pero cualquier enfermedad que sea tratada con psicofármacos como única intervención en la vida de un chico, puede considerarse iatrogénica, es decir, responsabilidad del médico."
De acuerdo con Vasen, la década de los 90 fue una bisagra dentro de la psiquiatría infantil. Entonces, se comenzó a creer que cualquier producción del cerebro, incluida la subjetividad, era una consecuencia de los genes.
-¿Por qué esta lectura sería problemática?
-Porque es incorrecto y peligroso entender la biología como portadora del destino. Muchos profesionales incurren en una serie de proyecciones, en general catastróficas, que tienden a ser atemorizantes para los padres. Dicen cosas, como: «Este chico va a tener de por vida tal cuadro y tal medicación va a ser imprescindible». El chico pasa de padecer un síntoma a ser el síntoma. En muchas aulas, las maestras dicen: «Tengo un ADD», con lo cual se pierde algo de la singularidad del chico, se dejan de lado cosas tan importantes como el lugar que tiene el niño en la familia, la situación de sus padres, las fantasías del niño, las cosas que lo asustan. Se olvida que las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos.
-¿A qué se refiere con «determinaciones de época»?
-A que, por ejemplo, cuando un chico está desatento, quizá no tenga un «déficit de atención», sino un déficit de interés, de motivación: está con su cabecita en otra cosa. Plantearlo como déficit y decir que no hay atención y entonces lo que falta es dopamina, tratar de resolver el problema con una pastilla, es un reduccionismo peligroso.
-Lo que usted dice es que un «niño ADD» no se distrae si, por caso, está viendo un programa de televisión que le gusta.
-Por supuesto que no se distrae. El 99% de los chicos mal llamados ADD, para mi gusto, no lo son.
-Uno de los mayores problemas de los llamados «niños ADD» es su falta de atención en la escuela. ¿Esto puede deberse a un desfase entre los métodos de enseñanza y las formas de aprendizaje de los alumnos?
-Considero que sí. Según el criterio del chico, que no necesariamente debe ser acompañado, la escuela queda divorciada de lo que va a ser el mercado de trabajo futuro y la vida en general. Una vez un pacientito me dijo: «La escuela educa muy bien para la escuela». El sentía que la escuela no le servía para la vida.
-Cuando se relaciona un supuesto desorden psiquiátrico con un problema biológico, ¿qué responsabilidad les cabe a los padres sobre ese problema?
-En general, poca. Todos los psiquiatras que están claramente a favor de la medicación y los condicionantes genéticos, tienden a exculpar a los padres.
-Parece una revancha: cuando tuvo su auge el psicoanálisis, el origen de todo estaba en los padres?
-Sí. Y no sólo eso: los padres aparecían como culpables. Ni siquiera como responsables: culpables. Entonces, qué mejor que alguien venga a decir: «La culpa no es de ustedes». Ahora bien: los padres no deben ser inculpados, pero tampoco deben ser corridos de la responsabilidad que les atañe.
-¿Los padres sienten culpa de medicar a sus hijos?
-Tienen un sentimiento ambivalente. Pero pensemos esto en función de la época. Imaginemos que una familia relativamente humilde, con varios hijos y con padres que trabajan todo el día, tiene un hijo muy problemático. Ellos tienen que llevarlo a un tratamiento psicológico que implica ir dos veces por semana a un hospital, esperar una hora, ir, volver... Todo eso puede ser inadecuadamente reemplazado por un diagnóstico hecho a la carrera, un medicamento y un control mensual. Hay condiciones que hacen que la medicación sea un recurso mucho más cómodo para una persona con una existencia de por sí bastante incómoda.
-¿Cómo se llega a esta decisión en las clases medias o altas?
-La integración, el éxito que aparece como el paradigma de la integración, el ser famoso, el ser millonario, que son los horizontes vocacionales de muchos chicos cuando se los interpela, hacen que en los padres haya una obligación muy angustiante de capacitarlos para que no fracasen. Y esto hace que los medicamentos aparezcan como una solución que acalla el síntoma, que permite que el chico se adapte y siga en carrera, y que demanda menos de sus padres.
-Entonces, ¿en ningún caso es razonable medicar?
-No se puede generalizar. Lo que digo es que todas las prácticas tienen un límite. El psicoanálisis lo tiene, pero también la psicofarmacología lo tiene. A veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante. Se puede ayudar a un chico muy agitado, excitado o aterrado, a disminuir esa sintomatología. Pero esto es distinto de una medicación que favorece la cosmética del comportamiento. Pretender que un chico viva medicado durante años termina escondiendo debajo de la alfombra un montón de tierra que después hace el camino intransitable.
EL PERSONAJE JUAN VASEN
Psiquiatra infantil
• Edad : 57 años; tiene dos hijos.
• Actividad : atiende en forma privada y es cofundador del Programa Cuidar Cuidando, del zoológico porteño, para niños con problemas emocionales graves.
• Libros : entre otros, escribió ¿Post mocositos?, Contacto animal y Fantasmas y pastillas.
• Cuestionando Etiquetas : así se llama el grupo de profesionales que integra y que trabaja por la desmedicalización de la infancia.
OPINIONES
• El materialismo es el que hace que de ultima, si el cerebro no es mas que una red de pulsos electricos interconectados y regulados por una serie de quimicos, LA solucion tambien tiene que ser material: modificar el funcionamiento con psicofarmacos. Es lo normal dada la cosmovision materialista imperante por conviccion o pereza en los centros cientificos mas poderosos. ES el materialismo estúpido!! (ay, me olvide la coma antes de es... para parafrasear a Clinton
• "Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos" ¿Esto no es consecuencia de la presencia que tienen en la vida de los grandes? ya no me acuerdo cuándo fue la última vez que conocí a alguien de más de 50 años que no tome Alplax o Lexotanil como si fueran caramelos... y que no pretenda aconsejarme que yo también los tome.
Solo tengo para agregar, que estoy de acuerdo en que hay que poner un poco mas de enfasis en que los chicos sean felices, lo que pasa es que en este pais la gente esta tan desesperada porque sus hijos sean competitivos en esta maltrecha economia que quizas le dedican a ese aspecto de la crianza mas recursos de los que disponen, sacandoselos a hacerlos felices, pero RICKIF si te dedicas a la felicidad dejando de lado la formacion, los hijos producto de esa modalidad seran "tontos felices", tiene que haber un balance, si te llaman porque tu hijo habla en clase, uno se tiene que sentar con el hijo y ver que pasa y solucionarlo, ni castigarlo, ni darle una palmada y un chupetin.
• Comparto con el Dr. Juan Vasen que no se debe generalizar y que todas las prácticas tienen un límite y que, a veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante; pero, pretender que un niño viva medicado mucho tiempo, durante años, termina siendo muy peligroso. Con respecto a la afirmación: " las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos", yo prefiero cambiar la palabra "determinaciones", por la palabra "condicionantes"; prefiero decir que los "condicionantes de época" influyen en la subjetividad y a veces muy fuertemente, pero no determinan la subjetividad, que también depende de otros factores. Por otro lado, coincido con el Dr. Vasen, en que se deben evitar los "reduccionismos peligrosos" tanto en los diagnósticos como en los tratamientos.
• Tengo 24 años, cuando empece primer grado, tuve 3 amonestaciones la primera semana por "Hablar en clase". Claro, yo hacia las cosas rapido,me aburria y me ponia a hablar con el resto que todavia no habia terminado, siempre terminaba en un "A firmar a direccion", a la tercera amonestacion mi maestra me dijo, una mas y te expulsan del colegio. No jodi màs, cuando terminaba antes, me ponia a dibujar, o a adelantar la tarea para casa. (Valga aclarar que a mi vieja le tomo un tiempo creerme que nunca tenia tarea, o que no necesitaba estudiar, porque estudiaba en el recreo antes del examen) Pase por todo el primario y el secundario sin tener una sola amonestacion mas, nunca citaron a mis padres, y termine todos los años abanderada y con excelentes promedios. SIN PANTILLAS, SIN VISITAS AL MEDICO. Solo hizo falta tener en bien en claro que me iba a pasar en mi casa si me llegaban a expulsar del colegio...
• Lo que dice Juan Vasel aqui es muy importante, según él, el 99% de los chicos medicados por ADD no deberían ser medicados. Es iatrogénico. Yo me pregunto¿ Si se los medica con ritalina o algo asi que es como una anfetamina no se les dará despues por probar metaanfetaminas? Hay que pensar que es un sistema nervioso plástico y seguro que tienen o crean receptores para todo. A lo mejor revisanto este tema encontramos algo que nos permita hacer descender el consumo de drogas en vez de ayudar a que se expanda.
Y para terminar con mi opiniòn COINCIDO CON EL AUTOR DE LA NOTA! RARO EN UN DIARIO! Veìa hace un dìa la pelicula "El comisario europèo";pelicula que nos ilustra sobre las multinacionales. Señores: amen a sus hijos, dediquenle tiempo y no los transformen en "superman"; SON NIÑOS! En comentarios anteriores quise graficar que un hombre/mujer, es un "homo sapiens" que a-aprende lo que le indican. En vez de inculcarles a niños de 1 año, màs aprendizaje, enseñenles a jugar(la infancia es ùnica);todo niño aprende lo que le indica su entorno(caso niño oriental, que fuma 40 cigarrillos por dìa); NO SE CREAN SUPER!.Y DE ACUERDO A ESO, SERÀ EL HOMBRE DEL MAÑANA! NO QUEREMOS "SUPER" ARGENTINOS"!QUEREMOS NIÑOS Y ADOLESCENTES FELICES! ESA ES LA CLAVE!
• Luego de leer el artículo y algunos comentarios, parece que el ADD es un problema muy serio, y que hay que tratar, pero no en el niño, sino en padres, docentes y médicos que presumen síntomas por negarse observar atentamente al niño. Medicarlo es lo más fácil y lo mejor para que los laboratorios sigan lucrando. Conocí a un pediatra que ante una apedicitis aguda dijo que no era nada y que se le iba a pasar. Lo salvó el tío dentista que pidió análisis de sangre en cuanto se marchó el inútil pediatra. Lo operaron esa misma tarde, justo antes que reventara.
• Muy interesante el tema y excelente elección al “Charlar” la cuestión con el señor Vasen. Ahora, me pregunto, ¿No se podría profundizar más el tema? Habría que darle más importancia, localizarlo mejor en el diario, presentarlo con bombos y platillos, comentarlo con otros especialistas. Este tipo de cosas, en nuestra sociedad lacerada por el consumo y la crisis de valores, no hace más sabios y nos prepara mejor. Por favor, La Nación, no se conforme con dar en la tecla con el tema y el entrevistado, juéguese y exponga el tema en primera plana. La política cotidiana (Kirchner, Cobos, Carrio, Macri, Clarín, etc) y el espectáculo (Fort, Tinelli, etc.) ya nos tienen hasta la coronilla.
• El árbol se conoce por los frutos. Bill Gates era el hijo rebelde de una familia con valores que regían hace 50 años. El pacto era: el hombre trabaja y la mujer en casa. Hoy la fórmula es la sinergia entre dos enteros y no de dos mitades, ya no se busca la media naranja. Cuanto más se trabaja la individualidad más se cultivan relaciones afectivas, positivas y durables. Pero no todas las historias de parejas con progreso mutuo terminan bien. Como dice la frase: detrás de un gran hombre hay una gran mujer, detrás de una gran mujer hay un divorcio. Formar una familia es una misión complicada en la sociedad del consumo. Lo que deben lograr los padres, juntos o separados, es que su hijo aprenda a ser único e irrepetible, que investigue su misión personal en sí mismo y no por lo que le dicen los demás. El niño dirigido desde afuera o por la tradición tiene un radar que siempre consulta en el exterior lo que debe hacer. El niño autodirigido posee una brújula interna que le señala el camino.
• Desde temprano Bill Gates era un hijo-problema. Desordenado y desobediente, discutía todo. A los 11 años, las peleas con su padre, el abogado Gates, eran frecuentes. El padre de fuerte carácter no lograba que el chico le hiciera caso y lo mandó al psicólogo. -¿Cuál es el problema, querido?- preguntó el psicólogo. -Mis padres y yo estamos en guerra- respondió. - Ajá. ¿Y qué es lo que se discute? - Sé discute quien manda. Si ellos o yo. A los tropezones, los Gates hicieron algunos acuerdos con el adolescente, según la clásica técnica del tira-y-afloje y lograron que el muchacho iniciara sus estudios en Harvard.¿Qué desea un padre abogado para su hijo, sino un bufete igual? Un día, Bill les informó que abandonaba sus estudios en Harvard y para angustia de sus padres, se radicó en Alburquerque y fundó una empresa con su amigo Paul. La empresa era Microsoft. La educación es una batalla que cada uno debe librar para que su entorno social no trabe su genio para llegar a ser lo que aspira ser.
• Siendo muy joven, me dí cuenta que la maternidad, no era lo mío. Siempre supe, que los hijos, no se los puede desconectar, cuando no tenemos ganas de escucharlos. David, hoy de 43 años, cuando comenzó la escuela primaria, la docente llamó a la madre, diciendole que el niño tenía problemas siquiátricos, que nunca se quedaba quieto, que molestaba en clase. La evalución siquiátrica fue para la madre: Sra. Ud. tiene un problema, su hijo es demasiado inteligente. Lee desde los 4 años. Es curioso, inquieto porque se aburre, ya que aprende mas rápido que los demás. Debe buscarle un lugar, donde además de la escuela, pueda desarrollar su inteligencia superior. Informe a la docente: Sra. Ud. tiene un problema. Su alumno tiene una inteligencia mucho mayor a la normalidad. Se aburre. Si a los alumnos les dá 5 problemas para resolver, a este le deberá dar 30. Todos terminarán al mismo tiempo, y así dejará de molestar. David fue becado en el Banceiro, con los más altos promedios de su generación.
A veces se los medica creyendo que su mal es biológico, cuando es social, dice el psiquiatra
Noticias de Cultura
Miércoles 2 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Josefina Licitra
Para LA NACION
Déficit atencional (ADD), trastorno general del desarrollo (TGD), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno de bipolaridad son algunos de los diagnósticos con los que los niños llegan a la consulta profesional con Juan Vasen. Pero Vasen, médico, psicoanalista y especialista en psiquiatría infantil, dice que buena parte de esos pacientes no suelen ser enfermos ni, mucho menos, criaturas destinadas a ser medicadas. Son, simplemente, niños sujetos al tiempo en el que viven. "A veces se les atribuye una patología y se los medica, cuando lo que les ocurre es que son chicos que responden a una familia y, sobre todo, a una época ?explica?. Las determinaciones de época son muy importantes. Tanto, que a veces los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres."
Vasen trabaja con niños y adolescentes desde que, después de egresar de la carrera de Medicina, hizo la residencia en psicopatología infantil en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde luego se desempeñaría como jefe de residentes. Lleva publicados seis libros que intentan poner la niñez en contexto y cuestionan el método de tono fuertemente farmacológico que hoy tiene la ciencia para abordar los problemas infantiles, principalmente el llamado (y muy difundido) déficit atencional.
"Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos -advierte Vasen-. A veces, esta presencia llega acompañada por un criterio inteligente de utilización, ya que viene junto a un abordaje psicoterapéutico. Pero cualquier enfermedad que sea tratada con psicofármacos como única intervención en la vida de un chico, puede considerarse iatrogénica, es decir, responsabilidad del médico."
De acuerdo con Vasen, la década de los 90 fue una bisagra dentro de la psiquiatría infantil. Entonces, se comenzó a creer que cualquier producción del cerebro, incluida la subjetividad, era una consecuencia de los genes.
-¿Por qué esta lectura sería problemática?
-Porque es incorrecto y peligroso entender la biología como portadora del destino. Muchos profesionales incurren en una serie de proyecciones, en general catastróficas, que tienden a ser atemorizantes para los padres. Dicen cosas, como: «Este chico va a tener de por vida tal cuadro y tal medicación va a ser imprescindible». El chico pasa de padecer un síntoma a ser el síntoma. En muchas aulas, las maestras dicen: «Tengo un ADD», con lo cual se pierde algo de la singularidad del chico, se dejan de lado cosas tan importantes como el lugar que tiene el niño en la familia, la situación de sus padres, las fantasías del niño, las cosas que lo asustan. Se olvida que las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos.
-¿A qué se refiere con «determinaciones de época»?
-A que, por ejemplo, cuando un chico está desatento, quizá no tenga un «déficit de atención», sino un déficit de interés, de motivación: está con su cabecita en otra cosa. Plantearlo como déficit y decir que no hay atención y entonces lo que falta es dopamina, tratar de resolver el problema con una pastilla, es un reduccionismo peligroso.
-Lo que usted dice es que un «niño ADD» no se distrae si, por caso, está viendo un programa de televisión que le gusta.
-Por supuesto que no se distrae. El 99% de los chicos mal llamados ADD, para mi gusto, no lo son.
-Uno de los mayores problemas de los llamados «niños ADD» es su falta de atención en la escuela. ¿Esto puede deberse a un desfase entre los métodos de enseñanza y las formas de aprendizaje de los alumnos?
-Considero que sí. Según el criterio del chico, que no necesariamente debe ser acompañado, la escuela queda divorciada de lo que va a ser el mercado de trabajo futuro y la vida en general. Una vez un pacientito me dijo: «La escuela educa muy bien para la escuela». El sentía que la escuela no le servía para la vida.
-Cuando se relaciona un supuesto desorden psiquiátrico con un problema biológico, ¿qué responsabilidad les cabe a los padres sobre ese problema?
-En general, poca. Todos los psiquiatras que están claramente a favor de la medicación y los condicionantes genéticos, tienden a exculpar a los padres.
-Parece una revancha: cuando tuvo su auge el psicoanálisis, el origen de todo estaba en los padres?
-Sí. Y no sólo eso: los padres aparecían como culpables. Ni siquiera como responsables: culpables. Entonces, qué mejor que alguien venga a decir: «La culpa no es de ustedes». Ahora bien: los padres no deben ser inculpados, pero tampoco deben ser corridos de la responsabilidad que les atañe.
-¿Los padres sienten culpa de medicar a sus hijos?
-Tienen un sentimiento ambivalente. Pero pensemos esto en función de la época. Imaginemos que una familia relativamente humilde, con varios hijos y con padres que trabajan todo el día, tiene un hijo muy problemático. Ellos tienen que llevarlo a un tratamiento psicológico que implica ir dos veces por semana a un hospital, esperar una hora, ir, volver... Todo eso puede ser inadecuadamente reemplazado por un diagnóstico hecho a la carrera, un medicamento y un control mensual. Hay condiciones que hacen que la medicación sea un recurso mucho más cómodo para una persona con una existencia de por sí bastante incómoda.
-¿Cómo se llega a esta decisión en las clases medias o altas?
-La integración, el éxito que aparece como el paradigma de la integración, el ser famoso, el ser millonario, que son los horizontes vocacionales de muchos chicos cuando se los interpela, hacen que en los padres haya una obligación muy angustiante de capacitarlos para que no fracasen. Y esto hace que los medicamentos aparezcan como una solución que acalla el síntoma, que permite que el chico se adapte y siga en carrera, y que demanda menos de sus padres.
-Entonces, ¿en ningún caso es razonable medicar?
-No se puede generalizar. Lo que digo es que todas las prácticas tienen un límite. El psicoanálisis lo tiene, pero también la psicofarmacología lo tiene. A veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante. Se puede ayudar a un chico muy agitado, excitado o aterrado, a disminuir esa sintomatología. Pero esto es distinto de una medicación que favorece la cosmética del comportamiento. Pretender que un chico viva medicado durante años termina escondiendo debajo de la alfombra un montón de tierra que después hace el camino intransitable.
EL PERSONAJE JUAN VASEN
Psiquiatra infantil
• Edad : 57 años; tiene dos hijos.
• Actividad : atiende en forma privada y es cofundador del Programa Cuidar Cuidando, del zoológico porteño, para niños con problemas emocionales graves.
• Libros : entre otros, escribió ¿Post mocositos?, Contacto animal y Fantasmas y pastillas.
• Cuestionando Etiquetas : así se llama el grupo de profesionales que integra y que trabaja por la desmedicalización de la infancia.
OPINIONES
• El materialismo es el que hace que de ultima, si el cerebro no es mas que una red de pulsos electricos interconectados y regulados por una serie de quimicos, LA solucion tambien tiene que ser material: modificar el funcionamiento con psicofarmacos. Es lo normal dada la cosmovision materialista imperante por conviccion o pereza en los centros cientificos mas poderosos. ES el materialismo estúpido!! (ay, me olvide la coma antes de es... para parafrasear a Clinton
• "Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos" ¿Esto no es consecuencia de la presencia que tienen en la vida de los grandes? ya no me acuerdo cuándo fue la última vez que conocí a alguien de más de 50 años que no tome Alplax o Lexotanil como si fueran caramelos... y que no pretenda aconsejarme que yo también los tome.
Solo tengo para agregar, que estoy de acuerdo en que hay que poner un poco mas de enfasis en que los chicos sean felices, lo que pasa es que en este pais la gente esta tan desesperada porque sus hijos sean competitivos en esta maltrecha economia que quizas le dedican a ese aspecto de la crianza mas recursos de los que disponen, sacandoselos a hacerlos felices, pero RICKIF si te dedicas a la felicidad dejando de lado la formacion, los hijos producto de esa modalidad seran "tontos felices", tiene que haber un balance, si te llaman porque tu hijo habla en clase, uno se tiene que sentar con el hijo y ver que pasa y solucionarlo, ni castigarlo, ni darle una palmada y un chupetin.
• Comparto con el Dr. Juan Vasen que no se debe generalizar y que todas las prácticas tienen un límite y que, a veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante; pero, pretender que un niño viva medicado mucho tiempo, durante años, termina siendo muy peligroso. Con respecto a la afirmación: " las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos", yo prefiero cambiar la palabra "determinaciones", por la palabra "condicionantes"; prefiero decir que los "condicionantes de época" influyen en la subjetividad y a veces muy fuertemente, pero no determinan la subjetividad, que también depende de otros factores. Por otro lado, coincido con el Dr. Vasen, en que se deben evitar los "reduccionismos peligrosos" tanto en los diagnósticos como en los tratamientos.
• Tengo 24 años, cuando empece primer grado, tuve 3 amonestaciones la primera semana por "Hablar en clase". Claro, yo hacia las cosas rapido,me aburria y me ponia a hablar con el resto que todavia no habia terminado, siempre terminaba en un "A firmar a direccion", a la tercera amonestacion mi maestra me dijo, una mas y te expulsan del colegio. No jodi màs, cuando terminaba antes, me ponia a dibujar, o a adelantar la tarea para casa. (Valga aclarar que a mi vieja le tomo un tiempo creerme que nunca tenia tarea, o que no necesitaba estudiar, porque estudiaba en el recreo antes del examen) Pase por todo el primario y el secundario sin tener una sola amonestacion mas, nunca citaron a mis padres, y termine todos los años abanderada y con excelentes promedios. SIN PANTILLAS, SIN VISITAS AL MEDICO. Solo hizo falta tener en bien en claro que me iba a pasar en mi casa si me llegaban a expulsar del colegio...
• Lo que dice Juan Vasel aqui es muy importante, según él, el 99% de los chicos medicados por ADD no deberían ser medicados. Es iatrogénico. Yo me pregunto¿ Si se los medica con ritalina o algo asi que es como una anfetamina no se les dará despues por probar metaanfetaminas? Hay que pensar que es un sistema nervioso plástico y seguro que tienen o crean receptores para todo. A lo mejor revisanto este tema encontramos algo que nos permita hacer descender el consumo de drogas en vez de ayudar a que se expanda.
Y para terminar con mi opiniòn COINCIDO CON EL AUTOR DE LA NOTA! RARO EN UN DIARIO! Veìa hace un dìa la pelicula "El comisario europèo";pelicula que nos ilustra sobre las multinacionales. Señores: amen a sus hijos, dediquenle tiempo y no los transformen en "superman"; SON NIÑOS! En comentarios anteriores quise graficar que un hombre/mujer, es un "homo sapiens" que a-aprende lo que le indican. En vez de inculcarles a niños de 1 año, màs aprendizaje, enseñenles a jugar(la infancia es ùnica);todo niño aprende lo que le indica su entorno(caso niño oriental, que fuma 40 cigarrillos por dìa); NO SE CREAN SUPER!.Y DE ACUERDO A ESO, SERÀ EL HOMBRE DEL MAÑANA! NO QUEREMOS "SUPER" ARGENTINOS"!QUEREMOS NIÑOS Y ADOLESCENTES FELICES! ESA ES LA CLAVE!
• Luego de leer el artículo y algunos comentarios, parece que el ADD es un problema muy serio, y que hay que tratar, pero no en el niño, sino en padres, docentes y médicos que presumen síntomas por negarse observar atentamente al niño. Medicarlo es lo más fácil y lo mejor para que los laboratorios sigan lucrando. Conocí a un pediatra que ante una apedicitis aguda dijo que no era nada y que se le iba a pasar. Lo salvó el tío dentista que pidió análisis de sangre en cuanto se marchó el inútil pediatra. Lo operaron esa misma tarde, justo antes que reventara.
• Muy interesante el tema y excelente elección al “Charlar” la cuestión con el señor Vasen. Ahora, me pregunto, ¿No se podría profundizar más el tema? Habría que darle más importancia, localizarlo mejor en el diario, presentarlo con bombos y platillos, comentarlo con otros especialistas. Este tipo de cosas, en nuestra sociedad lacerada por el consumo y la crisis de valores, no hace más sabios y nos prepara mejor. Por favor, La Nación, no se conforme con dar en la tecla con el tema y el entrevistado, juéguese y exponga el tema en primera plana. La política cotidiana (Kirchner, Cobos, Carrio, Macri, Clarín, etc) y el espectáculo (Fort, Tinelli, etc.) ya nos tienen hasta la coronilla.
• El árbol se conoce por los frutos. Bill Gates era el hijo rebelde de una familia con valores que regían hace 50 años. El pacto era: el hombre trabaja y la mujer en casa. Hoy la fórmula es la sinergia entre dos enteros y no de dos mitades, ya no se busca la media naranja. Cuanto más se trabaja la individualidad más se cultivan relaciones afectivas, positivas y durables. Pero no todas las historias de parejas con progreso mutuo terminan bien. Como dice la frase: detrás de un gran hombre hay una gran mujer, detrás de una gran mujer hay un divorcio. Formar una familia es una misión complicada en la sociedad del consumo. Lo que deben lograr los padres, juntos o separados, es que su hijo aprenda a ser único e irrepetible, que investigue su misión personal en sí mismo y no por lo que le dicen los demás. El niño dirigido desde afuera o por la tradición tiene un radar que siempre consulta en el exterior lo que debe hacer. El niño autodirigido posee una brújula interna que le señala el camino.
• Desde temprano Bill Gates era un hijo-problema. Desordenado y desobediente, discutía todo. A los 11 años, las peleas con su padre, el abogado Gates, eran frecuentes. El padre de fuerte carácter no lograba que el chico le hiciera caso y lo mandó al psicólogo. -¿Cuál es el problema, querido?- preguntó el psicólogo. -Mis padres y yo estamos en guerra- respondió. - Ajá. ¿Y qué es lo que se discute? - Sé discute quien manda. Si ellos o yo. A los tropezones, los Gates hicieron algunos acuerdos con el adolescente, según la clásica técnica del tira-y-afloje y lograron que el muchacho iniciara sus estudios en Harvard.¿Qué desea un padre abogado para su hijo, sino un bufete igual? Un día, Bill les informó que abandonaba sus estudios en Harvard y para angustia de sus padres, se radicó en Alburquerque y fundó una empresa con su amigo Paul. La empresa era Microsoft. La educación es una batalla que cada uno debe librar para que su entorno social no trabe su genio para llegar a ser lo que aspira ser.
• Siendo muy joven, me dí cuenta que la maternidad, no era lo mío. Siempre supe, que los hijos, no se los puede desconectar, cuando no tenemos ganas de escucharlos. David, hoy de 43 años, cuando comenzó la escuela primaria, la docente llamó a la madre, diciendole que el niño tenía problemas siquiátricos, que nunca se quedaba quieto, que molestaba en clase. La evalución siquiátrica fue para la madre: Sra. Ud. tiene un problema, su hijo es demasiado inteligente. Lee desde los 4 años. Es curioso, inquieto porque se aburre, ya que aprende mas rápido que los demás. Debe buscarle un lugar, donde además de la escuela, pueda desarrollar su inteligencia superior. Informe a la docente: Sra. Ud. tiene un problema. Su alumno tiene una inteligencia mucho mayor a la normalidad. Se aburre. Si a los alumnos les dá 5 problemas para resolver, a este le deberá dar 30. Todos terminarán al mismo tiempo, y así dejará de molestar. David fue becado en el Banceiro, con los más altos promedios de su generación.
Hallan un área cerebral que nos ayuda a aprender de los errores
Neurociencias / Trabajo de científicos de un instituto norteamericano
Es diminuta, pero permite reconocer cuándo la recompensa es menor de lo esperado
Noticias de Ciencia/Salud
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Nora Bär
LA NACION
La decepción es un sentimiento con connotaciones poéticas. Un experimento que acaba de publicarse en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience lovuelveun poquito más prosaico, aunque no por ello menos importante: según afirman científicos del Baylor College of Medicine (BCM), un instituto que forma parte del centro médico más grande del mundo, lo experimentamos cuando se activa una pequeñísima región ubicada en el centro del cerebro, la "habénula", y nos indica que nuestras expectativas no se cumplen.
"Cuando la recompensa es menor de lo esperado, el cerebro necesita aprender cómo evitar acciones que conducen a ese resultado", escribe el profesor Read Montague, director de la Unidad de Psiquiatría Computacional del BCM.
"«Habénula» (diminutivo de «habena») significa «riendita», en latín -explica Ramiro Salas, químico graduado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA radicado hace 18 años en los Estados Unidos y primer autor del estudio-. De esta región emergen dos grupos de axones que parecen las riendas de la glándula pineal."
Aunque conocían varias de sus funciones (está involucrada en el comportamiento alimentario y sexual, la memoria, la ansiedad, la adicción...), hasta ahora los científicos no le asignaban a la habénula ninguna en especial. Es más, se hablaba de ella como "un conductor de orquesta escondido" o una especie de modulador de comportamientos.
Salas y sus colegas comenzaron a interesarse en sus capacidades después de trabajar varios años con ratones mutantes en los que estudiaban cuál era la función de los receptores nicotínicos en los mecanismos de la adicción al tabaco. Habían descubierto que los llamados Beta 4 y Alfa 5 eran absolutamente necesarios para que se presentara la abstinencia.
"Cuando nos fijamos dónde se expresaban, nos encontramos con que era precisamente en la habénula -cuenta, desde su casa en Houston-. Les inyectábamos a ratones adictos un bloqueante nicotínico solamente allí y veíamos que entraban en síndrome de abstinencia: se ponían nerviosos, se rascaban, se sacudían, miraban de un lado a otro... Después de observarlos con mucha paciencia, vimos que se puede precipitar la abstinencia de la nicotina solamente bloqueando estos receptores y se nos ocurrió probar si en los seres humanos pasaba lo mismo."
El área en cuestión es tan chiquita (6 por 4 mm) que los científicos se vieron en problemas para localizarla en las imágenes de resonancia magnética, cuyas unidades mínimas de resolución volumétrica (3 por 3 por 4 mm) hacían casi imposible visualizarla. "Como cada cerebro es distinto del otro, tuvimos que desarrollar un método nuevo de «normalizar» las imágenes", subraya Salas.
Partiendo de estudios previos en monos a los que se les habían insertado electrodos en esa región (les ofrecían uvas en la palma de la mano y cuando no había la habénula comenzaba a desarrollar una actividad frenética), los investigadores decidieron someter a prueba su hipótesis de que era la "sede" de la decepción en 50 personas.
"Pusimos a las personas en el equipo de resonancia magnética funcional y les dimos un chupete por el que salía jugo del gusto que hubieran elegido seis segundos después de ver una pelotita amarilla -continúa el científico-, mientras les tomábamos una imagen cerebral cada dos segundos."
Después de repetirlo unas cincuenta veces, en lugar de permitirles saborear el jugo a los seis segundos, los investigadores hacían que demorara diez segundos en salir. "Así, vimos que durante ese tiempo extra se activaba la habénula", detalla Salas.
Para los científicos, esa señal de decepción tiene una importancia vital en el aprendizaje: "Hace que uno no vuelva a cometer el mismo error", dice Salas.
La investigación, financiada por los institutos nacionales de Abuso de Drogas, y de Desórdenes Neurológicos y Stroke de los Estados Unidos, entre otros, también ofrece pistas para entender la abstinencia.
"Tanto con el tabaco como con otras adicciones, la habénula que está acostumbrada a recibir un estímulo queda superactivada -explica-. La abstinencia es una especie de decepción constante." Y agrega: "Ha habido una larga discusión acerca de si la gente fuma por la recompensa o para evitar la abstinencia. Para mí, la respuesta es lo segundo. El fumador necesita otro cigarrillo para calmar su habénula".
Es diminuta, pero permite reconocer cuándo la recompensa es menor de lo esperado
Noticias de Ciencia/Salud
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Nora Bär
LA NACION
La decepción es un sentimiento con connotaciones poéticas. Un experimento que acaba de publicarse en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience lovuelveun poquito más prosaico, aunque no por ello menos importante: según afirman científicos del Baylor College of Medicine (BCM), un instituto que forma parte del centro médico más grande del mundo, lo experimentamos cuando se activa una pequeñísima región ubicada en el centro del cerebro, la "habénula", y nos indica que nuestras expectativas no se cumplen.
"Cuando la recompensa es menor de lo esperado, el cerebro necesita aprender cómo evitar acciones que conducen a ese resultado", escribe el profesor Read Montague, director de la Unidad de Psiquiatría Computacional del BCM.
"«Habénula» (diminutivo de «habena») significa «riendita», en latín -explica Ramiro Salas, químico graduado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA radicado hace 18 años en los Estados Unidos y primer autor del estudio-. De esta región emergen dos grupos de axones que parecen las riendas de la glándula pineal."
Aunque conocían varias de sus funciones (está involucrada en el comportamiento alimentario y sexual, la memoria, la ansiedad, la adicción...), hasta ahora los científicos no le asignaban a la habénula ninguna en especial. Es más, se hablaba de ella como "un conductor de orquesta escondido" o una especie de modulador de comportamientos.
Salas y sus colegas comenzaron a interesarse en sus capacidades después de trabajar varios años con ratones mutantes en los que estudiaban cuál era la función de los receptores nicotínicos en los mecanismos de la adicción al tabaco. Habían descubierto que los llamados Beta 4 y Alfa 5 eran absolutamente necesarios para que se presentara la abstinencia.
"Cuando nos fijamos dónde se expresaban, nos encontramos con que era precisamente en la habénula -cuenta, desde su casa en Houston-. Les inyectábamos a ratones adictos un bloqueante nicotínico solamente allí y veíamos que entraban en síndrome de abstinencia: se ponían nerviosos, se rascaban, se sacudían, miraban de un lado a otro... Después de observarlos con mucha paciencia, vimos que se puede precipitar la abstinencia de la nicotina solamente bloqueando estos receptores y se nos ocurrió probar si en los seres humanos pasaba lo mismo."
El área en cuestión es tan chiquita (6 por 4 mm) que los científicos se vieron en problemas para localizarla en las imágenes de resonancia magnética, cuyas unidades mínimas de resolución volumétrica (3 por 3 por 4 mm) hacían casi imposible visualizarla. "Como cada cerebro es distinto del otro, tuvimos que desarrollar un método nuevo de «normalizar» las imágenes", subraya Salas.
Partiendo de estudios previos en monos a los que se les habían insertado electrodos en esa región (les ofrecían uvas en la palma de la mano y cuando no había la habénula comenzaba a desarrollar una actividad frenética), los investigadores decidieron someter a prueba su hipótesis de que era la "sede" de la decepción en 50 personas.
"Pusimos a las personas en el equipo de resonancia magnética funcional y les dimos un chupete por el que salía jugo del gusto que hubieran elegido seis segundos después de ver una pelotita amarilla -continúa el científico-, mientras les tomábamos una imagen cerebral cada dos segundos."
Después de repetirlo unas cincuenta veces, en lugar de permitirles saborear el jugo a los seis segundos, los investigadores hacían que demorara diez segundos en salir. "Así, vimos que durante ese tiempo extra se activaba la habénula", detalla Salas.
Para los científicos, esa señal de decepción tiene una importancia vital en el aprendizaje: "Hace que uno no vuelva a cometer el mismo error", dice Salas.
La investigación, financiada por los institutos nacionales de Abuso de Drogas, y de Desórdenes Neurológicos y Stroke de los Estados Unidos, entre otros, también ofrece pistas para entender la abstinencia.
"Tanto con el tabaco como con otras adicciones, la habénula que está acostumbrada a recibir un estímulo queda superactivada -explica-. La abstinencia es una especie de decepción constante." Y agrega: "Ha habido una larga discusión acerca de si la gente fuma por la recompensa o para evitar la abstinencia. Para mí, la respuesta es lo segundo. El fumador necesita otro cigarrillo para calmar su habénula".
El aula no atrae por repartir recursos
Emergencia escolar / Las experiencias en Chile, México y Brasil
En los tres países, el Estado logra que los chicos vuelvan a la escuela cuando desarrolla políticas educativas
Noticias de Cultura
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Raquel San Martín
LA NACION
En situaciones de emergencia, violencia social y marginalidad, cuando la escuela queda impotente para retener a los chicos en las aulas, repartir recursos -dinero, libros, materiales- no parece ser la decisión más efectiva. Hace falta, en cambio, una política educativa que transforme la escuela en un lugar donde los chicos aprendan y quieran quedarse.
Esa es una de las lecciones que se pueden sacar de las experiencias de tres países que, por distintas razones, viven "emergencias educativas" que ponen a muchos chicos en clara desventaja y frente a las que el Estado decidió intervenir.
Los resultados -que contrastan con iniciativas de política social como la asignación universal por hijo o el reparto de computadoras en escuelas en la Argentina- provienen de una investigación realizada por las fundaciones Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) y Konrad Adenauer. En ella se analizaron los casos de Chile -donde la mitad de las escuelas quedó prácticamente inutilizada tras el terremoto de febrero pasado-; Ciudad Juárez, en México, el territorio asolado por la violencia del narcotráfico, y el exitoso plan Bolsa Familia, de Brasil, para que los chicos de sectores más marginales vuelvan a la escuela.
En los tres casos, un elemento común aparece: "Repartir recursos dejó de ser el eje de las políticas compensatorias. Los ministerios de Educación tienen que diseñar políticas educativas y evaluar si los chicos aprenden. La meta no es sólo que la escuela reciba más chicos, sino pensar qué les ofrece para que se queden", sintetizó a LA NACION Gustavo Iaies, presidente de la fundación CEPP. Las experiencias abrieron otro debate. "Para chicos marginales, hay que pensar una escuela distinta, porque tiene que convencerlos de que el plan B es mejor que el plan A de su realidad", dijo Iaies.
En Chile
El 27 de febrero pasado -dos días antes del comienzo previsto del ciclo lectivo-, un devastador terremoto en Chile dejó el 50% de sus 9000 instituciones educativas afectadas y a 1.250.000 alumnos sin poder empezar las clases. Dos meses más tarde, todos los chicos chilenos iban a la escuela. Según cuenta el informe, la prioridad, acelerada por una fuerte demanda social, fue la restauración de las aulas como una forma de "recuperar la normalidad".
Se comenzó con un relevamiento del estado de las escuelas, que arrojó 2500 edificios inutilizados, pero 1200 con posibilidad de reparación. Sobre esa base se transformó el sistema de jornada completa -que tiene el 90% de las escuelas chilenas- en jornada simple, para que en cada edificio dieran clases dos escuelas cada día. Se utilizaron edificios públicos para albergar otras, se instalaron aulas modulares y provisionales de rápida construcción y se adaptaron ómnibus para funcionar como aulas.
¿Qué enseñar, en esas condiciones? Tras consultar con los docentes, surgió "un área integrada de lengua, matemática, ciencias naturales y ciencias sociales", a las que se agregaron educación física y música, para condensar y vincular contenidos.
"La decisión era volver a la normalidad lo antes posible, por eso, las evaluaciones de aprendizaje que se hacen todos los años se mantuvieron", contó Daniel Santa Cruz, autor del informe. Otro dato fue la participación de ONG: las autoridades admitieron que sin la ayuda de la sociedad civil la mitad de las metas no se hubieran cumplido.
En México
La violencia del narcotráfico, la marginalidad y la explotación en las maquiladoras atraviesa toda la vida en Ciudad Juárez, incluyendo las posibilidades educativas de sus 1006 escuelas. Cuatro de cada diez chicos en la ciudad ni siquiera se inscriben en el nivel medio y para muchos jóvenes la alternativa de las bandas narcotraficantes es más redituable e interesante que la escuela.
Este año, el gobierno mexicano decidió una intervención que llamó Todos somos Juárez-Reconstruyamos la Ciudad, con 170 compromisos y plazos para su cumplimiento en varios aspectos, incluida la educación.
En ese tema, la sociedad juarense demandó, en un primer acercamiento, transformar las escuelas en lugares de contención y contrapeso para la atractiva oferta de las bandas de la droga. Así, se amplió la jornada escolar progresivamente, se capacitó a todos los docentes en prevención de adicciones, se empezó la construcción de escuelas técnicas en distintos sectores de la ciudad y se inició un programa por el que se abren las escuelas los sábados con actividades deportivas y culturales.
Si bien todavía es temprano para ver resultados, "la intención es que los chicos vuelvan a identificarse culturalmente con la escuela, ante la percepción de que para los jóvenes el narco da más seguridad que el Estado", apuntó Iaies.
En Brasil
Desde 2003, Brasil tiene en marcha el programa de asistencia monetaria para poblaciones vulnerables más grande del mundo. Se llama Bolsa Familia y hoy llega a casi más de 12 millones de familias, que reciben aportes mensuales de hasta 114 dólares, para lo cual hay que cumplir con ciertos requisitos, como la asistencia a la escuela, el suministro de vacunas y el control nutricional de los chicos.
En 2007 se detectó que cerca de 1,5 millones de personas no cumplían con alguno de esos requisitos, en general la asistencia a la escuela. Se creó un sistema de "acompañamiento" que estableció políticas para traer a los chicos de vuelta. Hoy sólo 35.000 familias están fuera del beneficio.
Además, se abren escuelas en contraturno para actividades sociales y deportivas, y se creó la categoría "escuela indígena", para asegurar autonomía pedagógica y de recursos a escuelas que reciben a estas poblaciones, el grueso de las más marginadas de la escuela.
CLAVES
50%
Escuelas chilenas inutilizadas
Tras el terremoto, 2500 escuelas no podían usarse. Dos meses más tarde, todos los chicos iban a clases.
97%
Cobertura primaria en Brasil
En los 80, la cifra era del 82%. El crecimiento se debió en buena medida al programa Bolsa Familia.
• Normas y control. En los tres casos hay un Estado que establece normas para acceder a los beneficios y las controla.
• Información. La disponibilidad de datos confiables sobre el sistema educativo es central. Brasil tiene un seguimiento escolar de 16 millones de chicos y México censa todos los años a todo el sistema.
• Permanencia. Los funcionarios encargados de estas políticas estatales tienen continuidad en sus cargos a través de los años.
En los tres países, el Estado logra que los chicos vuelvan a la escuela cuando desarrolla políticas educativas
Noticias de Cultura
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Raquel San Martín
LA NACION
En situaciones de emergencia, violencia social y marginalidad, cuando la escuela queda impotente para retener a los chicos en las aulas, repartir recursos -dinero, libros, materiales- no parece ser la decisión más efectiva. Hace falta, en cambio, una política educativa que transforme la escuela en un lugar donde los chicos aprendan y quieran quedarse.
Esa es una de las lecciones que se pueden sacar de las experiencias de tres países que, por distintas razones, viven "emergencias educativas" que ponen a muchos chicos en clara desventaja y frente a las que el Estado decidió intervenir.
Los resultados -que contrastan con iniciativas de política social como la asignación universal por hijo o el reparto de computadoras en escuelas en la Argentina- provienen de una investigación realizada por las fundaciones Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) y Konrad Adenauer. En ella se analizaron los casos de Chile -donde la mitad de las escuelas quedó prácticamente inutilizada tras el terremoto de febrero pasado-; Ciudad Juárez, en México, el territorio asolado por la violencia del narcotráfico, y el exitoso plan Bolsa Familia, de Brasil, para que los chicos de sectores más marginales vuelvan a la escuela.
En los tres casos, un elemento común aparece: "Repartir recursos dejó de ser el eje de las políticas compensatorias. Los ministerios de Educación tienen que diseñar políticas educativas y evaluar si los chicos aprenden. La meta no es sólo que la escuela reciba más chicos, sino pensar qué les ofrece para que se queden", sintetizó a LA NACION Gustavo Iaies, presidente de la fundación CEPP. Las experiencias abrieron otro debate. "Para chicos marginales, hay que pensar una escuela distinta, porque tiene que convencerlos de que el plan B es mejor que el plan A de su realidad", dijo Iaies.
En Chile
El 27 de febrero pasado -dos días antes del comienzo previsto del ciclo lectivo-, un devastador terremoto en Chile dejó el 50% de sus 9000 instituciones educativas afectadas y a 1.250.000 alumnos sin poder empezar las clases. Dos meses más tarde, todos los chicos chilenos iban a la escuela. Según cuenta el informe, la prioridad, acelerada por una fuerte demanda social, fue la restauración de las aulas como una forma de "recuperar la normalidad".
Se comenzó con un relevamiento del estado de las escuelas, que arrojó 2500 edificios inutilizados, pero 1200 con posibilidad de reparación. Sobre esa base se transformó el sistema de jornada completa -que tiene el 90% de las escuelas chilenas- en jornada simple, para que en cada edificio dieran clases dos escuelas cada día. Se utilizaron edificios públicos para albergar otras, se instalaron aulas modulares y provisionales de rápida construcción y se adaptaron ómnibus para funcionar como aulas.
¿Qué enseñar, en esas condiciones? Tras consultar con los docentes, surgió "un área integrada de lengua, matemática, ciencias naturales y ciencias sociales", a las que se agregaron educación física y música, para condensar y vincular contenidos.
"La decisión era volver a la normalidad lo antes posible, por eso, las evaluaciones de aprendizaje que se hacen todos los años se mantuvieron", contó Daniel Santa Cruz, autor del informe. Otro dato fue la participación de ONG: las autoridades admitieron que sin la ayuda de la sociedad civil la mitad de las metas no se hubieran cumplido.
En México
La violencia del narcotráfico, la marginalidad y la explotación en las maquiladoras atraviesa toda la vida en Ciudad Juárez, incluyendo las posibilidades educativas de sus 1006 escuelas. Cuatro de cada diez chicos en la ciudad ni siquiera se inscriben en el nivel medio y para muchos jóvenes la alternativa de las bandas narcotraficantes es más redituable e interesante que la escuela.
Este año, el gobierno mexicano decidió una intervención que llamó Todos somos Juárez-Reconstruyamos la Ciudad, con 170 compromisos y plazos para su cumplimiento en varios aspectos, incluida la educación.
En ese tema, la sociedad juarense demandó, en un primer acercamiento, transformar las escuelas en lugares de contención y contrapeso para la atractiva oferta de las bandas de la droga. Así, se amplió la jornada escolar progresivamente, se capacitó a todos los docentes en prevención de adicciones, se empezó la construcción de escuelas técnicas en distintos sectores de la ciudad y se inició un programa por el que se abren las escuelas los sábados con actividades deportivas y culturales.
Si bien todavía es temprano para ver resultados, "la intención es que los chicos vuelvan a identificarse culturalmente con la escuela, ante la percepción de que para los jóvenes el narco da más seguridad que el Estado", apuntó Iaies.
En Brasil
Desde 2003, Brasil tiene en marcha el programa de asistencia monetaria para poblaciones vulnerables más grande del mundo. Se llama Bolsa Familia y hoy llega a casi más de 12 millones de familias, que reciben aportes mensuales de hasta 114 dólares, para lo cual hay que cumplir con ciertos requisitos, como la asistencia a la escuela, el suministro de vacunas y el control nutricional de los chicos.
En 2007 se detectó que cerca de 1,5 millones de personas no cumplían con alguno de esos requisitos, en general la asistencia a la escuela. Se creó un sistema de "acompañamiento" que estableció políticas para traer a los chicos de vuelta. Hoy sólo 35.000 familias están fuera del beneficio.
Además, se abren escuelas en contraturno para actividades sociales y deportivas, y se creó la categoría "escuela indígena", para asegurar autonomía pedagógica y de recursos a escuelas que reciben a estas poblaciones, el grueso de las más marginadas de la escuela.
CLAVES
50%
Escuelas chilenas inutilizadas
Tras el terremoto, 2500 escuelas no podían usarse. Dos meses más tarde, todos los chicos iban a clases.
97%
Cobertura primaria en Brasil
En los 80, la cifra era del 82%. El crecimiento se debió en buena medida al programa Bolsa Familia.
• Normas y control. En los tres casos hay un Estado que establece normas para acceder a los beneficios y las controla.
• Información. La disponibilidad de datos confiables sobre el sistema educativo es central. Brasil tiene un seguimiento escolar de 16 millones de chicos y México censa todos los años a todo el sistema.
• Permanencia. Los funcionarios encargados de estas políticas estatales tienen continuidad en sus cargos a través de los años.
Alumnas con libros, mochila y bebe

Enseñanza media / En la ciudad hay 66 colegios estatales con lugar para los hijos de las estudiantes
El embarazo es un motivo creciente de abandono del secundario; con apoyo de la escuela, seguir es posible
Sábado 5 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Noticias de Cultura
Silvina Premat
LA NACION
Ser madre durante la adolescencia, un fenómeno creciente en todo el país, parece ser un serio obstáculo para hacer o terminar el secundario y una de las causas de la deserción escolar. Así lo avalan las experiencias de alumnas y docentes, y las estadísticas de los profesionales.
"Yo le dije a una de mis amigas que viniera porque acá también puede estar con el hijo, pero no quiso y dejó la escuela", contó a LA NACION Jesica Navarro, madre de Sol Luzmila, de 5 meses. Jesica, de 20 años, está recursando cuarto año en la Escuela de Educación Media Nº 20, de Lugano.
El abandono del secundario de las madres adolescentes contrasta con el aumento de las mujeres madres que completaron el primario y las que ingresaron en la universidad. Según información de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, tomada entre 1986 y 2006, el nivel educativo de las madres en el país mejoró en los extremos de la pirámide educativa, en tanto que el nivel medio sigue siendo el más crítico.
Un relevamiento del Observatorio de la Maternidad -producido sobre la base de los datos del Indec- muestra que la mitad de las mujeres que son madres en el país no completaron la escolaridad obligatoria (48,8%). Dentro de ese grupo, el 6,5% no terminó la primaria y el resto tiene el secundario incompleto. En contraposición, el 30% de las madres pasó por la universidad.
"Yo también iba a dejar como hizo mi amiga, pero vine, hablé con los profesores y ellos me dijeron que en la escuela hay de todo para el bebe", cuenta Jesica. "Igual, cuando empezaron las clases yo dejaba la beba con mi madre, pero la extrañaba mucho y decidí traerla conmigo", cuenta. Su hijita es uno de los 54 bebes y niños del Jardín Maternal Nº 5 que funciona en la planta baja de su escuela, 50 de los cuales son hijos de alumnas; los cuatro restantes son niños de alguna preceptora o profesora.
Todos colaboran
Yanina Sosa, de 19 años, es otra de las alumnas madres de esa escuela de Lugano. Tuvo a Tiara, su primera hija, en el verano y "como quería terminar el secundario" anotó a su beba y la trajo las dos semanas de adaptación previa al inicio de las clases. Ella también tiene una amiga que dejó a mitad del año pasado después de quedar embarazada porque "decía que no iba a poder con todo".
Yanina y Jesica se sienten ayudadas por sus compañeros y docentes. "Para que no tengamos que traer a las bebas a la mañana, que hace mucho frío, la profesora de Educación Física nos da un trabajo práctico que nosotras hacemos en nuestras casas", ejemplifica Jesica y agrega que para "ir a ver a Sol, darle la mamadera o la teta" sólo tiene que bajar un piso por la escalera. Si el bebe se pone muy molesto, alguna autoridad del Maternal retira a la madre de su clase para que lo atienda. "Si las chicas están en una prueba, y no se trata de darle de comer por supuesto, con las maestras paseamos al chico por toda la escuela para calmarlo hasta que se desocupa", cuenta Nora Miracca, vicedirectora de ese Jardín, quien admite: "Hay muy pocas escuelas que tienen jardines maternales como éste, aunque las dos salitas ya nos quedaron chicas, y esto es una pena porque son la respuesta ideal para una adolescente que es madre".
Según datos del Ministerio de Educación porteño, para un total de unos 170.000 alumnos secundarios en la ciudad de Buenos Aires hay 66 escuelas y 11 hospitales que tienen un espacio para recibir a los hijos de los alumnos, se trate de jardín maternal, escuelas infantiles o extensiones horarias. Además, desde 2000 funciona un programa de retención escolar de alumnas madres o embarazadas y alumnos padres, en las 131 escuelas que hasta ahora lo solicitaron y que consiste en la designación de un "referente" -especie de tutor- que acompaña a los alumnos padres.
"También desde 2006 hay una resolución que establece la prioridad de vacantes en jardines de infantes para hijos de alumnas, en la jurisdicción donde ellas cursan sus estudios", afirma la subsecretaria de Educación porteña, Ana Ravaglia, aunque es consciente de que esto no siempre sucede. Por eso, informó, hay otra resolución que permite a los alumnos, en casos de extrema necesidad, llevar a sus hijitos al aula.
"No se puede afirmar que la maternidad excluye del sistema educativo formal, pero sí que las madres tienen mayores dificultades para continuar con sus estudios formales. Es decir, no podemos saber si porque son madres a edades tempranas dejan la escuela o porque primero dejan la escuela luego se convierten en madres", dijo a LA NACION Paula de Bonis, una de las investigadoras que participaron del informe del Observatorio, junto con Carina Lupica y Gisell Cogliandro.
La maternidad adolescente, según el Ministerio de Salud nacional, creció en el país en las últimas décadas. En 1980 las madres menores de 19 años eran unas 94.000, el 13,5% del total de mujeres que habían dado a luz en ese año. En 2007 ese porcentaje subió al 15,6%, es decir, unas 110.000 madres de 19 años o menos.
Para De Bonis y Miracca, no es la maternidad lo que más influye en la continuidad o deserción escolar, sino la condición de vulnerabilidad social en la que generalmente viven estas madres que deben salir a trabajar para mantenerse ellas y sus hijos.
HABLAR DEL TEMA EN LAS AULAS
En el sector privado, cada escuela resuelve las situaciones de embarazo de las alumnas de manera individual. Para el secretario general de la Asociación de Entidades Educativas Privadas Argentinas (Adeepra), Perpetuo Lentijo, la cantidad de alumnas en esta situación viene disminuyendo. "La posibilidad de que las chicas puedan hablar del tema en la escuela ayuda. La situación se ha flexibilizado muchísimo con respecto a hace 20 años y hoy hay una mayor contención y acompañamiento. Además, hay una normativa vigente y en provincia se les extiende el régimen de inasistencias durante el embarazo y la crianza", afirmó.
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