SOCIEDAD › EL MINISTERIO DE SALUD DISTRIBUYO NORMAS PARA LA ADECUADA COBERTURA DE CASOS COMO EL DE SALTA
Evitar detalles, no publicar fotografías, cartas de despedida, explicaciones del cómo fue. Mucho menos, aportar razones simplistas que devienen de generalizaciones. Los expertos sostienen que el mensaje mediático puede ayudar o puede destruir.
Hay que evitar los detalles. No publicar fotografías ni cartas de despedida, tampoco aportar culpas o dar razones simplistas. Estas son algunas de las normas si se pretende una “adecuada” cobertura periodística de los casos de suicidios; fueron enviadas en estos días desde el Ministerio de Salud de la Nación, con motivo de las cinco muertes adolescentes ocurridas en Rosario de la Frontera. “El impacto de los medios masivos con una cobertura repetitiva y continua de estos hechos tiende a promover pensamientos suicidas, particularmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, asegura el comunicado, inspirado en los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Existe evidencia suficiente para sugerir que algunas formas de cobertura periodística y televisiva de los suicidios están asociadas con un aumento de estas conductas estadísticamente significativo”, informa el Ministerio, que contempla “el interés” y “el derecho” de los medios a comunicar estos hechos. Según los estudios recopilados por el Departamento de Salud Mental y Toxicomanías de la OMS en 2000, citados en el comunicado, tanto la prensa escrita como la cobertura televisiva tienen “un alto impacto” en la población vulnerable, “influyen en el comportamiento suicida”.
En este sentido, la difusión del “juego del ahorcamiento”, cuya relación con los cinco últimos casos en Rosario de la Frontera no está probada, fue una de las principales preocupaciones en el ministerio para evitar cualquier imitación. “El informe circuló internamente, pero lo extendimos cuando nos alertaron desde Tucumán (donde existe una idiosincrasia similar a la salteña) que el tratamiento de los grandes medios nacionales no era el indicado y podía influenciar negativamente en ciertos lugares de la zona”, comentó una fuente del Ministerio de Salud.
La inquietud fue confirmada luego de un seguimiento de medios locales, regionales y nacionales. “La mayoría no se ajustaba ni un poquito a las recomendaciones de la OMS. Otro problema es que el mensaje de los medios no tiene red, no existe una contención institucional pareja en todo el país para los intentos de suicidio”, indicó la fuente. Entre otras cuestiones, los especialistas piden omitir expresiones como “epidemia” u “ola de suicidios”, no hacer generalizaciones ni explicar estos hechos como “una respuesta entendible a los cambios o la degradación social o cultural o como un método ante problemas personales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual, el suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho”.
¿Los medios pueden potenciar un efecto en cadena? Para Claudia Román Ru, integrante del Comité de Emergencia del Ministerio de Salud salteño que trabaja en Rosario de la Frontera, “depende de si el mensaje se maneja para causar el impacto a nivel negativo, la ética en los medios no es lo que más predomina”. Román Ru señaló que si la prensa alerta a la comunidad de forma correcta, eso “puede alertar a algunas personas para actuar y ayudar a sus familiares”. Si no lo hace, el efecto puede ser el contrario. “Puede potenciar gestos adversos en personas en situación de crisis y que piensan que no tienen posibilidades de resolver su situación si no cumpliendo una fantasía para terminar con un sufrimiento.”
Informar, con las precauciones del caso, siempre tiene su lado disuasivo, resaltó Claudia Román Ru. “El manejo de la palabra que tienen los medios sirve para comunicar, para concientizar y para que una persona en una situación vulnerable pueda sentir que hay otro para ayudarlo”, dijo la especialista. Entre lo que debería hacerse figuran tres puntos destacados: resaltar las alternativas al suicidio, publicitar indicadores de riesgo y señales de advertencia y proporcionar información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios (en Buenos Aires y otras localidades existe una línea gratuita, el 135).
“Cuando alguna persona habla diciendo que todo se solucionaría si no estaría, cuando la propia persona siente que es un problema para los demás, ahí debemos preocuparnos y darle la oportunidad para el encuentro –señaló Román Ru–. El ritmo diario de vida hace que muchas veces el individualismo y el sentirnos solos sea algo muy frecuente, más allá de los contactos a través de los nuevos medios de comunicación como el chat o los celulares. La profundidad de las relaciones no es la misma. El vínculo es importante para saber que no me va a resolver los problemas, pero la otra persona está como soporte.”
El viernes pasado en Rosario de la Frontera los jóvenes hicieron una marcha por la vida. Esas voces, insistió la especialista salteña, no deben faltar en los medios: “Hablamos del futuro, pero los jóvenes hablan del presente, es importante que no se desprestigie la apreciación del joven porque no tiene experiencia, cuando en realidad el poder escucharlo desde su creatividad es sumamente rico”.
Mostrar opciones, salidas y ayudar al diagnóstico intrafamiliar son parte de las responsabilidades de los medios de comunicación, que muchas veces prefieren hacer del suicidio un objeto de la narración policial sensacionalista, sin entender las implicancias sociales de este tipo de tratamiento de la noticia.
Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-148153-2010-06-24.html
Claves para evitar accidentes en el agua
Noticias de Ciencia/Salud: Domingo 13 de diciembre de 2009 Publicado en edición impresa
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
Para disfrutar sin riesgo de las piletas y los deportes acuáticos
Pediatras elaboraron un documento para prevenir el ahogamiento, que es la segunda causa de muerte en menores de 15 años
Fabiola Czubaj
LA NACION
El calor ya invita a zambullirse en la pileta o a preparar el kayak o la moto acuática para disfrutar del río o del mar. Por eso es muy oportuno tomar algunas precauciones con los chicos y los adolescentes para evitar los accidentes.
Pero ¿cuál es el mejor chaleco salvavidas? ¿Hay que usar casco para andar en moto de agua? ¿Sirve la matronatación para aprender a nadar? ¿Cuándo se considera segura una pileta? ¿Conviene zambullirse en un espejo de agua? ¿Cuándo es seguro llevar un bebe a bordo?
Las respuestas, elaboradas por un grupo de pediatras especializados en prevención de accidentes, ayudan a evitar el ahogamiento, la segunda causa de muerte en los menores de 15 años. "La «noción del peligro», que es un conjunto de percepciones y aprendizajes que resguardan la integridad física, se adquiere a alrededor de los 4 años", precisan los autores del Consenso Nacional de Prevención del Ahogamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Esa es la mejor edad para empezar con las clases de natación, que suelen ser más efectivas cuando están a cargo de un profesor y no de un familiar. El contacto previo con el agua, como ocurre con la matronatación, "sirve para que el chico tome confianza con el agua y que aprenda a disfrutar y a respetar el agua, pero no para que aprenda a nadar ni a mantenerse a flote; además, puede generar en los padres una falsa sensación de seguridad. Con la primera bocanada de agua que traga un chico, ya no puede gritar ni pedir ayuda", explicó el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la SAP y redactor del documento.
Junto con él, 38 pediatras revisaron todas las normas nacionales e internacionales para prevenir los factores de riesgo asociados con las actividades en el agua de chicos y de adolescentes. El trabajo reveló una gran desorganización de esas normas. "Existe una gran desinformación y una gran dispersión de la información, que también es ambigua, contradictoria o deformada. Esto es apenas un puntapié fundacional a un documento serio y ordenado."
El chaleco, incluido para los menores de 4 años, se debe comprar según el peso y no la edad de los chicos. Debe mantenerlos a flote, con la cabeza fuera del agua; tener una abertura en el frente, con tres broches de seguridad como mínimo y una correa no extensible, que una la parte delantera y trasera por la ingle con un broche.
Los expertos desaconsejan el uso de brazaletes inflables, colchonetas, cámaras de automóvil o los salvavidas anulares clásicos de las embarcaciones porque "no ofrecen ninguna garantía", ni siquiera en una pileta segura.
En los arroyos, los ríos, las lagunas o el mar, la turbidez, los pozos de agua y la contracorriente actúan como "trampas" para los chicos, ya que facilitan el desplazamiento del cuerpo al sumergirse e impiden reconocer rápidamente signos de agotamiento. Para ingresar en un espejo de aguas oscuras, recién a partir de los 8 o 10 años, un chico debe hacerlo caminado lentamente y de la mano de un adulto. La primera inmersión es conveniente hacerla con zapatillas livianas para evitar lesiones.
Edades adecuadas para navegar
El consenso recomienda no llevar a pequeños de hasta 2 años a bordo de embarcaciones de remo (kayaks, canoas, piraguas o botes), con motor fuera de borda (gomones, motos de agua o lanchas pescadoras) o con velas. A partir de los 2 años, pueden hacerlo, pero con chaleco y junto con un adulto que sepa nadar.
El uso del optimist está permitido a partir de los 8 años, con vigilancia; el kayak y la piragua, desde los 10 años con curso de entrenamiento y chaleco; las motos de agua, a partir de los 16 años, a baja velocidad y con el chaleco puesto. "El uso del casco es polémico -se lee en el documento, que se puede conseguir en la SAP-. Sus ventajas ante un vuelco en el agua son obvias. Su desventaja sería la sofocación por la correa de seguridad y el ahogamiento al llenarse de agua."
Siempre, los expertos recomiendan que el responsable de supervisar las actividades en el agua no se distraiga, tenga visión directa de los chicos y conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que evitan la muerte inminente.
CHICOS ROCIADOS CON PESTICIDAS TRABAJAN COMO BANDERAS HUMANAS.
Quien sabe que se comete un crimen y no lo denuncia es un cómplice
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
José Martí
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
'A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Gentileza de Arturo Avellaneda arturavellaneda@ msn.com
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA
Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe
Diario La Capital
Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.
Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..
Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos.
Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos.
'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados.
-Nos buscan dos productores.
Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.
Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.
A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances.
Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.
Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina
sábado, 26 de junio de 2010
La educación repite de grado
Jacobo Schneider
Para LA NACION
Sábado 26 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
El tema de la calidad educativa vuelve a surgir nuevamente en los ámbitos educativos de nuestro país. Se expresan, como todos los años anteriores, números y estadísticas que reflejan la pobreza estructural de la enseñanza y de la metodología educativa que todavía se sigue utilizando en nuestras escuelas. Nada ha cambiado. Tampoco nada se hizo para mejorar el resultado de cada investigación y se sigue insistiendo en las mismas formas de la escuela tradicional, apoyando sus espacios de educación pasiva, con toda la organización de autoritarismo y sumisión que ella significa.
Por su lado, las autoridades educativas siguen produciendo conjuntos para este tipo de enseñanza, diseñando escuelas compuestas por una serie de cubículos que llaman "aulas" y que sólo sirven para una enseñanza pasiva basada en la repetición y la monotonía. No se estudian las escuelas de otros países que permanentemente triunfan en las competencias internacionales. Es el caso, por ejemplo, de Corea del Sur, que, con un 78 por ciento de analfabetismo en 1945, pasó a sólo el 2,5 por ciento en 2007.
En 1980, frente a un notable crecimiento estudiantil, el Estado coreano ve la necesidad de crear nuevos establecimientos educacionales y perfeccionar notablemente la preparación de sus maestros y profesores. El país deja, entonces, su calidad de agrícola para pasar a ser un país industrializado. Hoy, Corea del Sur es uno de los más avanzados países en materia técnica y educativa, con un 35 por ciento de su población universitaria que llega a graduarse, por lo que supera los niveles medios de toda Europa occidental. Con el objeto de acercar a la población estudiantil a la cultura de Occidente, se incorporó en 1990 la enseñanza del idioma inglés en todas las escuelas primarias.
¿Qué pasa con nuestro país? El Estado sigue construyendo escuelas anacrónicas pensadas "como escuelas de nostalgia". Son escuelas que tienen olor a pintura nueva, pero que no sirven para los cambios educacionales que ahora se quieren instrumentar. Se sigue impartiendo en ellas la misma enseñanza pasiva de siempre.
Nuestros objetivos de hoy significan profundos cambios en toda nuestra organización educacional, para crear escuelas activas en las que el alumno sea el protagonista.
El espacio educacional de hoy debe ser un ámbito eminentemente flexible y realizador, para que el alumno trabaje con amplia libertad, organizando los temas que el docente le propone y que desarrolla en forma individual o con su equipo de trabajo. Con toda la información obtenida en el proceso de investigación, organiza luego sus conocimientos en forma oral o escrita. Los comparte primero con su propio equipo de trabajo y luego, con los integrantes de todo su nivel educacional. Es decir que el alumno es ahora el organizador de su propio conocimiento, con la ayuda del docente. Se convierte, así, en el centro del sistema educativo, y coloca al docente en el papel de permanente y necesario guía y conductor.
Nuestra propuesta podría ser resumida, entonces, en las siguientes medidas:
Instrumentar las bases de la nueva educación, organizando espacios educacionales con adecuado equipamiento y flexibilidad como para desarrollar la enseñanza activa de cada equipo escolar y de cada alumno en particular.
Organizar el perfeccionamiento docente como un arma fundamental para que cada docente pueda actuar adecuadamente en la aplicación de esta nueva metodología de trabajo.
Desarrollar plenamente los criterios de libertad, trabajo, flexibilidad, participación y pertenencia que hacen a la forma misma de la escuela activa de nuestros días.
Con la aplicación de estos criterios básicos, nuestra antigua escuela pasiva cambiará totalmente y con el esfuerzo de docentes eficientes que guíen a los alumnos por las sendas del trabajo y la libertad, podremos alcanzar la excelencia educativa a la que tanto aspiramos llegar. © LA NACION
OPINIONES DE LECTORES
• Sr. Schneider: Intente por un mes pararse todos los días frente a los alumnos y trate de implementar sus teorías educativas. Le apuesto que luego de la experiencia dejará de escribir tanto.
• Cada tanto vemos propuestas como estas, con mucho palabrerio y pocas posibilidades de ejecucion, y entonces pienso si solo pudieramos volver a enseñar a los chicos a leer y entender lo que leen, a saber matematicas, y a acumular aunque sea algunos conocimientos, como haciamos antes.- Hace cuarenta años, los docentes no asistían a congresos ni jornadas,no hacian posgrados, pero eso si, aun con las limitaciones que pudieran tener, estaban muy comprometidos con su función, no faltaban jamás a clase, nos hacían comer todos los libros de punta a punta, nos tomaban lección rigurosamente, y así, algo aprendimos. Hoy no podemos pretender sistemas utopicos como el que se plantea si los docentes, producto de estos sistemas actuales, no saben ni para ellos, que pueden enseñar a los alumnos.-
Para LA NACION
Sábado 26 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
El tema de la calidad educativa vuelve a surgir nuevamente en los ámbitos educativos de nuestro país. Se expresan, como todos los años anteriores, números y estadísticas que reflejan la pobreza estructural de la enseñanza y de la metodología educativa que todavía se sigue utilizando en nuestras escuelas. Nada ha cambiado. Tampoco nada se hizo para mejorar el resultado de cada investigación y se sigue insistiendo en las mismas formas de la escuela tradicional, apoyando sus espacios de educación pasiva, con toda la organización de autoritarismo y sumisión que ella significa.
Por su lado, las autoridades educativas siguen produciendo conjuntos para este tipo de enseñanza, diseñando escuelas compuestas por una serie de cubículos que llaman "aulas" y que sólo sirven para una enseñanza pasiva basada en la repetición y la monotonía. No se estudian las escuelas de otros países que permanentemente triunfan en las competencias internacionales. Es el caso, por ejemplo, de Corea del Sur, que, con un 78 por ciento de analfabetismo en 1945, pasó a sólo el 2,5 por ciento en 2007.
En 1980, frente a un notable crecimiento estudiantil, el Estado coreano ve la necesidad de crear nuevos establecimientos educacionales y perfeccionar notablemente la preparación de sus maestros y profesores. El país deja, entonces, su calidad de agrícola para pasar a ser un país industrializado. Hoy, Corea del Sur es uno de los más avanzados países en materia técnica y educativa, con un 35 por ciento de su población universitaria que llega a graduarse, por lo que supera los niveles medios de toda Europa occidental. Con el objeto de acercar a la población estudiantil a la cultura de Occidente, se incorporó en 1990 la enseñanza del idioma inglés en todas las escuelas primarias.
¿Qué pasa con nuestro país? El Estado sigue construyendo escuelas anacrónicas pensadas "como escuelas de nostalgia". Son escuelas que tienen olor a pintura nueva, pero que no sirven para los cambios educacionales que ahora se quieren instrumentar. Se sigue impartiendo en ellas la misma enseñanza pasiva de siempre.
Nuestros objetivos de hoy significan profundos cambios en toda nuestra organización educacional, para crear escuelas activas en las que el alumno sea el protagonista.
El espacio educacional de hoy debe ser un ámbito eminentemente flexible y realizador, para que el alumno trabaje con amplia libertad, organizando los temas que el docente le propone y que desarrolla en forma individual o con su equipo de trabajo. Con toda la información obtenida en el proceso de investigación, organiza luego sus conocimientos en forma oral o escrita. Los comparte primero con su propio equipo de trabajo y luego, con los integrantes de todo su nivel educacional. Es decir que el alumno es ahora el organizador de su propio conocimiento, con la ayuda del docente. Se convierte, así, en el centro del sistema educativo, y coloca al docente en el papel de permanente y necesario guía y conductor.
Nuestra propuesta podría ser resumida, entonces, en las siguientes medidas:
Instrumentar las bases de la nueva educación, organizando espacios educacionales con adecuado equipamiento y flexibilidad como para desarrollar la enseñanza activa de cada equipo escolar y de cada alumno en particular.
Organizar el perfeccionamiento docente como un arma fundamental para que cada docente pueda actuar adecuadamente en la aplicación de esta nueva metodología de trabajo.
Desarrollar plenamente los criterios de libertad, trabajo, flexibilidad, participación y pertenencia que hacen a la forma misma de la escuela activa de nuestros días.
Con la aplicación de estos criterios básicos, nuestra antigua escuela pasiva cambiará totalmente y con el esfuerzo de docentes eficientes que guíen a los alumnos por las sendas del trabajo y la libertad, podremos alcanzar la excelencia educativa a la que tanto aspiramos llegar. © LA NACION
OPINIONES DE LECTORES
• Sr. Schneider: Intente por un mes pararse todos los días frente a los alumnos y trate de implementar sus teorías educativas. Le apuesto que luego de la experiencia dejará de escribir tanto.
• Cada tanto vemos propuestas como estas, con mucho palabrerio y pocas posibilidades de ejecucion, y entonces pienso si solo pudieramos volver a enseñar a los chicos a leer y entender lo que leen, a saber matematicas, y a acumular aunque sea algunos conocimientos, como haciamos antes.- Hace cuarenta años, los docentes no asistían a congresos ni jornadas,no hacian posgrados, pero eso si, aun con las limitaciones que pudieran tener, estaban muy comprometidos con su función, no faltaban jamás a clase, nos hacían comer todos los libros de punta a punta, nos tomaban lección rigurosamente, y así, algo aprendimos. Hoy no podemos pretender sistemas utopicos como el que se plantea si los docentes, producto de estos sistemas actuales, no saben ni para ellos, que pueden enseñar a los alumnos.-
sábado, 19 de junio de 2010
Fotos de la volada de cometas de Estels de Vida
Comparto algunas fotos mas.
Final emotivo y apoteósico de Estels de Vida.
Todo un campo de futbol lleno de niños haciendo volar sus cometas mientras por megáfono Serrat cantaba "Anirem tots cap al cel" (Iremos todos hacia el cielo).
http://estelsdevida.blogspot.com/2010/06/estels-de-vida-2010-volada-de-cometas.html
Fotos gentileza de Monste Ribera
Joan Baeza
Barcelona
Final emotivo y apoteósico de Estels de Vida.
Todo un campo de futbol lleno de niños haciendo volar sus cometas mientras por megáfono Serrat cantaba "Anirem tots cap al cel" (Iremos todos hacia el cielo).
http://estelsdevida.blogspot.com/2010/06/estels-de-vida-2010-volada-de-cometas.html
Fotos gentileza de Monste Ribera
Joan Baeza
Barcelona
Salta: tres adolescentes fallecieron en un juego suicida
Ocurrió en la localidad de Rosario de la Frontera; otros cuatro intentos de jóvenes fueron evitados; investigan si fueron inducidos
Martes 15 de junio de 2010
Noticias de Información general La Nación
SALTA.- Tres adolescentes se suicidaron y otros cuatro intentaron hacerlo como parte de un juego conocido como el "ahorcado" o "seis nudos", en la ciudad salteña de Rosario de la Frontera.
El "juego" consiste en ahorcarse con una corbata, bufanda u otra prenda de color azul, a la que se le realizan seis nudos, de manera que desaparecen cuando se cuelgan y dejan sólo una marca en el cuello.
Los afectados tienen entre 14 y 18 años y concurren a la escuela de Comercio de esa localidad.
"Todo fue tan corto, todo fue, todo" decía la nota dejada por una de las víctimas.
La policía salteña investiga si existe un patrón de conducta inducido en la serie de muertes. Los investigadores policiales, judiciales y del área de salud intentan determinar si los suicidios se vinculan a un "juego del ahorcado" registrado en Internet.
El comisario Ariel Escalante, jefe de la seccional policial de Rosario de la Frontera, indicó a la agencia DyN que "por disposición judicial se investiga si existió algún tipo de inducción al suicidio ya sea por este tipo de juego o por cualquier otra circunstancia".
El jefe policial informó que como parte de la investigación se procederá a secuestrar teléfonos y computadoras para determinar si existieron cadenas de mensajes que puedan asociarse a esa actitud.
En la Escuela de Comercio a la cual concurrían los adolescentes que se quitaron la vida sus compañeros son remisos a hablar, pero reconocieron que entre ellos circularon mensajes de texto y mails que los invitaban a participar de ese juego.
La semana pasada, otros cuatro jóvenes intentaron hacerlo, pero fueron rescatados gracias a que apareció una lista en un banco de la escuela que permitió identificar a otros que realizaban en esta práctica.
Dos meses atrás se había quitado la vida otro menor por la misma causa.
"Estamos muy asustados"; "No sabemos a que se debe todo esto", advirtieron algunos vecinos, que realizaron una manifestación para pedir apoyo.
Comité de crisis. El ministro de Educación, Leopoldo Van Cauwlaert viajó la semana pasada junto con funcionarios de Salud a esta ciudad, distante 176 kilómetros al sur de la capital salteña, e instaló un equipo de trabajo que constituyó un comité de crisis con jueces, psiquiatras, docentes, policías, funcionarios, dirigentes de ONG y pobladores, según informó a lanacion.com la secretaria de Salud Mental, Claudia Román Rú.
La especialista comentó que existen varias líneas de trabajo para investigar el origen, dar contención a las familias de las víctimas y a los adolescentes en riesgo.
Con la colaboración de Carlos Pastrana
Martes 15 de junio de 2010
Noticias de Información general La Nación
SALTA.- Tres adolescentes se suicidaron y otros cuatro intentaron hacerlo como parte de un juego conocido como el "ahorcado" o "seis nudos", en la ciudad salteña de Rosario de la Frontera.
El "juego" consiste en ahorcarse con una corbata, bufanda u otra prenda de color azul, a la que se le realizan seis nudos, de manera que desaparecen cuando se cuelgan y dejan sólo una marca en el cuello.
Los afectados tienen entre 14 y 18 años y concurren a la escuela de Comercio de esa localidad.
"Todo fue tan corto, todo fue, todo" decía la nota dejada por una de las víctimas.
La policía salteña investiga si existe un patrón de conducta inducido en la serie de muertes. Los investigadores policiales, judiciales y del área de salud intentan determinar si los suicidios se vinculan a un "juego del ahorcado" registrado en Internet.
El comisario Ariel Escalante, jefe de la seccional policial de Rosario de la Frontera, indicó a la agencia DyN que "por disposición judicial se investiga si existió algún tipo de inducción al suicidio ya sea por este tipo de juego o por cualquier otra circunstancia".
El jefe policial informó que como parte de la investigación se procederá a secuestrar teléfonos y computadoras para determinar si existieron cadenas de mensajes que puedan asociarse a esa actitud.
En la Escuela de Comercio a la cual concurrían los adolescentes que se quitaron la vida sus compañeros son remisos a hablar, pero reconocieron que entre ellos circularon mensajes de texto y mails que los invitaban a participar de ese juego.
La semana pasada, otros cuatro jóvenes intentaron hacerlo, pero fueron rescatados gracias a que apareció una lista en un banco de la escuela que permitió identificar a otros que realizaban en esta práctica.
Dos meses atrás se había quitado la vida otro menor por la misma causa.
"Estamos muy asustados"; "No sabemos a que se debe todo esto", advirtieron algunos vecinos, que realizaron una manifestación para pedir apoyo.
Comité de crisis. El ministro de Educación, Leopoldo Van Cauwlaert viajó la semana pasada junto con funcionarios de Salud a esta ciudad, distante 176 kilómetros al sur de la capital salteña, e instaló un equipo de trabajo que constituyó un comité de crisis con jueces, psiquiatras, docentes, policías, funcionarios, dirigentes de ONG y pobladores, según informó a lanacion.com la secretaria de Salud Mental, Claudia Román Rú.
La especialista comentó que existen varias líneas de trabajo para investigar el origen, dar contención a las familias de las víctimas y a los adolescentes en riesgo.
Con la colaboración de Carlos Pastrana
Efectividad de la terapia conductual en el control de los tics en niños con el síndrome de Tourette
La terapia de comportamiento global es eficaz para ayudar a los niños con el síndrome de Tourette (ST) a controlar los tics, según un estudio publicado en la revista Journal of the American Medication Association. Los autores compararon la eficacia de Comprehensive Behavioral Intervention for Tics (CBiT) en 61 niños con ST (de edades comprendidas entre 9 y 17 años) con otro grupo de pacientes que recibieron terapia de apoyo y educación básica acerca de su trastorno. La terapia CBiT se basa en la inversión de un hábito.
Los resultados del estudio mostraron que el 52,5% de los niños que recibieron CBiT mostraron una mejoría significativa de los síntomas, frente al 18,5% de los que recibieron el tratamiento control. Los beneficios de CBiT también se observaron en relación al paso del tiempo, ya que el 87% de los que recibieron el tratamiento CBiT, se evaluaron seis meses después del final de la prueba y siguieron mostrando los beneficios. Sólo unos pocos niños abandonaron el estudio, lo que sugiere que la intervención fue bien recibida y tolerada por los niños y sus padres.
[JAMA 2010]
Piacentini J, Woods DW, Scahill L, Wilhelm S, Peterson AL, Chang S, et al.
Los resultados del estudio mostraron que el 52,5% de los niños que recibieron CBiT mostraron una mejoría significativa de los síntomas, frente al 18,5% de los que recibieron el tratamiento control. Los beneficios de CBiT también se observaron en relación al paso del tiempo, ya que el 87% de los que recibieron el tratamiento CBiT, se evaluaron seis meses después del final de la prueba y siguieron mostrando los beneficios. Sólo unos pocos niños abandonaron el estudio, lo que sugiere que la intervención fue bien recibida y tolerada por los niños y sus padres.
[JAMA 2010]
Piacentini J, Woods DW, Scahill L, Wilhelm S, Peterson AL, Chang S, et al.
La adultez llega cada vez más tarde
Estilo de vida / Ni adolescentes ni adultos
Las personas de entre 21 y 34 años tardan más en terminar sus estudios, en independizarse, en tener hijos y en casarse
Sábado 19 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Noticias de Ciencia/Salud La Nación
Patricia Cohen
The New York Times
NUEVA YORK.- Siempre se consideró a las personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 60 como la generación que no quiere crecer -los baby boomers -, los adolescentes perpetuos. Ahora, cada vez más investigadores están mostrando que los verdaderos Peter Pan no son los boomers , sino la generación que los siguió. Para muchos, sea por elección o por la fuerza, la independencia ya no comienza a los 21.
Las personas de entre 20 y 34 años tardan más en terminar su educación, en establecerse en sus carreras, casarse, tener hijos y volverse económicamente independientes, explica Frank F. Furstenberg, jefe de la Red de Investigación en la Transición a la Adultez de la Fundación MacArthur, un equipo de especialistas que estudian esta transformación.
"Está surgiendo un nuevo período durante el cual los jóvenes ya no son adolescentes, pero tampoco son adultos", explica Furstenberg.
Encuestas realizadas en los Estados Unidos muestran que una mayoría notable de los norteamericanos, incluidos a los jóvenes adultos, están de acuerdo con que entre los 20 y los 22 años uno debería terminar los estudios, y empezar a trabajar y vivir de forma independiente. Pero en la realidad muchas personas de entre 20 y 39 todavía no logran alcanzar estos hitos tradicionales.
El casamiento y la paternidad, en otro momento prerrequisitos de la adultez, hoy día están considerados más como elecciones de vida, de acuerdo con un nuevo estudio realizado por la Universidad de Princeton y el Instituto Brookings.
La cada vez más larga caminata a la independencia está enraizada en cambios sociales y económicos que comenzaron en la década del 70. Estos incluyeron el reemplazo de la economía manufacturera por una basada en los servicios, que causó un incremento en la matriculación de las universidades, y el movimiento feminista, que abrió nuevas oportunidades de estudio y de trabajo para las mujeres.
Ellas representan más de la mitad de los estudiantes universitarios y casi la mitad de las fuerzas de trabajo, lo que a su vez ha retrasado la maternidad y el matrimonio.
Por primera vez en la historia, la mayoría de las madres, el 54%, tiene educación universitaria, un aumento notable del 41% de 1990. "Esto es un gran cambio", dice Andrew J. Cherlin, un sociólogo de la Universidad Johns Hopkins.
La edad promedio del primer matrimonio en 1980 era de 23 años; ahora es de 27 para los hombres y 26 para las mujeres, los récords más altos en la historia. Un estudio reciente del Centro de Investigaciones Pew encontró que durante las últimas dos décadas comenzó una tendencia a retrasar la maternidad en todos los grupos étnicos y clases sociales.
Nuevas definiciones
Para muchos, el matrimonio ha dejado de ser la definición tradicional de la adultez, ya que más y más jóvenes simplemente viven juntos. Hoy, el 40% de los nacimientos corresponden a mujeres que no están casadas, comparado con el 28% de 1990.
Al mismo tiempo, más mujeres no tienen hijos, por elección o por otras razones. El 20% de las mujeres de más de 40 años no tienen hijos. Furstenberg subraya que "no tener hijos hubiera sido considerado raro o trágico en la década del 50, pero hoy es una elección de vida".
Más etapas de escolarización implican que los jóvenes dependen del soporte económico de sus padres durante más tiempo. Los adultos de entre 18 y 34 años recibieron un promedio de 38.000 dólares en efectivo y el equivalente del sueldo de dos años de trabajo de sus padres, o alrededor del 10% de su ingreso, de acuerdo con la Red MacArthur.
Hay pocas cifras acerca de cuánto gastaban los padres hace 20 o 30 años, pero Furstenberg dice que nuevas investigaciones de su autoría y de Sabino Kornrich, en las que están trabajando ahora, muestran que antes de 1990 los padres en general invertían más en los adolescentes. Hacia fines de la década de los 90, sin embargo, este patrón empezó a cambiar y el flujo de dinero fue mayor cuando sus hijos eran o muy chicos o tenían alrededor de 25 años.
Cada vez más personas de más de 20 años siguen viviendo con sus padres. Alrededor de un cuarto de los hombres blancos de 25 años en 2007 (antes de la última recesión), comparado con un quinto en 2000, y un octavo en 1970.
Los grandes aportes monetarios de los padres no sólo sobreexigen a la ya estresada clase media y a las familias más pobres, sino que podría afectar a las instituciones que tradicionalmente ayudaban a los jóvenes adultos durante este período.
"No hemos desarrollado ni reforzado las instituciones para ayudar a los jóvenes adultos -explica Furstenberg-, porque todavía vivimos con la idea arcaica de que a la adultez se entra durante los últimos años de la adolescencia o los primeros de la segunda década de vida."
Sin fecha fija para la partida
Dejar el hogar materno no siempre es la meta
No hay una fecha fija, un deadline , ningún límite temporal predeterminado al que atenerse. Emiliano Bertolano sabe que en algún momento se irá de la casa de su madre -supone que eso habrá de ocurrir "por decantación"-, pero no sabe cuándo lo hará.
Tampoco eso le pesa. No puede decirse que haya quedado atrapado en la adolescencia. A sus 28 años recién cumplidos, Emiliano trabaja como empleado bancario y -"con viento a favor"- a fin de año se recibirá de despachante de aduana.
"Podría irme a vivir solo, pero tendría que ajustarme al mango -reconoce Emiliano-. También hay una realidad que es que hoy tengo cierta comodidad. Me levanto a las seis de la mañana para ir al trabajo, de ahí voy a la facultad y vuelvo a casa recién a las once, once y media. Pero llego y tengo la comida preparada... no tengo que preocuparme por eso, ni por las compras ni por plancharme la ropa. Además, está la compañía."
Quedarse en su casa no fue algo planeado. Su padre falleció cuando Emiliano tenía 19: "Mi hermano mayor ya se había ido de casa y me resultaba muy difícil dejarla sola, sin nadie a su lado", cuenta. Desde entonces, no faltaron proyectos para irse a vivir en pareja, pero ninguno se concretó.
"La idea con mi novia era irnos a vivir juntos. Estuvimos averiguando, pero era algo muy forzado desde lo económico, aun cuando los dos teníamos trabajo."
Hoy Emiliano no está en pareja, y si bien colabora con los gastos de la casa, tiene cierto margen de ahorro, lo que no necesariamente está enfocado a posibilitar la partida del hogar. Reconoce que no le pesa el cada vez más cercano límite de los 30 años. Sabe que en algún momento se irá, pero no tiene apuro.
Sebastián A. Ríos
Las personas de entre 21 y 34 años tardan más en terminar sus estudios, en independizarse, en tener hijos y en casarse
Sábado 19 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Noticias de Ciencia/Salud La Nación
Patricia Cohen
The New York Times
NUEVA YORK.- Siempre se consideró a las personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 60 como la generación que no quiere crecer -los baby boomers -, los adolescentes perpetuos. Ahora, cada vez más investigadores están mostrando que los verdaderos Peter Pan no son los boomers , sino la generación que los siguió. Para muchos, sea por elección o por la fuerza, la independencia ya no comienza a los 21.
Las personas de entre 20 y 34 años tardan más en terminar su educación, en establecerse en sus carreras, casarse, tener hijos y volverse económicamente independientes, explica Frank F. Furstenberg, jefe de la Red de Investigación en la Transición a la Adultez de la Fundación MacArthur, un equipo de especialistas que estudian esta transformación.
"Está surgiendo un nuevo período durante el cual los jóvenes ya no son adolescentes, pero tampoco son adultos", explica Furstenberg.
Encuestas realizadas en los Estados Unidos muestran que una mayoría notable de los norteamericanos, incluidos a los jóvenes adultos, están de acuerdo con que entre los 20 y los 22 años uno debería terminar los estudios, y empezar a trabajar y vivir de forma independiente. Pero en la realidad muchas personas de entre 20 y 39 todavía no logran alcanzar estos hitos tradicionales.
El casamiento y la paternidad, en otro momento prerrequisitos de la adultez, hoy día están considerados más como elecciones de vida, de acuerdo con un nuevo estudio realizado por la Universidad de Princeton y el Instituto Brookings.
La cada vez más larga caminata a la independencia está enraizada en cambios sociales y económicos que comenzaron en la década del 70. Estos incluyeron el reemplazo de la economía manufacturera por una basada en los servicios, que causó un incremento en la matriculación de las universidades, y el movimiento feminista, que abrió nuevas oportunidades de estudio y de trabajo para las mujeres.
Ellas representan más de la mitad de los estudiantes universitarios y casi la mitad de las fuerzas de trabajo, lo que a su vez ha retrasado la maternidad y el matrimonio.
Por primera vez en la historia, la mayoría de las madres, el 54%, tiene educación universitaria, un aumento notable del 41% de 1990. "Esto es un gran cambio", dice Andrew J. Cherlin, un sociólogo de la Universidad Johns Hopkins.
La edad promedio del primer matrimonio en 1980 era de 23 años; ahora es de 27 para los hombres y 26 para las mujeres, los récords más altos en la historia. Un estudio reciente del Centro de Investigaciones Pew encontró que durante las últimas dos décadas comenzó una tendencia a retrasar la maternidad en todos los grupos étnicos y clases sociales.
Nuevas definiciones
Para muchos, el matrimonio ha dejado de ser la definición tradicional de la adultez, ya que más y más jóvenes simplemente viven juntos. Hoy, el 40% de los nacimientos corresponden a mujeres que no están casadas, comparado con el 28% de 1990.
Al mismo tiempo, más mujeres no tienen hijos, por elección o por otras razones. El 20% de las mujeres de más de 40 años no tienen hijos. Furstenberg subraya que "no tener hijos hubiera sido considerado raro o trágico en la década del 50, pero hoy es una elección de vida".
Más etapas de escolarización implican que los jóvenes dependen del soporte económico de sus padres durante más tiempo. Los adultos de entre 18 y 34 años recibieron un promedio de 38.000 dólares en efectivo y el equivalente del sueldo de dos años de trabajo de sus padres, o alrededor del 10% de su ingreso, de acuerdo con la Red MacArthur.
Hay pocas cifras acerca de cuánto gastaban los padres hace 20 o 30 años, pero Furstenberg dice que nuevas investigaciones de su autoría y de Sabino Kornrich, en las que están trabajando ahora, muestran que antes de 1990 los padres en general invertían más en los adolescentes. Hacia fines de la década de los 90, sin embargo, este patrón empezó a cambiar y el flujo de dinero fue mayor cuando sus hijos eran o muy chicos o tenían alrededor de 25 años.
Cada vez más personas de más de 20 años siguen viviendo con sus padres. Alrededor de un cuarto de los hombres blancos de 25 años en 2007 (antes de la última recesión), comparado con un quinto en 2000, y un octavo en 1970.
Los grandes aportes monetarios de los padres no sólo sobreexigen a la ya estresada clase media y a las familias más pobres, sino que podría afectar a las instituciones que tradicionalmente ayudaban a los jóvenes adultos durante este período.
"No hemos desarrollado ni reforzado las instituciones para ayudar a los jóvenes adultos -explica Furstenberg-, porque todavía vivimos con la idea arcaica de que a la adultez se entra durante los últimos años de la adolescencia o los primeros de la segunda década de vida."
Sin fecha fija para la partida
Dejar el hogar materno no siempre es la meta
No hay una fecha fija, un deadline , ningún límite temporal predeterminado al que atenerse. Emiliano Bertolano sabe que en algún momento se irá de la casa de su madre -supone que eso habrá de ocurrir "por decantación"-, pero no sabe cuándo lo hará.
Tampoco eso le pesa. No puede decirse que haya quedado atrapado en la adolescencia. A sus 28 años recién cumplidos, Emiliano trabaja como empleado bancario y -"con viento a favor"- a fin de año se recibirá de despachante de aduana.
"Podría irme a vivir solo, pero tendría que ajustarme al mango -reconoce Emiliano-. También hay una realidad que es que hoy tengo cierta comodidad. Me levanto a las seis de la mañana para ir al trabajo, de ahí voy a la facultad y vuelvo a casa recién a las once, once y media. Pero llego y tengo la comida preparada... no tengo que preocuparme por eso, ni por las compras ni por plancharme la ropa. Además, está la compañía."
Quedarse en su casa no fue algo planeado. Su padre falleció cuando Emiliano tenía 19: "Mi hermano mayor ya se había ido de casa y me resultaba muy difícil dejarla sola, sin nadie a su lado", cuenta. Desde entonces, no faltaron proyectos para irse a vivir en pareja, pero ninguno se concretó.
"La idea con mi novia era irnos a vivir juntos. Estuvimos averiguando, pero era algo muy forzado desde lo económico, aun cuando los dos teníamos trabajo."
Hoy Emiliano no está en pareja, y si bien colabora con los gastos de la casa, tiene cierto margen de ahorro, lo que no necesariamente está enfocado a posibilitar la partida del hogar. Reconoce que no le pesa el cada vez más cercano límite de los 30 años. Sabe que en algún momento se irá, pero no tiene apuro.
Sebastián A. Ríos
sábado, 5 de junio de 2010
Los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres
Los intelectuales / Juan Vasen
A veces se los medica creyendo que su mal es biológico, cuando es social, dice el psiquiatra
Noticias de Cultura
Miércoles 2 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Josefina Licitra
Para LA NACION
Déficit atencional (ADD), trastorno general del desarrollo (TGD), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno de bipolaridad son algunos de los diagnósticos con los que los niños llegan a la consulta profesional con Juan Vasen. Pero Vasen, médico, psicoanalista y especialista en psiquiatría infantil, dice que buena parte de esos pacientes no suelen ser enfermos ni, mucho menos, criaturas destinadas a ser medicadas. Son, simplemente, niños sujetos al tiempo en el que viven. "A veces se les atribuye una patología y se los medica, cuando lo que les ocurre es que son chicos que responden a una familia y, sobre todo, a una época ?explica?. Las determinaciones de época son muy importantes. Tanto, que a veces los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres."
Vasen trabaja con niños y adolescentes desde que, después de egresar de la carrera de Medicina, hizo la residencia en psicopatología infantil en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde luego se desempeñaría como jefe de residentes. Lleva publicados seis libros que intentan poner la niñez en contexto y cuestionan el método de tono fuertemente farmacológico que hoy tiene la ciencia para abordar los problemas infantiles, principalmente el llamado (y muy difundido) déficit atencional.
"Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos -advierte Vasen-. A veces, esta presencia llega acompañada por un criterio inteligente de utilización, ya que viene junto a un abordaje psicoterapéutico. Pero cualquier enfermedad que sea tratada con psicofármacos como única intervención en la vida de un chico, puede considerarse iatrogénica, es decir, responsabilidad del médico."
De acuerdo con Vasen, la década de los 90 fue una bisagra dentro de la psiquiatría infantil. Entonces, se comenzó a creer que cualquier producción del cerebro, incluida la subjetividad, era una consecuencia de los genes.
-¿Por qué esta lectura sería problemática?
-Porque es incorrecto y peligroso entender la biología como portadora del destino. Muchos profesionales incurren en una serie de proyecciones, en general catastróficas, que tienden a ser atemorizantes para los padres. Dicen cosas, como: «Este chico va a tener de por vida tal cuadro y tal medicación va a ser imprescindible». El chico pasa de padecer un síntoma a ser el síntoma. En muchas aulas, las maestras dicen: «Tengo un ADD», con lo cual se pierde algo de la singularidad del chico, se dejan de lado cosas tan importantes como el lugar que tiene el niño en la familia, la situación de sus padres, las fantasías del niño, las cosas que lo asustan. Se olvida que las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos.
-¿A qué se refiere con «determinaciones de época»?
-A que, por ejemplo, cuando un chico está desatento, quizá no tenga un «déficit de atención», sino un déficit de interés, de motivación: está con su cabecita en otra cosa. Plantearlo como déficit y decir que no hay atención y entonces lo que falta es dopamina, tratar de resolver el problema con una pastilla, es un reduccionismo peligroso.
-Lo que usted dice es que un «niño ADD» no se distrae si, por caso, está viendo un programa de televisión que le gusta.
-Por supuesto que no se distrae. El 99% de los chicos mal llamados ADD, para mi gusto, no lo son.
-Uno de los mayores problemas de los llamados «niños ADD» es su falta de atención en la escuela. ¿Esto puede deberse a un desfase entre los métodos de enseñanza y las formas de aprendizaje de los alumnos?
-Considero que sí. Según el criterio del chico, que no necesariamente debe ser acompañado, la escuela queda divorciada de lo que va a ser el mercado de trabajo futuro y la vida en general. Una vez un pacientito me dijo: «La escuela educa muy bien para la escuela». El sentía que la escuela no le servía para la vida.
-Cuando se relaciona un supuesto desorden psiquiátrico con un problema biológico, ¿qué responsabilidad les cabe a los padres sobre ese problema?
-En general, poca. Todos los psiquiatras que están claramente a favor de la medicación y los condicionantes genéticos, tienden a exculpar a los padres.
-Parece una revancha: cuando tuvo su auge el psicoanálisis, el origen de todo estaba en los padres?
-Sí. Y no sólo eso: los padres aparecían como culpables. Ni siquiera como responsables: culpables. Entonces, qué mejor que alguien venga a decir: «La culpa no es de ustedes». Ahora bien: los padres no deben ser inculpados, pero tampoco deben ser corridos de la responsabilidad que les atañe.
-¿Los padres sienten culpa de medicar a sus hijos?
-Tienen un sentimiento ambivalente. Pero pensemos esto en función de la época. Imaginemos que una familia relativamente humilde, con varios hijos y con padres que trabajan todo el día, tiene un hijo muy problemático. Ellos tienen que llevarlo a un tratamiento psicológico que implica ir dos veces por semana a un hospital, esperar una hora, ir, volver... Todo eso puede ser inadecuadamente reemplazado por un diagnóstico hecho a la carrera, un medicamento y un control mensual. Hay condiciones que hacen que la medicación sea un recurso mucho más cómodo para una persona con una existencia de por sí bastante incómoda.
-¿Cómo se llega a esta decisión en las clases medias o altas?
-La integración, el éxito que aparece como el paradigma de la integración, el ser famoso, el ser millonario, que son los horizontes vocacionales de muchos chicos cuando se los interpela, hacen que en los padres haya una obligación muy angustiante de capacitarlos para que no fracasen. Y esto hace que los medicamentos aparezcan como una solución que acalla el síntoma, que permite que el chico se adapte y siga en carrera, y que demanda menos de sus padres.
-Entonces, ¿en ningún caso es razonable medicar?
-No se puede generalizar. Lo que digo es que todas las prácticas tienen un límite. El psicoanálisis lo tiene, pero también la psicofarmacología lo tiene. A veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante. Se puede ayudar a un chico muy agitado, excitado o aterrado, a disminuir esa sintomatología. Pero esto es distinto de una medicación que favorece la cosmética del comportamiento. Pretender que un chico viva medicado durante años termina escondiendo debajo de la alfombra un montón de tierra que después hace el camino intransitable.
EL PERSONAJE JUAN VASEN
Psiquiatra infantil
• Edad : 57 años; tiene dos hijos.
• Actividad : atiende en forma privada y es cofundador del Programa Cuidar Cuidando, del zoológico porteño, para niños con problemas emocionales graves.
• Libros : entre otros, escribió ¿Post mocositos?, Contacto animal y Fantasmas y pastillas.
• Cuestionando Etiquetas : así se llama el grupo de profesionales que integra y que trabaja por la desmedicalización de la infancia.
OPINIONES
• El materialismo es el que hace que de ultima, si el cerebro no es mas que una red de pulsos electricos interconectados y regulados por una serie de quimicos, LA solucion tambien tiene que ser material: modificar el funcionamiento con psicofarmacos. Es lo normal dada la cosmovision materialista imperante por conviccion o pereza en los centros cientificos mas poderosos. ES el materialismo estúpido!! (ay, me olvide la coma antes de es... para parafrasear a Clinton
• "Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos" ¿Esto no es consecuencia de la presencia que tienen en la vida de los grandes? ya no me acuerdo cuándo fue la última vez que conocí a alguien de más de 50 años que no tome Alplax o Lexotanil como si fueran caramelos... y que no pretenda aconsejarme que yo también los tome.
Solo tengo para agregar, que estoy de acuerdo en que hay que poner un poco mas de enfasis en que los chicos sean felices, lo que pasa es que en este pais la gente esta tan desesperada porque sus hijos sean competitivos en esta maltrecha economia que quizas le dedican a ese aspecto de la crianza mas recursos de los que disponen, sacandoselos a hacerlos felices, pero RICKIF si te dedicas a la felicidad dejando de lado la formacion, los hijos producto de esa modalidad seran "tontos felices", tiene que haber un balance, si te llaman porque tu hijo habla en clase, uno se tiene que sentar con el hijo y ver que pasa y solucionarlo, ni castigarlo, ni darle una palmada y un chupetin.
• Comparto con el Dr. Juan Vasen que no se debe generalizar y que todas las prácticas tienen un límite y que, a veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante; pero, pretender que un niño viva medicado mucho tiempo, durante años, termina siendo muy peligroso. Con respecto a la afirmación: " las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos", yo prefiero cambiar la palabra "determinaciones", por la palabra "condicionantes"; prefiero decir que los "condicionantes de época" influyen en la subjetividad y a veces muy fuertemente, pero no determinan la subjetividad, que también depende de otros factores. Por otro lado, coincido con el Dr. Vasen, en que se deben evitar los "reduccionismos peligrosos" tanto en los diagnósticos como en los tratamientos.
• Tengo 24 años, cuando empece primer grado, tuve 3 amonestaciones la primera semana por "Hablar en clase". Claro, yo hacia las cosas rapido,me aburria y me ponia a hablar con el resto que todavia no habia terminado, siempre terminaba en un "A firmar a direccion", a la tercera amonestacion mi maestra me dijo, una mas y te expulsan del colegio. No jodi màs, cuando terminaba antes, me ponia a dibujar, o a adelantar la tarea para casa. (Valga aclarar que a mi vieja le tomo un tiempo creerme que nunca tenia tarea, o que no necesitaba estudiar, porque estudiaba en el recreo antes del examen) Pase por todo el primario y el secundario sin tener una sola amonestacion mas, nunca citaron a mis padres, y termine todos los años abanderada y con excelentes promedios. SIN PANTILLAS, SIN VISITAS AL MEDICO. Solo hizo falta tener en bien en claro que me iba a pasar en mi casa si me llegaban a expulsar del colegio...
• Lo que dice Juan Vasel aqui es muy importante, según él, el 99% de los chicos medicados por ADD no deberían ser medicados. Es iatrogénico. Yo me pregunto¿ Si se los medica con ritalina o algo asi que es como una anfetamina no se les dará despues por probar metaanfetaminas? Hay que pensar que es un sistema nervioso plástico y seguro que tienen o crean receptores para todo. A lo mejor revisanto este tema encontramos algo que nos permita hacer descender el consumo de drogas en vez de ayudar a que se expanda.
Y para terminar con mi opiniòn COINCIDO CON EL AUTOR DE LA NOTA! RARO EN UN DIARIO! Veìa hace un dìa la pelicula "El comisario europèo";pelicula que nos ilustra sobre las multinacionales. Señores: amen a sus hijos, dediquenle tiempo y no los transformen en "superman"; SON NIÑOS! En comentarios anteriores quise graficar que un hombre/mujer, es un "homo sapiens" que a-aprende lo que le indican. En vez de inculcarles a niños de 1 año, màs aprendizaje, enseñenles a jugar(la infancia es ùnica);todo niño aprende lo que le indica su entorno(caso niño oriental, que fuma 40 cigarrillos por dìa); NO SE CREAN SUPER!.Y DE ACUERDO A ESO, SERÀ EL HOMBRE DEL MAÑANA! NO QUEREMOS "SUPER" ARGENTINOS"!QUEREMOS NIÑOS Y ADOLESCENTES FELICES! ESA ES LA CLAVE!
• Luego de leer el artículo y algunos comentarios, parece que el ADD es un problema muy serio, y que hay que tratar, pero no en el niño, sino en padres, docentes y médicos que presumen síntomas por negarse observar atentamente al niño. Medicarlo es lo más fácil y lo mejor para que los laboratorios sigan lucrando. Conocí a un pediatra que ante una apedicitis aguda dijo que no era nada y que se le iba a pasar. Lo salvó el tío dentista que pidió análisis de sangre en cuanto se marchó el inútil pediatra. Lo operaron esa misma tarde, justo antes que reventara.
• Muy interesante el tema y excelente elección al “Charlar” la cuestión con el señor Vasen. Ahora, me pregunto, ¿No se podría profundizar más el tema? Habría que darle más importancia, localizarlo mejor en el diario, presentarlo con bombos y platillos, comentarlo con otros especialistas. Este tipo de cosas, en nuestra sociedad lacerada por el consumo y la crisis de valores, no hace más sabios y nos prepara mejor. Por favor, La Nación, no se conforme con dar en la tecla con el tema y el entrevistado, juéguese y exponga el tema en primera plana. La política cotidiana (Kirchner, Cobos, Carrio, Macri, Clarín, etc) y el espectáculo (Fort, Tinelli, etc.) ya nos tienen hasta la coronilla.
• El árbol se conoce por los frutos. Bill Gates era el hijo rebelde de una familia con valores que regían hace 50 años. El pacto era: el hombre trabaja y la mujer en casa. Hoy la fórmula es la sinergia entre dos enteros y no de dos mitades, ya no se busca la media naranja. Cuanto más se trabaja la individualidad más se cultivan relaciones afectivas, positivas y durables. Pero no todas las historias de parejas con progreso mutuo terminan bien. Como dice la frase: detrás de un gran hombre hay una gran mujer, detrás de una gran mujer hay un divorcio. Formar una familia es una misión complicada en la sociedad del consumo. Lo que deben lograr los padres, juntos o separados, es que su hijo aprenda a ser único e irrepetible, que investigue su misión personal en sí mismo y no por lo que le dicen los demás. El niño dirigido desde afuera o por la tradición tiene un radar que siempre consulta en el exterior lo que debe hacer. El niño autodirigido posee una brújula interna que le señala el camino.
• Desde temprano Bill Gates era un hijo-problema. Desordenado y desobediente, discutía todo. A los 11 años, las peleas con su padre, el abogado Gates, eran frecuentes. El padre de fuerte carácter no lograba que el chico le hiciera caso y lo mandó al psicólogo. -¿Cuál es el problema, querido?- preguntó el psicólogo. -Mis padres y yo estamos en guerra- respondió. - Ajá. ¿Y qué es lo que se discute? - Sé discute quien manda. Si ellos o yo. A los tropezones, los Gates hicieron algunos acuerdos con el adolescente, según la clásica técnica del tira-y-afloje y lograron que el muchacho iniciara sus estudios en Harvard.¿Qué desea un padre abogado para su hijo, sino un bufete igual? Un día, Bill les informó que abandonaba sus estudios en Harvard y para angustia de sus padres, se radicó en Alburquerque y fundó una empresa con su amigo Paul. La empresa era Microsoft. La educación es una batalla que cada uno debe librar para que su entorno social no trabe su genio para llegar a ser lo que aspira ser.
• Siendo muy joven, me dí cuenta que la maternidad, no era lo mío. Siempre supe, que los hijos, no se los puede desconectar, cuando no tenemos ganas de escucharlos. David, hoy de 43 años, cuando comenzó la escuela primaria, la docente llamó a la madre, diciendole que el niño tenía problemas siquiátricos, que nunca se quedaba quieto, que molestaba en clase. La evalución siquiátrica fue para la madre: Sra. Ud. tiene un problema, su hijo es demasiado inteligente. Lee desde los 4 años. Es curioso, inquieto porque se aburre, ya que aprende mas rápido que los demás. Debe buscarle un lugar, donde además de la escuela, pueda desarrollar su inteligencia superior. Informe a la docente: Sra. Ud. tiene un problema. Su alumno tiene una inteligencia mucho mayor a la normalidad. Se aburre. Si a los alumnos les dá 5 problemas para resolver, a este le deberá dar 30. Todos terminarán al mismo tiempo, y así dejará de molestar. David fue becado en el Banceiro, con los más altos promedios de su generación.
A veces se los medica creyendo que su mal es biológico, cuando es social, dice el psiquiatra
Noticias de Cultura
Miércoles 2 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Josefina Licitra
Para LA NACION
Déficit atencional (ADD), trastorno general del desarrollo (TGD), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno de bipolaridad son algunos de los diagnósticos con los que los niños llegan a la consulta profesional con Juan Vasen. Pero Vasen, médico, psicoanalista y especialista en psiquiatría infantil, dice que buena parte de esos pacientes no suelen ser enfermos ni, mucho menos, criaturas destinadas a ser medicadas. Son, simplemente, niños sujetos al tiempo en el que viven. "A veces se les atribuye una patología y se los medica, cuando lo que les ocurre es que son chicos que responden a una familia y, sobre todo, a una época ?explica?. Las determinaciones de época son muy importantes. Tanto, que a veces los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres."
Vasen trabaja con niños y adolescentes desde que, después de egresar de la carrera de Medicina, hizo la residencia en psicopatología infantil en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde luego se desempeñaría como jefe de residentes. Lleva publicados seis libros que intentan poner la niñez en contexto y cuestionan el método de tono fuertemente farmacológico que hoy tiene la ciencia para abordar los problemas infantiles, principalmente el llamado (y muy difundido) déficit atencional.
"Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos -advierte Vasen-. A veces, esta presencia llega acompañada por un criterio inteligente de utilización, ya que viene junto a un abordaje psicoterapéutico. Pero cualquier enfermedad que sea tratada con psicofármacos como única intervención en la vida de un chico, puede considerarse iatrogénica, es decir, responsabilidad del médico."
De acuerdo con Vasen, la década de los 90 fue una bisagra dentro de la psiquiatría infantil. Entonces, se comenzó a creer que cualquier producción del cerebro, incluida la subjetividad, era una consecuencia de los genes.
-¿Por qué esta lectura sería problemática?
-Porque es incorrecto y peligroso entender la biología como portadora del destino. Muchos profesionales incurren en una serie de proyecciones, en general catastróficas, que tienden a ser atemorizantes para los padres. Dicen cosas, como: «Este chico va a tener de por vida tal cuadro y tal medicación va a ser imprescindible». El chico pasa de padecer un síntoma a ser el síntoma. En muchas aulas, las maestras dicen: «Tengo un ADD», con lo cual se pierde algo de la singularidad del chico, se dejan de lado cosas tan importantes como el lugar que tiene el niño en la familia, la situación de sus padres, las fantasías del niño, las cosas que lo asustan. Se olvida que las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos.
-¿A qué se refiere con «determinaciones de época»?
-A que, por ejemplo, cuando un chico está desatento, quizá no tenga un «déficit de atención», sino un déficit de interés, de motivación: está con su cabecita en otra cosa. Plantearlo como déficit y decir que no hay atención y entonces lo que falta es dopamina, tratar de resolver el problema con una pastilla, es un reduccionismo peligroso.
-Lo que usted dice es que un «niño ADD» no se distrae si, por caso, está viendo un programa de televisión que le gusta.
-Por supuesto que no se distrae. El 99% de los chicos mal llamados ADD, para mi gusto, no lo son.
-Uno de los mayores problemas de los llamados «niños ADD» es su falta de atención en la escuela. ¿Esto puede deberse a un desfase entre los métodos de enseñanza y las formas de aprendizaje de los alumnos?
-Considero que sí. Según el criterio del chico, que no necesariamente debe ser acompañado, la escuela queda divorciada de lo que va a ser el mercado de trabajo futuro y la vida en general. Una vez un pacientito me dijo: «La escuela educa muy bien para la escuela». El sentía que la escuela no le servía para la vida.
-Cuando se relaciona un supuesto desorden psiquiátrico con un problema biológico, ¿qué responsabilidad les cabe a los padres sobre ese problema?
-En general, poca. Todos los psiquiatras que están claramente a favor de la medicación y los condicionantes genéticos, tienden a exculpar a los padres.
-Parece una revancha: cuando tuvo su auge el psicoanálisis, el origen de todo estaba en los padres?
-Sí. Y no sólo eso: los padres aparecían como culpables. Ni siquiera como responsables: culpables. Entonces, qué mejor que alguien venga a decir: «La culpa no es de ustedes». Ahora bien: los padres no deben ser inculpados, pero tampoco deben ser corridos de la responsabilidad que les atañe.
-¿Los padres sienten culpa de medicar a sus hijos?
-Tienen un sentimiento ambivalente. Pero pensemos esto en función de la época. Imaginemos que una familia relativamente humilde, con varios hijos y con padres que trabajan todo el día, tiene un hijo muy problemático. Ellos tienen que llevarlo a un tratamiento psicológico que implica ir dos veces por semana a un hospital, esperar una hora, ir, volver... Todo eso puede ser inadecuadamente reemplazado por un diagnóstico hecho a la carrera, un medicamento y un control mensual. Hay condiciones que hacen que la medicación sea un recurso mucho más cómodo para una persona con una existencia de por sí bastante incómoda.
-¿Cómo se llega a esta decisión en las clases medias o altas?
-La integración, el éxito que aparece como el paradigma de la integración, el ser famoso, el ser millonario, que son los horizontes vocacionales de muchos chicos cuando se los interpela, hacen que en los padres haya una obligación muy angustiante de capacitarlos para que no fracasen. Y esto hace que los medicamentos aparezcan como una solución que acalla el síntoma, que permite que el chico se adapte y siga en carrera, y que demanda menos de sus padres.
-Entonces, ¿en ningún caso es razonable medicar?
-No se puede generalizar. Lo que digo es que todas las prácticas tienen un límite. El psicoanálisis lo tiene, pero también la psicofarmacología lo tiene. A veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante. Se puede ayudar a un chico muy agitado, excitado o aterrado, a disminuir esa sintomatología. Pero esto es distinto de una medicación que favorece la cosmética del comportamiento. Pretender que un chico viva medicado durante años termina escondiendo debajo de la alfombra un montón de tierra que después hace el camino intransitable.
EL PERSONAJE JUAN VASEN
Psiquiatra infantil
• Edad : 57 años; tiene dos hijos.
• Actividad : atiende en forma privada y es cofundador del Programa Cuidar Cuidando, del zoológico porteño, para niños con problemas emocionales graves.
• Libros : entre otros, escribió ¿Post mocositos?, Contacto animal y Fantasmas y pastillas.
• Cuestionando Etiquetas : así se llama el grupo de profesionales que integra y que trabaja por la desmedicalización de la infancia.
OPINIONES
• El materialismo es el que hace que de ultima, si el cerebro no es mas que una red de pulsos electricos interconectados y regulados por una serie de quimicos, LA solucion tambien tiene que ser material: modificar el funcionamiento con psicofarmacos. Es lo normal dada la cosmovision materialista imperante por conviccion o pereza en los centros cientificos mas poderosos. ES el materialismo estúpido!! (ay, me olvide la coma antes de es... para parafrasear a Clinton
• "Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos" ¿Esto no es consecuencia de la presencia que tienen en la vida de los grandes? ya no me acuerdo cuándo fue la última vez que conocí a alguien de más de 50 años que no tome Alplax o Lexotanil como si fueran caramelos... y que no pretenda aconsejarme que yo también los tome.
Solo tengo para agregar, que estoy de acuerdo en que hay que poner un poco mas de enfasis en que los chicos sean felices, lo que pasa es que en este pais la gente esta tan desesperada porque sus hijos sean competitivos en esta maltrecha economia que quizas le dedican a ese aspecto de la crianza mas recursos de los que disponen, sacandoselos a hacerlos felices, pero RICKIF si te dedicas a la felicidad dejando de lado la formacion, los hijos producto de esa modalidad seran "tontos felices", tiene que haber un balance, si te llaman porque tu hijo habla en clase, uno se tiene que sentar con el hijo y ver que pasa y solucionarlo, ni castigarlo, ni darle una palmada y un chupetin.
• Comparto con el Dr. Juan Vasen que no se debe generalizar y que todas las prácticas tienen un límite y que, a veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante; pero, pretender que un niño viva medicado mucho tiempo, durante años, termina siendo muy peligroso. Con respecto a la afirmación: " las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos", yo prefiero cambiar la palabra "determinaciones", por la palabra "condicionantes"; prefiero decir que los "condicionantes de época" influyen en la subjetividad y a veces muy fuertemente, pero no determinan la subjetividad, que también depende de otros factores. Por otro lado, coincido con el Dr. Vasen, en que se deben evitar los "reduccionismos peligrosos" tanto en los diagnósticos como en los tratamientos.
• Tengo 24 años, cuando empece primer grado, tuve 3 amonestaciones la primera semana por "Hablar en clase". Claro, yo hacia las cosas rapido,me aburria y me ponia a hablar con el resto que todavia no habia terminado, siempre terminaba en un "A firmar a direccion", a la tercera amonestacion mi maestra me dijo, una mas y te expulsan del colegio. No jodi màs, cuando terminaba antes, me ponia a dibujar, o a adelantar la tarea para casa. (Valga aclarar que a mi vieja le tomo un tiempo creerme que nunca tenia tarea, o que no necesitaba estudiar, porque estudiaba en el recreo antes del examen) Pase por todo el primario y el secundario sin tener una sola amonestacion mas, nunca citaron a mis padres, y termine todos los años abanderada y con excelentes promedios. SIN PANTILLAS, SIN VISITAS AL MEDICO. Solo hizo falta tener en bien en claro que me iba a pasar en mi casa si me llegaban a expulsar del colegio...
• Lo que dice Juan Vasel aqui es muy importante, según él, el 99% de los chicos medicados por ADD no deberían ser medicados. Es iatrogénico. Yo me pregunto¿ Si se los medica con ritalina o algo asi que es como una anfetamina no se les dará despues por probar metaanfetaminas? Hay que pensar que es un sistema nervioso plástico y seguro que tienen o crean receptores para todo. A lo mejor revisanto este tema encontramos algo que nos permita hacer descender el consumo de drogas en vez de ayudar a que se expanda.
Y para terminar con mi opiniòn COINCIDO CON EL AUTOR DE LA NOTA! RARO EN UN DIARIO! Veìa hace un dìa la pelicula "El comisario europèo";pelicula que nos ilustra sobre las multinacionales. Señores: amen a sus hijos, dediquenle tiempo y no los transformen en "superman"; SON NIÑOS! En comentarios anteriores quise graficar que un hombre/mujer, es un "homo sapiens" que a-aprende lo que le indican. En vez de inculcarles a niños de 1 año, màs aprendizaje, enseñenles a jugar(la infancia es ùnica);todo niño aprende lo que le indica su entorno(caso niño oriental, que fuma 40 cigarrillos por dìa); NO SE CREAN SUPER!.Y DE ACUERDO A ESO, SERÀ EL HOMBRE DEL MAÑANA! NO QUEREMOS "SUPER" ARGENTINOS"!QUEREMOS NIÑOS Y ADOLESCENTES FELICES! ESA ES LA CLAVE!
• Luego de leer el artículo y algunos comentarios, parece que el ADD es un problema muy serio, y que hay que tratar, pero no en el niño, sino en padres, docentes y médicos que presumen síntomas por negarse observar atentamente al niño. Medicarlo es lo más fácil y lo mejor para que los laboratorios sigan lucrando. Conocí a un pediatra que ante una apedicitis aguda dijo que no era nada y que se le iba a pasar. Lo salvó el tío dentista que pidió análisis de sangre en cuanto se marchó el inútil pediatra. Lo operaron esa misma tarde, justo antes que reventara.
• Muy interesante el tema y excelente elección al “Charlar” la cuestión con el señor Vasen. Ahora, me pregunto, ¿No se podría profundizar más el tema? Habría que darle más importancia, localizarlo mejor en el diario, presentarlo con bombos y platillos, comentarlo con otros especialistas. Este tipo de cosas, en nuestra sociedad lacerada por el consumo y la crisis de valores, no hace más sabios y nos prepara mejor. Por favor, La Nación, no se conforme con dar en la tecla con el tema y el entrevistado, juéguese y exponga el tema en primera plana. La política cotidiana (Kirchner, Cobos, Carrio, Macri, Clarín, etc) y el espectáculo (Fort, Tinelli, etc.) ya nos tienen hasta la coronilla.
• El árbol se conoce por los frutos. Bill Gates era el hijo rebelde de una familia con valores que regían hace 50 años. El pacto era: el hombre trabaja y la mujer en casa. Hoy la fórmula es la sinergia entre dos enteros y no de dos mitades, ya no se busca la media naranja. Cuanto más se trabaja la individualidad más se cultivan relaciones afectivas, positivas y durables. Pero no todas las historias de parejas con progreso mutuo terminan bien. Como dice la frase: detrás de un gran hombre hay una gran mujer, detrás de una gran mujer hay un divorcio. Formar una familia es una misión complicada en la sociedad del consumo. Lo que deben lograr los padres, juntos o separados, es que su hijo aprenda a ser único e irrepetible, que investigue su misión personal en sí mismo y no por lo que le dicen los demás. El niño dirigido desde afuera o por la tradición tiene un radar que siempre consulta en el exterior lo que debe hacer. El niño autodirigido posee una brújula interna que le señala el camino.
• Desde temprano Bill Gates era un hijo-problema. Desordenado y desobediente, discutía todo. A los 11 años, las peleas con su padre, el abogado Gates, eran frecuentes. El padre de fuerte carácter no lograba que el chico le hiciera caso y lo mandó al psicólogo. -¿Cuál es el problema, querido?- preguntó el psicólogo. -Mis padres y yo estamos en guerra- respondió. - Ajá. ¿Y qué es lo que se discute? - Sé discute quien manda. Si ellos o yo. A los tropezones, los Gates hicieron algunos acuerdos con el adolescente, según la clásica técnica del tira-y-afloje y lograron que el muchacho iniciara sus estudios en Harvard.¿Qué desea un padre abogado para su hijo, sino un bufete igual? Un día, Bill les informó que abandonaba sus estudios en Harvard y para angustia de sus padres, se radicó en Alburquerque y fundó una empresa con su amigo Paul. La empresa era Microsoft. La educación es una batalla que cada uno debe librar para que su entorno social no trabe su genio para llegar a ser lo que aspira ser.
• Siendo muy joven, me dí cuenta que la maternidad, no era lo mío. Siempre supe, que los hijos, no se los puede desconectar, cuando no tenemos ganas de escucharlos. David, hoy de 43 años, cuando comenzó la escuela primaria, la docente llamó a la madre, diciendole que el niño tenía problemas siquiátricos, que nunca se quedaba quieto, que molestaba en clase. La evalución siquiátrica fue para la madre: Sra. Ud. tiene un problema, su hijo es demasiado inteligente. Lee desde los 4 años. Es curioso, inquieto porque se aburre, ya que aprende mas rápido que los demás. Debe buscarle un lugar, donde además de la escuela, pueda desarrollar su inteligencia superior. Informe a la docente: Sra. Ud. tiene un problema. Su alumno tiene una inteligencia mucho mayor a la normalidad. Se aburre. Si a los alumnos les dá 5 problemas para resolver, a este le deberá dar 30. Todos terminarán al mismo tiempo, y así dejará de molestar. David fue becado en el Banceiro, con los más altos promedios de su generación.
Hallan un área cerebral que nos ayuda a aprender de los errores
Neurociencias / Trabajo de científicos de un instituto norteamericano
Es diminuta, pero permite reconocer cuándo la recompensa es menor de lo esperado
Noticias de Ciencia/Salud
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Nora Bär
LA NACION
La decepción es un sentimiento con connotaciones poéticas. Un experimento que acaba de publicarse en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience lovuelveun poquito más prosaico, aunque no por ello menos importante: según afirman científicos del Baylor College of Medicine (BCM), un instituto que forma parte del centro médico más grande del mundo, lo experimentamos cuando se activa una pequeñísima región ubicada en el centro del cerebro, la "habénula", y nos indica que nuestras expectativas no se cumplen.
"Cuando la recompensa es menor de lo esperado, el cerebro necesita aprender cómo evitar acciones que conducen a ese resultado", escribe el profesor Read Montague, director de la Unidad de Psiquiatría Computacional del BCM.
"«Habénula» (diminutivo de «habena») significa «riendita», en latín -explica Ramiro Salas, químico graduado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA radicado hace 18 años en los Estados Unidos y primer autor del estudio-. De esta región emergen dos grupos de axones que parecen las riendas de la glándula pineal."
Aunque conocían varias de sus funciones (está involucrada en el comportamiento alimentario y sexual, la memoria, la ansiedad, la adicción...), hasta ahora los científicos no le asignaban a la habénula ninguna en especial. Es más, se hablaba de ella como "un conductor de orquesta escondido" o una especie de modulador de comportamientos.
Salas y sus colegas comenzaron a interesarse en sus capacidades después de trabajar varios años con ratones mutantes en los que estudiaban cuál era la función de los receptores nicotínicos en los mecanismos de la adicción al tabaco. Habían descubierto que los llamados Beta 4 y Alfa 5 eran absolutamente necesarios para que se presentara la abstinencia.
"Cuando nos fijamos dónde se expresaban, nos encontramos con que era precisamente en la habénula -cuenta, desde su casa en Houston-. Les inyectábamos a ratones adictos un bloqueante nicotínico solamente allí y veíamos que entraban en síndrome de abstinencia: se ponían nerviosos, se rascaban, se sacudían, miraban de un lado a otro... Después de observarlos con mucha paciencia, vimos que se puede precipitar la abstinencia de la nicotina solamente bloqueando estos receptores y se nos ocurrió probar si en los seres humanos pasaba lo mismo."
El área en cuestión es tan chiquita (6 por 4 mm) que los científicos se vieron en problemas para localizarla en las imágenes de resonancia magnética, cuyas unidades mínimas de resolución volumétrica (3 por 3 por 4 mm) hacían casi imposible visualizarla. "Como cada cerebro es distinto del otro, tuvimos que desarrollar un método nuevo de «normalizar» las imágenes", subraya Salas.
Partiendo de estudios previos en monos a los que se les habían insertado electrodos en esa región (les ofrecían uvas en la palma de la mano y cuando no había la habénula comenzaba a desarrollar una actividad frenética), los investigadores decidieron someter a prueba su hipótesis de que era la "sede" de la decepción en 50 personas.
"Pusimos a las personas en el equipo de resonancia magnética funcional y les dimos un chupete por el que salía jugo del gusto que hubieran elegido seis segundos después de ver una pelotita amarilla -continúa el científico-, mientras les tomábamos una imagen cerebral cada dos segundos."
Después de repetirlo unas cincuenta veces, en lugar de permitirles saborear el jugo a los seis segundos, los investigadores hacían que demorara diez segundos en salir. "Así, vimos que durante ese tiempo extra se activaba la habénula", detalla Salas.
Para los científicos, esa señal de decepción tiene una importancia vital en el aprendizaje: "Hace que uno no vuelva a cometer el mismo error", dice Salas.
La investigación, financiada por los institutos nacionales de Abuso de Drogas, y de Desórdenes Neurológicos y Stroke de los Estados Unidos, entre otros, también ofrece pistas para entender la abstinencia.
"Tanto con el tabaco como con otras adicciones, la habénula que está acostumbrada a recibir un estímulo queda superactivada -explica-. La abstinencia es una especie de decepción constante." Y agrega: "Ha habido una larga discusión acerca de si la gente fuma por la recompensa o para evitar la abstinencia. Para mí, la respuesta es lo segundo. El fumador necesita otro cigarrillo para calmar su habénula".
Es diminuta, pero permite reconocer cuándo la recompensa es menor de lo esperado
Noticias de Ciencia/Salud
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Nora Bär
LA NACION
La decepción es un sentimiento con connotaciones poéticas. Un experimento que acaba de publicarse en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience lovuelveun poquito más prosaico, aunque no por ello menos importante: según afirman científicos del Baylor College of Medicine (BCM), un instituto que forma parte del centro médico más grande del mundo, lo experimentamos cuando se activa una pequeñísima región ubicada en el centro del cerebro, la "habénula", y nos indica que nuestras expectativas no se cumplen.
"Cuando la recompensa es menor de lo esperado, el cerebro necesita aprender cómo evitar acciones que conducen a ese resultado", escribe el profesor Read Montague, director de la Unidad de Psiquiatría Computacional del BCM.
"«Habénula» (diminutivo de «habena») significa «riendita», en latín -explica Ramiro Salas, químico graduado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA radicado hace 18 años en los Estados Unidos y primer autor del estudio-. De esta región emergen dos grupos de axones que parecen las riendas de la glándula pineal."
Aunque conocían varias de sus funciones (está involucrada en el comportamiento alimentario y sexual, la memoria, la ansiedad, la adicción...), hasta ahora los científicos no le asignaban a la habénula ninguna en especial. Es más, se hablaba de ella como "un conductor de orquesta escondido" o una especie de modulador de comportamientos.
Salas y sus colegas comenzaron a interesarse en sus capacidades después de trabajar varios años con ratones mutantes en los que estudiaban cuál era la función de los receptores nicotínicos en los mecanismos de la adicción al tabaco. Habían descubierto que los llamados Beta 4 y Alfa 5 eran absolutamente necesarios para que se presentara la abstinencia.
"Cuando nos fijamos dónde se expresaban, nos encontramos con que era precisamente en la habénula -cuenta, desde su casa en Houston-. Les inyectábamos a ratones adictos un bloqueante nicotínico solamente allí y veíamos que entraban en síndrome de abstinencia: se ponían nerviosos, se rascaban, se sacudían, miraban de un lado a otro... Después de observarlos con mucha paciencia, vimos que se puede precipitar la abstinencia de la nicotina solamente bloqueando estos receptores y se nos ocurrió probar si en los seres humanos pasaba lo mismo."
El área en cuestión es tan chiquita (6 por 4 mm) que los científicos se vieron en problemas para localizarla en las imágenes de resonancia magnética, cuyas unidades mínimas de resolución volumétrica (3 por 3 por 4 mm) hacían casi imposible visualizarla. "Como cada cerebro es distinto del otro, tuvimos que desarrollar un método nuevo de «normalizar» las imágenes", subraya Salas.
Partiendo de estudios previos en monos a los que se les habían insertado electrodos en esa región (les ofrecían uvas en la palma de la mano y cuando no había la habénula comenzaba a desarrollar una actividad frenética), los investigadores decidieron someter a prueba su hipótesis de que era la "sede" de la decepción en 50 personas.
"Pusimos a las personas en el equipo de resonancia magnética funcional y les dimos un chupete por el que salía jugo del gusto que hubieran elegido seis segundos después de ver una pelotita amarilla -continúa el científico-, mientras les tomábamos una imagen cerebral cada dos segundos."
Después de repetirlo unas cincuenta veces, en lugar de permitirles saborear el jugo a los seis segundos, los investigadores hacían que demorara diez segundos en salir. "Así, vimos que durante ese tiempo extra se activaba la habénula", detalla Salas.
Para los científicos, esa señal de decepción tiene una importancia vital en el aprendizaje: "Hace que uno no vuelva a cometer el mismo error", dice Salas.
La investigación, financiada por los institutos nacionales de Abuso de Drogas, y de Desórdenes Neurológicos y Stroke de los Estados Unidos, entre otros, también ofrece pistas para entender la abstinencia.
"Tanto con el tabaco como con otras adicciones, la habénula que está acostumbrada a recibir un estímulo queda superactivada -explica-. La abstinencia es una especie de decepción constante." Y agrega: "Ha habido una larga discusión acerca de si la gente fuma por la recompensa o para evitar la abstinencia. Para mí, la respuesta es lo segundo. El fumador necesita otro cigarrillo para calmar su habénula".
El aula no atrae por repartir recursos
Emergencia escolar / Las experiencias en Chile, México y Brasil
En los tres países, el Estado logra que los chicos vuelvan a la escuela cuando desarrolla políticas educativas
Noticias de Cultura
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Raquel San Martín
LA NACION
En situaciones de emergencia, violencia social y marginalidad, cuando la escuela queda impotente para retener a los chicos en las aulas, repartir recursos -dinero, libros, materiales- no parece ser la decisión más efectiva. Hace falta, en cambio, una política educativa que transforme la escuela en un lugar donde los chicos aprendan y quieran quedarse.
Esa es una de las lecciones que se pueden sacar de las experiencias de tres países que, por distintas razones, viven "emergencias educativas" que ponen a muchos chicos en clara desventaja y frente a las que el Estado decidió intervenir.
Los resultados -que contrastan con iniciativas de política social como la asignación universal por hijo o el reparto de computadoras en escuelas en la Argentina- provienen de una investigación realizada por las fundaciones Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) y Konrad Adenauer. En ella se analizaron los casos de Chile -donde la mitad de las escuelas quedó prácticamente inutilizada tras el terremoto de febrero pasado-; Ciudad Juárez, en México, el territorio asolado por la violencia del narcotráfico, y el exitoso plan Bolsa Familia, de Brasil, para que los chicos de sectores más marginales vuelvan a la escuela.
En los tres casos, un elemento común aparece: "Repartir recursos dejó de ser el eje de las políticas compensatorias. Los ministerios de Educación tienen que diseñar políticas educativas y evaluar si los chicos aprenden. La meta no es sólo que la escuela reciba más chicos, sino pensar qué les ofrece para que se queden", sintetizó a LA NACION Gustavo Iaies, presidente de la fundación CEPP. Las experiencias abrieron otro debate. "Para chicos marginales, hay que pensar una escuela distinta, porque tiene que convencerlos de que el plan B es mejor que el plan A de su realidad", dijo Iaies.
En Chile
El 27 de febrero pasado -dos días antes del comienzo previsto del ciclo lectivo-, un devastador terremoto en Chile dejó el 50% de sus 9000 instituciones educativas afectadas y a 1.250.000 alumnos sin poder empezar las clases. Dos meses más tarde, todos los chicos chilenos iban a la escuela. Según cuenta el informe, la prioridad, acelerada por una fuerte demanda social, fue la restauración de las aulas como una forma de "recuperar la normalidad".
Se comenzó con un relevamiento del estado de las escuelas, que arrojó 2500 edificios inutilizados, pero 1200 con posibilidad de reparación. Sobre esa base se transformó el sistema de jornada completa -que tiene el 90% de las escuelas chilenas- en jornada simple, para que en cada edificio dieran clases dos escuelas cada día. Se utilizaron edificios públicos para albergar otras, se instalaron aulas modulares y provisionales de rápida construcción y se adaptaron ómnibus para funcionar como aulas.
¿Qué enseñar, en esas condiciones? Tras consultar con los docentes, surgió "un área integrada de lengua, matemática, ciencias naturales y ciencias sociales", a las que se agregaron educación física y música, para condensar y vincular contenidos.
"La decisión era volver a la normalidad lo antes posible, por eso, las evaluaciones de aprendizaje que se hacen todos los años se mantuvieron", contó Daniel Santa Cruz, autor del informe. Otro dato fue la participación de ONG: las autoridades admitieron que sin la ayuda de la sociedad civil la mitad de las metas no se hubieran cumplido.
En México
La violencia del narcotráfico, la marginalidad y la explotación en las maquiladoras atraviesa toda la vida en Ciudad Juárez, incluyendo las posibilidades educativas de sus 1006 escuelas. Cuatro de cada diez chicos en la ciudad ni siquiera se inscriben en el nivel medio y para muchos jóvenes la alternativa de las bandas narcotraficantes es más redituable e interesante que la escuela.
Este año, el gobierno mexicano decidió una intervención que llamó Todos somos Juárez-Reconstruyamos la Ciudad, con 170 compromisos y plazos para su cumplimiento en varios aspectos, incluida la educación.
En ese tema, la sociedad juarense demandó, en un primer acercamiento, transformar las escuelas en lugares de contención y contrapeso para la atractiva oferta de las bandas de la droga. Así, se amplió la jornada escolar progresivamente, se capacitó a todos los docentes en prevención de adicciones, se empezó la construcción de escuelas técnicas en distintos sectores de la ciudad y se inició un programa por el que se abren las escuelas los sábados con actividades deportivas y culturales.
Si bien todavía es temprano para ver resultados, "la intención es que los chicos vuelvan a identificarse culturalmente con la escuela, ante la percepción de que para los jóvenes el narco da más seguridad que el Estado", apuntó Iaies.
En Brasil
Desde 2003, Brasil tiene en marcha el programa de asistencia monetaria para poblaciones vulnerables más grande del mundo. Se llama Bolsa Familia y hoy llega a casi más de 12 millones de familias, que reciben aportes mensuales de hasta 114 dólares, para lo cual hay que cumplir con ciertos requisitos, como la asistencia a la escuela, el suministro de vacunas y el control nutricional de los chicos.
En 2007 se detectó que cerca de 1,5 millones de personas no cumplían con alguno de esos requisitos, en general la asistencia a la escuela. Se creó un sistema de "acompañamiento" que estableció políticas para traer a los chicos de vuelta. Hoy sólo 35.000 familias están fuera del beneficio.
Además, se abren escuelas en contraturno para actividades sociales y deportivas, y se creó la categoría "escuela indígena", para asegurar autonomía pedagógica y de recursos a escuelas que reciben a estas poblaciones, el grueso de las más marginadas de la escuela.
CLAVES
50%
Escuelas chilenas inutilizadas
Tras el terremoto, 2500 escuelas no podían usarse. Dos meses más tarde, todos los chicos iban a clases.
97%
Cobertura primaria en Brasil
En los 80, la cifra era del 82%. El crecimiento se debió en buena medida al programa Bolsa Familia.
• Normas y control. En los tres casos hay un Estado que establece normas para acceder a los beneficios y las controla.
• Información. La disponibilidad de datos confiables sobre el sistema educativo es central. Brasil tiene un seguimiento escolar de 16 millones de chicos y México censa todos los años a todo el sistema.
• Permanencia. Los funcionarios encargados de estas políticas estatales tienen continuidad en sus cargos a través de los años.
En los tres países, el Estado logra que los chicos vuelvan a la escuela cuando desarrolla políticas educativas
Noticias de Cultura
Jueves 3 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Raquel San Martín
LA NACION
En situaciones de emergencia, violencia social y marginalidad, cuando la escuela queda impotente para retener a los chicos en las aulas, repartir recursos -dinero, libros, materiales- no parece ser la decisión más efectiva. Hace falta, en cambio, una política educativa que transforme la escuela en un lugar donde los chicos aprendan y quieran quedarse.
Esa es una de las lecciones que se pueden sacar de las experiencias de tres países que, por distintas razones, viven "emergencias educativas" que ponen a muchos chicos en clara desventaja y frente a las que el Estado decidió intervenir.
Los resultados -que contrastan con iniciativas de política social como la asignación universal por hijo o el reparto de computadoras en escuelas en la Argentina- provienen de una investigación realizada por las fundaciones Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) y Konrad Adenauer. En ella se analizaron los casos de Chile -donde la mitad de las escuelas quedó prácticamente inutilizada tras el terremoto de febrero pasado-; Ciudad Juárez, en México, el territorio asolado por la violencia del narcotráfico, y el exitoso plan Bolsa Familia, de Brasil, para que los chicos de sectores más marginales vuelvan a la escuela.
En los tres casos, un elemento común aparece: "Repartir recursos dejó de ser el eje de las políticas compensatorias. Los ministerios de Educación tienen que diseñar políticas educativas y evaluar si los chicos aprenden. La meta no es sólo que la escuela reciba más chicos, sino pensar qué les ofrece para que se queden", sintetizó a LA NACION Gustavo Iaies, presidente de la fundación CEPP. Las experiencias abrieron otro debate. "Para chicos marginales, hay que pensar una escuela distinta, porque tiene que convencerlos de que el plan B es mejor que el plan A de su realidad", dijo Iaies.
En Chile
El 27 de febrero pasado -dos días antes del comienzo previsto del ciclo lectivo-, un devastador terremoto en Chile dejó el 50% de sus 9000 instituciones educativas afectadas y a 1.250.000 alumnos sin poder empezar las clases. Dos meses más tarde, todos los chicos chilenos iban a la escuela. Según cuenta el informe, la prioridad, acelerada por una fuerte demanda social, fue la restauración de las aulas como una forma de "recuperar la normalidad".
Se comenzó con un relevamiento del estado de las escuelas, que arrojó 2500 edificios inutilizados, pero 1200 con posibilidad de reparación. Sobre esa base se transformó el sistema de jornada completa -que tiene el 90% de las escuelas chilenas- en jornada simple, para que en cada edificio dieran clases dos escuelas cada día. Se utilizaron edificios públicos para albergar otras, se instalaron aulas modulares y provisionales de rápida construcción y se adaptaron ómnibus para funcionar como aulas.
¿Qué enseñar, en esas condiciones? Tras consultar con los docentes, surgió "un área integrada de lengua, matemática, ciencias naturales y ciencias sociales", a las que se agregaron educación física y música, para condensar y vincular contenidos.
"La decisión era volver a la normalidad lo antes posible, por eso, las evaluaciones de aprendizaje que se hacen todos los años se mantuvieron", contó Daniel Santa Cruz, autor del informe. Otro dato fue la participación de ONG: las autoridades admitieron que sin la ayuda de la sociedad civil la mitad de las metas no se hubieran cumplido.
En México
La violencia del narcotráfico, la marginalidad y la explotación en las maquiladoras atraviesa toda la vida en Ciudad Juárez, incluyendo las posibilidades educativas de sus 1006 escuelas. Cuatro de cada diez chicos en la ciudad ni siquiera se inscriben en el nivel medio y para muchos jóvenes la alternativa de las bandas narcotraficantes es más redituable e interesante que la escuela.
Este año, el gobierno mexicano decidió una intervención que llamó Todos somos Juárez-Reconstruyamos la Ciudad, con 170 compromisos y plazos para su cumplimiento en varios aspectos, incluida la educación.
En ese tema, la sociedad juarense demandó, en un primer acercamiento, transformar las escuelas en lugares de contención y contrapeso para la atractiva oferta de las bandas de la droga. Así, se amplió la jornada escolar progresivamente, se capacitó a todos los docentes en prevención de adicciones, se empezó la construcción de escuelas técnicas en distintos sectores de la ciudad y se inició un programa por el que se abren las escuelas los sábados con actividades deportivas y culturales.
Si bien todavía es temprano para ver resultados, "la intención es que los chicos vuelvan a identificarse culturalmente con la escuela, ante la percepción de que para los jóvenes el narco da más seguridad que el Estado", apuntó Iaies.
En Brasil
Desde 2003, Brasil tiene en marcha el programa de asistencia monetaria para poblaciones vulnerables más grande del mundo. Se llama Bolsa Familia y hoy llega a casi más de 12 millones de familias, que reciben aportes mensuales de hasta 114 dólares, para lo cual hay que cumplir con ciertos requisitos, como la asistencia a la escuela, el suministro de vacunas y el control nutricional de los chicos.
En 2007 se detectó que cerca de 1,5 millones de personas no cumplían con alguno de esos requisitos, en general la asistencia a la escuela. Se creó un sistema de "acompañamiento" que estableció políticas para traer a los chicos de vuelta. Hoy sólo 35.000 familias están fuera del beneficio.
Además, se abren escuelas en contraturno para actividades sociales y deportivas, y se creó la categoría "escuela indígena", para asegurar autonomía pedagógica y de recursos a escuelas que reciben a estas poblaciones, el grueso de las más marginadas de la escuela.
CLAVES
50%
Escuelas chilenas inutilizadas
Tras el terremoto, 2500 escuelas no podían usarse. Dos meses más tarde, todos los chicos iban a clases.
97%
Cobertura primaria en Brasil
En los 80, la cifra era del 82%. El crecimiento se debió en buena medida al programa Bolsa Familia.
• Normas y control. En los tres casos hay un Estado que establece normas para acceder a los beneficios y las controla.
• Información. La disponibilidad de datos confiables sobre el sistema educativo es central. Brasil tiene un seguimiento escolar de 16 millones de chicos y México censa todos los años a todo el sistema.
• Permanencia. Los funcionarios encargados de estas políticas estatales tienen continuidad en sus cargos a través de los años.
Alumnas con libros, mochila y bebe

Enseñanza media / En la ciudad hay 66 colegios estatales con lugar para los hijos de las estudiantes
El embarazo es un motivo creciente de abandono del secundario; con apoyo de la escuela, seguir es posible
Sábado 5 de junio de 2010 | Publicado en edición impresa
Noticias de Cultura
Silvina Premat
LA NACION
Ser madre durante la adolescencia, un fenómeno creciente en todo el país, parece ser un serio obstáculo para hacer o terminar el secundario y una de las causas de la deserción escolar. Así lo avalan las experiencias de alumnas y docentes, y las estadísticas de los profesionales.
"Yo le dije a una de mis amigas que viniera porque acá también puede estar con el hijo, pero no quiso y dejó la escuela", contó a LA NACION Jesica Navarro, madre de Sol Luzmila, de 5 meses. Jesica, de 20 años, está recursando cuarto año en la Escuela de Educación Media Nº 20, de Lugano.
El abandono del secundario de las madres adolescentes contrasta con el aumento de las mujeres madres que completaron el primario y las que ingresaron en la universidad. Según información de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, tomada entre 1986 y 2006, el nivel educativo de las madres en el país mejoró en los extremos de la pirámide educativa, en tanto que el nivel medio sigue siendo el más crítico.
Un relevamiento del Observatorio de la Maternidad -producido sobre la base de los datos del Indec- muestra que la mitad de las mujeres que son madres en el país no completaron la escolaridad obligatoria (48,8%). Dentro de ese grupo, el 6,5% no terminó la primaria y el resto tiene el secundario incompleto. En contraposición, el 30% de las madres pasó por la universidad.
"Yo también iba a dejar como hizo mi amiga, pero vine, hablé con los profesores y ellos me dijeron que en la escuela hay de todo para el bebe", cuenta Jesica. "Igual, cuando empezaron las clases yo dejaba la beba con mi madre, pero la extrañaba mucho y decidí traerla conmigo", cuenta. Su hijita es uno de los 54 bebes y niños del Jardín Maternal Nº 5 que funciona en la planta baja de su escuela, 50 de los cuales son hijos de alumnas; los cuatro restantes son niños de alguna preceptora o profesora.
Todos colaboran
Yanina Sosa, de 19 años, es otra de las alumnas madres de esa escuela de Lugano. Tuvo a Tiara, su primera hija, en el verano y "como quería terminar el secundario" anotó a su beba y la trajo las dos semanas de adaptación previa al inicio de las clases. Ella también tiene una amiga que dejó a mitad del año pasado después de quedar embarazada porque "decía que no iba a poder con todo".
Yanina y Jesica se sienten ayudadas por sus compañeros y docentes. "Para que no tengamos que traer a las bebas a la mañana, que hace mucho frío, la profesora de Educación Física nos da un trabajo práctico que nosotras hacemos en nuestras casas", ejemplifica Jesica y agrega que para "ir a ver a Sol, darle la mamadera o la teta" sólo tiene que bajar un piso por la escalera. Si el bebe se pone muy molesto, alguna autoridad del Maternal retira a la madre de su clase para que lo atienda. "Si las chicas están en una prueba, y no se trata de darle de comer por supuesto, con las maestras paseamos al chico por toda la escuela para calmarlo hasta que se desocupa", cuenta Nora Miracca, vicedirectora de ese Jardín, quien admite: "Hay muy pocas escuelas que tienen jardines maternales como éste, aunque las dos salitas ya nos quedaron chicas, y esto es una pena porque son la respuesta ideal para una adolescente que es madre".
Según datos del Ministerio de Educación porteño, para un total de unos 170.000 alumnos secundarios en la ciudad de Buenos Aires hay 66 escuelas y 11 hospitales que tienen un espacio para recibir a los hijos de los alumnos, se trate de jardín maternal, escuelas infantiles o extensiones horarias. Además, desde 2000 funciona un programa de retención escolar de alumnas madres o embarazadas y alumnos padres, en las 131 escuelas que hasta ahora lo solicitaron y que consiste en la designación de un "referente" -especie de tutor- que acompaña a los alumnos padres.
"También desde 2006 hay una resolución que establece la prioridad de vacantes en jardines de infantes para hijos de alumnas, en la jurisdicción donde ellas cursan sus estudios", afirma la subsecretaria de Educación porteña, Ana Ravaglia, aunque es consciente de que esto no siempre sucede. Por eso, informó, hay otra resolución que permite a los alumnos, en casos de extrema necesidad, llevar a sus hijitos al aula.
"No se puede afirmar que la maternidad excluye del sistema educativo formal, pero sí que las madres tienen mayores dificultades para continuar con sus estudios formales. Es decir, no podemos saber si porque son madres a edades tempranas dejan la escuela o porque primero dejan la escuela luego se convierten en madres", dijo a LA NACION Paula de Bonis, una de las investigadoras que participaron del informe del Observatorio, junto con Carina Lupica y Gisell Cogliandro.
La maternidad adolescente, según el Ministerio de Salud nacional, creció en el país en las últimas décadas. En 1980 las madres menores de 19 años eran unas 94.000, el 13,5% del total de mujeres que habían dado a luz en ese año. En 2007 ese porcentaje subió al 15,6%, es decir, unas 110.000 madres de 19 años o menos.
Para De Bonis y Miracca, no es la maternidad lo que más influye en la continuidad o deserción escolar, sino la condición de vulnerabilidad social en la que generalmente viven estas madres que deben salir a trabajar para mantenerse ellas y sus hijos.
HABLAR DEL TEMA EN LAS AULAS
En el sector privado, cada escuela resuelve las situaciones de embarazo de las alumnas de manera individual. Para el secretario general de la Asociación de Entidades Educativas Privadas Argentinas (Adeepra), Perpetuo Lentijo, la cantidad de alumnas en esta situación viene disminuyendo. "La posibilidad de que las chicas puedan hablar del tema en la escuela ayuda. La situación se ha flexibilizado muchísimo con respecto a hace 20 años y hoy hay una mayor contención y acompañamiento. Además, hay una normativa vigente y en provincia se les extiende el régimen de inasistencias durante el embarazo y la crianza", afirmó.
sábado, 15 de mayo de 2010
El apoyo escolar ya se volvió una rutina
Docentes salvavidas / Casi un reemplazo para los padres
Las maestras particulares ahora supervisan que los chicos hagan la tarea y actúan antes de que haya dificultades
Noticias de Cultura
Jueves 22 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Carla Melicci
Para LA NACION
Padres que trabajan todo el día y no quieren lidiar con sus hijos a la hora de hacer la tarea, escuelas primarias que aún no encuentran la forma de que los alumnos logren prestar atención en clase y chicos que necesitan contar con la mirada de un adulto para hacer sus deberes parece ser la combinación perfecta para que cada vez más familias recurran a maestras particulares, no tanto en busca de ayuda puntual para una dificultad de aprendizaje o de comprensión, sino como forma de contención y supervisión escolar de los chicos.
Así, a las actividades extras que tienen los niños se les agrega ir una, dos y hasta tres veces por semana a apoyo escolar, donde la hora de clase, que por lo general es grupal, ronda entre $ 20 y $ 40, según el barrio.
Para Alejandro De Oto Gilotaux, director de primaria y rector del Instituto de Capacitación Docente del Colegio Los Robles, existe un conjunto de factores por los que las familias recurren con mayor frecuencia a este tipo de apoyo.
"Por un lado, la realidad actual laboral de los padres claramente dificulta el acompañamiento y el control sobre el niño. Por el otro, está la abrumadora cantidad de contenidos que se dictan en algunas escuelas, pensados para niños con un mayor nivel de desarrollo evolutivo y que sólo pueden ser aprendidos por chicos con memoria. Finalmente, los enfoques pedagógicos actuales que utilizan algunas escuelas no son los mismos con los que aprendieron los padres. Por todo eso a veces los chicos llevan tareas a sus casas que los adultos no saben cómo resolver", aseguró a La Nacion De Oto Gilotaux.
Tal fue el caso de Ximena Pretela, mamá de Julieta y Sofía, de 8 y 13 años. "Les enseñaron a dividir de una manera que yo nunca había visto, entonces necesitaba que alguien les explicara y que las contuviera, porque yo no lo podía hacer. Ahora, las mando una vez por semana, en paralelo con el colegio. Ya no espero más a que llegue el día de las pruebas y les vaya mal", comentó Ximena, y señaló que esta contención tiene que ser un esfuerzo compartido por ambas partes: "Los libros no se pasean. Ellas tienen que estudiar, no se pueden sacar un 3 si las mando a apoyo".
Desde la psicología, la directora del Centro Dos, Miriam Mazover, recalcó que esta tendencia se da al estar la educación marcada como sinónimo de "la única prosperidad que le podemos asegurar a un hijo en un país tan incierto como el nuestro".
Ante el primer indicio de que algo no funciona, se manda a los chicos a apoyo escolar. "Hay mucha expectativa de los padres puesta en la escolaridad de sus hijos, porque ven que si el niño recibe una buena educación y tiene una buena performance en el colegio, tiene asegurado su porvenir", explicó Mazover.
Sin embargo, Marita Bourboun, maestra "de toda la vida" ?hace 45 años que es docente y 10 que dedica sus tardes a dar apoyo escolar en el barrio porteño del Abasto?, no coincide con Mazover.
"Esa mirada refleja el pensamiento de un grupo con posibilidades económicas diferentes de las que yo observo. Acá los papás me piden contención, que ayude a sus hijos en lo que ellos no saben, porque lo desconocen, porque no lo vieron nunca, porque se lo olvidaron o simplemente porque las materias van cambiando. Hoy el chico necesita que se le explique más, y los tiempos para desarrollar un programa en clase son escasos, lo que no le permite al docente detenerse; tiene que avanzar", aseveró Bourboun.
Maestras delivery
"Mientras que lo esperable sería que alrededor de un 10% de los alumnos necesite alguna ayuda extra, hemos encontrado cursos de primaria, en colegios de doble turno bilingües, en los que alrededor del 80% del alumnado recurrió en algún momento del año a la ayuda de una maestra particular", sostuvo un director de escuela primaria privada. En muchas ocasiones los propios colegios tienen un listado de maestros particulares que recomiendan a los padres de chicos con dificultades.
De Oto Gilotaux afirmó que sólo debería tener maestra particular el niño que presente alguna dificultad de aprendizaje. "El problema radica en que la escuela primaria en algún momento le pide al niño que estudie, en general en cuarto grado, como si mágicamente pudiera llegar a su casa y saber de qué se trata estudiar. Simplemente la escuela no enseña a estudiar. Cuando llega el aviso de la primera evaluación, la familia colapsa y recurre a la maestra delivery, que intenta que el niño aprenda para aprobar la prueba", aseguró el director.
Con paciencia
Lorena Chaile tuvo que rescindir sus vacaciones de verano porque Lucas se llevó Matemática y Lengua a marzo. "Llegó a ir a apoyo hasta tres veces por semana en febrero, porque si no, no pasaba de grado. No puedo hacerme problema porque no hace la tarea o no entiende, ya que a veces no le puedo explicar, porque trabajo todo el día. El es muy distraído, se dispersa en clase y necesita de una maestra particular que le explique, con la paciencia que yo no tengo", comentó la mamá de Lucas.
Por su parte, Ana Iraeta, maestra de escuela primaria pública y particular por la tarde, afirmó que los padres que mandan a apoyo escolar a sus hijos realmente están preocupados por ellos. "Si no, no los mandarían. Tengo diferentes casos, eso sí. Hay papás que se acercan en abril y me dicen: «Ana, yo no puedo; arreglate vos con mi hijo», y les doy apoyo escolar todo el año. Otros vienen directamente a partir de julio, y la consigna es «que pase de grado como pueda». Ahí es cuando te tenés que transformar en maestra salvavidas y sacar al chico adelante."
Mazover y Bourboun concuerdan en que la contención primaria del niño es la familia. "Por eso los padres tienen que estar alertas, ver si realmente sus hijos necesitan de una contención extra, si no están pasando por un estadio típico de la conformación del psiquismo humano, que está en plena construcción hasta la adolescencia", advirtió la directora del Centro Dos.
Y aclaró: "Tienen que entender que esto no es gratuito. No sólo se paga la maestra particular, sino que también el niño paga el precio de saber que necesita de otro para resolver su aprendizaje".
PROPUESTAS PARA MEJORAR LA PRIMARIA
Con una tasa de egreso del 90% y cobertura casi universal, la escuela primaria parece a salvo de los problemas del nivel medio. Pero enfrenta dificultades de sobreedad y repitencia. El Ministerio de Educación presentará hoy sus políticas de mejora para la primaria, que alcanzarán a 1.800.000 alumnos de unas 4000 escuelas con población vulnerable del país. Entre las iniciativas, se enviarán libros de texto y materiales didácticos, habrá recursos de apoyo para alumnos con dificultades y se planea abrir 450 Centros de Actividades Infantiles con propuestas recreativas, culturales y científicas a cargo de "maestras comunitarias".
Las maestras particulares ahora supervisan que los chicos hagan la tarea y actúan antes de que haya dificultades
Noticias de Cultura
Jueves 22 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Carla Melicci
Para LA NACION
Padres que trabajan todo el día y no quieren lidiar con sus hijos a la hora de hacer la tarea, escuelas primarias que aún no encuentran la forma de que los alumnos logren prestar atención en clase y chicos que necesitan contar con la mirada de un adulto para hacer sus deberes parece ser la combinación perfecta para que cada vez más familias recurran a maestras particulares, no tanto en busca de ayuda puntual para una dificultad de aprendizaje o de comprensión, sino como forma de contención y supervisión escolar de los chicos.
Así, a las actividades extras que tienen los niños se les agrega ir una, dos y hasta tres veces por semana a apoyo escolar, donde la hora de clase, que por lo general es grupal, ronda entre $ 20 y $ 40, según el barrio.
Para Alejandro De Oto Gilotaux, director de primaria y rector del Instituto de Capacitación Docente del Colegio Los Robles, existe un conjunto de factores por los que las familias recurren con mayor frecuencia a este tipo de apoyo.
"Por un lado, la realidad actual laboral de los padres claramente dificulta el acompañamiento y el control sobre el niño. Por el otro, está la abrumadora cantidad de contenidos que se dictan en algunas escuelas, pensados para niños con un mayor nivel de desarrollo evolutivo y que sólo pueden ser aprendidos por chicos con memoria. Finalmente, los enfoques pedagógicos actuales que utilizan algunas escuelas no son los mismos con los que aprendieron los padres. Por todo eso a veces los chicos llevan tareas a sus casas que los adultos no saben cómo resolver", aseguró a La Nacion De Oto Gilotaux.
Tal fue el caso de Ximena Pretela, mamá de Julieta y Sofía, de 8 y 13 años. "Les enseñaron a dividir de una manera que yo nunca había visto, entonces necesitaba que alguien les explicara y que las contuviera, porque yo no lo podía hacer. Ahora, las mando una vez por semana, en paralelo con el colegio. Ya no espero más a que llegue el día de las pruebas y les vaya mal", comentó Ximena, y señaló que esta contención tiene que ser un esfuerzo compartido por ambas partes: "Los libros no se pasean. Ellas tienen que estudiar, no se pueden sacar un 3 si las mando a apoyo".
Desde la psicología, la directora del Centro Dos, Miriam Mazover, recalcó que esta tendencia se da al estar la educación marcada como sinónimo de "la única prosperidad que le podemos asegurar a un hijo en un país tan incierto como el nuestro".
Ante el primer indicio de que algo no funciona, se manda a los chicos a apoyo escolar. "Hay mucha expectativa de los padres puesta en la escolaridad de sus hijos, porque ven que si el niño recibe una buena educación y tiene una buena performance en el colegio, tiene asegurado su porvenir", explicó Mazover.
Sin embargo, Marita Bourboun, maestra "de toda la vida" ?hace 45 años que es docente y 10 que dedica sus tardes a dar apoyo escolar en el barrio porteño del Abasto?, no coincide con Mazover.
"Esa mirada refleja el pensamiento de un grupo con posibilidades económicas diferentes de las que yo observo. Acá los papás me piden contención, que ayude a sus hijos en lo que ellos no saben, porque lo desconocen, porque no lo vieron nunca, porque se lo olvidaron o simplemente porque las materias van cambiando. Hoy el chico necesita que se le explique más, y los tiempos para desarrollar un programa en clase son escasos, lo que no le permite al docente detenerse; tiene que avanzar", aseveró Bourboun.
Maestras delivery
"Mientras que lo esperable sería que alrededor de un 10% de los alumnos necesite alguna ayuda extra, hemos encontrado cursos de primaria, en colegios de doble turno bilingües, en los que alrededor del 80% del alumnado recurrió en algún momento del año a la ayuda de una maestra particular", sostuvo un director de escuela primaria privada. En muchas ocasiones los propios colegios tienen un listado de maestros particulares que recomiendan a los padres de chicos con dificultades.
De Oto Gilotaux afirmó que sólo debería tener maestra particular el niño que presente alguna dificultad de aprendizaje. "El problema radica en que la escuela primaria en algún momento le pide al niño que estudie, en general en cuarto grado, como si mágicamente pudiera llegar a su casa y saber de qué se trata estudiar. Simplemente la escuela no enseña a estudiar. Cuando llega el aviso de la primera evaluación, la familia colapsa y recurre a la maestra delivery, que intenta que el niño aprenda para aprobar la prueba", aseguró el director.
Con paciencia
Lorena Chaile tuvo que rescindir sus vacaciones de verano porque Lucas se llevó Matemática y Lengua a marzo. "Llegó a ir a apoyo hasta tres veces por semana en febrero, porque si no, no pasaba de grado. No puedo hacerme problema porque no hace la tarea o no entiende, ya que a veces no le puedo explicar, porque trabajo todo el día. El es muy distraído, se dispersa en clase y necesita de una maestra particular que le explique, con la paciencia que yo no tengo", comentó la mamá de Lucas.
Por su parte, Ana Iraeta, maestra de escuela primaria pública y particular por la tarde, afirmó que los padres que mandan a apoyo escolar a sus hijos realmente están preocupados por ellos. "Si no, no los mandarían. Tengo diferentes casos, eso sí. Hay papás que se acercan en abril y me dicen: «Ana, yo no puedo; arreglate vos con mi hijo», y les doy apoyo escolar todo el año. Otros vienen directamente a partir de julio, y la consigna es «que pase de grado como pueda». Ahí es cuando te tenés que transformar en maestra salvavidas y sacar al chico adelante."
Mazover y Bourboun concuerdan en que la contención primaria del niño es la familia. "Por eso los padres tienen que estar alertas, ver si realmente sus hijos necesitan de una contención extra, si no están pasando por un estadio típico de la conformación del psiquismo humano, que está en plena construcción hasta la adolescencia", advirtió la directora del Centro Dos.
Y aclaró: "Tienen que entender que esto no es gratuito. No sólo se paga la maestra particular, sino que también el niño paga el precio de saber que necesita de otro para resolver su aprendizaje".
PROPUESTAS PARA MEJORAR LA PRIMARIA
Con una tasa de egreso del 90% y cobertura casi universal, la escuela primaria parece a salvo de los problemas del nivel medio. Pero enfrenta dificultades de sobreedad y repitencia. El Ministerio de Educación presentará hoy sus políticas de mejora para la primaria, que alcanzarán a 1.800.000 alumnos de unas 4000 escuelas con población vulnerable del país. Entre las iniciativas, se enviarán libros de texto y materiales didácticos, habrá recursos de apoyo para alumnos con dificultades y se planea abrir 450 Centros de Actividades Infantiles con propuestas recreativas, culturales y científicas a cargo de "maestras comunitarias".
Acuerdo para luchar contra las parasitosis
Colaboración internacional / En Orán, El 25 % de los chicos pueden padecerlas
Lo firmaron la Fundación Mundo Sano, el Instituto de Enfermedades Tropicales, en Salta, y el Instituto Sabin, de los Estados Unidos
Noticias de Ciencia/Salud LA NACIÓN
Lunes 26 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa
El Strongyloides stercoralis es un gusano diminuto y que tiene una particularidad única: puede moverse a través de la piel, ingresar en el torrente sanguíneo, llegar a los pulmones y las vías respiratorias y ?a diferencia de todos los otros nematodos capaces de colonizar el organismo humano? reproducirse en las paredes del intestino de las personas.
Se trata de un cuadro familiar para el doctor Alejandro Krolewiecki, investigador del Instituto de Enfermedades Tropicales y director de investigaciones clínicas de la Fundación Huésped, que desde hace nueve años trabaja intensamente en Orán desarrollando métodos de diagnóstico y modelos de intervención para derrotar a este patógeno insidioso que produce malnutrición, anemia y, como consecuencia, bajo coeficiente intelectual. Según los cálculos, un 25% de los chicos de la zona padecerían este tipo de patología.
"Se trata de parasitosis intestinales que tienen una prevalencia muy alta y dominan el cuadro clínico de las personas que viven en la zona ?afirma?. Son perfectamente curables, pero la terapéutica no es suficiente, porque también se necesita mejorar la calidad del agua, el manejo de la basura, las cloacas y la educación para la salud de la comunidad, sin los cuales el tratamiento sólo crea las condiciones para la reinfección".
Precisamente, para desarrollar estas estrategias efectivas acaba de firmarse un acuerdo entre el Instituto de Enfermedades Tropicales, la Fundación Mundo Sano y el Instituto Sabin, de los Estados Unidos. Las tres instituciones unirán fuerzas para poner a punto y validar métodos de diagnóstico, combinaciones de drogas y otras estrategias que permitan liberar a esta y otras poblaciones de este grave problema de salud pública.
"Nosotros buscamos modos de intervención eficaces para situaciones de muy difícil manejo ?cuenta la doctora Silvia Gold, presidenta de la Fundación?. Y para eso reunimos a todos, incluidas las autoridades sanitarias, sin cuya participación no podríamos avanzar. En nuestra experiencia, en el sector público está todo: el conocimiento y una gente maravillosa que es la que garantiza que los programas se lleven a cabo."
Un mosaico de problemas
El cambio climático, la degradación ambiental, la urbanización y los problemas sociales son todos factores que contribuyen a difundir estas enfermedades cuyos efectos sutiles en la salud hacen que muchas veces los pacientes no se presenten en el hospital o la posta sanitaria a pedir tratamiento. Esto hace que médicos, investigadores y funcionarios se encuentren con una fuente de infección crónica en la comunidad que mantiene oportunidades de transmisión a lo largo del tiempo.
"Sólo en los últimos diez o quince años nos dimos cuenta de que para muchas de estas enfermedades tenemos posibilidades de intervención ?dice Patrick Lammie, funcionario del Centro de Control de Enfermedades y miembro del Instituto Sabin, donde actualmente dirige el área técnica de la Red Global de Enfermedades Tropicales Desatendidas?. Creo que hay muchas aquí y en el resto de América latina, porque hay una gran capacidad humana para desarrollar soluciones."
El proyecto que dirige Lammie, uno de los más destacados parasitólogos del mundo, cuenta con un subsidio de la Fundación Bill y Melinda Gates para ayudar a desarrollar iniciativas locales para combatir estas enfermedades.
"Trabajé muchos años en filariasis en Haití y cuanto más veía estas patologías olvidadas, más comprendía que tenemos tanto una oportunidad como una obligación de obtener recursos para resolver estos problemas ?cuenta?. Por eso, en la última década mi objetivo fue no sólo desarrollar tratamientos, sino también hacerlos llegar a las personas que los necesitan.
El desafío, hoy, es validar estas estrategias, y ésa es una de las razones por las que estoy en la Argentina."
Según el especialista, pocos países tienen estimaciones precisas sobre la cantidad de pacientes afectados, pero se calcula que alrededor de 200 millones de personas de la región padecen enfermedades tropicales olvidadas. Ahora, en virtud del acuerdo entre Mundo Sano, el Instituto de Enfermedades Tropicales y la Red Global de Enfermedades Tropicales Desatendidas, se hará diagnóstico de estrongiloidiasis, se validará la metodología, se tratará a la población afectada, se ensayarán distintos enfoques terapéuticos y se medirán los costos de toda la intervención.
"Vamos a desarrollar un modelo para la toma de decisiones en políticas sanitarias", dice Gold.
"Es la intersección perfecta entre ciencia de avanzada y salud pública ?agrega Lammie?. Mi trabajo es traducir los éxitos en recomendaciones que podamos utilizar con la Organización Mundial de la Salud. Una solución completa seguramente requerirá componentes de educación, potabilización del agua y mejoras habitacionales. Apenas estamos dando el primer paso, pero espero que también estemos iniciando una colaboración de muy largo plazo."
Lo firmaron la Fundación Mundo Sano, el Instituto de Enfermedades Tropicales, en Salta, y el Instituto Sabin, de los Estados Unidos
Noticias de Ciencia/Salud LA NACIÓN
Lunes 26 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa
El Strongyloides stercoralis es un gusano diminuto y que tiene una particularidad única: puede moverse a través de la piel, ingresar en el torrente sanguíneo, llegar a los pulmones y las vías respiratorias y ?a diferencia de todos los otros nematodos capaces de colonizar el organismo humano? reproducirse en las paredes del intestino de las personas.
Se trata de un cuadro familiar para el doctor Alejandro Krolewiecki, investigador del Instituto de Enfermedades Tropicales y director de investigaciones clínicas de la Fundación Huésped, que desde hace nueve años trabaja intensamente en Orán desarrollando métodos de diagnóstico y modelos de intervención para derrotar a este patógeno insidioso que produce malnutrición, anemia y, como consecuencia, bajo coeficiente intelectual. Según los cálculos, un 25% de los chicos de la zona padecerían este tipo de patología.
"Se trata de parasitosis intestinales que tienen una prevalencia muy alta y dominan el cuadro clínico de las personas que viven en la zona ?afirma?. Son perfectamente curables, pero la terapéutica no es suficiente, porque también se necesita mejorar la calidad del agua, el manejo de la basura, las cloacas y la educación para la salud de la comunidad, sin los cuales el tratamiento sólo crea las condiciones para la reinfección".
Precisamente, para desarrollar estas estrategias efectivas acaba de firmarse un acuerdo entre el Instituto de Enfermedades Tropicales, la Fundación Mundo Sano y el Instituto Sabin, de los Estados Unidos. Las tres instituciones unirán fuerzas para poner a punto y validar métodos de diagnóstico, combinaciones de drogas y otras estrategias que permitan liberar a esta y otras poblaciones de este grave problema de salud pública.
"Nosotros buscamos modos de intervención eficaces para situaciones de muy difícil manejo ?cuenta la doctora Silvia Gold, presidenta de la Fundación?. Y para eso reunimos a todos, incluidas las autoridades sanitarias, sin cuya participación no podríamos avanzar. En nuestra experiencia, en el sector público está todo: el conocimiento y una gente maravillosa que es la que garantiza que los programas se lleven a cabo."
Un mosaico de problemas
El cambio climático, la degradación ambiental, la urbanización y los problemas sociales son todos factores que contribuyen a difundir estas enfermedades cuyos efectos sutiles en la salud hacen que muchas veces los pacientes no se presenten en el hospital o la posta sanitaria a pedir tratamiento. Esto hace que médicos, investigadores y funcionarios se encuentren con una fuente de infección crónica en la comunidad que mantiene oportunidades de transmisión a lo largo del tiempo.
"Sólo en los últimos diez o quince años nos dimos cuenta de que para muchas de estas enfermedades tenemos posibilidades de intervención ?dice Patrick Lammie, funcionario del Centro de Control de Enfermedades y miembro del Instituto Sabin, donde actualmente dirige el área técnica de la Red Global de Enfermedades Tropicales Desatendidas?. Creo que hay muchas aquí y en el resto de América latina, porque hay una gran capacidad humana para desarrollar soluciones."
El proyecto que dirige Lammie, uno de los más destacados parasitólogos del mundo, cuenta con un subsidio de la Fundación Bill y Melinda Gates para ayudar a desarrollar iniciativas locales para combatir estas enfermedades.
"Trabajé muchos años en filariasis en Haití y cuanto más veía estas patologías olvidadas, más comprendía que tenemos tanto una oportunidad como una obligación de obtener recursos para resolver estos problemas ?cuenta?. Por eso, en la última década mi objetivo fue no sólo desarrollar tratamientos, sino también hacerlos llegar a las personas que los necesitan.
El desafío, hoy, es validar estas estrategias, y ésa es una de las razones por las que estoy en la Argentina."
Según el especialista, pocos países tienen estimaciones precisas sobre la cantidad de pacientes afectados, pero se calcula que alrededor de 200 millones de personas de la región padecen enfermedades tropicales olvidadas. Ahora, en virtud del acuerdo entre Mundo Sano, el Instituto de Enfermedades Tropicales y la Red Global de Enfermedades Tropicales Desatendidas, se hará diagnóstico de estrongiloidiasis, se validará la metodología, se tratará a la población afectada, se ensayarán distintos enfoques terapéuticos y se medirán los costos de toda la intervención.
"Vamos a desarrollar un modelo para la toma de decisiones en políticas sanitarias", dice Gold.
"Es la intersección perfecta entre ciencia de avanzada y salud pública ?agrega Lammie?. Mi trabajo es traducir los éxitos en recomendaciones que podamos utilizar con la Organización Mundial de la Salud. Una solución completa seguramente requerirá componentes de educación, potabilización del agua y mejoras habitacionales. Apenas estamos dando el primer paso, pero espero que también estemos iniciando una colaboración de muy largo plazo."
Violencia estudiantil en Mercedes
La muerte de un muchacho a la salida de una discoteca pone sobre el tapete la falta de control en ciertos grupos sociales
Noticias de Opinión
Martes 27 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Protagonizado por alumnos de una tradicional escuela de Mercedes, ocurrió un hecho grave, culminación de episodios de violencia y vandalismo que se habían venido reiterando en esa ciudad bonaerense.
En efecto, un grupo de estudiantes secundarios y algunos graduados del mismo establecimiento atacaron a un joven a la salida de una discoteca y, una vez en el suelo, lo hicieron objeto de un despiadado castigo. La víctima fue llevada a un hospital de la localidad donde falleció dos días después.
Este cruel episodio ha conmovido a la población mercedina. La misma pandilla venía siendo partícipe de frecuentes escaramuzas con alumnos de otras dos escuelas privadas del lugar con las que mantiene rivalidad y se suelen enfrentar los fines de semanas en los lugares de baile. Sus integrantes se jactan de constituir "una banda" y su violencia también se ha manifestado con pintadas de leyendas ofensivas y, en ciertas festividades, como el día de la primavera, con destrozos en las plazas de la ciudad.
Según refieren los vecinos, muy alarmados por los comportamientos agresivos de esos jóvenes, los pandilleros gozan de impunidad por parte de la policía, que los deja hacer por su vinculación con familias influyentes de Mercedes.
Entre los detenidos por la reciente muerte, hubo menores de edad y mayores. Para los primeros, el Fuero Penal Juvenil caratuló el sumario como homicidio simple. En cuanto a los mayores, el juez de Garantías interviniente, Marcelo Romero, consideró que se trataba de homicidio en una riña, por lo cual no aceptó los pedidos de detención y están en libertad. Contra esa decisión, la Fiscalía General elevó un recurso de apelación, pero eso no amenguó el clima de rechazo público por lo sucedido y las primeras actuaciones judiciales.
A ello se unió la sorpresa por las declaraciones del director del colegio en el que cursan o ya lo hicieron los acusados, quien manifestó que dentro del instituto se conducían como "excelentes personas". Por lo tanto, estimó el director, el problema se presenta fuera de la escuela y tiene un carácter social antes que escolar. No obstante, agregó que se realizarían charlas con los alumnos para "concientizarlos y mostrarles el camino para ser buenas personas".
Parte de la respuesta de la ciudadanía local se expresó en su concurrencia a la plaza San Martín, con el fin de denunciar los hechos, reclamar seguridad y justicia y, así también, luchar contra la discriminación, pues lo que viene ocurriendo en Mercedes tiene otros aspectos socialmente inquietantes. Se trata de una violencia ejercida como si fuera un modo aceptable de conducta, estimulada por la falta de control y promovida con un sentido selectivo hacia grupos sociales marginales.
Este penoso cuadro de hechos, comportamientos y prejuicios incitantes a la acción agresiva, que hemos descripto y condenado el jueves último en estas columnas por tratarse, entre otras causas, de una consecuencia directa de la crisis de autoridad de los docentes y de la actitud pasiva de los padres, exige un esclarecimiento y una adecuada sanción junto a un proceso reeducativo de los jóvenes estudiantes que afirme los valores de la convivencia y el respeto por la ciudadanía.
Noticias de Opinión
Martes 27 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Protagonizado por alumnos de una tradicional escuela de Mercedes, ocurrió un hecho grave, culminación de episodios de violencia y vandalismo que se habían venido reiterando en esa ciudad bonaerense.
En efecto, un grupo de estudiantes secundarios y algunos graduados del mismo establecimiento atacaron a un joven a la salida de una discoteca y, una vez en el suelo, lo hicieron objeto de un despiadado castigo. La víctima fue llevada a un hospital de la localidad donde falleció dos días después.
Este cruel episodio ha conmovido a la población mercedina. La misma pandilla venía siendo partícipe de frecuentes escaramuzas con alumnos de otras dos escuelas privadas del lugar con las que mantiene rivalidad y se suelen enfrentar los fines de semanas en los lugares de baile. Sus integrantes se jactan de constituir "una banda" y su violencia también se ha manifestado con pintadas de leyendas ofensivas y, en ciertas festividades, como el día de la primavera, con destrozos en las plazas de la ciudad.
Según refieren los vecinos, muy alarmados por los comportamientos agresivos de esos jóvenes, los pandilleros gozan de impunidad por parte de la policía, que los deja hacer por su vinculación con familias influyentes de Mercedes.
Entre los detenidos por la reciente muerte, hubo menores de edad y mayores. Para los primeros, el Fuero Penal Juvenil caratuló el sumario como homicidio simple. En cuanto a los mayores, el juez de Garantías interviniente, Marcelo Romero, consideró que se trataba de homicidio en una riña, por lo cual no aceptó los pedidos de detención y están en libertad. Contra esa decisión, la Fiscalía General elevó un recurso de apelación, pero eso no amenguó el clima de rechazo público por lo sucedido y las primeras actuaciones judiciales.
A ello se unió la sorpresa por las declaraciones del director del colegio en el que cursan o ya lo hicieron los acusados, quien manifestó que dentro del instituto se conducían como "excelentes personas". Por lo tanto, estimó el director, el problema se presenta fuera de la escuela y tiene un carácter social antes que escolar. No obstante, agregó que se realizarían charlas con los alumnos para "concientizarlos y mostrarles el camino para ser buenas personas".
Parte de la respuesta de la ciudadanía local se expresó en su concurrencia a la plaza San Martín, con el fin de denunciar los hechos, reclamar seguridad y justicia y, así también, luchar contra la discriminación, pues lo que viene ocurriendo en Mercedes tiene otros aspectos socialmente inquietantes. Se trata de una violencia ejercida como si fuera un modo aceptable de conducta, estimulada por la falta de control y promovida con un sentido selectivo hacia grupos sociales marginales.
Este penoso cuadro de hechos, comportamientos y prejuicios incitantes a la acción agresiva, que hemos descripto y condenado el jueves último en estas columnas por tratarse, entre otras causas, de una consecuencia directa de la crisis de autoridad de los docentes y de la actitud pasiva de los padres, exige un esclarecimiento y una adecuada sanción junto a un proceso reeducativo de los jóvenes estudiantes que afirme los valores de la convivencia y el respeto por la ciudadanía.
Se observan diferencias en la morfología cerebral de las personas que consumen cannabis desde la adolescencia.
FUENTE: BRAIN RESEARCH. 2010 MAR;1317:297-304 .
Científicos del Laboratorio de Neuroimagen del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, de Santander han hallado mediante resonancia magnética diferencias en la morfología cerebral entre la población general y la que se ha iniciado en el consumo de cánnabis en la adolescencia. En el trabajo se han detectado alteraciones del girificación cerebral en la población estudiada que consume cánnabis, lo cual sugiere que esta droga puede alterar el desarrollo nervioso.
Ignacio Mata, psiquiatra del Hospital de Valdecilla, y su equipo, antes de analizar cuál es el mecanismo que hace aumentar el riesgo de esquizofrenia debido al consumo de cánnabis, se adentró en el estudio de los cambios que provoca en la morfología y el funcionamiento cerebral, ya que había ensayos contradictorios al respecto. "Con las técnicas de imagen hemos visto cambios en algunos volúmenes cerebrales, y lo que explicamos como novedad es el patrón de girificación cerebral, o lo que es lo mismo, todas las curvas que hay en la corteza del cerebro, y ver si eran diferentes en los consumidores de cánnabis". Son cambios mucho más sutiles que una alteración volumétrica global, pero que ayudan a explicar muchas alteraciones cognitivas en los consumidores de esta sustancia.
La investigación se ha realizado con 30 jóvenes consumidores de cánnabis y 44 sujetos no consumidores. Además, la resonancia magnética ha vuelto a poner de relieve su extraordinaria utilidad para medir el grosor de la corteza cerebral, y definir el patrón de girificación en cada individuo. Se observó que los cambios más significativos se daban en el volumen del líquido cefalorraquídeo cortical.
Además los sujetos consumidores de cánnabis "tienen los surcos cerebrales más dilatados y los giros más picudos. Y esto es, ni más ni menos, lo que también se observa en patologías degenerativas ligadas al cerebro, como es, por ejemplo, el caso del Alzheimer".
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: www.sciencedirect.com/science/journal/00068993
Científicos del Laboratorio de Neuroimagen del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, de Santander han hallado mediante resonancia magnética diferencias en la morfología cerebral entre la población general y la que se ha iniciado en el consumo de cánnabis en la adolescencia. En el trabajo se han detectado alteraciones del girificación cerebral en la población estudiada que consume cánnabis, lo cual sugiere que esta droga puede alterar el desarrollo nervioso.
Ignacio Mata, psiquiatra del Hospital de Valdecilla, y su equipo, antes de analizar cuál es el mecanismo que hace aumentar el riesgo de esquizofrenia debido al consumo de cánnabis, se adentró en el estudio de los cambios que provoca en la morfología y el funcionamiento cerebral, ya que había ensayos contradictorios al respecto. "Con las técnicas de imagen hemos visto cambios en algunos volúmenes cerebrales, y lo que explicamos como novedad es el patrón de girificación cerebral, o lo que es lo mismo, todas las curvas que hay en la corteza del cerebro, y ver si eran diferentes en los consumidores de cánnabis". Son cambios mucho más sutiles que una alteración volumétrica global, pero que ayudan a explicar muchas alteraciones cognitivas en los consumidores de esta sustancia.
La investigación se ha realizado con 30 jóvenes consumidores de cánnabis y 44 sujetos no consumidores. Además, la resonancia magnética ha vuelto a poner de relieve su extraordinaria utilidad para medir el grosor de la corteza cerebral, y definir el patrón de girificación en cada individuo. Se observó que los cambios más significativos se daban en el volumen del líquido cefalorraquídeo cortical.
Además los sujetos consumidores de cánnabis "tienen los surcos cerebrales más dilatados y los giros más picudos. Y esto es, ni más ni menos, lo que también se observa en patologías degenerativas ligadas al cerebro, como es, por ejemplo, el caso del Alzheimer".
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: www.sciencedirect.com/science/journal/00068993
La fórmula del apego
El primer vínculo entre el bebe y su mamá o quien resulte ser su cuidador sentará las bases sobre las que se construirán sus relaciones en el futuro. Si bien se pueden modificar conductas a lo largo de toda la vida, la llave del éxito parece estar en esa emoción que se "abrochó" desde la panza
Noticias de Revista
Domingo 2 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Cuando un niño nace, todo es alegría rosa o celeste. Sin embargo, los bebes sólo tienen registro de un lugar de llegada sin luces ni festejos. Todo está a oscuras. Es como caminar, sin tener conciencia de uno mismo, por una casa desconocida y con los ojos vendados. Hay que sobrevivir y alguien debe calmar ese estrés que desborda en llanto. Alguien tiene que guiarnos y darle un orden a ese vacío caótico.
El bebe llora. Necesita algo; no sabe exactamente qué, pero no puede solo. En principio, tiene hambre. Precisa quien le dé de comer, quien lo abrace y lo contenga en este raro mundo en el que se siente suspendido.
Todos los modelos y teorías de la psicología reconocen que el lactante requiere de otro para satisfacer sus necesidades más esenciales y poner fin a la tensión interna. En ese momento, cuando la madre responde a esa primera necesidad tan básica para la supervivencia, el bebe "abrocha" una emoción. En esa unión natural e instintiva, de teta y caricias, se produce una experiencia, un aprendizaje. Es el primer vínculo, el primer encuentro.
"Está comprobado que el mero contacto físico entre dos personas hace que el cerebro fabrique oxitocina. Uno de los momentos en los que se libera mayor cantidad de esta hormona es inmediatamente después del parto", explica la psiquiatra María Alejandra Vieitez Bussalleu, para quien "no hay mejor encuentro que el de un padre con un hijo".
"El olor, la piel, el llanto del bebe -continúa- hacen que el cerebro de la madre produzca y libere oxitocina. Cuando el bebe succiona el pezón de su mamá activa la formación de la hormona que se encarga de sellar este vínculo de amor tan esencial." Así, la "hormona del amor" está sindicada por los científicos como la responsable de reforzar los lazos afectivos entre las personas.
Hace cuatro años, el biólogo Paul Zak, fundador y director del Centro de Estudios Neuroeconómicos de la Universidad de Claremont, California, probó con voluntarios que cuando inhalaban oxitocina aumentaba la empatía y la confianza entre ellos. En los estudios que publicó en Nature, concluía que "la oxitocina es el pegamento de la sociedad".
La preocupación por la relación temprana del niño con su madre fue uno de los temas centrales de muchos investigadores. Ya desde 1930 se estudiaba el desarrollo de chicos que habían sido abandonados. Las grandes guerras, las crisis, así como otros eventos sociales devastadores, sirvieron para estudiar el impacto que provocan las separaciones físicas y emocionales entre los pequeños y sus cuidadores.
En la década de 1960, el psicoanalista inglés John Bowlby logró definir la conducta de apego como cualquier forma de comportamiento que hace que una persona alcance o conserve proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido. El apego proporciona la seguridad emocional del niño: ser aceptado y protegido emocionalmente.
"El término «apego seguro» fue acuñado por Bowlby para describir relaciones vinculares en las cuales el niño confía en que sus cuidadores serán accesibles en situaciones de estrés, brindándole protección y cuidado", ayuda para una primera definición el psicoterapeuta Juan Balbi, quien está convencido de que "una relación sólida y saludable con la madre o cuidador primario se asocia con una alta probabilidad de crear relaciones saludables con otros, mientras que un pobre apego parece estar asociado con problemas emocionales y conductuales".
El apego refiere a un vínculo central y específico: madre-hijo o cuidador-infante. Es un nexo perdurable que, de ser seguro, produce consuelo, contención, placer. Es el primer encuentro con alguien; ni más ni menos que con aquel que, aparentemente, nos ayudará a sobrevivir. Y sus resultados, según entienden los investigadores de la conducta infantil, determinarán el andamiaje para todas las relaciones que desarrolle en su vida.
"La teoría del apego tiene reconocimiento universal y, definitivamente, desarrolla con rigurosidad la importancia de los vínculos tempranos", señala la licenciada Sonia Klei¬man, especialista en psicología vincular de familias con niños, y directora del área en el Instituto Universitario del Hospital Italiano.
"En un primer momento -explica Kleiman- se creía que la experiencia de los primeros años marcaba casi en forma indeleble al sujeto y que lo vivido por entonces era algo así como la causa primordial de los conflictos posteriores. Hoy por hoy, gracias al avance en las investigaciones de muchas disciplinas involucradas en el tema, se ha llegado a la conclusión de que los vínculos que los sujetos habitan a lo largo de su vida pueden producir cambios, transformaciones y novedades en la emocionalidad." Estas característica de flexibilidad y adaptación coinciden con las capacidades dinámicas que se le han otorgado al cerebro gracias a los últimos aciertos de la ciencia moderna.
Las neuronas necesitan amor
El 90% del cerebro que tendremos de adultos ya está disponible cuando cumplimos tres años. Estamos casi listos para ir al jardín de infantes y se han formado los sistemas y estructuras que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico. Si el cerebro se forma en tiempos en que el apego es clave, demás está explicar la importancia que existe entre una crianza segura y la calidad de nuestros pensamientos y emociones.
"La ciencia está convencida de que hoy estamos frente a un cerebro dinámico y flexible -explica la doctora Vieitez-. Sin ánimo de reduccionismos biológicos, tenemos que entender que al nacer ya hemos alcanzado algo más de 250.000 conexiones de los nervios disponibles. Esto es producto de nuestra genética, pero también de cada experiencia, que nos hace únicos y diferentes."
Es decir que, más allá de lo innato y de cualquier punto de partida, lo que es adquirido por medio de la experiencia deja una huella que transforma lo anterior. Y la impronta es tanto de aquello de lo que somos conscientes como de lo que dejó una emoción que el cuerpo, seguramente, se encargó de registrar.
Nuestro cerebro vive haciendo conexiones. En cada una hay un aprendizaje. Es la plasticidad neuronal la que permite la inscripción de cada experiencia, la que pone en juego la diversidad y la singularidad. Por eso, si bien todos tenemos cerebro, cada cual tendrá el suyo. Así como la fórmula del apego es universal, cada cual tendrá su historia emocional, acorde a su cultura, a su sociedad, a sus padres, a su primer encuentro.
Cuando escribe sobre el establecimiento de los vínculos afectivos, Elsa Punset, licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Oxford, dice algo clave: "Es importante darse cuenta de que la mayoría de los problemas de apego se deben más a la ignorancia de los padres sobre el desarrollo de sus hijos que al abuso consciente, ya que muchos padres desconocen la naturaleza crítica de las experiencias infantiles en los tres primeros años de vida".
Durante la infancia todo parece depender de "una situación de encuentro". Si bien la figura del padre cada día tiene más participación en el juego del apego, son aún las mamás las que deben anticipar lo que creen que están pensando o sintiendo sus hijos. Ella le enseña un alfabeto emocional; el bebe responde según sus capacidades adquiridas y lo que aprende en cada lección.
Ahora, ¿de dónde obtenemos los padres las capacidades para entender lo que nuestros hijos desean?, ¿quién nos dice que ese tono de voz, ese gesto, esa forma de abrazar es lo que nuestro descendiente necesita? Inevitablemente enseñamos en relación con nuestra historia, con el apego que hayamos experimentado cuando chicos. Así como cantamos las mismas canciones de cuna, solemos cargar con estilos y significados heredados, aunque algunos no llegamos a reconocerlos.
Confiamos en que ahora sabemos de la importancia que tiene el apego, sobre todo en los primeros años de vida. Celebramos la posibilidad de revertir historias traumáticas de la niñez, la capacidad de ser flexibles contra cualquier modelo rígido y desadaptado, la necesidad de resignificar acorde a los nuevos tiempos, a nuestros proyectos y los de nuestros hijos.
Consecuencias del vínculo
Gran parte de las psicopatologías o trastornos severos de la personalidad pueden entenderse como consecuencia del tipo de vínculo afectivo que se haya tenido en una primera infancia o en relaciones posteriores.
Quienes padecen ausencias o separaciones físicas o emocionales, es muy probable que desde muy temprano generen mecanismos defensivos que se movilizan para sobreponerse o sobreadaptarse a la falta o la pérdida. Las ausencias o, lo que es peor, las presencias sin afecto o la falta de contacto, abonan el miedo y las ansiedades crónicas. De hecho, el abandono espiritual, social y económico en la primera infancia suelen ser el motor que impulsa, entre otros cuadros severos, conductas delictivas, actos de violencia, adicciones, fobias y pánicos.
Juana Naguirner es licenciada en trabajo social. Su tarea es reconocida en el Hospital Torcuato de Alvear. Los pacientes que llegan a diario a la consulta son claros exponentes del deterioro social en los vínculos del que somos víctimas los argentinos. "Recibimos a adolescentes y adultos sin red. Perdimos conciencia del valor que tiene la familia", se lamenta la especialista, que cree que "avanzamos mucho en tecnología, informática y comunicación global y digital, pero la comunicación familiar y la de los afectos esenciales no está garantizada. El individualismo ya se instaló dentro de los hogares".
En este contexto resulta impensado hablar de relaciones responsables. Sin embargo, cada día Naguirner, como otros asistentes sociales responsables, trabaja para recomponer el vínculo familiar, entendiendo que "es la única salida posible más allá de las redes o proyectos sociales que puedan surgir desde el Estado u otras instituciones".
"Pasarán las instituciones -sigue Juana-, pero lo único que queda siempre es la familia." Hoy, sin ánimo de levantar el dedo y señalar a nadie, sino con la propuesta de mirarnos un poco más en el espejo y encontrar "padres responsables", hay que asumir que madres y padres ausentes, por depresión, por ambición, por necesidades tan básicas como la comida y tan perversas como el último modelo de equis capricho, son factores de riesgo de chicos menos felices, más ansiosos, obesos, agresivos, deprimidos, antisociales.
"Una experiencia de apego traumática predispone al procesamiento inconsciente de un duelo -retoma Juan Balbi-, lo que a su vez deriva en una variedad de trastornos psicopatológicos, como pueden ser trastornos de la conducta alimentaria, personalidad borderline, trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, e incluso psicosis. La mayoría de estas patologías se manifiestan en la adolescencia y en la juventud."
Por su parte, la trabajadora social cree que, frente a los problemas que se multiplican en una sociedad sin apegos seguros, "hay que trabajar permanentemente con la familia, aun con sus problemáticas, y, cuando no hay familia, apostar a recursos comunitarios que sean soportes sólidos, con garantías". Recuperar el concepto de familia implica recuperar la idea de "soporte", más allá de las disfuncionalidades. Hoy, muchas familias no se enmarcan en los retratos tradicionales. Hay madres solas, padres solos, familias ensambladas, tíos o abuelos con rol de padres; muchas veces, un vecino. Esa es "la familia"; ese es el vínculo existente que hay que fortalecer para que haya alguien que pueda sostener, cuidar, abrazar a quien lo necesita. "Preocupa ver cuántos pacientes llegan al hospital y, en medio de la crisis, sus familiares insisten en que no pueden hacerse cargo."
Doctor en psicología, Balbi cree que "así como todo lo que podamos hablar de apego consiste en una hipótesis científica que se ha comprobado una y mil veces a nivel internacional, cuesta entender cómo un conocimiento tan certero acerca del desarrollo normal del niño no ha desarrollado un campo profesional, a fin de hacer prevención y promoción comunitaria. Suele trabajarse en torno del desarrollo físico e intelectual de niños y adolescentes, pero no hay un campo profesional de aplicación que termine de comprender la importancia que tiene el desarrollo emocional, ya que la salud global del niño depende, en gran medida, de su desempeño en este dominio. Tenemos las herramientas, pero no hay campo donde desplegar lo tan sabido".
Si uno revisa la cantidad de planes y programas que se ofrecen en hospitales y otras instituciones de salud mental, descubrirá cómo proliferaron los grupos de trabajo terapéutico y de acción social. Los hay para combatir las adicciones, la violencia doméstica, los trastornos de alimentación o de ansiedad, las fobias, etcétera. "Nunca hubo tantas redes como ahora", certifica Naguirner, y al mismo tiempo se pregunta: "¿Funcionan?, ¿están debidamente articuladas?, ¿se desprenden de un proyecto integral?".
Tu casa, mi casa... ¿funcionan?, ¿están articuladas?, ¿hay un proyecto? Si hay afecto y contacto, seguro. Si no, buen comienzo. Tal vez valga apuntar en la cocina palabras clave como: sonrisas, abrazos, responsabilidad, flexibilidad, adaptación, límites, experiencias, respuestas, vínculos, respeto, libertad, bienestar, felicidad,.... (sume todas las que crea que hacen a un apego seguro).
Por Eduardo Chaktoura
Los tres patrones
En base a la experiencia que hayamos tenido en los primeros meses de vida con nuestro cuidador, así como las condiciones familiares y sociales en las que hemos crecido, habremos adoptado un estilo de relación y forma de vincularnos con los demás. Los resultados de tanta investigación definen tres patrones de apego: el estilo seguro, el ansioso ambivalente y el evasivo.
• Los niños con estilo de "apego seguro" tienen la capacidad de apoyarse en sus cuidadores cuando algo los preocupa. Saben que sus cuidadores están disponibles y que tienen la sensibilidad suficiente para responder a su angustia. Esa base sólida en la relación les ha enseñado a ser más seguros de sí mismos, más cálidos, estables y coherentes con sus deseos y emociones.
• Los chicos de "apego evasivo" se muestran desinteresados y sin ánimo de compartir con sus cuidadores. Se mantienen aislados porque creen que el otro no tiene la capacidad de entenderlos ni de ayudarlos. Tienen miedo de relacionarse o intimar porque no logran confiar ni sentir seguridad.
• Los "ansiosos ambivalentes" suelen vivir con mucha angustia la separación. Se resisten a que el otro se vaya con expresiones de protesta, enojo y caprichos. Suelen desarrollar habilidades emocionales inconsistentes, lo que los convierte en inseguros y demandantes.
Un tal Bowlby
John Bowlby nació en Inglaterra, en 1907, en una familia de clase media alta. Fue el cuarto de seis hijos, criado por una niñera, muy a la moda tradicional británica de su época. El pequeño solía ver a su madre una hora al día, después del tea time. Cuando cumplió 4 años, su adorada niñera dejó la casa. A los 7, él ingresó en un internado, algo común para los chicos de su condición social.
Poco tiempo después, relató en sus escritos la separación de su niñera como algo tan trágico como la pérdida de una madre. Estas experiencias traumáticas propias lo ayudaron a desarrollar sus investigaciones y teorías sobre el sufrimiento emocional infantil.
Estudió psicología en la Universidad de Cambridge. Se recibió de médico y se especializó en psiquiatría. A los 30 años se hizo psicoanalista. El origen de la teoría del apego puede rastrearse en la publicación de uno de sus artículos en 1958.
Bowlby se casó y tuvo 4 hijos. Murió en Escocia, en 1990.
Noticias de Revista
Domingo 2 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa LA NACIÓN
Cuando un niño nace, todo es alegría rosa o celeste. Sin embargo, los bebes sólo tienen registro de un lugar de llegada sin luces ni festejos. Todo está a oscuras. Es como caminar, sin tener conciencia de uno mismo, por una casa desconocida y con los ojos vendados. Hay que sobrevivir y alguien debe calmar ese estrés que desborda en llanto. Alguien tiene que guiarnos y darle un orden a ese vacío caótico.
El bebe llora. Necesita algo; no sabe exactamente qué, pero no puede solo. En principio, tiene hambre. Precisa quien le dé de comer, quien lo abrace y lo contenga en este raro mundo en el que se siente suspendido.
Todos los modelos y teorías de la psicología reconocen que el lactante requiere de otro para satisfacer sus necesidades más esenciales y poner fin a la tensión interna. En ese momento, cuando la madre responde a esa primera necesidad tan básica para la supervivencia, el bebe "abrocha" una emoción. En esa unión natural e instintiva, de teta y caricias, se produce una experiencia, un aprendizaje. Es el primer vínculo, el primer encuentro.
"Está comprobado que el mero contacto físico entre dos personas hace que el cerebro fabrique oxitocina. Uno de los momentos en los que se libera mayor cantidad de esta hormona es inmediatamente después del parto", explica la psiquiatra María Alejandra Vieitez Bussalleu, para quien "no hay mejor encuentro que el de un padre con un hijo".
"El olor, la piel, el llanto del bebe -continúa- hacen que el cerebro de la madre produzca y libere oxitocina. Cuando el bebe succiona el pezón de su mamá activa la formación de la hormona que se encarga de sellar este vínculo de amor tan esencial." Así, la "hormona del amor" está sindicada por los científicos como la responsable de reforzar los lazos afectivos entre las personas.
Hace cuatro años, el biólogo Paul Zak, fundador y director del Centro de Estudios Neuroeconómicos de la Universidad de Claremont, California, probó con voluntarios que cuando inhalaban oxitocina aumentaba la empatía y la confianza entre ellos. En los estudios que publicó en Nature, concluía que "la oxitocina es el pegamento de la sociedad".
La preocupación por la relación temprana del niño con su madre fue uno de los temas centrales de muchos investigadores. Ya desde 1930 se estudiaba el desarrollo de chicos que habían sido abandonados. Las grandes guerras, las crisis, así como otros eventos sociales devastadores, sirvieron para estudiar el impacto que provocan las separaciones físicas y emocionales entre los pequeños y sus cuidadores.
En la década de 1960, el psicoanalista inglés John Bowlby logró definir la conducta de apego como cualquier forma de comportamiento que hace que una persona alcance o conserve proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido. El apego proporciona la seguridad emocional del niño: ser aceptado y protegido emocionalmente.
"El término «apego seguro» fue acuñado por Bowlby para describir relaciones vinculares en las cuales el niño confía en que sus cuidadores serán accesibles en situaciones de estrés, brindándole protección y cuidado", ayuda para una primera definición el psicoterapeuta Juan Balbi, quien está convencido de que "una relación sólida y saludable con la madre o cuidador primario se asocia con una alta probabilidad de crear relaciones saludables con otros, mientras que un pobre apego parece estar asociado con problemas emocionales y conductuales".
El apego refiere a un vínculo central y específico: madre-hijo o cuidador-infante. Es un nexo perdurable que, de ser seguro, produce consuelo, contención, placer. Es el primer encuentro con alguien; ni más ni menos que con aquel que, aparentemente, nos ayudará a sobrevivir. Y sus resultados, según entienden los investigadores de la conducta infantil, determinarán el andamiaje para todas las relaciones que desarrolle en su vida.
"La teoría del apego tiene reconocimiento universal y, definitivamente, desarrolla con rigurosidad la importancia de los vínculos tempranos", señala la licenciada Sonia Klei¬man, especialista en psicología vincular de familias con niños, y directora del área en el Instituto Universitario del Hospital Italiano.
"En un primer momento -explica Kleiman- se creía que la experiencia de los primeros años marcaba casi en forma indeleble al sujeto y que lo vivido por entonces era algo así como la causa primordial de los conflictos posteriores. Hoy por hoy, gracias al avance en las investigaciones de muchas disciplinas involucradas en el tema, se ha llegado a la conclusión de que los vínculos que los sujetos habitan a lo largo de su vida pueden producir cambios, transformaciones y novedades en la emocionalidad." Estas característica de flexibilidad y adaptación coinciden con las capacidades dinámicas que se le han otorgado al cerebro gracias a los últimos aciertos de la ciencia moderna.
Las neuronas necesitan amor
El 90% del cerebro que tendremos de adultos ya está disponible cuando cumplimos tres años. Estamos casi listos para ir al jardín de infantes y se han formado los sistemas y estructuras que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico. Si el cerebro se forma en tiempos en que el apego es clave, demás está explicar la importancia que existe entre una crianza segura y la calidad de nuestros pensamientos y emociones.
"La ciencia está convencida de que hoy estamos frente a un cerebro dinámico y flexible -explica la doctora Vieitez-. Sin ánimo de reduccionismos biológicos, tenemos que entender que al nacer ya hemos alcanzado algo más de 250.000 conexiones de los nervios disponibles. Esto es producto de nuestra genética, pero también de cada experiencia, que nos hace únicos y diferentes."
Es decir que, más allá de lo innato y de cualquier punto de partida, lo que es adquirido por medio de la experiencia deja una huella que transforma lo anterior. Y la impronta es tanto de aquello de lo que somos conscientes como de lo que dejó una emoción que el cuerpo, seguramente, se encargó de registrar.
Nuestro cerebro vive haciendo conexiones. En cada una hay un aprendizaje. Es la plasticidad neuronal la que permite la inscripción de cada experiencia, la que pone en juego la diversidad y la singularidad. Por eso, si bien todos tenemos cerebro, cada cual tendrá el suyo. Así como la fórmula del apego es universal, cada cual tendrá su historia emocional, acorde a su cultura, a su sociedad, a sus padres, a su primer encuentro.
Cuando escribe sobre el establecimiento de los vínculos afectivos, Elsa Punset, licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Oxford, dice algo clave: "Es importante darse cuenta de que la mayoría de los problemas de apego se deben más a la ignorancia de los padres sobre el desarrollo de sus hijos que al abuso consciente, ya que muchos padres desconocen la naturaleza crítica de las experiencias infantiles en los tres primeros años de vida".
Durante la infancia todo parece depender de "una situación de encuentro". Si bien la figura del padre cada día tiene más participación en el juego del apego, son aún las mamás las que deben anticipar lo que creen que están pensando o sintiendo sus hijos. Ella le enseña un alfabeto emocional; el bebe responde según sus capacidades adquiridas y lo que aprende en cada lección.
Ahora, ¿de dónde obtenemos los padres las capacidades para entender lo que nuestros hijos desean?, ¿quién nos dice que ese tono de voz, ese gesto, esa forma de abrazar es lo que nuestro descendiente necesita? Inevitablemente enseñamos en relación con nuestra historia, con el apego que hayamos experimentado cuando chicos. Así como cantamos las mismas canciones de cuna, solemos cargar con estilos y significados heredados, aunque algunos no llegamos a reconocerlos.
Confiamos en que ahora sabemos de la importancia que tiene el apego, sobre todo en los primeros años de vida. Celebramos la posibilidad de revertir historias traumáticas de la niñez, la capacidad de ser flexibles contra cualquier modelo rígido y desadaptado, la necesidad de resignificar acorde a los nuevos tiempos, a nuestros proyectos y los de nuestros hijos.
Consecuencias del vínculo
Gran parte de las psicopatologías o trastornos severos de la personalidad pueden entenderse como consecuencia del tipo de vínculo afectivo que se haya tenido en una primera infancia o en relaciones posteriores.
Quienes padecen ausencias o separaciones físicas o emocionales, es muy probable que desde muy temprano generen mecanismos defensivos que se movilizan para sobreponerse o sobreadaptarse a la falta o la pérdida. Las ausencias o, lo que es peor, las presencias sin afecto o la falta de contacto, abonan el miedo y las ansiedades crónicas. De hecho, el abandono espiritual, social y económico en la primera infancia suelen ser el motor que impulsa, entre otros cuadros severos, conductas delictivas, actos de violencia, adicciones, fobias y pánicos.
Juana Naguirner es licenciada en trabajo social. Su tarea es reconocida en el Hospital Torcuato de Alvear. Los pacientes que llegan a diario a la consulta son claros exponentes del deterioro social en los vínculos del que somos víctimas los argentinos. "Recibimos a adolescentes y adultos sin red. Perdimos conciencia del valor que tiene la familia", se lamenta la especialista, que cree que "avanzamos mucho en tecnología, informática y comunicación global y digital, pero la comunicación familiar y la de los afectos esenciales no está garantizada. El individualismo ya se instaló dentro de los hogares".
En este contexto resulta impensado hablar de relaciones responsables. Sin embargo, cada día Naguirner, como otros asistentes sociales responsables, trabaja para recomponer el vínculo familiar, entendiendo que "es la única salida posible más allá de las redes o proyectos sociales que puedan surgir desde el Estado u otras instituciones".
"Pasarán las instituciones -sigue Juana-, pero lo único que queda siempre es la familia." Hoy, sin ánimo de levantar el dedo y señalar a nadie, sino con la propuesta de mirarnos un poco más en el espejo y encontrar "padres responsables", hay que asumir que madres y padres ausentes, por depresión, por ambición, por necesidades tan básicas como la comida y tan perversas como el último modelo de equis capricho, son factores de riesgo de chicos menos felices, más ansiosos, obesos, agresivos, deprimidos, antisociales.
"Una experiencia de apego traumática predispone al procesamiento inconsciente de un duelo -retoma Juan Balbi-, lo que a su vez deriva en una variedad de trastornos psicopatológicos, como pueden ser trastornos de la conducta alimentaria, personalidad borderline, trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, e incluso psicosis. La mayoría de estas patologías se manifiestan en la adolescencia y en la juventud."
Por su parte, la trabajadora social cree que, frente a los problemas que se multiplican en una sociedad sin apegos seguros, "hay que trabajar permanentemente con la familia, aun con sus problemáticas, y, cuando no hay familia, apostar a recursos comunitarios que sean soportes sólidos, con garantías". Recuperar el concepto de familia implica recuperar la idea de "soporte", más allá de las disfuncionalidades. Hoy, muchas familias no se enmarcan en los retratos tradicionales. Hay madres solas, padres solos, familias ensambladas, tíos o abuelos con rol de padres; muchas veces, un vecino. Esa es "la familia"; ese es el vínculo existente que hay que fortalecer para que haya alguien que pueda sostener, cuidar, abrazar a quien lo necesita. "Preocupa ver cuántos pacientes llegan al hospital y, en medio de la crisis, sus familiares insisten en que no pueden hacerse cargo."
Doctor en psicología, Balbi cree que "así como todo lo que podamos hablar de apego consiste en una hipótesis científica que se ha comprobado una y mil veces a nivel internacional, cuesta entender cómo un conocimiento tan certero acerca del desarrollo normal del niño no ha desarrollado un campo profesional, a fin de hacer prevención y promoción comunitaria. Suele trabajarse en torno del desarrollo físico e intelectual de niños y adolescentes, pero no hay un campo profesional de aplicación que termine de comprender la importancia que tiene el desarrollo emocional, ya que la salud global del niño depende, en gran medida, de su desempeño en este dominio. Tenemos las herramientas, pero no hay campo donde desplegar lo tan sabido".
Si uno revisa la cantidad de planes y programas que se ofrecen en hospitales y otras instituciones de salud mental, descubrirá cómo proliferaron los grupos de trabajo terapéutico y de acción social. Los hay para combatir las adicciones, la violencia doméstica, los trastornos de alimentación o de ansiedad, las fobias, etcétera. "Nunca hubo tantas redes como ahora", certifica Naguirner, y al mismo tiempo se pregunta: "¿Funcionan?, ¿están debidamente articuladas?, ¿se desprenden de un proyecto integral?".
Tu casa, mi casa... ¿funcionan?, ¿están articuladas?, ¿hay un proyecto? Si hay afecto y contacto, seguro. Si no, buen comienzo. Tal vez valga apuntar en la cocina palabras clave como: sonrisas, abrazos, responsabilidad, flexibilidad, adaptación, límites, experiencias, respuestas, vínculos, respeto, libertad, bienestar, felicidad,.... (sume todas las que crea que hacen a un apego seguro).
Por Eduardo Chaktoura
Los tres patrones
En base a la experiencia que hayamos tenido en los primeros meses de vida con nuestro cuidador, así como las condiciones familiares y sociales en las que hemos crecido, habremos adoptado un estilo de relación y forma de vincularnos con los demás. Los resultados de tanta investigación definen tres patrones de apego: el estilo seguro, el ansioso ambivalente y el evasivo.
• Los niños con estilo de "apego seguro" tienen la capacidad de apoyarse en sus cuidadores cuando algo los preocupa. Saben que sus cuidadores están disponibles y que tienen la sensibilidad suficiente para responder a su angustia. Esa base sólida en la relación les ha enseñado a ser más seguros de sí mismos, más cálidos, estables y coherentes con sus deseos y emociones.
• Los chicos de "apego evasivo" se muestran desinteresados y sin ánimo de compartir con sus cuidadores. Se mantienen aislados porque creen que el otro no tiene la capacidad de entenderlos ni de ayudarlos. Tienen miedo de relacionarse o intimar porque no logran confiar ni sentir seguridad.
• Los "ansiosos ambivalentes" suelen vivir con mucha angustia la separación. Se resisten a que el otro se vaya con expresiones de protesta, enojo y caprichos. Suelen desarrollar habilidades emocionales inconsistentes, lo que los convierte en inseguros y demandantes.
Un tal Bowlby
John Bowlby nació en Inglaterra, en 1907, en una familia de clase media alta. Fue el cuarto de seis hijos, criado por una niñera, muy a la moda tradicional británica de su época. El pequeño solía ver a su madre una hora al día, después del tea time. Cuando cumplió 4 años, su adorada niñera dejó la casa. A los 7, él ingresó en un internado, algo común para los chicos de su condición social.
Poco tiempo después, relató en sus escritos la separación de su niñera como algo tan trágico como la pérdida de una madre. Estas experiencias traumáticas propias lo ayudaron a desarrollar sus investigaciones y teorías sobre el sufrimiento emocional infantil.
Estudió psicología en la Universidad de Cambridge. Se recibió de médico y se especializó en psiquiatría. A los 30 años se hizo psicoanalista. El origen de la teoría del apego puede rastrearse en la publicación de uno de sus artículos en 1958.
Bowlby se casó y tuvo 4 hijos. Murió en Escocia, en 1990.
Atacan a los jóvenes males de los mayores
Por el sedentarismo y el estres
Diabetes, colesterol alto y afecciones cardíacas, cada vez más temprano
Noticias de Ciencia/Salud
Domingo 2 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa Ver opiniones de lectores (56)
Sebastián A. Ríos
LA NACION
Chicos con enfermedades de adultos y adultos con enfermedades de personas aún mayores es en lo que coinciden médicos de diversas especialidades, que ven llegar a sus consultorios pacientes con enfermedades crónicas ?como la diabetes, la hipertensión, la afección cardíaca o los trastornos del colesterol? a edades cada vez más tempranas.
"Hoy vemos hipertensión a partir de los 12 años, asociada a la obesidad, mientras que en los adultos jóvenes, de entre 25 y 30 años, hay estudios que muestran que un 18% ya es hipertenso", aseguró el doctor Gabriel Waisman, jefe de la sección Hipertensión Arterial del Hospital Italiano.
Un panorama similar surge de dos estudios recientes que confirman que ya no tiene sentido hablar de "diabetes del adulto" al referirse a la diabetes tipo II, ya que ésta comienza a perfilarse desde la adolescencia, cuando no desde la infancia.
Mientras que el estudio Carmela, que evaluó factores de riesgo cardiovascular en ciudades de América latina, halló que ya entre los 25 y los 34 años de edad la diabetes afecta al 2,4% de los porteños, y que entre los 35 y los 44 el porcentaje asciende a 5,9%, un estudio realizado en escuelas secundarias porteñas halló tasas de síndrome metabólico muy elevadas.
El síndrome metabólico es un trastorno en el que coinciden el exceso de peso corporal, las alteraciones de los azúcares en sangre y la presión arterial elevada, entre otros factores de riesgo cardiovascular, que aumenta el riesgo de sufrir un infarto y de desarrollar diabetes.
Entre los chicos de 12 a 14 años que aspiraban a entrar en el Colegio Nacional de Buenos Aires y al Carlos Pellegrini, y que participaron de un estudio realizado desde la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, el 5,4% de los varones y el 1,6% de las mujeres reunía los criterios del síndrome metabólico.
"Que ya tengan esos factores de riesgo a los 13 años está marcando que tendrán una adultez con enfermedad temprana", comentó la doctora Carla Musso, autora del estudio y endocrinóloga del Instituto César Milstein y del Instituto Cardiovascular Buenos Aires.
"Cuando una enfermedad crónica aparece más temprano, también aparecen más temprano las complicaciones de esa enfermedad", agregó el doctor Alfredo Lozada, especialista en lípidos del Hospital Austral y de Fleni, que enumeró diversos trastornos del colesterol (dislipidemia con triglicéridos altos o con colesterol "malo" alto, o colesterol "bueno" bajo) que se ven en personas cada vez más jóvenes.
Si de afecciones se trata, no hay duda de que una de las más temidas es el infarto, que cada vez es más frecuente en menores de 40 años. Eso ha quedado demostrado a partir del registro Grace, que relevó los eventos coronarios de 146 hospitales de 14 países, incluida la Argentina, y que halló que entre 1999 y 2005 la tasa de infarto en menores de 40 años creció un 19,5 por ciento.
"Al mismo tiempo que observamos que hay una reducción de accidentes coronarios agudos [como el infarto] en personas mayores, seguramente gracias a medidas de prevención, hay una mayor incidencia en personas jóvenes", dijo el doctor Enrique Gurfinkel, jefe del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Fundación Favaloro.
Pero más allá del sedentarismo y de la mala alimentación que los expertos consultados coinciden en señalar como causantes directos del sobrepeso que hoy avanza dentro de la población argentina y que explica en gran medida el avance de las enfermedades crónicas mencionadas, ¿puede haber otros factores que expliquen su diagnóstico a edades cada vez más tempranas?
Para el doctor Jorge Ubaldini, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos y de la Unidad Coronaria del Hospital Británico, lo que ha aumentado es la detección. "Hoy hay una mayor alerta y una mayor preocupación en la población por la enfermedad cardiovascular ?afirmó?. Y esta mayor conciencia, sumada a que hay mejores métodos de diagnóstico, hace que veamos lo que antes no veíamos."
Por su parte, Gurfinkel señala el impacto de otros factores, como el estrés asociado al ritmo de vida y a las exigencias actuales del mercado laboral, y recuerda los resultados de un estudio (nuevamente un subanálisis del registro Grace) que demostró que el estrés y la depresión asociadas a la crisis de 2001 en la Argentina causaron unos 10.000 infartos más por sobre los esperables en los siguientes años.
Si es así, además de hacer actividad física y comer mejor, también hay que hacer algo con los nervios. Fernando Fernández, que desde los 36 años se encuentra en tratamiento para combatir sus elevados niveles de colesterol y de presión arterial (que confluyen en el ya nombrado síndrome metabólico) da fe de que bajar los niveles de estrés colabora con el control de esos factores de riesgo cardiovascular.
"Trabajaba muchas horas por día, y decidí en un momento dejar de trabajar también por las noches, y me ayudó mucho ?contó este profesor de educación física de 46 años?. Bajar la tensión laboral me ayudó, al igual que comenzar a hacer yoga y a realizar caminatas dos o tres veces por semana."
Las articulaciones también ceden antes
Noticias de Ciencia/Salud
Domingo 2 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa
No sólo las enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión o el colesterol elevado aparecen cada vez con mayor frecuencia en personas cada vez más jóvenes. Lo mismo ocurre con algunas afecciones articulares, según dijo a LA NACION el doctor Federico Manfrín, especialista en ortopedia y traumatología, que disertará sobre el tema en el XI Congreso Internacional de la Asociación Argentina de Artroscopia, que comienza el miércoles en la ciudad de Buenos Aires.
"Las artrosis de rodilla, por ejemplo, se ve cada vez más temprano en parte porque la gente hace deporte hasta edades cada vez más avanzadas: antes no se veía con tanta frecuencia a una persona de 50 años jugando al tenis, y ahora uno lo ve permanentemente -comentó el doctor Manfrín-. Eso hace que las artrosis de rodilla que antes se veían después de los sesenta años ahora se empiecen a ver desde los cincuenta o desde los cuarenta."
Por otro lado, las cada vez más populosas carreras de calle también tienen su impacto en el consultorio del traumatólogo. "Más gente practicando deportes; más lesiones de ligamentos", aseguró el especialista. Las lesiones de ligamento cruzado anterior, según señalan la estadísticas, se producen a una tasa de 98 por cada 100.000 habitantes, pero se duplica en las personas que practican deportes.
"Como hay más gente que hace deporte, hay más gente que se lesiona los ligamentos de la rodilla, y eso a su vez hace que la artrosis llegue antes", agregó. Esto, en suma, está bajando el promedio de edad de los implantes de rodilla.
"El último trabajo sobre el tema muestra un promedio de edad para prótesis de rodilla de 63 años, cuando hace diez años el promedio eran los 68 años de edad", dijo Manfrín, y agregó que los implantes realizados a edades cada vez más tempranas señalan la necesidad de contar con prótesis que sean cada vez más duraderas.
NUMEROS ALTOS A EDADES BAJAS
5,9%
de los porteños de 25 a 34 años
tienen diabetes, lo que vale para todos los centros urbanos de la Argentina. Pero hay diferencias por sexo: la diabetes afecta al 8,9% de los varones y al 3,2% de las mujeres.
18%
de los adultos jóvenes
tiene hipertensión arterial en la Argentina. Un estudio local mostró que en los adolescentes de 15 años esa afección alcanzaba al 5 por ciento.
5,4%
de los varones de 12 a 14 años
tiene síndrome metabólico, una condición asociada al exceso de peso, que predispone a desarrollar diabetes y aumenta el riesgo cardiovascular
Diabetes, colesterol alto y afecciones cardíacas, cada vez más temprano
Noticias de Ciencia/Salud
Domingo 2 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa Ver opiniones de lectores (56)
Sebastián A. Ríos
LA NACION
Chicos con enfermedades de adultos y adultos con enfermedades de personas aún mayores es en lo que coinciden médicos de diversas especialidades, que ven llegar a sus consultorios pacientes con enfermedades crónicas ?como la diabetes, la hipertensión, la afección cardíaca o los trastornos del colesterol? a edades cada vez más tempranas.
"Hoy vemos hipertensión a partir de los 12 años, asociada a la obesidad, mientras que en los adultos jóvenes, de entre 25 y 30 años, hay estudios que muestran que un 18% ya es hipertenso", aseguró el doctor Gabriel Waisman, jefe de la sección Hipertensión Arterial del Hospital Italiano.
Un panorama similar surge de dos estudios recientes que confirman que ya no tiene sentido hablar de "diabetes del adulto" al referirse a la diabetes tipo II, ya que ésta comienza a perfilarse desde la adolescencia, cuando no desde la infancia.
Mientras que el estudio Carmela, que evaluó factores de riesgo cardiovascular en ciudades de América latina, halló que ya entre los 25 y los 34 años de edad la diabetes afecta al 2,4% de los porteños, y que entre los 35 y los 44 el porcentaje asciende a 5,9%, un estudio realizado en escuelas secundarias porteñas halló tasas de síndrome metabólico muy elevadas.
El síndrome metabólico es un trastorno en el que coinciden el exceso de peso corporal, las alteraciones de los azúcares en sangre y la presión arterial elevada, entre otros factores de riesgo cardiovascular, que aumenta el riesgo de sufrir un infarto y de desarrollar diabetes.
Entre los chicos de 12 a 14 años que aspiraban a entrar en el Colegio Nacional de Buenos Aires y al Carlos Pellegrini, y que participaron de un estudio realizado desde la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, el 5,4% de los varones y el 1,6% de las mujeres reunía los criterios del síndrome metabólico.
"Que ya tengan esos factores de riesgo a los 13 años está marcando que tendrán una adultez con enfermedad temprana", comentó la doctora Carla Musso, autora del estudio y endocrinóloga del Instituto César Milstein y del Instituto Cardiovascular Buenos Aires.
"Cuando una enfermedad crónica aparece más temprano, también aparecen más temprano las complicaciones de esa enfermedad", agregó el doctor Alfredo Lozada, especialista en lípidos del Hospital Austral y de Fleni, que enumeró diversos trastornos del colesterol (dislipidemia con triglicéridos altos o con colesterol "malo" alto, o colesterol "bueno" bajo) que se ven en personas cada vez más jóvenes.
Si de afecciones se trata, no hay duda de que una de las más temidas es el infarto, que cada vez es más frecuente en menores de 40 años. Eso ha quedado demostrado a partir del registro Grace, que relevó los eventos coronarios de 146 hospitales de 14 países, incluida la Argentina, y que halló que entre 1999 y 2005 la tasa de infarto en menores de 40 años creció un 19,5 por ciento.
"Al mismo tiempo que observamos que hay una reducción de accidentes coronarios agudos [como el infarto] en personas mayores, seguramente gracias a medidas de prevención, hay una mayor incidencia en personas jóvenes", dijo el doctor Enrique Gurfinkel, jefe del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Fundación Favaloro.
Pero más allá del sedentarismo y de la mala alimentación que los expertos consultados coinciden en señalar como causantes directos del sobrepeso que hoy avanza dentro de la población argentina y que explica en gran medida el avance de las enfermedades crónicas mencionadas, ¿puede haber otros factores que expliquen su diagnóstico a edades cada vez más tempranas?
Para el doctor Jorge Ubaldini, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos y de la Unidad Coronaria del Hospital Británico, lo que ha aumentado es la detección. "Hoy hay una mayor alerta y una mayor preocupación en la población por la enfermedad cardiovascular ?afirmó?. Y esta mayor conciencia, sumada a que hay mejores métodos de diagnóstico, hace que veamos lo que antes no veíamos."
Por su parte, Gurfinkel señala el impacto de otros factores, como el estrés asociado al ritmo de vida y a las exigencias actuales del mercado laboral, y recuerda los resultados de un estudio (nuevamente un subanálisis del registro Grace) que demostró que el estrés y la depresión asociadas a la crisis de 2001 en la Argentina causaron unos 10.000 infartos más por sobre los esperables en los siguientes años.
Si es así, además de hacer actividad física y comer mejor, también hay que hacer algo con los nervios. Fernando Fernández, que desde los 36 años se encuentra en tratamiento para combatir sus elevados niveles de colesterol y de presión arterial (que confluyen en el ya nombrado síndrome metabólico) da fe de que bajar los niveles de estrés colabora con el control de esos factores de riesgo cardiovascular.
"Trabajaba muchas horas por día, y decidí en un momento dejar de trabajar también por las noches, y me ayudó mucho ?contó este profesor de educación física de 46 años?. Bajar la tensión laboral me ayudó, al igual que comenzar a hacer yoga y a realizar caminatas dos o tres veces por semana."
Las articulaciones también ceden antes
Noticias de Ciencia/Salud
Domingo 2 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa
No sólo las enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión o el colesterol elevado aparecen cada vez con mayor frecuencia en personas cada vez más jóvenes. Lo mismo ocurre con algunas afecciones articulares, según dijo a LA NACION el doctor Federico Manfrín, especialista en ortopedia y traumatología, que disertará sobre el tema en el XI Congreso Internacional de la Asociación Argentina de Artroscopia, que comienza el miércoles en la ciudad de Buenos Aires.
"Las artrosis de rodilla, por ejemplo, se ve cada vez más temprano en parte porque la gente hace deporte hasta edades cada vez más avanzadas: antes no se veía con tanta frecuencia a una persona de 50 años jugando al tenis, y ahora uno lo ve permanentemente -comentó el doctor Manfrín-. Eso hace que las artrosis de rodilla que antes se veían después de los sesenta años ahora se empiecen a ver desde los cincuenta o desde los cuarenta."
Por otro lado, las cada vez más populosas carreras de calle también tienen su impacto en el consultorio del traumatólogo. "Más gente practicando deportes; más lesiones de ligamentos", aseguró el especialista. Las lesiones de ligamento cruzado anterior, según señalan la estadísticas, se producen a una tasa de 98 por cada 100.000 habitantes, pero se duplica en las personas que practican deportes.
"Como hay más gente que hace deporte, hay más gente que se lesiona los ligamentos de la rodilla, y eso a su vez hace que la artrosis llegue antes", agregó. Esto, en suma, está bajando el promedio de edad de los implantes de rodilla.
"El último trabajo sobre el tema muestra un promedio de edad para prótesis de rodilla de 63 años, cuando hace diez años el promedio eran los 68 años de edad", dijo Manfrín, y agregó que los implantes realizados a edades cada vez más tempranas señalan la necesidad de contar con prótesis que sean cada vez más duraderas.
NUMEROS ALTOS A EDADES BAJAS
5,9%
de los porteños de 25 a 34 años
tienen diabetes, lo que vale para todos los centros urbanos de la Argentina. Pero hay diferencias por sexo: la diabetes afecta al 8,9% de los varones y al 3,2% de las mujeres.
18%
de los adultos jóvenes
tiene hipertensión arterial en la Argentina. Un estudio local mostró que en los adolescentes de 15 años esa afección alcanzaba al 5 por ciento.
5,4%
de los varones de 12 a 14 años
tiene síndrome metabólico, una condición asociada al exceso de peso, que predispone a desarrollar diabetes y aumenta el riesgo cardiovascular
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